Adiós al ‘swipe’ y a las citas impersonales: llega a Madrid una fiesta diferente para conocer gente, disfrutar de una cena informal, bailar y, para quien lo desee, participar en una original dinámica de Speed Puzzle Dating.
En un momento en que muchas formas de conocer gente se han vuelto frías, repetitivas o demasiado forzadas, nace El Laberinto de las Delicias, una propuesta de Happening Madrid que quiere devolverle al encuentro algo fundamental: el juego, la naturalidad y el placer de dejarse sorprender.
El próximo sábado 2 de mayo, Big Tree Books se transformará en un espacio inmersivo donde se mezclan ambiente, música, conversación, cena informal y fiesta. Y, dentro de esa experiencia, quienes quieran podrán participar además en una dinámica especial de Speed Puzzle Dating.
Pero conviene decirlo desde el principio y sin equívocos: no es obligatorio participar en el speed dating para venir al evento. Puedes venir simplemente a disfrutar de la fiesta, de la cena informal, del ambiente y de la música, sin formar parte de la dinámica de citas.
El Laberinto de las Delicias no está concebido como una sucesión de citas mecánicas ni como una versión decorada del speed dating clásico. Es, ante todo, una fiesta social e inmersiva pensada para que las personas puedan encontrarse en un contexto más relajado, más humano y más estimulante.
La idea es crear un espacio en el que hablar, bailar, compartir mesa, observar, cruzarse con otras personas y disfrutar de la noche sea tan importante como cualquier posible conexión sentimental o afectiva.
Por eso, el evento se abre a distintas formas de vivirlo. Habrá quien quiera participar activamente en la dinámica del juego. Habrá quien prefiera venir solo a la cena, al baile y al ambiente general. Ambas opciones forman parte de la misma experiencia.
Durante una noche, Big Tree Books dejará atrás su configuración habitual para convertirse en un pequeño universo de luces, sonidos, música y recorridos compartidos. Un espacio pensado para favorecer las conversaciones espontáneas, los encuentros inesperados y esa sensación de estar dentro de una noche distinta.
La atmósfera del evento busca precisamente eso: que nadie sienta que está entrando en una entrevista sentimental ni en una prueba social, sino en una fiesta con personalidad propia, donde cada uno pueda moverse a su ritmo.
La mecánica: ¿Qué es el ‘Speed Puzzle Dating’?
Dentro del evento, quienes quieran participar podrán sumarse a la experiencia de Speed Puzzle Dating.
La mecánica es sencilla. A las personas participantes se les entregará una o varias piezas de un puzle. A partir de ahí, entre conversaciones y movimiento libre por el espacio, deberán encontrar a las personas cuyas piezas encajen con las suyas.
Cuando se produzca una coincidencia, pasarán a una de las mesas preparadas para la conversación. Allí habrá un reloj de arena, papel, bolígrafos y un buzón para dejar impresiones o datos de contacto en caso de que exista interés mutuo.
La propuesta busca introducir un componente lúdico y ligero en el encuentro entre personas. No se trata de forzar nada, sino de generar situaciones que faciliten la conversación y rompan el hielo de forma natural.
El formulario, por separado
Para ayudar a preparar la dinámica del Speed Puzzle Dating, habrá un formulario independiente.
Ese formulario se rellena aparte y sirve para organizar mejor la experiencia de quienes quieran participar en la dinámica. Es un paso distinto de la compra de la entrada.
La entrada de la fiesta se adquiere por Entradium, mientras que el formulario se completa de manera independiente en Google Forms.
Una de las claves de El Laberinto de las Delicias es que el evento no se reduce al juego.
Aquí también hay cena informal, música, sesión DJ, actuaciones y tiempo para bailar, hablar y seguir compartiendo más allá de cualquier dinámica breve. De hecho, una parte importante de la experiencia está precisamente en lo que ocurre después: cuando el ambiente se relaja, la noche avanza y las conversaciones encuentran su propio ritmo.
Por eso, quien no quiera participar en el Speed Puzzle Dating puede venir igualmente y disfrutar plenamente del evento. La fiesta no funciona como mero acompañamiento de la dinámica; la fiesta es parte central de la propuesta.
Una experiencia abierta, social y flexible
En definitiva, El Laberinto de las Delicias no plantea una única manera de asistir ni de relacionarse con el evento.
Puedes venir:
a participar en la dinámica de Speed Puzzle Dating
a disfrutar de la cena informal
a vivir la fiesta y la música
a conocer gente en un contexto diferente
o simplemente a dejarte llevar por una noche distinta en un espacio singular
La propuesta combina juego, libertad, atmósfera y encuentro, pero sin imponer un único recorrido a nadie.
Agenda del evento
Evento:Speed Puzzle Dating Party «El Laberinto de las Delicias». El laberinto de las delicias. Speed Puzzle Dating Party es un evento que combina una fiesta para bailar, juego, speed dating, sesión DJ y cena informal
Fecha: Sábado 2 de mayo de 2026
Horario: 21:00 a 24:00 horas
Lugar: Big Tree Books. Calle Dos Hermanas 17
Precio: 25€
La entrada incluye: 1. cena informal – 2. fiesta – 3. sesión DJ y actuaciones 4. y, para quien lo desee, participación en la dinámica de Speed Puzzle Dating
Reservas e información
La asistencia al evento se gestiona de forma muy sencilla:
Puedes venir a la fiesta y a la cena informal sin participar en el Speed Puzzle Dating. La entrada de la fiesta se compra en Entradium. El formulario se rellena aparte, de manera independiente, para quienes quieran participar en la dinámica.
El Mercado de Antón Martín presenta “La tarde de los Romances Enmascarados”: una celebración especial de San Valentín y carnaval con música romántica, bailes lentos y speed dating con antifaz. El jueves 12 de febrero, de 19:00 a 23:00, disfrutaremos de una sesión de música pinchada, varias actuaciones en directo y citas de 5 minutos en tres mesas preparadas para que puedas conocer gente nueva en un ambiente cuidado y divertido. Para organizar los turnos y compatibilidades, se solicitará una breve encuesta previa (gustos de música, cine, planes de ocio, rango de edad y preferencias). Recomendamos venir con antifaz; habrá algunos disponibles en el propio mercado.
Una celebración especial jueves 12 en víspera de San Valentín y Carnaval. Citas rápidas enmascaradas, concierto y sesión de amor oscuro
Eros y Dyonisos son los dioses del amor y del enmascaramiento. Amor y carnaval se reúnen en un evento este próximo jueves 12 en el Mercado de Antón Martín. Dos fuerzas contradictorias confluyen esa noche:
El amor oficial de San Valentín. Ese amor que tiene flores, flechas, promesas y fotos de pareja. El amor como institución: dulce, luminoso, casi obligatorio. San Valentín es el santo patrono de la narrativa romántica…. Su flecha es un mito antiguo: el amor como muerte súbita, como destino que te atraviesa, como “esto tenía que pasar”.
La sensualidad del Carnaval. Encarnevale, nos abandonamos la carne y nos despojamos de cualquier prejuicio, son los últimos días de exceso antes de la abstinencia. No es solo fiesta: es el umbral entre permiso y prohibición. Nos lo vamos a permitir todo y no vamos a pedir permiso.
Lo fascinante es que estas tres fuerzas coexistan y se contradigan.
San Valentín es la cara más amable de Eros que nos recuerda que el amor a veces es verdadero y eterno.
Carnaval, en cambio, es el territorio donde Dyonisos nos da permiso de gozar sin culpa y donde las tentaciones no se negocian, sino que nos entregamos al placer bajo la coartada de la música, la fiesta y la máscara.
Por eso hemos imaginado el evento como una noche en tres actos, casi como un pequeño teatro. Un relato que va de lo social a lo íntimo, de la palabra al cuerpo, del juego a la música y de la música al baile.
Empezamos con el experimento: citas rápidas con máscara. Es un truco psicológico, cuando te tapas, te desinhibes. Cuando te tapas, te escuchas. Cuando te tapas, la mirada deja de ser un escaparate y se convierte en un diálogo.
Aquí no vienes a “presentarte” como si estuvieras en una entrevista. Vienes a jugar con la presencia, con la conversación breve, con esa chispa que dura cinco minutos y, sin embargo, puede dejar huella. El formato es sencillo y eficaz: 45 citas de 5 minutos. Lo rápido, paradójicamente, puede ser más honesto: no hay tiempo para fabricar un personaje, solo ser y sorprender.
Precio: El precio para apuntarte al Speed Dating es de 5€
ACTO II · Concierto de María Honolulu & Friends (20:30–21:00)
La dulce y sensual voz de María nos inundará durante media hora en un repertorio de estándares de jazz clásico lleno de elegancia y romanticismo.
ACTO III · Baile romántico social (22:00–24:00)
Y luego, el desenlace carnal y físico. El baile enmascarado es la respuesta más antigua a todas las preguntas complicadas. Las palabras se agotan; el cuerpo sigue. Lo llamamos “baile zombi” porque nos gusta ese romanticismo torcido: baladas oscuras, humor negro, sensualidad con un punto de película. Estamos en viernes 13.
Aquí se resuelve el choque: San Valentín con su flecha, Carnaval con su permiso, y el miedo supersticioso como telón de fondo. ¿Qué gana? No lo sabemos. Y esa incertidumbre es, precisamente, lo que hace que valga la pena.
La dinámica de la tarde Speed Dating, concierto y baile
¿Qué es un Speed Dating (Citas Rápidas)?
Un speed dating es, básicamente, un “mercado de primeras impresiones” con reloj: una serie de citas rápidas (normalmente 3–8 minutos) en las que vas rotando de persona en persona. Hablas un poco, te haces una idea rápida y, al final, marcas en una lista quién te interesa. Si hay interés mutuo, la organización facilita el contacto (o invita a que os escribáis).
Tiene algo de teatro social: concentrar en pocos minutos lo que normalmente tardas horas (o semanas de chat) en decidir. Y, a la vez, tiene algo de filosofía práctica: te obliga a elegir “con poca información”, justo donde solemos equivocarnos… o acertar por intuición.
¿Cómo surgió esta idea?
La versión moderna se suele atribuir a Rabbi Yaacov Deyo en Los Ángeles a finales de los 90, como una forma estructurada de ayudar a gente soltera a conocerse en persona de manera eficiente. A partir de ahí se popularizó y se convirtió en formato replicable: bares, asociaciones, universidades, eventos temáticos.
¿Por qué funciona tan bien?
Funciona también por tres razones muy humanas:
Resuelve el mayor cuello de botella del ligue contemporáneo: pasar del “hola” al “nos vemos”.
Reduce el coste del rechazo: no hay una “gran cita fallida”; hay unos cuantos micro-encuentros.
Es un juego en común: Todos jugáis con las mismas reglas, en el mismo tiempo, con la misma tensión simpática.
Es casi una versión social de la “toma de muestras”: pruebas pequeñas antes de comprometerte con una cena, una copa larga o un domingo.
Speed Dating Enmascardo. La potencia de la máscara
Un speed dating enmascarado funciona especialmente bien cuando no se vende como “ligue”, sino como acto social completo: un pequeño carnaval urbano donde la cita rápida es solo el primer movimiento de una noche con música en vivo y un baile posterior. Ahí aparecen virtudes muy concretas —y bastante elegantes— que un speed dating “normal” no tiene.
La máscara convierte la timidez en personaje
La gente no llega “a ser evaluada”, llega a jugar un papel. Y ese cambio es oro: la máscara te concede permiso para ser más ingenioso, más amable, más atrevido. En vez de “hola, ¿a qué te dedicas?”, aparece un tono más teatral y humano: “¿Quién eres tú esta noche?”. Su virtud principal es que baja la ansiedad sin necesidad de alcohol ni aderezos
La primera impresión se vuelve más justa
No, la máscara no elimina lo físico —seguimos oyendo la voz, viendo gestos, percibiendo estilo—, pero sí desactiva el descarte instantáneo por cara y abre un margen para que la conversación respire.
Compra tiempo para que aparezca lo interesante: humor, inteligencia, sensibilidad, manera de escuchar.
El formato deja de ser “entrevista” y se vuelve “encuentro”
La mayoría de speed datings fracasan cuando se parecen a un casting. La máscara ayuda a romper esa lógica. Sin la presión de “mostrarme bien”, la gente se permite estar.
De “demostrar” se pasa a “conectar”.
La música en vivo. Lo común social y emocional
Tras la sesión de citas tenemos música en directo. Esto crea una atmósfera compartida y relaja toda tensión. Todos estamos bajo el mismo pulso, el mismo clima, la misma vibración. Generamos una memoria común en tiempo real. La música hace que el evento pase a ser un recuerdo y no una suma de mini-citas.
El baile posterior es el segundo acto de la verdad
El speed dating mide la compatibilidad verbal. El baile mide otra cosa: presencia, complicidad, energía corporal, sentido del juego, cuidado del espacio del otro. Y, sobre todo, el baile ofrece algo decisivo: la posibilidad de re-elegir sin presión. Convierte el “me interesas” en un acercamiento natural sin formalismos.
El baile arregla el mayor defecto del speed dating “¿y ahora qué?”
En muchos formatos, termina la última ronda y se rompe el hechizo: la gente se queda desubicada. Si hay baile, el final no es un corte, es una continuación orgánica. El evento no acaba y se transforma.
Se crea una micro-sociedad: no solo parejas, también comunidad
En un acto así, incluso quien no “liga” se va con algo: una noche bonita, conversaciones, música, una historia que contar. Eso es crucial para que el evento funcione como ritual social recurrente. No depende de que “salga pareja”; depende de que salga vida.
En definitiva
Un speed dating enmascarado con música en vivo y baile posterior transforma un mecanismo de eficiencia social en una experiencia sensorial y narrativa: primero conversas, luego sientes, y al final te mueves con el otro. Y ahí —en esa secuencia— es donde aparece lo que buscamos de verdad: una conexión que no sea solo mental, ni solo física, sino completa.
Para inscribirte en el Speed Dating Enmascarado tienes que rellenar el formulario cuyo enlace está al final y luego hacer el pago del evento. Es muy sencillo: primero nos dejas tus datos de contacto (nombre, teléfono y correo) y tu edad. Después marcas tus preferencias de cita (si quieres conocer a chico, chica o te da igual) y el rango de edad que te interesa.
A continuación, eliges algunas cosas que te definen para que podamos emparejarte mejor durante las 45 citas: tu música favorita (hasta tres estilos), si te gusta bailar, el tipo de películas que más disfrutas (hasta tres) y tus planes de viaje ideales (hasta dos). También te preguntamos si tienes mascotas y, si la respuesta es sí, cuál.
Por último, hay tres preguntas directas para afinar compatibilidades y evitar malentendidos: tu “modo de vida” (si eres más de acostarse contigo o levantarse contigo), si crees que hay que contarlo todo en pareja, y qué modelo de relación prefieres (monógama, abierta, poliamorosa o swinger).
Las preguntas marcadas con * son obligatorias. Con tus respuestas, organizamos las rotaciones para que tus citas tengan sentido y la tarde sea más divertida, más cómoda y mucho más afinada.
Para apuntarse al Speed Dating Enmascarado hay que pagar una inscripción de 5€ y rellenar el formulario.
Solo se te considerará inscrito cuando realices la reserva por whatsapp (https://wa.me/+34640743115) y se realice el pago en la formas indicadas.
Epílogo: lo que en realidad estamos celebrando
Al final, este evento no es solo una fiesta temática. Es una pregunta puesta en escena: ¿Qué hacemos con el deseo cuando se nos permite no ser “los de siempre”? ¿Nos volvemos mejores, peores, más sinceros, más cobardes, más libres? ¿Es la máscara una mentira… o una vía de acceso a una verdad que de cara descubierta no nos atrevemos a mostrar?
San Valentín promete eternidad. Carnaval se ríe de la eternidad. Viernes 13 amenaza con romperlo todo. Y nosotros, en Madrid, hacemos lo de siempre cuando la realidad se vuelve rara: convertirlo en noche, en música, en conversación, en baile.
Si alguna vez hubo un día para permitirte una historia distinta, es este. Ponte la máscara. Y ven a ver qué flecha te toca… y qué parte de ti se atreve a responder.
Eros, Phobos y Dyonisos son los dioses del amor, del miedo y del enmascaramiento. máscaras. Amor, terror y carnaval se reúnen en un evento este próximo viernes 13 en el sótano más underground de Lavapiés. Desde el corazón del rastro cerca de la plaza de Cascorro y de Embajadores está Big Tree Book donde celebramos esta tarde del amor enmascarado.
Será toda una colisión cósmica en la era de acuario que hace un guiño a Piscis, aunque no haga falta telescopio para verla. Basta con mirar lo que se ha alineado en esta noche:
El amor oficial de San Valentín. Ese amor que tiene flores, flechas, promesas y fotos de pareja. El amor como institución: dulce, luminoso, casi obligatorio. San Valentín es el santo patrono de la narrativa romántica…. Su flecha es un mito antiguo: el amor como muerte súbita, como destino que te atraviesa, como “esto tenía que pasar”.
El terror de viernes 13. La superstición como una sombra fantástica. El viernes 13 es el día en que aceptamos, por un momento, que no controlamos del todo la realidad. Que puede torcerse lo que dábamos por seguro. Que hay una grieta bajo el suelo del sentido común. La fecha que nos recuerda lo frágil e imprevisible como parte del juego.
La sensualidad del Carnaval. Encarnevale, nos abandonamos la carne y nos despojamos de cualquier prejuicio, son los últimos días de exceso antes de la abstinencia. No es solo fiesta: es el umbral entre permiso y prohibición. Nos lo vamos a permitir todo y no vamos a pedir permiso.
Lo fascinante es que estas tres fuerzas coexistan y se contradigan.
San Valentín es la cara más amable de Eros que nos recuerda que el amor a veces es verdadero y eterno.
Carnaval, en cambio, es el territorio donde Dyonisos nos da permiso de gozar sin culpa y donde las tentaciones no se negocian, sino que nos entregamos al placer bajo la coartada de la música, la fiesta y la máscara.
Y ahí, en medio, aparece viernes 13, que es el recordatorio de que la vida tiene humor negro: une al santo del amor con la fiesta de la ambigüedad erótica bajo la sombra del mal fario. Es como poner en la misma habitación a un poeta enamorado, a una criatura nocturna y a un bromista cruel… y pedirles que bailen.
¿Y por qué hacer esto? Porque, a veces, lo más humano no es elegir un bando —románticos o cínicos, fieles o libertinos—, sino habitar la tensión. Ver qué pasa cuando el deseo se vuelve explícito y la máscara te da valor. Ver qué pasa cuando el amor pretende ser serio y la noche insiste en ser imprevisible. Ver qué pasa cuando el miedo se asoma, pero en lugar de paralizarnos, nos despierta.
Por eso hemos imaginado el evento como una noche en tres actos, casi como un pequeño teatro. Un relato que va de lo social a lo íntimo, de la palabra al cuerpo, del juego a la música y de la música al baile.
Empezamos con el experimento: citas rápidas con máscara. Es un truco psicológico, cuando te tapas, te desinhibes. Cuando te tapas, te escuchas. Cuando te tapas, la mirada deja de ser un escaparate y se convierte en un diálogo.
Aquí no vienes a “presentarte” como si estuvieras en una entrevista. Vienes a jugar con la presencia, con la conversación breve, con esa chispa que dura cinco minutos y, sin embargo, puede dejar huella. El formato es sencillo y eficaz: 45 citas de 5 minutos. Lo rápido, paradójicamente, puede ser más honesto: no hay tiempo para fabricar un personaje, solo ser y sorprender.
Precio: El precio para apuntarte al Speed Dating es de 10€ que incluyen una consumición. Si tienes que sorprender hazlo con una copa en la mano
ACTO II · Concierto de Alberto Viña (20:30–22:00)
Este acto es el puente, y en realidad, el corazón. Después del carrusel de encuentros, la música entra como quien baja la luz de una habitación. De pronto, todo se vuelve más lento, más íntimo. El concierto no es un “relleno”: es el momento en que la noche cambia de textura. Lo que antes era conversación breve se convierte en emoción compartida.
Hay algo profundo en escuchar música en vivo después de conocer gente. La música actua de filtro, de cámara oscura. Te ayuda a distinguir la simple simpatía en la posibilidad de verdad. Te da un lugar donde mirar sin hablar, donde acercarte sin invadir, donde el deseo puede respirar.
Precio: El precio del concierto es de 5€. El precio del concierto junto con el Speed Dating enmascarado es de 15€
ACTO III · Baile Zombi de Amor Enmascarado (22:00–24:00)
Y luego, el desenlace carnal y físico. El baile enmascarado es la respuesta más antigua a todas las preguntas complicadas. Las palabras se agotan; el cuerpo sigue. Lo llamamos “baile zombi” porque nos gusta ese romanticismo torcido: baladas oscuras, humor negro, sensualidad con un punto de película. Estamos en viernes 13.
Aquí se resuelve el choque: San Valentín con su flecha, Carnaval con su permiso, y el miedo supersticioso como telón de fondo. ¿Qué gana? No lo sabemos. Y esa incertidumbre es, precisamente, lo que hace que valga la pena.
La entrada al baile es gratuita. Habrá pay after show (aportación voluntaria al final): porque esto no es un producto cerrado, es un ritual compartido, y se sostiene con complicidad.
La dinámica de la tarde Speed Dating, concierto y baile
¿Qué es un Speed Dating (Citas Rápidas)?
Un speed dating es, básicamente, un “mercado de primeras impresiones” con reloj: una serie de citas rápidas (normalmente 3–8 minutos) en las que vas rotando de persona en persona. Hablas un poco, te haces una idea rápida y, al final, marcas en una lista quién te interesa. Si hay interés mutuo, la organización facilita el contacto (o invita a que os escribáis).
Tiene algo de teatro social: concentrar en pocos minutos lo que normalmente tardas horas (o semanas de chat) en decidir. Y, a la vez, tiene algo de filosofía práctica: te obliga a elegir “con poca información”, justo donde solemos equivocarnos… o acertar por intuición.
¿Cómo surgió esta idea?
La versión moderna se suele atribuir a Rabbi Yaacov Deyo en Los Ángeles a finales de los 90, como una forma estructurada de ayudar a gente soltera a conocerse en persona de manera eficiente. A partir de ahí se popularizó y se convirtió en formato replicable: bares, asociaciones, universidades, eventos temáticos.
¿Por qué funciona tan bien?
Funciona también por tres razones muy humanas:
Resuelve el mayor cuello de botella del ligue contemporáneo: pasar del “hola” al “nos vemos”.
Reduce el coste del rechazo: no hay una “gran cita fallida”; hay unos cuantos micro-encuentros.
Es un juego en común: Todos jugáis con las mismas reglas, en el mismo tiempo, con la misma tensión simpática.
Es casi una versión social de la “toma de muestras”: pruebas pequeñas antes de comprometerte con una cena, una copa larga o un domingo.
Speed Dating Enmascardo. La potencia de la máscara
Un speed dating enmascarado funciona especialmente bien cuando no se vende como “ligue”, sino como acto social completo: un pequeño carnaval urbano donde la cita rápida es solo el primer movimiento de una noche con música en vivo y un baile posterior. Ahí aparecen virtudes muy concretas —y bastante elegantes— que un speed dating “normal” no tiene.
La máscara convierte la timidez en personaje
La gente no llega “a ser evaluada”, llega a jugar un papel. Y ese cambio es oro: la máscara te concede permiso para ser más ingenioso, más amable, más atrevido. En vez de “hola, ¿a qué te dedicas?”, aparece un tono más teatral y humano: “¿Quién eres tú esta noche?”. Su virtud principal es que baja la ansiedad sin necesidad de alcohol ni aderezos
La primera impresión se vuelve más justa
No, la máscara no elimina lo físico —seguimos oyendo la voz, viendo gestos, percibiendo estilo—, pero sí desactiva el descarte instantáneo por cara y abre un margen para que la conversación respire.
Compra tiempo para que aparezca lo interesante: humor, inteligencia, sensibilidad, manera de escuchar.
El formato deja de ser “entrevista” y se vuelve “encuentro”
La mayoría de speed datings fracasan cuando se parecen a un casting. La máscara ayuda a romper esa lógica. Sin la presión de “mostrarme bien”, la gente se permite estar.
De “demostrar” se pasa a “conectar”.
La música en vivo. Lo común social y emocional
Tras la sesión de citas tenemos música en directo. Esto crea una atmósfera compartida y relaja toda tensión. Todos estamos bajo el mismo pulso, el mismo clima, la misma vibración. Generamos una memoria común en tiempo real. La música hace que el evento pase a ser un recuerdo y no una suma de mini-citas.
El baile posterior es el segundo acto de la verdad
El speed dating mide la compatibilidad verbal. El baile mide otra cosa: presencia, complicidad, energía corporal, sentido del juego, cuidado del espacio del otro. Y, sobre todo, el baile ofrece algo decisivo: la posibilidad de re-elegir sin presión. Convierte el “me interesas” en un acercamiento natural sin formalismos.
El baile arregla el mayor defecto del speed dating “¿y ahora qué?”
En muchos formatos, termina la última ronda y se rompe el hechizo: la gente se queda desubicada. Si hay baile, el final no es un corte, es una continuación orgánica. El evento no acaba y se transforma.
Se crea una micro-sociedad: no solo parejas, también comunidad
En un acto así, incluso quien no “liga” se va con algo: una noche bonita, conversaciones, música, una historia que contar. Eso es crucial para que el evento funcione como ritual social recurrente. No depende de que “salga pareja”; depende de que salga vida.
En definitiva
Un speed dating enmascarado con música en vivo y baile posterior transforma un mecanismo de eficiencia social en una experiencia sensorial y narrativa: primero conversas, luego sientes, y al final te mueves con el otro. Y ahí —en esa secuencia— es donde aparece lo que buscamos de verdad: una conexión que no sea solo mental, ni solo física, sino completa.
Para inscribirte en el Speed Dating Enmascarado tienes que rellenar el formulario cuyo enlace está al final y luego hacer el pago del evento. Es muy sencillo: primero nos dejas tus datos de contacto (nombre, teléfono y correo) y tu edad. Después marcas tus preferencias de cita (si quieres conocer a chico, chica o te da igual) y el rango de edad que te interesa.
A continuación, eliges algunas cosas que te definen para que podamos emparejarte mejor durante las 45 citas: tu música favorita (hasta tres estilos), si te gusta bailar, el tipo de películas que más disfrutas (hasta tres) y tus planes de viaje ideales (hasta dos). También te preguntamos si tienes mascotas y, si la respuesta es sí, cuál.
Por último, hay tres preguntas directas para afinar compatibilidades y evitar malentendidos: tu “modo de vida” (si eres más de acostarse contigo o levantarse contigo), si crees que hay que contarlo todo en pareja, y qué modelo de relación prefieres (monógama, abierta, poliamorosa o swinger).
Las preguntas marcadas con * son obligatorias. Con tus respuestas, organizamos las rotaciones para que tus citas tengan sentido y la tarde sea más divertida, más cómoda y mucho más afinada.
Precios y opciones (claridad, que el deseo también necesita logística)
10€ → Apuntarte al Speed Dating (Acto I) que incluye consumición
5€ → Apuntarte solo al concierto (Acto II)
15€ → Apuntarte a todo (Actos I + II + III)
0€ → Solo baile (Acto III) + aportación voluntaria al final (pay after show)
Inscripciones e info por WhatsApp: 640 743 115
Epílogo: lo que en realidad estamos celebrando
Al final, este evento no es solo una fiesta temática. Es una pregunta puesta en escena: ¿Qué hacemos con el deseo cuando se nos permite no ser “los de siempre”? ¿Nos volvemos mejores, peores, más sinceros, más cobardes, más libres? ¿Es la máscara una mentira… o una vía de acceso a una verdad que de cara descubierta no nos atrevemos a mostrar?
San Valentín promete eternidad. Carnaval se ríe de la eternidad. Viernes 13 amenaza con romperlo todo. Y nosotros, en Madrid, hacemos lo de siempre cuando la realidad se vuelve rara: convertirlo en noche, en música, en conversación, en baile.
Si alguna vez hubo un día para permitirte una historia distinta, es este. Ponte la máscara. Y ven a ver qué flecha te toca… y qué parte de ti se atreve a responder.
Música, fotos, gastronomía, diversión en Madrid, Alta Filedildad, Libros, Fotografía