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Cine debate con Aterriza como Puedas. El Humor y lo Correcto ¿Nos podemos reír de todo?

Entradas al cine debate / Plan de Meetup

  1. Acerca de “Aterriza como puedas”
    1. El género spoof, Zero Hours! y las películas de catastrofes de los 70s
    2. Los gags más políticamente incorrectos de Airplane
      1. El interrogatorio al niño en la cabina
      2. La niña del café: “Lo tomo negro… como a mis hombres”
      3. La escena del “jive” subtitulado
      4. El chiste del aborto
      5. Otto, el piloto automático hinchable
      6. Conclusión sobre los gags
  2. Los temas del coloquio
    1. El humor “incorrecto”: ¿transgresión o pereza?
    2. El deadpan como arma: actores serios diciendo barbaridades
    3. Traducción y doblaje: el chiste que muta
  3. Otras cuestiones acerca de la película
    1. Los actores principales
    2. ¿Cuándo se estrenó la película?
    3. Premios y reconocimientos
    4. La música de la película
  4. Punto de encuentro y planning de la velada
  5. ¿Cómo será el coloquio?
  6. ¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas
  7. ¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?
  8. ¿Qué es Happening Madrid?
  9. ¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Este martes, en nuestro Cine Debate “Un Conejo con Ojo” despegamos en el vuelo 209 rumbo al humor más turbulento con Aterriza como puedas (Airplane!, 1980), clásico que revolucionó la comedia y redefinió el género del spoof. Obra de culto y espejo provocador de su tiempo, esta sátira delirante nos servirá de punto de partida para reflexionar —desde 2026— sobre los límites del humor, lo políticamente correcto y cómo ha envejecido la comedia vez hizo temblar los cimientos del humor americano de la época.

Un conejo con ojo es un cine debate organizado por Big Tree Books y Happening Madrid para las tardes de los martes, desde el corazón más castizo de Madrid. Unas veladas para disfrutar del cine y, sobre todo, para pensarlo en voz alta, discutir, disentir y compartir ideas alrededor de una pantalla compartida.

Acerca de “Aterriza como puedas”

En Aterriza como puedas (Airplane!, 1980) el trío ZAZ –Jim Abrahams y los hermanos David y Jerry Zucker– construye una comedia hilarante a partir del molde más serio posible: el cine de catástrofes aéreas de los 70. La película parasita deliberadamente el esqueleto narrativo de Zero Hour! (1957), reutiliza situaciones y diálogos, y los distorsiona lo justo para empujarlos al territorio del absurdo, del chiste visual, del doble sentido y del gag recurrente.

El resultado es una metralleta de humor: 87 minutos de chistes encadenados, juegos de lenguaje, puns, running jokes y apariciones imposibles, donde prácticamente todo puede convertirse en remate, desde un anuncio de aeropuerto hasta un plano de cabina. En su tiempo, fue uno de los éxitos más inesperados del inicio de los 80: costó relativamente poco, arrasó en taquilla, obtuvo nominaciones al Globo de Oro como mejor comedia o musical, al BAFTA por su guion y ganó el premio del Sindicato de Guionistas al mejor guion adaptado de comedia.

Junto con las películas de los Monty Python, la cinta fijó las coordenadas del humor absurdo moderno, apoyándose en la tradición anárquica de títulos como Sopa de ganso, que ya había demostrado que los géneros más solemnes podían convertirse en campo de minas cómico. Aterriza como puedas se ríe de la cotidianidad –un café, un manual de vuelo, una conversación trivial– y la empuja hasta convertirla en caricatura, en un universo donde lo “normal” es precisamente lo primero que salta por los aires.

Sinopsis de “Aterriza como puedas”

El vuelo 209 de la Trans American despega de Los Ángeles con destino a Chicago. Entre los pasajeros viajan misioneros, ancianos, niños, un jugador de baloncesto famoso, una pareja en crisis y un ex piloto de combate con miedo a volar, Ted Striker, que intenta reconquistar a su ex, la azafata Elaine Dickinson.[8][1]

Tras una intoxicación alimentaria, la tripulación cae indispuesta y el avión se queda prácticamente sin nadie capaz de tomar los mandos. Ted, traumatizado por su pasado en combate, es el único que puede intentar aterrizar la nave con la ayuda de Elaine, del controlador McCroskey desde tierra y de un doctor de gesto inmutable, el inolvidable Dr. Rumack. Sobre esta premisa absolutamente seria, la película construye una orgía de situaciones imposibles, chistes físicos, diálogos delirantes y una galería de personajes que van del patetismo al surrealismo sin pedir perdón.

Enlaces de “Aterriza como puedas”

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film445878.html

Tráiler

El género spoof, Zero Hours! y las películas de catastrofes de los 70s

El género spoof es la vertiente más extrema de la parodia cinematográfica: toma tramas, personajes y clichés de películas reconocibles y los reproduce casi al calco para deformarlos con humor absurdo, chistes a bocajarro y una acumulación de gags que desactiva la seriedad del original. En el caso de Aterriza como puedas (Airplane!, 1980), el molde argumental viene prácticamente entero de Zero Hour! (1957), un drama aéreo en el que la intoxicación alimentaria de pasajeros y tripulación obliga a un piloto traumatizado por la guerra a volver a tomar los mandos, hasta el punto de que muchos diálogos y escenas se repiten casi palabra por palabra, solo que cambiando la interpretación grave por un tono completamente disparatado. Sobre esa base, la película funciona también como burla del cine de catástrofes de los 70, especialmente de la saga Aeropuerto (desde Airport, 1970, y sus secuelas como Aeropuerto 75), que fijó el modelo del reparto coral, el accidente inminente y el suspense en cabina y torre de control; Aterriza como puedas mantiene todos esos elementos de melodrama aéreo, pero los convierte en una sucesión frenética de chistes que dinamitan, con cariño y crueldad a la vez, los códigos solemnes del género.

Los gags más políticamente incorrectos de Airplane

Ver hoy Aterriza como puedas es entrar en una zona de turbulencias morales donde el humor “incorrecto” deja de ser etiqueta cool y se convierte en campo de análisis. No todo lo que incomoda es valiente, ni todo lo que ha envejecido mal fue alguna vez brillante: algunos chistes apuntan al género y a sus solemnidades; otros, directamente, se apoyan en estereotipos que hoy leemos con mucha menos paciencia.

El interrogatorio al niño en la cabina

Qué es: Joey, un niño, entra en la cabina y el copiloto entabla con él una conversación en apariencia amable que rápidamente deriva en una serie de preguntas llenas de insinuaciones sexuales: sobre “hombres desnudos”, “vestuarios”, “gladiadores” o “prisiones turcas”. La comicidad se construye a partir de la incomodidad y del equívoco: un adulto diciendo lo indecible con sonrisa cordial.

Por qué hoy chirría: en 1980 se podía leer como humor incómodo y algo gamberro; en 2026, el subtexto es imposible de esquivar. Lo que escuchamos roza el acoso verbal a un menor, envuelto en la coartada del chascarrillo veloz. El gag nos obliga a ver cómo la sexualización infantil se usaba como combustible cómico sin apenas filtro.

Qué revela de la época: cierta tolerancia a usar lo sexual como broma universal, incluso cuando el encuadre ético es turbio. La infancia se convierte en disfraz para contenidos adultos: si lo dice un niño, se relativiza el impacto.

La niña del café: “Lo tomo negro… como a mis hombres”

Qué es: en la cabina de pasajeros, una niña recibe una taza de café y responde, con aplomo adulto, que lo toma negro “como a mis hombres”. La escena dura un suspiro, el avión sigue su curso y el gag se pierde entre otras veinte bromas.

Por qué hoy chirría: el chiste opera en dos frentes. Por un lado, sexualiza a una menor, cuya gracia reside en hablar como si fuera una mujer experimentada en clave de seducción. Por otro, utiliza la raza como ingrediente rápido, no para pensar el racismo sino para explotarlo como guiño picante de sobremesa.

Qué revela de la época: esa confianza casi ciega en que “si lo dice un niño es gracioso”, aunque el contenido sea impropio, y en que los marcadores raciales pueden usarse como recurso cómico sin grandes consecuencias.

La escena del “jive” subtitulado

Qué es: dos pasajeros negros conversan en “jive”, una jerga asociada a una comunidad concreta, mientras los personajes blancos no entienden nada; entra en escena una señora blanca que asegura “hablar jive” y el diálogo se “traduce” mediante subtítulos blanquísimos, de tono casi sitcom de los 50.

Por qué hoy chirría: el gag convierte una forma de habla en pantomima, en lengua “exótica” cuya mera existencia se vuelve chiste. El dispositivo cómico funciona desde una mirada que trata ese lenguaje como raro, ininteligible, útil solo como detonante de risa. En términos contemporáneos, roza la apropiación y el estereotipo.

Matiz importante: hay lecturas que sostienen que la broma apunta a la torpeza del mainstream blanco más que al habla negra, subrayando que quienes quedan en evidencia son los que no entienden nada. Esa defensa existe, pero no anula el hecho de que el efecto cómico dependa de una caricatura.

El chiste del aborto

Qué es: en medio del caos general, aparece un gag en torno al aborto mencionado como alternativa “sensata” en un cruce de diálogos: el tema entra, golpea como remate y desaparece sin desarrollo ni contexto. El procedimiento es claro: se toma un asunto inflamable y se utiliza como punchline de shock.

Por qué hoy chirría: los debates sobre derechos reproductivos, coerción, trauma y autonomía corporal han ganado visibilidad y densidad en estas décadas. En ese marco, la broma se percibe como una banalización de un conflicto íntimo y político que difícilmente cabe en una frase lanzada al vuelo.

Qué revela de la época: una cultura del “todo vale” en buena parte de la comedia mainstream, en la que lo tabú se usa como chispa antes que como materia de reflexión.

Otto, el piloto automático hinchable

Qué es: el piloto automático del avión resulta ser un muñeco hinchable, Otto, que se activa inflándolo; la película explota la idea con humor físico y una batería de insinuaciones sexuales, incluyendo toqueteos y gag final con la “pareja” de Otto.

Por qué hoy chirría: el muñeco convierte literalmente el cuerpo en objeto, y la aparición de su compañera refuerza la mirada de una sexualidad de gag rápido, muy masculina, donde la dignidad y el consentimiento desaparecen tras la coartada de que “solo es un hinchable”. Precisamente por eso muchos de estos chistes se leen hoy como producto de su tiempo, fósiles de una manera de entender el deseo y el cuerpo que ha quedado en evidencia.

Conclusión sobre los gags

Estos ejemplos que hemos señalado muestran cómo Aterriza como puedas funciona hoy también  como documento histórico además de simple comedia. La película revela una época en la que la risa mainstream se construía sin apenas freno a partir de cuerpos, razas, infancia y sexualidad, usando lo tabú como combustible rápido sin preguntarse demasiado por el coste simbólico. Los gags del niño en la cabina o de la niña del café exhiben una naturalización de la sexualización infantil; la escena del “jive” se apoya en una mirada blanca que convierte una forma de habla negra en objeto de exotización; el chiste del aborto reduce un conflicto político y emocional complejo a un fogonazo de shock; y Otto condensa una visión profundamente objetualizadora del cuerpo y del deseo. Nada de esto “anula” la potencia cómica, ni borra su importancia en la historia del spoof, pero sí obliga a desplazar la pregunta: ya no es solo “¿de qué nos reímos?”, sino “¿a costa de quién?” y “qué parte de esa risa dependía de estructuras de poder y cegueras culturales que hoy vemos con mucha más nitidez”.

La película, con el transcurso de los años, se ha convertido en una privilegiada herramienta para pensar en los límites del humor. Nos habla de quien tenía derecho a bromear, sobre qué y quién quedaba en el lado del golpe.

Los temas del coloquio

Podemos considerar que el tema central sobre el que nos habla Aterriza como puedas es la naturaleza del humor absurdo y del spoof: cómo se puede dinamitar un género entero desde dentro, manteniendo intactos sus códigos visuales y narrativos mientras se desarma su solemnidad a golpe de gag. A partir de ahí, se abren varias líneas de conversación: el humor “incorrecto”, el deadpan (“chistes con cara de poker”) como arma cómica, el papel del doblaje y la traducción, y la herencia de esta película en el cine de comedia posterior.

El humor “incorrecto”: ¿transgresión o pereza?

Cuando se dice que Aterriza como puedas es “poco políticamente correcta”, conviene afinarlo un poco más. Hay chistes que apuntan a estructuras de poder y a la rigidez de los géneros –se ríen del cine de catástrofes, de la masculinidad heroica, de la épica de manual– y otros que se sostienen en estereotipos raciales, sexuales o de género que hoy resultan, como mínimo, incómodos. No todo lo que ofende es valiente, ni todo lo que envejece mal era genial.

¿Qué gags te parecen “intocables” por su ingeniería cómica, y cuáles te sacan de la película por su enfoque?
¿Hasta qué punto el contexto histórico explica un chiste… y hasta qué punto solo lo excusa?
¿La corrección política limita el humor o lo obliga a ser más inteligente?

El deadpan como arma: actores serios diciendo barbaridades

Uno de los grandes hallazgos del film es su reparto: rostros asociados a registros serios –Leslie Nielsen, Robert Stack, Lloyd Bridges, Peter Graves– diciendo barbaridades con la solemnidad de un parte de guerra. El humor nace de la colisión entre lo que se dice y cómo se dice: la película imita la textura dramática del cine de desastres, pero vacía de gravedad sus diálogos.

¿Por qué funciona mejor el chiste cuando el actor lo hace desde la seriedad en vez de la simpatía?
¿Qué diferencia hay entre humor absurdo y humor tonto?
¿Hasta qué punto el deadpan ha influido en comedias posteriores que imitan esta seriedad desquiciada?

Traducción y doblaje: el chiste que muta

En una comedia tan dependiente del juego verbal, el doblaje y la traducción se convierten en campo de minas: hay bromas intraducibles, juegos de palabras que se reinventan y referencias culturales que viajan mal. El doblaje español de Aterriza como puedas, muy querido por parte del público, casi configura una película paralela, con sus propias ocurrencias y modulaciones.

¿Qué chistes sobreviven mejor: los visuales o los verbales?
¿Hay momentos en los que el doblaje español “mejora” el chiste original, o simplemente crea otros nuevos?
¿Crees que en una película como esta es preferible verla en VOSE o en doblaje, y por qué?

Otras cuestiones acerca de la película

Los actores principales

  • Robert Hays como Ted Striker, ex piloto de combate con trauma y miedo a volar, convocado de nuevo al mando en la peor situación posible.[11][1]
  • Julie Hagerty como Elaine Dickinson, azafata y ex pareja de Ted, decidida a salvar el vuelo mientras lidia con la neurosis de su antiguo amor.[13][11]
  • Leslie Nielsen como el Dr. Rumack, médico de gesto imperturbable cuya seriedad absoluta se convierte en uno de los motores cómicos de la película.[2][11]
  • Reparto coral que incluye, entre otros, a Kareem Abdul-Jabbar, Lloyd Bridges, Peter Graves, Robert Stack y Barbara Billingsley, todos ellos puestos al servicio del disparate con una entrega demoledora.[13][1]

¿Cuándo se estrenó la película?

La película se estrenó en 1980, en plena fiebre por el cine de catástrofes y con el recuerdo fresco de la saga Airport, que había marcado la década anterior. Aquello que parecía un producto menor y gamberro acabó entrando en listas de “mejores comedias de la historia” y, con el tiempo, fue seleccionada para preservación en el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por su relevancia cultural y estética.

Premios y reconocimientos

Aterriza como puedas fue reconocida por la industria y por la crítica:

  • Nominación al Globo de Oro a la mejor película (Comedia o musical).
  • Nominación al BAFTA al mejor guion.
  • Premio del Sindicato de Guionistas de América (WGA) al mejor guion adaptado de comedia.
  • Inclusión en el National Film Registry en 2010, como obra de especial importancia histórica.

La música de la película

La banda sonora corre a cargo de Elmer Bernstein, compositor asociado habitualmente a dramas y películas serias, que aquí decide tomarse la comedia completamente en serio. Su partitura suena como si estuviera acompañando un drama aeronáutico respetable: fanfarrias, tensión, clímax orquestales, todo al servicio de una historia que, en realidad, se dedica a dinamitar el género.[2]

Esa seriedad musical amplifica el absurdo: cuanto más épica suena la orquesta, más claro queda que lo que vemos es un avión lleno de gags, un desastre que no deja de ser un parque temático del disparate.

Punto de encuentro y planning de la velada

El punto de encuentro será en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) el próximo martes a las 19:30h.

Las veladas se dividirán en tres partes. La primera media hora la dedicaremos a tomar algo, a presentar la película y a conocernos. Después a las 20:00h tendremos la proyección. Todas las proyecciones se realizan en VOSE. Para finalizar tendremos un coloquio que durará hasta las 23:00h.

¿Cómo será el coloquio?

Los encuentros son participativos y queremos conocer vuestra opinión para que se pueda generar un debate abierto y constructivo. No es necesario conocimiento de cine para participar y es más, huimos del conversador pedante ya que para ellos tenemos a la wikipedia. ¡Queremos que cada martes seamos capaces de generar algo fantástico y diferente!. ¡Queremos saber lo que sientes y que seas capaz de contarlo!

A partir del tema de discusión y de lo visto en la película, las historias personales son bienvenidas y además, son una buena forma de dar a conocer lo que pensamos y lo que sentimos. ¡Nuestro deseo es que participes y seas activo!

Cine y el debate siempre van de la mano, y por eso queremos que te hagas fan de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

El coste de inscripción a la sesión de debate y coloquio es de 5€

Reservar por whatsapp en cualquiera de estos números

Ángel (https://wa.me/+34640743115)

María (https://wa.me/+3463063998)

Las plazas son muy limitadas

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