| ATARDECER · SALIDA DE LA LUNA · PICNIC · OBSERVACIÓN · DESCENSO NOCTURNO |
Una tarde y una noche para subir desde San Lorenzo de El Escorial hasta uno de los grandes balcones naturales de la Sierra de Guadarrama, contemplar el ocaso sobre el Monte Abantos y esperar, desde la Cruz de Rubens, la aparición de una Luna casi llena sobre la llanura madrileña. Abajo quedará el Monasterio; arriba, un cielo de finales de agosto que irá pasando del crepúsculo a la luz lunar.
| Fecha | Sábado 29 de agosto de 2026 |
| Encuentro | 18:05 h · Café Central · Plaza de la Constitución |
| Salida a pie | 18:25 h |
| Llegada a Cruz de Rubens | 20:45 h aprox. |
| Distancia total | 16,06 km · ruta circular |
| Desnivel positivo | 611 m |
| Altitud máxima | 1.619 m |
| Dificultad | Media; el descenso se realiza de noche |
| Regreso a Madrid | N604 · 03:45 h desde la Estación de Autobuses |
La clave está en Llegar al mirador antes de la puesta de Sol. A las 20:53 se ocultará el Sol y, hacia las 21:24, la Luna comenzará a elevarse prácticamente por el este. El final del crepúsculo civil y la salida lunar ocurren con apenas unos minutos de diferencia.

Entradas en Entradium
La experiencia
La excursión está concebida como una secuencia de paisaje: primero la subida por las laderas de Abantos; después, el ocaso desde la Cruz de Rubens; a continuación, el picnic mientras desaparece la última luz del día; y finalmente la salida de la Luna, que irá ganando altura sobre la gran llanura situada al este del mirador.
La Cruz de Rubens ofrece una perspectiva excepcional de San Lorenzo de El Escorial y de su Monasterio. La intención no es únicamente caminar, sino permanecer el tiempo suficiente en el mirador para ver cómo cambia el mismo paisaje: del color del atardecer a la luz azul del crepúsculo y, después, a una noche intensamente iluminada por la Luna.
¿Es realmente Luna llena?
El plenilunio astronómico exacto tendrá lugar el viernes 28 de agosto a las 06:18 h. La noche del sábado 29 la Luna será técnicamente gibosa menguante, pero al salir conservará aproximadamente un 97 % de iluminación. A simple vista tendrá aspecto de Luna llena. Por eso el título del evento es plenamente comprensible en términos divulgativos, aunque aquí dejamos consignada la precisión astronómica.
La Luna del 29 de agosto, hora a hora
| Hora | Posición | Altura | Qué ocurre |
| 20:53 | Sol · 283° | Horizonte | Puesta de Sol hacia el oeste-noroeste. |
| 21:21 | — | — | Final del crepúsculo civil. |
| 21:24 | Luna · 89° | ≈ 0° | Salida geométrica de la Luna, prácticamente por el este. |
| 22:00 | Luna · 95° | ≈ 7° | Luna muy baja; posible tono amarillo o anaranjado. |
| 22:30 | Luna · 100° | ≈ 12° | El disco gana altura sobre el este-sureste. |
| 23:00 | Luna · 104° | ≈ 18° | Muy buenas condiciones para paisaje nocturno. |
| 23:30 | Luna · 110° | ≈ 23° | Momento especialmente equilibrado para Luna + paisaje + Monasterio. |
| 00:00 | Luna · 115° | ≈ 28° | La Luna continúa hacia el sureste; comienza el descenso. |
| Dato lunar | Valor aproximado durante la estancia en el mirador |
| Fase | Gibosa menguante, visualmente casi llena |
| Iluminación a las 21:24 | ≈ 97,1 % |
| Iluminación a las 23:30 | ≈ 96,8 % |
| Distancia a la Tierra | ≈ 384.300–384.600 km |
| Diámetro aparente | ≈ 0,518° (unos 31 minutos de arco) |
| HORIZONTE REAL | Las horas de salida astronómica se calculan para un horizonte geométrico. Desde la sierra, el relieve lejano y la bruma pueden retrasar algunos minutos el instante en que veamos por primera vez el disco lunar completo. |
¿Cómo se verá la Luna respecto al Monasterio?
Desde la Cruz de Rubens, el Monasterio se encuentra aproximadamente a 2,7 km y en un rumbo de 131° —hacia el sureste—. La Luna saldrá a las 21:24 casi por el este, en 89°, y durante las horas siguientes se desplazará progresivamente hacia el sureste mientras gana altura.
Esto significa que la Luna no aparecerá exactamente detrás del Monasterio. A las 23:30 estará alrededor de 110° de azimut y 23° de altura: se verá claramente a la izquierda del edificio, en el mismo gran sector del paisaje. A medianoche estará en torno a 115°, reduciendo la separación horizontal. La alineación de azimut con el Monasterio se produciría aproximadamente hacia la 01:10, pero para entonces la Luna estaría ya cerca de 39° de altura y permanecer hasta esa hora impediría realizar el descenso con margen suficiente para el autobús nocturno de las 03:45.
| FOTOGRAFÍA | Para incluir Luna y Monasterio en una misma composición hacia las 23:30 conviene pensar en paisaje, no en primer plano lunar. Un objetivo angular o moderado (aprox. 24–35 mm en formato completo) permitirá conservar el contexto. Con teleobjetivo, el disco crecerá mucho, pero ambos elementos difícilmente cabrán juntos desde el mismo punto. |
Descripción de la excursión
Comenzaremos desde la mismísima Plaza de la Constitución junto al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial. El punto de encuentro será en la terraza del Café Central (Plaza de la Constitución haciendo esquina con la calle Alarcón). Allí, en la plaza, nos pertrecharemos de todo lo necesario para nuestra excursión (comida, bebida) y esperaremos a los que vayan llegando.

Tras esperar unos minutos comenzaremos la aventura. Saldremos por la calle Alarcón y luego por la Avenida de Carlos Ruiz hasta llegar a la Carretera de la Presa que seguiremos hasta llegar a la Presa del Romeral y unos metros más adelante llegaremos al Mirador de La Presa del Romeral que será nuestra primera parada. (DO 1+300). Ahora seguimos los que se denomina Senda de los Tesoros de Abantos. Tras cruzar el Arroyo del Romeral entramos en un paisaje de ensueño y seguimos paralelos al arroyo por un camino empedrado hasta llegar al camino de la Cañada Real Leonesa (DO 1+700) . Giramos a la izquierda y como a 300 metros a la derecha tomamos un camino (denominado Camino de los Vascos) que nos llevará a la Fuente de Santiago Arroyo y más tarde tras volver a entroncar con la Cañada Real Leonesa llegaremos a la pista de forestal (DO 2+700) que sube hasta la cima del Monte Abantos. Seguiremos la pista hasta llegar al Puerto de San Juan de Malagón (DO 5+000) que se encuentra a 1535 metros. A la derecha está ya muy cerca la denominada Cruz de Rubens a la que llegaremos en unos 20’ mas (D0 6+220) a unos 1650 metros de altura.

El regreso lo haremos por la pista forestal. Pasaremos por el Arboreto de Luis Ceballos (DO 10+500) , por la Fuente de la Concha (DO 10+800), por el Mirador del Monte Abantos (DO 13+300), por la Presa el Embalse del Romeral (DO 14+700) y llegaremos de nuevo al punto de partida en la Plaza de la Constitución (DO 16+000)
Aquí tenéis el recorrido completo en wikiloc
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/el-escorial-monte-abantos-y-cruz-de-rubens-111712733
Planning de la excursión
| Hora | Lugar | Actividad |
| 18:05 | Café Central | Encuentro, organización del grupo y últimas compras. |
| 18:25 | Plaza de la Constitución | Comienzo de la ruta. |
| 18:55 | Mirador de la Presa del Romeral | Parada breve. |
| 19:15 | Fuente de Santiago Arroyo | Paso aproximado. |
| 19:30 | Entorno Arboreto Luis Ceballos | Continuación hacia la pista forestal. |
| 20:20 | Puerto de San Juan de Malagón | Última parada breve. |
| 20:45 | Cruz de Rubens | Llegada, acomodación y preparación del picnic. |
| 20:53 | Cruz de Rubens | Puesta de Sol. |
| 20:53–21:24 | Cruz de Rubens | Crepúsculo, picnic y fotografía del Monasterio. |
| 21:24 | Cruz de Rubens | Salida de la Luna por el este. |
| 21:30–22:30 | Cruz de Rubens | Picnic y observación de la Luna baja. |
| 22:30–23:30 | Cruz de Rubens | Observación lunar y fotografía nocturna. |
| 23:30–00:00 | Cruz de Rubens | Paisaje nocturno: Luna y Monasterio en el mismo gran encuadre. |
| 00:00 | Pista forestal | Comienzo del descenso. |
| 00:20 | Puerto de San Juan de Malagón | Paso aproximado. |
| 01:20 | Fuente de la Concha | Paso aproximado. |
| 02:00 | Mirador de Abantos | Paso aproximado. |
| 02:40 | Plaza de la Constitución | Final de la ruta de montaña. |
| 02:45–03:15 | Monasterio | Paseo exterior por la Lonja y entorno monumental. |
| 03:25 | Estación de Autobuses | Llegada con margen. |
| 03:45 | N604 | Salida hacia Madrid. |
Transporte público
Ida desde Madrid
El sábado 29 de agosto es sábado laborable a efectos del cuadro de horarios. Para llegar con tranquilidad al encuentro de las 18:05 h, la opción más ajustada es la línea 664 desde el Intercambiador de Moncloa.
| Línea | Salida Moncloa | Llegada estimada | Valoración |
| 664 | 17:00 | ≈ 17:55 | Recomendada: deja unos 10 minutos para caminar hasta la plaza. |
| 661 | 16:15 | ≈ 17:10 | Muy segura: deja margen amplio para merendar o comprar provisiones. |
| 664 | 17:30 | ≈ 18:25 | No sirve para el horario del grupo. |
| 661 | 17:15 | ≈ 18:10 | Demasiado tarde para el encuentro y la salida previstos. |
Regreso nocturno
La línea N604 enlaza San Lorenzo de El Escorial con Madrid durante la madrugada. El horario oficial vigente todo el año ofrece dos salidas desde la Estación de Autobuses de San Lorenzo: 00:30 y 03:45. El programa completo está diseñado para tomar la expedición de las 03:45.
| Salida | Destino | Duración estimada | Uso en este evento |
| 00:30 | Madrid · Paseo de Moret / entorno Moncloa | ≈ 55 min | Solo útil para quien abandone la actividad antes de tiempo. |
| 03:45 | Madrid · Paseo de Moret / entorno Moncloa | ≈ 55 min | Regreso previsto del grupo; llegada aproximada 04:40. |
| IMPORTANTE | El N604 no termina dentro del Intercambiador de Moncloa: la parada terminal de Madrid está en el entorno del Paseo de Moret. Conviene volver a comprobar los horarios de CRTM/ALSA el mismo día por si hubiera incidencias o modificaciones extraordinarias. |
Como llegar en tren
Si se viene en tren hay que sumar los 30’-35’ que se tarda en recorrer el camino de la estación a la Plaza de la Constitución. En cualquier caso, es un paso super agradable ya que es por los jardines de la Casita del Príncipe.
Habría que llegar en el tren que llega a las 17:37’ y sale de Atocha a las 16:30h
Si cogemos este tren tendremos la oportunidad de visitar con tiempo los jardines de la Casita del Príncipe.
Si quisiéramos disfrutar de una tremenda merienda en Paco Pastel La Casita del Príncipe os recomiendo coger el tren que sale de Atocha a las 15:30h, así antes de ver los jardines podréis merendar de una forma impresionante.
https://pacopastel.com/
Qué llevar
- Calzado de senderismo o deportivo con buena suela. La ruta tiene más de 600 m de desnivel positivo.
- Frontal obligatorio para el descenso nocturno y batería o pilas de repuesto.
- Agua suficiente para toda la ruta y cena/picnic de poco peso.
- Esterilla o aislante ligero para sentarse durante la estancia en el mirador.
- Prenda de abrigo y cortavientos. A más de 1.600 m, y estando parados, la sensación térmica puede bajar rápidamente.
- Móvil cargado y, si es posible, batería externa.
- Cámara y trípode para quienes quieran fotografiar la Luna y el Monasterio.
- Bolsa para retirar todos los residuos. El lugar debe quedar exactamente como lo encontramos.
Grupo de whatsapp de la excursión
Tendremos un grupo de whatsapp para este encuentro lo que nos permitirá tanto poder organizarnos en coche como poder compartir fotos durante el encuentro.
También está pensado para que si en algún momento alguien se despista pueda seguir nuestra ubicación en tiempo real avisando al grupo.
Habrá un enlace para apuntarse el grupo. No se podrán enviar mensajes hasta unas horas antes del comienzo del evento.
El picnic
Haremos el picnic en el maravilloso entorno de la Cruz de Rubens con unas impresionantes vistas al Monasterio. Os recomiendo que llevéis cosas con poco peso para aligerar la subida. ¡En senderismo cada gramo pesa!
Acordaros de llevaros esterilla para tumbarse, algún mantel, platos, vasos y cubiertos de plástico, servilletas de papel y cosas de comer y beber adecuadas.
Y sobre todo, bolsas para recoger todos los posible desperdicios.
Estaremos de picnic entre las 21:30h y las 22:30h
Cuestiones y recomendaciones de interés para la excursión
- Aunque es una ruta sencilla técnicamente, tanto por el desnivel de 600 metros como por su longitud de 16kms consideramos que es de nivel medio.
- Os recomendamos traer calzado adecuado para caminar por la montaña. Mejor calzado de trekking.
- Hay que tener presente la resistencia física personal para poder abordar rutas de este tipo.
- El grupo debe permanecer unido durante el descenso. Nadie debe abandonar la ruta sin comunicarlo a la organización.
- La actividad queda condicionada a la meteorología, al riesgo de incendio y a cualquier restricción temporal de acceso al monte.
- Es recomendable comprobar la previsión y las restricciones 24–48 horas antes y de nuevo el mismo sábado.
- En la mayoría del recorrido iremos por pistas forestales pero es positivo traer palos de senderismo que nos pueden ayudar en ciertos tramos.
- Como ya sabéis en la sierra refresca por la noche con lo que algo de abrigo es necesario. Tener en cuenta que en el entorno natural de la Cruz de Rubens suele hacer algo de viento y que al estar parados se puede tener frío aún con 20 grados.
- La excursión de ida la haremos por la tarde con luz. La de vuelta la haremos completamente de noche con lo que es aconsejable traer frontales.
- La excursión de regreso por la noche la haremos completamente por pista forestal.
- Por favor, intentad sed puntuales para no retrasar a todo el grupo.
- Os recomiendo que traigáis cámara de fotos para poder sacar buenas fotos del atardecer.
Precio de la excursión
El precio de la excursión es de 7€ (gratis para socios de Happening Madrid).
Reserva por WhatsApp: 640 743 115
Pago por Bizum o en mano.
La visita a la explanada del Monasterio de El Escorial
De 2:45h a 3:15h visitaremos la parte exterior del Monasterio de El Escorial con su mágica explanada.
Después de eso daremos por concluida la excursión, tanto para os que vuelvan en coche como los que vuelvan en el bus de las 3:45h
El Mirador de la Cruz de Rubens: Historia, Fotografía y Legado
El boceto de Rubens del Escorial y la fotografía histórica
Peter Paul Rubens, durante su estancia diplomática en Madrid en 1628-1629, recibió del rey Felipe IV el encargo de realizar una pintura panorámica del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial visto desde la lejanía. Para capturar la magnitud del monumento en su entorno natural, Rubens emprendió una excursión a las cumbres de la Sierra de Guadarrama, acompañado por el joven Diego de Velázquez, quien ya despuntaba como pintor de cámara en la corte. Ambos subieron a caballo hasta el alto de Malagón (cerca del Monte Abantos), lugar desde el cual se obtenía una vista integral del monasterio rodeado de montañas y bosques. En una planicie elevada, Rubens realizó un boceto con todo lo que alcanzaba a ver, que luego sería pasado a un gran lienzo por su ayudante Pieter van der Hulst (también conocido como Peter Verhulst) bajo la supervisión del maestro. Esta obra, que Rubens bautizó como “La Representación Cósmica de El Escorial”, fue dedicada y enviada en 1640 al rey Carlos I de Inglaterra, quien deseaba tenerla en su colección por el recuerdo imborrable de su visita al Escorial en 1623.
En una nota adjunta al cuadro, el propio Rubens describió la escena pintada, resaltando detalles simbólicos del lugar: “Las montañas de la Sierra de Malagón son altas y abruptas, muy difíciles de subir y bajar. Teníamos las nubes por debajo de nosotros y en lo alto un cielo muy claro y sereno. En la cima existe una gran cruz de madera que se descubre fácilmente desde Madrid, y a su lado, una pequeña ermita dedicada a San Juan […] donde mora un ermitaño que se ve aquí con un borrico. Abajo se encuentra el soberbio edificio de San Lorenzo de El Escorial, con su pueblo y sus alamedas de árboles, sus estanques y el camino de Madrid”. En el boceto final, Rubens incluyó efectivamente la silueta del Monasterio emergiendo entre bosques y praderas, así como la figura diminuta de un ermitaño con su burro, aludiendo a la ermita en la cumbre, mientras una gran cruz de madera preside el mirador natural.
A pesar de la importancia histórica de esta pintura, su rastro se perdió durante siglos. No hubo constancia pública de ella ni del boceto original hasta 1966, cuando el historiador local Luis Manuel Auberson logró redescubrir el lienzo en Inglaterra. La obra se encontraba en la colección privada del conde de Radnor, en su castillo de Longford (cerca de Salisbury), identificada con las iniciales “P. P. R.” de Rubens. Auberson, acompañado por fray Gregorio de Andrés (bibliotecario del Monasterio de El Escorial), viajó al castillo y tomó una fotografía del cuadro, dado que no podían trasladarlo. Esa imagen fotográfica es la única que se conoce de la pintura de Rubens. En dicha foto en blanco y negro (difundida luego en archivos locales y artículos especializados) se aprecia el panorama de El Escorial pintado por Rubens, con la gran cruz en primer plano y el monasterio al fondo en la distancia. Tras su hallazgo, el óleo de Rubens permanece en poder de la familia Radnor en Inglaterra y se conserva en Salisbury.
Orígenes del Mirador de la “Cruz de Rubens” y su simbología
El lugar exacto desde el cual Rubens y Velázquez contemplaron el Escorial quedó marcado por la presencia de una cruz, lo que ha dado nombre al actual “Mirador de la Cruz de Rubens”. La historia de este paraje se remonta en realidad a décadas antes: en 1595 el rey Felipe II ordenó instalar tres grandes cruces de madera en las cumbres de la sierra de Malagón (en la zona de Abantos). Estas cruces servían para señalar los puntos elevados desde donde el monarca disfrutaba de su particular “paraíso terrenal”, es decir, las vistas privilegiadas del valle de El Escorial con su monasterio. De hecho, el 14 de noviembre de 1596, ya gravemente enfermo, Felipe II realizó un esfuerzo por ascender con su séquito hasta una de aquellas cruces en lo alto de Malagón, donde se sentó a almorzar admirando el paisaje que tanto amaba. Las cruces tenían para él un sentido tanto devocional como paisajístico: marcaban la presencia de la Cruz en la montaña (símbolo de protección espiritual) y al mismo tiempo señalaban los miradores naturales desde los que contemplar la armonía entre la obra del hombre (el monasterio) y la creación divina (la naturaleza circundante).
Cuando Rubens subió al Malagón en 1629 para realizar el encargo de Felipe IV, tomó como referencia una de esas cruces aún existentes en la cima. En concreto, escogió la cruz situada cerca del Puerto de Malagón (también llamado de San Juan), bajo la cumbre del Monte Abantos. Desde allí trazó su boceto panorámico con el monasterio a lo lejos. La presencia de la cruz y de una pequeña ermita dedicada a San Juan Bautista en ese altozano aportan un fuerte contenido simbólico a la escena: Rubens pinta no solo un paisaje, sino una visión casi cósmica y espiritual del Escorial, integrando los símbolos de la fe (la cruz, la ermita del ermitaño) con la grandiosidad arquitectónica del monasterio. Velázquez, según relata su suegro Francisco Pacheco, quedó maravillado junto a Rubens con aquellas vistas desde el monte Abantos, entablando ambos artistas una amistad; de hecho Rubens y Velázquez mantuvieron correspondencia posteriormente, unidos por la experiencia compartida de aquel viaje artístico al Escorial.
Con el paso de los años, las antiguas cruces de Felipe II desaparecieron de la sierra. El paraje cayó en el olvido hasta que, tras el redescubrimiento del cuadro de Rubens en 1966, surgió el interés por identificar sobre el terreno el punto exacto representado por el pintor. Guiados por la descripción de Rubens y con la ayuda de la fotografía del lienzo, Auberson y fray Gregorio de Andrés localizaron la peña precisa desde la que Rubens habría realizado su boceto. En ese sitio, en 1967, colocaron una placa conmemorativa de bronce que rezaba: “Homenaje al gran artista Pedro Pablo Rubens (1577–1640) que pintó en este lugar el Real Sitio de San Lorenzo en 1629”, rememorando el hecho histórico. (Esta lápida fue documentada en la prensa y revistas de arte de la época, por ejemplo en Archivo Español de Arte en 1968, aunque lamentablemente hoy está desaparecida).
Apenas un año más tarde, en 1968, un grupo de entusiastas de la historia escurialense decidió restaurar el antiguo gesto de Felipe II y reinstaló tres cruces blancas en las alturas de la sierra de Malagón, ubicándolas en los mismos emplazamientos originales del siglo XVI. Dos de estas cruces se alzaron nuevamente cerca del Puerto de Malagón y la tercera en la cima del Monte Abantos. Una de las cruces reinstaladas, la situada en la planicie del puerto (sobre la gran roca identificada por Auberson), es la que desde entonces se conoce popularmente como “La Cruz de Rubens”. Esta cruz blanca – visible entre los pinos del Monte Abantos – recuerda el punto exacto donde Rubens se inspiró para su pintura, y ha dado nombre al mirador natural que la rodea. El acto de devolver la cruz a ese lugar tuvo un fuerte carácter simbólico: por un lado, honraba la memoria artística (y la “mirada” de Rubens y Velázquez); por otro, recuperaba una tradición histórica local iniciada por Felipe II, conectando la espiritualidad y el paisaje.
El Mirador de la Cruz de Rubens en la cultura local
Hoy en día, el Mirador de la Cruz de Rubens es un lugar emblemático aunque discretamente escondido en un rincón del pinar de Abantos. Debido a que se encuentra fuera de las rutas turísticas convencionales, su fama ha crecido sobre todo entre senderistas, amantes de la naturaleza e interesados en la historia local. Numerosos excursionistas ascienden por las laderas del Monte Abantos para disfrutar de las vistas espectaculares que ofrece este balcón natural hacia el Monasterio y el pueblo de San Lorenzo de El Escorial
La Cruz de Rubens actual es una sencilla cruz de metal pintada de blanco que se erige sobre la roca donde antaño hubo la cruz de madera mencionada por Rubens. A sus pies no quedan restos de la antigua ermita de San Juan, pero la tradición oral rememora al ermitaño que habitaba ese paraje en el Siglo de Oro. El mirador en sí forma parte del patrimonio paisajístico de San Lorenzo de El Escorial y se ha integrado en la narrativa cultural local: es un punto donde convergen arte, historia y naturaleza. Por un lado, evoca la visita de Rubens y Velázquez, dos gigantes del Barroco, y su admiración por el “octava maravilla del mundo” (como se apodaba al Escorial). Por otro lado, la cruz conecta con la espiritualidad de Felipe II y la sacralización del paisaje montañoso que rodea al monasterio.
En la actualidad, diversas instituciones y colectivos difunden la historia de este lugar organizando rutas guiadas.
La importancia cultural del Mirador de la Cruz de Rubens radica en cómo un rincón natural relativamente remoto se ha convertido en un puente entre épocas: desde la Contrarreforma española de Felipe II y el arte barroco de Rubens, hasta la revalorización patrimonial en el siglo XX y el disfrute recreativo actual. Cada visitante que hoy se acerca a la cruz y contempla el Monasterio de El Escorial desde las alturas revive, de algún modo, la experiencia descrita por Rubens casi 400 años atrás – la visión panorámica y sublime de piedra, bosque y cielo que inspiró una obra de arte única.
El Mirador de la Cruz de Rubens pervive como un hito paisajístico e histórico: un balcón natural creado por la geografía y resignificado por el arte y la memoria. Sus cruces – la desaparecida de madera y la actual de hierro pintado – señalan no solo un punto geográfico privilegiado, sino también la intersección entre la devoción de un rey, la genialidad de un pintor y la pasión de una comunidad por mantener viva su herencia cultural.



























































