La Calle de la Verónica

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Esta calle se encuentra en el Barrio de las letras y transcurre entre la Calle de la Alameda y la Calle Fúcar, cruzando entre ambas la Calle de San Pedro.

En el siglo XVIII aquí tenía su lugar de residencia el aposentador mayor del Palacio Real Cristóbal de la Cámara, Hizo en la fachada  de su casa un retablo de la imagen la Verónica.  La casa paso a llamarse la casa de la Verónica y, obviamente, la calle tomó de ahí su nombre que se ha conservado hasta la actualidad.

La costumbre era que al pasar por allí los hombres se descubrieses y las mujeres se arrodillasen un instante a rezar debajo del retablo.

En la actualidad podemos encontrar en esta calle restaurantes como La Tragantua, un curioso local de alquiler de bicicletas que se llama Dale Pedales o el templo de la Sociedad de  San Vicente de Paula en España que se sitúa en el número 11.

Os dejo aquí unas cuantas fotos que espero os gusten.

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LOS GRAFFITIS DE LOS LOCALES DE LAVAPIES

IMG_3601_EnhancerLos graffitis comerciales empezaron a surgir como una alternativa para los comerciantes que se encontraban con sus locales pintados cada dos por tres. A veces, resultaba ser arte y estético, pero otras veces no. En cualquier caso no era una decisión tomada por el comerciante y tenían que acabar borrándolo. Siguiendo el celebre “si no puedes con tu enemigo únete a el” mucho locales empezaron a contratar graffiteros para decorar sus cerramientos. Así en muichas zonas de Madrid la mayoría de locales comerciales tienen sus propio graffiti. De esta manera empezó a exisitir una demanda de graffiteros legal para realizar estas pequeñas obras de arte urban cuyo precio oscila entre 400 y 1000 Euros cada uno. Uno de los barrios en donde la mayoría de locales recurren al graffiti es Lavapies.

Os dejo aquí una pequeña muestra.

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LA MATERNIDAD DE SANTA CRISTINA

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En la Calle de O’donell número 59 se ubica el Hospital de Santa Cristina y Maternidad. Es la maternidad donde yo nací, como muchos otros  madrileños a lo largo de su dilatada historia.

Esta declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, el edificio está delimitado por la calle O’Donell en su fachada Sur, Maestro Vives con los número 2 y 3 por el Oeste, en su fachada Norte por calle Duque de Sesto 60 y por el Este hacia medianería con el Colegio de Nuestra Señora de Loreto.

La “Escuela de Matronas y Casa de Salud Santa Cristina”, como inicialmente se denominaba, se inauguró en 1924 por sus Majestades el Rey Alfonso XIII y la Reina Victoria Eugenia.

Su finalidad era el “alivio de mujeres desvalidas y enseñanza teórica y práctica de Matronas”. En aquella época el parto se realizaba en el propio domicilio con la asistencia de “comadronas.

Todavía se tardaría mucho tiempo en que la sociedad adoptase la costumbre  de acudir a una Casa de Salud para tener a sus hijos.

A mediados del siglo pasado el hospital pasa a depender del Ministerio de Educación y Cultura. En 1977 se reformó el edificio original añadiéndole otra planta. En 1987 se integra en la red sanitaria del INSALUD.

El descenso de la natalidad en las décadas de los 80 y 90 hizo que paulatinamente el hospital fuese pasando a ser un hospital general con servicios de Medicina Interna, Urología, Oftalmología, Traumatología, Rehabilitación, Reumatología.

En 1991 hubo un proyecto frustado para derribarla y construir allí la nueva Asamblea regional.

En el año 2001 comenzaron las obras de remodelación del edificio, este proceso duró hasta 2007. En el año 2004 se cerró defintitivamente  la maternidad, siendo trasladada al Hospital Gregorio Marañón. El último parto de su historia ocurrió a finales de Junio de 2004.

En ella han nacido más de 120.000 madrileños a lo largo de sus 80 años de historia.

LA MATERNIDAD DE SANTA CRISTINA Y EL ROBO DE NIÑOS

Increíbles son los sucesos ocurridos en España entre la década de los 60 y la década de los 80, en el periodo que va desde la decadencia del régimen franquista, la transición y la llegada de la democracia.

Uno de los episodios más vergonzosos es sin duda el tráfico de niños en el que personal que trabajó en esta maternidad estuvo implicado.

EL DIA DE LA INAUGURACIÓN

Reproducimos a continuación, como curiosidad documental e histórica, parte del artículo dedicado a su inauguración el día 28 de Junio de 1924 que publicó el periódico ABC al día siguiente

Ayer, a las once de la mañana, se efectuó la inauguración de la Casa de Salud de Santa Cristina, Escuela especial de Matronas,  hermoso edificio enclavado entre las calles de O’Donnell, Fuente del Berro y Duque del Loto.

Esta institución que viene a llenar una importantísima función social y benéfica, débese a la iniciativa personal de S.M. la Reina doña María Cristina, deseosa de evitar los grandes daños que producían las enfermedades del puerperio en las clases pobres  por descuidos, deficiencias y falta de  medios económicos, iniciativa que amplió después uniendo a ésa Casa de maternidad una Escuela de. Matronas, donde se prepararán éstas suficientemente con  enseñanzas y prácticas a las  que se adaptarán los más modernos procedimientos de la ciencia

La idea humanitaria y altruista de la Reina doña Maria Cristina comenzó a ponerse en práctica seguidamente, nombrándose una Junta de señoras, entre las que figuraban la duquesa de Santo Mauro como presidenta, la marquesa de Comillas como tesorera y la marquesa de Silvela como secretaria

Su majestad la Reina doña Maria. Cristina, presidenta honoraria del Patronato, regaló pata la construcción del edificio un solar de 6,149 metros cuadrados, iniciándose  una suscripción, que en poco tiempo ascendió a 400.000 pesetas.

Fue designado para la construcción de 1a Casa de Salud de Santa Cristina el arquitecto  D. Luis de Landecho y para que le asesorara en la. parte técnica, el ilustre ginecólogo doctor Gálvez, uno de los más sólidos prestigios de la ciencia médica española..

Cuantos habían de llevar a realización obra tan importante comenzaron los trabajos con gran entusiasmo, y  el 28 de. Junio de 1904 S.M.el rey colocó con toda solemnidad la. primera piedra del edificio hermosisísmo  que se ha. inaugurado a los veinte años justos.

Las obras estuvieron suspendidas durante dos años, del 1906 al 1908 y en esta fecha el estado acordó una subvención para estas obras, que unida a la suscripción popular permitieron que estas se reanudaran

La circunstancia de haberse podido realizar casi toda la obra de albañilería  antes de la guerra ha permitido que el coste del edificio, a pesar de su grandiosidad, no excediese de tres millones de pesetas.

Forma la Casa de Salud un gran cuadrilátero con dos cuerpos salientes; en el centro hay un gran patio-jardín al que cae la sala de operaciones,. instalada con todos los  adelantos científicos.

Consta el edificio de tres pisos. y en  ellos están distribuidos la sala de médicos, los espléndidos laboratorios  divididos en sala de anatomía patológica, bacteriología y química, farmacia, biblioteca, salas de espera y de consultas, administración, departamento de radiografía y radioscopia, comedor, sala de operaciones, montada con extraordinaria perfección, capilla, sala de enfermas, cocinas, etc…

Toda la instalación es suntuosa y moderna y el coste de la instalación asciende a 250.000 pesetas.

El REPORTAJE DE BLANCO Y NEGRO. LA IDEOLOGÍA DE LA ÉPOCA.

 El 20 de Marzo de 1932 la revista Blanco y Negro del periódico ABC dedica un reportaje a la Casa de Salud de Santa Cristina. Resulta curioso y chocante el planteamiento de la época. Tal vez, por culpa de esa ideología llevada al extremo llegase a pasar lo que pasó años después con el tráfico de bebes:

El nuevo director se excusa amablemente de con acompañarnos a visitar la casa, porque sus deberes profesionales le reclaman en otro lado y, muy agradecidos a sus atenciones, nos despedimos del doctor Recaséns, y con una hermana afable y simpática, como todas las Hijas de la Caridad, y una enfermera diplomada muy mona, subimos al cuarto de los niños. Aquello es una pajarera; la luz entra a raudales, las cunitas blancas, el baño, las mesas para vestir a los pequeños, todo nos dice que allí se practica el verdadero amor cristiano unido a los adelantos de la higiene. Las tocas blancas, como mensajeras del cielo, van y vienen aleteando; las enfermeras acarician a los pequeñuelos, que las sonríen, y las madres, unas olvidan momentáneamente las privaciones del hogar, al que volverán, sin embargo, felices con su hijito, y otras ¡pobres desventuradas¡, quien sabe las amarguras que la vida les reserva como consecuencia de su caída. Las primeras verán en su pequeño el amparo de su ancianidad, y esa esperanza dulcificará las penalidades de la pobreza; las segundas, aun en medio de las alegrías del mundo, se sentirán siempre culpables ante ese angelito si un verdadero arrepentimiento no las redime.

Pasamos al laboratorio, dotado de todos los aparatos modernos, dónde trabajan las enfermeras con una hermana; luego a la capillla y en brevísima oración pedimos por cuantos han contribuido a la fundación de la Casa de Salud de Santa Cristina…..por último, visitamos un cuarto de pago, confortable, higiénico y con algunos detalles de gusto refinado como son las flores. Antes de terminar nuestra visita pedimos explicación del funcionamiento de la luz eléctrica, porque nos sorprende su instalación, y nos dicen que de noche los timbres, conectados con bombillas de colores, indican a las hermanas y enfermeras de guardia el número de la enferma que llama y, sin molestar a las demás, acuden a la que pide sus servicios, y, una vez prestados apagan la luz antes de separarse de la cama. Sin exagerar podemos decir que la instalación de la luz eléctrica es primorosa.

Espero que la lectura de este artículo y del anterior os haya agradado tanto como a mí. Aquí os dejo con las fotos.

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La curva en S de la salida del Metro de Iglesia

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La salida de metro a la Glorieta del Pintor Sorolla, más castizamente conocida como Glorieta de Iglesia, es muy peculiar. En vez de ser recta como todas las demás se le antoja tener una doble curva en S.

Desde luego, vista la entrada desde la superficie no parece que exista ningún motivo para ello. Sin embargo esta caprichosa forma algún motivo tendrá que tener siendo lo mas probable la afección a un servicio público enterrado.

Esta salida pertenece a la estación de Iglesia, de la línea 1 y se abrió al público el 17 de Octubre de 1919.

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La Taberna El Alambique en el Barrio de las Letras

_MG_1891_2_3EnhancerLa taberna restaurante El Alambique se encuentra situada en el barrio de las letras, en la Calle del Fúcar Nº 7.  Si entramos en este curioso local podremos ver sus dos estancias, en la primera está la barra a la izquierda y un par de mesas, detrás tenemos un pequeño salón comedor.

Las mesas son bajas y las sillas son de mimbre.  En sus estantes y paredes podemos encontrar cualquier cosa. Las famosas latas de colacao de los años 60 coetáneas del anuncio del negrito del África tropical, magnetófonos antiguos, carteles de flamenco de los años 80, fotos, o incluso una maleta de madera de los años 50, de esas que pesaba más el continente que el contenido.

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En cuanto a la comida podemos tomar raciones de salmorejo, guacamole, musaka, huevos rotos o pollo al curry, disponen de menú del día, tanto entre diario, por 10 Euros como en fin de semana por 13,5 Euros, también de canapés y ruedas de ahumados.

También tienen vermú de grifo. Es un sitio agradable para tapear, tomarse unas cañas, comer o cenar por un precio moderado en un sitio curioso y con buen trato.

La  Taberna El Alambique tiene su propia página web. De ella extraemos su presentación:

El Alambique es un bistró que consta de tres partes. A saber: la taberna, el tabernero y los parroquianos que fielmente acuden a beber. La taberna está en la calle de Fúcar que parece que fue un banquero alemán, aunque tiene nombre de conspirador de novela de Baroja.  Se llega –si vienes por la orilla de Atocha– serpenteando entre las calles de la Verónica, Almadén y San Pedro aunque también te puedes topar con el antro si apareces dando tumbos por el lado de Huertas, por Moratín abajo.

Son calles llenas de encanto y poesía, que diría un escritor de guía turística barata. Son calles donde agonizan los comercios artesanales para dejar paso a las flamantes galerías de arte y academias de flamenco. Es el signo de los tiempos, tan poco barojianos.

El Alambique tiene las paredes de color cobre, tirando al cobre ruina, y un suelo de pizarra negra que está hecho polvo y da mucho frío. De sus paredes cuelgan algunas fotos preciosas. En unas aparece Camarón; en otras, no.

De Pepe Lamarca hay dos muy buenas; en la primera, Camarón y Paco de Lucía están cogidos en el instante, riéndose, con gran naturalidad; en la otra, Camarón también se ríe, sentado en el campo, junto a Enrique Morente y Ramón de Algeciras, viendo pasar las nubes.

En un rincón hay otro hermoso retrato de Camarón obra de Alberto García-Alix, pertenece a la célebre serie que el fotógrafo de los tatuajes le hizo al cantaor hacia 1991, pero es de las menos conocidas.

Hay más fotos singulares por las paredes del bar: el conocido retrato que César Lucas le hizo al Ché en el Arco de La Moncloa en una copia autógrafa del autor, que suele visitar el bar

El guardia de asalto al que Centelles fotografió el 18 de Julio del 36, en Barcelona; el retrato que Germán les hizo a los Beatles en Almería, finales de los 60, publicado en Interviú; entre una variada selección de joyitas. Pero además están los cachivaches que Juan, el tabernero, medio colecciona: latas de pimentón del año de la Tana, cascos de sifones, matamoscas de los de flis-flis con depósito para el veneno y todo, hasta un alambique muy cuco. Por no hablar de un organillo diminuto que toca La Internacional o una foto antediluviana del Atlético de Madrid, donde se alineaban Quique Ramos, Llaverito Julio Prieto, Landáburu, Roberto Simón Marina, Hugo Sánchez o Rubio. Otra joya, sí señor.

El menú de El Alambique es bueno. Los platos son abundantes y el vino tinto manchego, color sangre de buey, entra bien. Es buen sitio para comer, pero aún mejor para cenar tomándose unas cañas en la barra. Hay que probar el salmorejo, el pica-pollo, el solomillo al strogonoff (¡la estrella de la temporada!) o una musaka. Si se tiene menos hambre se puede optar por un canapé de bakalao o un montado de chorizo de ciervo. También merece probarse el pollo al curry y la loca verbena de canapés que te dejará listo para tomarte otra caña, incluso unas cuantas rondas más.

Del tabernero, mejor que hable Savater. Dice así: “He dicho antes bebedor solitario, y eso es algo que debe ser matizado, pues nadie bebe realmente solo en la taberna: en efecto, es el reino de la mediación y por tanto del reconocimiento que humaniza y satisface a la autoconciencia. El mediador es, naturalmente, el tabernero: no hay oficio que requiera mayor sutileza, una distancia mejor calculada para asegurar la compañía acogedora sin atentar contra la pudorosa intimidad, una disponibilidad atenta y digna que sepa hacerse poco a poco cálida hasta la ternura cuando la ocasión lo merezca… Encontrar un buen tabernero es tan difícil como encontrar un buen amigo; aún más raro y precioso, si me apuráis, porque el amigo exige de nosotros proezas afectivas que la discreción del buen tabernero obvia. Es el tabernero el encargado de que nadie esté totalmente solo en su casa y también de que nadie se sienta vigilado: ¡ojalá Dios nos tratase con igual delicadeza!”

Pues eso.

Y a los parroquianos, ya los conoceréis vosotros mismos…

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LOCALES DE LA CALLE ALMADÉN

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La Calle Almadén se encuentra en el Barrio de las Letras entre el Paseo del Prado y la Calle  de Fúcar. Actualmente su nombre está dedicado a la ciudad de Almadén pero a lo largo de los siglos ha tenido distintos nombres: Calle de Jesús, Calle de Jesús y María, Travesía de Fucar o Travesía de los Fucares.

En esta calle existen curiosos locales como los que podéis ver en estas fotos. Ideales para ir antes o después de visitar cualquier exposición de Caixa-Forum.

MARRAKECHT

Este pequeño restaurante teterái es un trocito de Marrakecth en Madrid. Se encuentra en el número 14. Se come fenomenal por un precio supereconómico. El trato es muy agradable. El humus y el cous cous están muy ricos.

Te puedes pasar luego la tarde tranquilamente entre té, pastelitos y fumándote una shisha

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MATILDA

Justo enfrente del local anterior se encuentra este café restaurante en el número 15. Es un sitio tranquilo de aspecto vintage, todo de madera, con cada silla, mesa, plato y taza de un sitio distinto pero con gusto.

Se puede desayunar, cambiar un libro por otro, cañear, comer, tomar café, pasar la tarde, cenar o tomar unas copas después.

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TABERNA LA PITARRA

En el número 6 de la calle se encuentra esta taberna restaurante que ofrece unos grandes menús de comida extremeña. Tiene una migas muy ricas Ofrece menús tanto a diario como en fin de semana. El precio del completo menú de domingo es 13,50 Euros.

El nombre de pitarra viene de las pequeñas tianajs de barro en donde se guardaba el vino típico extremeño elaborado sin aditivos adicionales

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TIYOWEH-LA QUIETUD

Se encuentra haciendo esquina con la Calle San Pedro. Es un restaurante vegetariano. Mejor dejaros con lo que ellos dicen de sí en su página Web:

Los indios Hopis (indios americanos de Arizona) usaban la palabra Tiyoweh para definir la Quietud de sus corazones cuando entraban en el silencio de su mente.

En pleno centro de Madrid hemos creado un espacio donde todo es reciclado, un lugar donde aquietar tu mente y aprender a escuchar el latido de tu corazón.

Un espacio donde cuidamos de tu salud a todos los niveles: Restaurante Vegetariano, Teteria Biosaludable, Talleres, Cursos, Eventos y Conferencias, Terapias Naturales… y una Ecotienda de alimentación, higiene y cosmética ecológica.

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OTROS LOCALES

Otros locales que podemos observar son el taller de enmarcación y cristalería Venegas, la librería Artimaña o el taller mecánico Victor Sandoval.

Tambien podemos en las fotos el edificio de la esuqina con la Calle Alameda y un detalle del portal del nº 19.

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