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La Fuente de San Isidro

AX_01690_1_2EnhancerEstá estrechamente ligada a San Isidro Labrador y tiene su origen en la Edad Media. Se encuentra en la Ermita de San Isidro que se encuentra en el Paseo del 15 de Mayo nº 62.

San Isidro nació en 1082. Trabajó como labrador y como pocero para el noble Juan de Vargas que poseía numerosas tierras a las orillas del Manzanares. En un verano que hizo una severa sequía en Madrid, Isidro, dando un golpe en la tierra hizo brotar agua de manera milagrosa surgiendo de allí,  a partir de entonces, un manantial. Se erigió una fuente que permitió canalizar el manantial. Pronto, gracias a este prodigio, esta fuente se convirtió en lugar de peregrinación y, por tanto, se erigió allí, al lado una ermita.

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Y así, tras numerosos avatares, ha llegado hasta nuestros dias.

Recogemos de la web Monumenta Madrid la historia y descripción de la fuente:

San Isidro murió en Madrid hacia 1170; fue beatificado por intercesión de Felipe III en 1619, año en que también se le declaró patrón de Madrid, y fue canonizado en 1622.

Tras su muerte se erigió junto a la fuente una pequeña capilla, en el mismo lugar donde estaba situada la casa de labor donde vivió San Isidro. Ésta fue sustituida en 1528 por una ermita promovida por la emperatriz Isabel de Portugal, reedificada en 1725 en su forma actual por don Baltasar de Zúñiga, marqués de Valero, y ampliada en 1811 con el Cementerio Sacramental de San Isidro. Tras la guerra civil española hubo que efectuar numerosas reparaciones y reconstruir su interior, debido a los cuantiosos daños que sufrió en esos años.

En la ermita y su entorno se siguen celebrando populosas romerías, que se encuentran documentadas desde 1575, destacando especialmente algunas referencias literarias y, sobre todo, las representaciones que de ellas hizo Goya. A lo largo de todos esos siglos ha perdurado la fuente, adosada a la cara norte de la ermita y rodeada de un pequeño jardín con parterres y arbolado; su configuración actual es el fruto de constantes reformas y alteraciones del conjunto, por lo que en ella se combinan elementos procedentes de diversas épocas, siendo posiblemente los más antiguos el vaso y las lápidas inscritas. El pequeño relieve de la parte superior, en el que se representa el milagro de la fuente, es una copia en relieve hecha en el siglo XVIII de un cuadro que Carreño realizó entre 1663 y 1668 para la capilla de San Isidro; otras piezas son fruto de reparaciones más recientes, como la sustitución del viejo marco de mármol del mural por uno nuevo de granito.

De los años setenta proceden las depuradoras instaladas por el Ayuntamiento para limpiar el agua de la fuente, contaminada entonces por la proximidad del cementerio.

DESCRIPCIÓN DE LA FUENTE

La pieza más destacada de la fuente es un mural adosado a la fachada, compuesto de varios elementos: la mayor parte de su superficie está ocupada por tres lápidas de mármol blanco, dos de ellas más grandes, colocadas verticalmente, y otra, de menores dimensiones, dispuesta horizontalmente sobre las primeras. Todas ellas forman un único plano en el que quedan contenidas diferentes inscripciones, en letras grabadas y remarcadas con pintura roja y negra.

Sobre el conjunto, rematando el mural, se encuentra un pequeño relieve en estuco pintado que representa el milagro de la fuente, con la figura de San Isidro ocupando el centro alabando a Dios con la cabeza alzada hacia el cielo, y el manantial brotando frente a él. A ambos lados del santo aparecen, arrodillados, Iván de Vargas y sus labriegos, y coronando la escena se eleva una apoteosis angélica. Todos los elementos del mural quedan unidos entre sí por un marco único de granito que, partiendo del vaso, rodea las lápidas por completo y forma una pequeña hornacina alrededor del relieve, otorgando unidad al conjunto. Sus dimensiones totales son 3,0 x 2,0 m

La fuente tiene un único caño metálico que brota de un balaustre central, realizado en mármol negro e incorporado a la parte mural. Esta pieza es una figura escultórica, compuesta por la superposición de diversas molduras: un cilindro inferior, del que parte un elemento central de forma abombada y rematada por una media bola elevada sobre un pie acampanado. Apoya sobre un pequeño bloque de caliza que descansa directamente en el vaso de la fuente, y de dicho punto de encuentro sobresale el caño, un sencillo tubo de bronce con la punta doblada hacia abajo y decorado en la parte superior con motivos vegetales en relieve.

Un único vaso de planta rectangular con las dos esquinas exteriores muy redondeadas, de medidas 0,65 x 1,7 x 1,2 m. Está formado por piezas de piedra caliza levemente abombadas en su parte inferior, donde muestran un surco horizontal que recorre todo el perímetro del vaso, y con un borde superior de perfil redondeado y algo sobresaliente. Algunas de ellas presentan profundas grietas y roturas, visibles a pesar de las reparaciones efectuadas, y el interior del vaso se ha revestido y pintado de azul.

Rodeando esta pieza se ha dispuesto un pavimento de grandes losas de granito, diferenciando esta zona de la circundante, pavimentada con canto rodado.

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La Fuente Preñada del Parque del Oeste

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Dar un paseo en otoño por la Rosaleda del Parque del Oeste es algo muy gratificante y relajante. Si te llevas un libro y te sientas a leer te olvidarás completamente de que estás en el centro de Madrid. No hay ni un alma y ni siquiera se oye un ruido. Si, como es el caso de este mes de noviembre de 2013 en Madrid, no hace frío y el sol de la tarde nos caliente un poquitin se te pasará el tiempo sin darte apenas cuenta.

El principal monumento de la Rosaleda es la Fuente Preñada….

La Rosaleda del Parque del Oeste se inauguró en 1955. Se realizó sobre unos terrenos que se denominaban “La Llana” Es obra del Jardinero Mayor Ramón Ortiz Ferré. En 1999 se reformó quedando en la configuración actual. Dentro de la Rosaleda está la Fuente Preñada. Es del año 1955 y sus autores son el escultor  Federico  Coullaut-Valera Mendigutia, el Arquitecto Lucio Oñoro  Domínguez, y el paisajista Ramón Ortiz Ferré.  Debe su nombre de “preñada” por la forma abultada del pilón. También se la denomina “Fuente de la Juventud” por la escultura de venus desnuda de mármol blanco que emerge desde las aguas.

Es el elemento ornamental principal de la Rosaleda y se sitúa en el eje principal que se conforma desde la puerta grande de la Rosaleda hasta la fuente. Esta situada a una cota superior a la que se encuentra el jardín. Se accede a ella mediante cuatro escalinatas que la sitúan en una terraza superior. La escultura corresponde a una joven desnuda en mármol blanco. Como se puede ver, a veces, los transeúntes algo vándalos, colocan a la joven diversos ornamentos. En el caso de las fotos que se acompañan la veréis con un cinturón negro.

La descripción que se da de este monumento en la Web del Ayto de Madrid es la siguiente:

Consiste básicamente en un pilón de planta lenticular, donde el lado trasero es un segmento de círculo, y el delantero es una parábola que avanza para hacer sitio a la estatua de una joven desnuda en mármol blanco. Como telón de fondo, 38 surtidores crean una cortina de agua de unos dos metros de altura, que se recorta sobre el oscuro follaje de los árboles.

Sin ser una obra excepcional, tiene la fortuna de puntuar con inteligencia y una perfecta valoración de la escala, la transición entre el plano descubierto de la rosaleda y la elevada arboleda posterior. Con gran sencillez se convierte en el motivo que atrae las miradas del visitante y consigue dar una escala monumental al conjunto, precisamente por su moderado tamaño. En sí, la escultura de Coullaut Valera es un ejercicio correcto y algo inexpresivo de ese academicismo con reminiscencias art-decó que permite en los años cincuenta hacer una figuración a medio camino entre el clasicismo y la estilización abstracta que entonces se impone en la escultura pública. La denominación de ‘fuente preñada” debe ser debida a la forma abultada del pilón, aunque también ha sido conocida siempre como “fuente de la juventud”, por la figura femenina que, como Venus, emerge impoluta de las aguas.

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