Archivo de la categoría: Charlas

De la psicodelia hasta la cara oculta: Pink Floyd y la construcción de The Dark Side of the Moon

Introducción

The Dark Side of the Moon habla de una vida humana sometida a presiones muy concretas: el tiempo, el trabajo, el dinero, el miedo, la violencia, la enfermedad mental y la muerte. Roger Waters encontró una idea capaz de reunir esos asuntos dentro de un solo recorrido. Pink Floyd aportó la música, la arquitectura sonora y seis años de aprendizaje colectivo. Abbey Road convirtió ese proyecto en un objeto físico. El resultado apareció en 1973 con una claridad sorprendente: cuarenta y pocos minutos que avanzan como una secuencia y regresan, al final, al mismo latido con el que habían comenzado.

La fuerza del álbum nace de una suma de decisiones. Richard Wright organiza buena parte de la profundidad armónica. David Gilmour concentra melodía, timbre y espacio. Nick Mason regula la dinámica y evita que la música pierda respiración. Waters fija el argumento y escribe las letras. Alan Parsons registra, propone soluciones y convierte sonidos cotidianos en materia musical. Chris Thomas interviene en la fase de mezcla y ayuda a ordenar un material que todavía seguía cambiando. Clare Torry, Dick Parry y las voces recogidas en los pasillos del estudio amplían el reparto sin romper la unidad.

Conviene escuchar el disco desde esa pluralidad. The Dark Side of the Moon ha generado una mitología capaz de ocultar su proceso real: la tentación de reducirlo a una obra de Waters, de atribuir su sonido a Parsons, de explicar Brain Damage únicamente por Syd Barrett o de tratar la portada de Hipgnosis como una ocurrencia aislada. La documentación muestra un trabajo menos simple y más interesante. El álbum se construyó mediante acuerdos, discusiones, pruebas en directo, tecnología analógica, músicos invitados y decisiones de mezcla tomadas durante meses.

También conviene separar influencia, contexto y coincidencia. Pink Floyd trabajaba en una escena donde el LP había adquirido peso cultural. The Beatles habían demostrado que el estudio podía intervenir en la composición. El rock progresivo había normalizado las estructuras extensas. El jazz estaba presente en la escucha de Wright. La música concreta y la electrónica habían convertido la cinta, el ruido y el sintetizador en materiales legítimos para la composición. The Dark Side of the Moon se entiende como el reflejo de una época en la que múltiples fronteras artísticas y culturales se estaban redefiniendo al unísono

Este texto sigue ese movimiento desde Cambridge y el underground londinense hasta las reediciones inmersivas del siglo XXI. La parte central está dedicada a las canciones y sus preguntas filosóficas: qué significa vivir dentro de un tiempo medido, cómo se fabrica un enemigo, qué ocurre cuando el dinero organiza deseo y prestigio, dónde situamos la normalidad y cómo hablar de la muerte cuando las palabras resultan insuficientes. El objetivo final es sencillo: volver al álbum con información precisa y con el oído todavía disponible para la sorpresa.

Parte I. La formación del lenguaje de la cara oculta

Antes de 1973, Pink Floyd necesitó varios años para reunir un vocabulario propio. Esta parte responde a una pregunta básica: ¿de dónde salen la duración, el espacio, la electrónica, el cine y la continuidad que después sostendrán The Dark Side of the Moon? La respuesta está en una cadena de ensayos, pérdidas y descubrimientos que empieza con Syd Barrett y termina en Pompeya.

1. Cambridge, Londres y Syd Barrett.

La primera historia de Pink Floyd discurre entre Cambridge y Londres. Roger Waters y Syd Barrett se conocían desde jóvenes. David Gilmour pertenecía al mismo entorno de estudiantes, músicos y aspirantes a artistas. En Londres, Waters estudió arquitectura en el Regent Street Polytechnic, actual University of Westminster, donde conoció a Nick Mason y Richard Wright. Los tres tocaron en formaciones universitarias que cambiaban de nombre con frecuencia: Sigma 6, The Abdabs, The Screaming Abdabs, Leonard’s Lodgers o The Tea Set.

La llegada de Barrett alteró la dirección del grupo. Estudiaba pintura en el Camberwell College of Arts, escribía canciones y poseía una imaginación visual muy marcada. También aportó el nombre. Ante la existencia de otra banda llamada The Tea Set, combinó los nombres de los bluesmen Pink Anderson y Floyd Council y propuso The Pink Floyd Sound. El nombre se redujo pronto a Pink Floyd.

Barrett introdujo una escritura que mezclaba infancia, literatura inglesa, humor, ciencia ficción, paisajes rurales y asociaciones psicodélicas. Su talento estaba en transformar ese material en canciones breves y reconocibles. Arnold Layne y See Emily Play demostraron que su universo podía funcionar dentro del formato single y las radio fórmulas. The Piper at the Gates of Dawn, publicado en agosto de 1967, amplió ese mundo y dejó fijada la primera identidad del grupo.

En el álbum conviven dos impulsos. Por un lado aparecen canciones cerradas como Lucifer Sam, Matilda Mother, The Gnome o Bike. Por otro, piezas abiertas como Interstellar Overdrive, donde la banda explora duración, repetición, ruido y pérdida deliberada de la estructura. Esa convivencia importa porque Pink Floyd conservará ambos caminos: la canción y el espacio instrumental.

El primer Pink Floyd nace así de una tensión fértil. Barrett domina la escritura y la imagen; Wright aporta color armónico; Mason y Waters sostienen zonas de improvisación; el estudio empieza a intervenir en la construcción del sonido. La historia posterior cambiará a los protagonistas y el centro autoral. Parte del lenguaje ya estaba allí.

2. Underground y sonido espacial.

Londres ofreció a Pink Floyd un laboratorio público. En 1966 y 1967 el grupo actuó en All Saints Hall, The Roundhouse y, sobre todo, el UFO Club de Tottenham Court Road. Proyecciones, líquidos coloreados, diapositivas y películas rodeaban a los músicos. La actuación dejaba de ser una sucesión de canciones y se convertía en una experiencia de luz, volumen y duración.

Interstellar Overdrive era una pieza ideal para ese contexto. El riff inicial proporcionaba una referencia y después el grupo se internaba en una zona abierta. Barrett trabajaba con eco, realimentación y repetición. Wright extendía texturas de órgano. Waters y Mason podían mantener una base o disolverla. El público recibía música y espacio como partes de un mismo acontecimiento.

El interés por el espacio sonoro tuvo también una expresión técnica. En 1967 Pink Floyd utilizó el Azimuth Co-ordinator, un dispositivo que permitía desplazar señales entre distintos altavoces de una sala. En Games for May, celebrado en el Queen Elizabeth Hall el 12 de mayo, el grupo pudo mover sonidos alrededor del público mediante control manual. La idea reaparecerá en los sistemas cuadrafónicos de los años setenta y, décadas después, en las mezclas multicanal del catálogo.

Esta preocupación no nació en Abbey Road. El estudio proporcionó herramientas más precisas, pero la intuición era anterior: una composición también puede organizarse en profundidad y movimiento. En The Dark Side of the Moon, un reloj, una voz o un sintetizador parecen recorrer un espacio. En 1967 Pink Floyd ya estaba preguntándose cómo sacar el sonido del frente del escenario.

El underground añadió otra lección. La duración podía cambiar la percepción. Un motivo repetido durante varios minutos dejaba de funcionar como simple acompañamiento y se convertía en ambiente. Esa paciencia será clave en Echoes, On the Run, Us and Them y en la forma en que el álbum de 1973 administra sus transiciones.

3. Syd Barrett ya no está.

Durante 1967 el comportamiento de Syd Barrett se volvió cada vez más imprevisible. Los testimonios de compañeros y personas cercanas describen silencios prolongados, dificultades de comunicación y actuaciones en las que podía permanecer casi inmóvil. Su consumo de LSD forma parte de la historia documentada. No existe un diagnóstico clínico retrospectivo que permita reducir todo lo ocurrido a una sola causa.

A finales de ese año Pink Floyd necesitaba una solución práctica para continuar tocando. David Gilmour se incorporó y durante unas semanas se ensayó una formación de cinco miembros. La idea era que Gilmour asumiera parte del trabajo escénico mientras Barrett continuaba como compositor. El sistema duró poco. El 26 de enero de 1968 la banda actuó en Southampton sin él. La separación se formalizó en marzo.

A Saucerful of Secrets registra la transición. Barrett todavía participa y firma Jugband Blues. Gilmour aparece ya como guitarrista y cantante. Waters empieza a asumir más escritura. Wright gana peso en la construcción armónica y Mason encuentra un modo de tocar basado en dinámica, paciencia y espacio. Set the Controls for the Heart of the Sun y la suite A Saucerful of Secrets muestran una banda que empieza a pensar por secciones.La salida de Barrett tuvo una consecuencia artística concreta: Pink Floyd perdió al autor que había organizado su primera etapa y tuvo que inventar un método colectivo. Entre 1968 y 1971 el grupo probó bandas sonoras, electrónica, cintas, orquesta, coro, improvisación y estructuras largas. Esa inestabilidad produjo discos irregulares y, al mismo tiempo, un aprendizaje acumulativo.

Barrett seguirá presente en la memoria de Pink Floyd, aunque conviene evitar una lectura retrospectiva que lo convierta en explicación universal. La fragilidad mental que aparece en The Dark Side of the Moon pertenece a una experiencia humana más amplia. La historia de Barrett aporta contexto emocional y biográfico. No agota el sentido del álbum.

4. Cine, improvisación y laboratorio.

El cine enseñó a Pink Floyd a pensar en duración, atmósfera y función. Barbet Schroeder encargó al grupo la música de More, estrenada en 1969. Trabajar para imágenes obligaba a ajustar tiempos y a componer según escenas concretas. Cirrus Minor, Green Is the Colour o Quicksilver muestran una banda capaz de cambiar de registro sin perder su identidad sonora.

Pocos meses después llegó Michelangelo Antonioni. Las sesiones para Zabriskie Point comenzaron en Roma en noviembre de 1969 y continuaron en Abbey Road a comienzos de 1970. Antonioni pedía versiones, alternativas y cambios para secuencias específicas. Una parte importante del material quedó fuera de la película. El proceso fue valioso porque obligó a producir música con función narrativa.

La huella más clara aparece en una pieza de Richard Wright conocida como The Violent Sequence o The Riot Scene. Antonioni la rechazó. El grupo la conservó. Años después, Waters escribió una letra, Gilmour la cantó y Dick Parry añadió saxofón. El material terminó convertido en Us and Them. La historia revela la larga gestación de algunas ideas de The Dark Side of the Moon.

El trabajo cinematográfico reforzó varios procedimientos: usar ruidos como material expresivo, relacionar imagen y sonido, construir transiciones, fijar un ambiente con pocos elementos y entender la música como arquitectura temporal. Pink Floyd aprendió a encauzar la improvisación.

Ummagumma, publicado en 1969, representa el extremo experimental de ese periodo. El disco en directo documenta el repertorio abierto del grupo. El disco de estudio entrega una sección a cada miembro. El resultado permite escuchar cuatro personalidades y también los límites de trabajar por separado. El siguiente paso consistirá en reconstruir un lenguaje común.

5. Atom Heart Mother y Meddle.

Atom Heart Mother llevó a Pink Floyd hacia una escala mayor. La suite que ocupa la primera cara combina grupo, metales, coro y arreglos de Ron Geesin. La producción fue compleja y los propios músicos mostraron después poco entusiasmo por algunos resultados. El aprendizaje fue claro: podían sostener una forma de más de veinte minutos y coordinar materiales heterogéneos dentro de una misma pieza.

La segunda cara contiene pistas que apuntan hacia la siguiente etapa. If presenta una escritura más íntima de Waters. Summer ’68 muestra la riqueza armónica de Wright. Fat Old Sun anticipa el lenguaje melódico de Gilmour. Alan’s Psychedelic Breakfast incorpora sonidos cotidianos —grifos, utensilios, comida, pasos— dentro de la música. Ese gesto reaparecerá en el latido, los relojes, las cajas registradoras y las voces de The Dark Side of the Moon.

Meddle, publicado en 1971, concentra el aprendizaje. El grupo comenzó sin un repertorio cerrado y generó fragmentos, timbres y pequeñas ideas. One of These Days construye tensión mediante repetición, bajo procesado y administración del tiempo. Fearless combina guitarra abierta y un canto de aficionados del Liverpool FC. A Pillow of Winds y San Tropez exploran otros colores. Seamus queda como una pequeña desviación blues.

La pieza central es Echoes. Surgió a partir de materiales de estudio llamados Nothing, Son of Nothing y Return of the Son of Nothing. El proceso resulta revelador: la banda transforma fragmentos dispersos en una forma continua. Un sonido de piano procesado por un Leslie abre la pieza. Después aparecen voces, guitarra, órgano y una larga sección instrumental. La música se deshace en una zona abstracta y vuelve a reconstruirse.

Meddle muestra a Pink Floyd después del laboratorio. La banda conserva la experimentación, pero empieza a gobernarla con forma, dinámica y memoria. The Dark Side of the Moon necesita exactamente esa disciplina.

6. Echoes y Live at Pompeii.

Echoes funciona como el ensayo general de una arquitectura posterior. Dura alrededor de veintitrés minutos y atraviesa estados distintos sin perder continuidad. El motivo inicial actúa como llamada. Gilmour y Wright cantan juntos. La sección rítmica crece con paciencia. Después llega una zona de ruido, vacío y sonidos de guitarra que recuerdan animales. La reconstrucción final devuelve el material melódico y cierra el arco.

La canción muestra la importancia de escuchar dentro del grupo. Mason controla los cambios de intensidad. Wright establece la profundidad armónica. Waters fija pulsos y repeticiones. Gilmour trabaja sobre ese espacio con guitarra y voz. El resultado depende de la relación entre los cuatro.

Adrian Maben convirtió ese momento en imagen. Pink Floyd: Live at Pompeii fue filmada en el anfiteatro romano de Pompeya en octubre de 1971, sin público. La decisión elimina la reacción de una multitud y concentra la atención en instrumentos, cables, rostros y piedra. Echoes abre y cierra la película. La ausencia de espectadores refuerza el carácter físico de la interpretación.

Las filmaciones adicionales realizadas después incorporaron imágenes del grupo en estudio. Allí se ve a Pink Floyd trabajando con equipos electrónicos mientras The Dark Side of the Moon empieza a tomar forma. El EMS VCS3 aparece dentro de un entorno que todavía pertenece al periodo de exploración. La cámara registra una transición histórica casi por accidente.

Pompeya cierra la etapa previa. Pink Floyd ha aprendido a mantener grandes estructuras, usar el espacio, trabajar con imágenes, integrar ruido y electrónica y construir una continuidad de larga duración. La siguiente pregunta ya no será cómo sonar. Será qué decir con ese lenguaje.

La forma estaba preparada. El paso siguiente consistía en darle un argumento.

Parte II. El concepto

The Dark Side of the Moon adquiere identidad cuando Pink Floyd decide que el nuevo ciclo hablará de las presiones de una vida ordinaria. Esta parte estudia la construcción de esa idea y el entorno cultural que la hizo posible. El centro está en Waters, aunque el concepto se vuelve música gracias a la armonía de Wright, la experiencia de directo y una cultura del álbum que llevaba años transformándose.

7. El origen de The Dark Side of the Moon.

A finales de 1971 Pink Floyd acababa de publicar Meddle y necesitaba material nuevo. El 29 de noviembre comenzó dos semanas de trabajo en los estudios Decca de West Hampstead. El proyecto recibió el título provisional de Eclipse. Roger Waters propuso organizarlo alrededor de las presiones que afectan a una persona: tiempo, trabajo, dinero, muerte, violencia, miedo y pérdida de la razón.

La idea resolvía un problema de coherencia. El grupo poseía recursos técnicos y musicales abundantes, pero necesitaba una columna vertebral. Waters encontró un campo temático suficientemente amplio para unir canciones diferentes sin obligarlas a contar una historia lineal. El álbum no describe un personaje concreto. Examina situaciones que cualquier oyente puede reconocer.

El título también pasó por cambios. Eclipse circuló durante la gestación. The Dark Side of the Moon había sido utilizado por Medicine Head, lo que llevó temporalmente a Pink Floyd a mantener Eclipse. Cuando aquella referencia dejó de ser un obstáculo práctico, el grupo recuperó el título. La frase funcionaba como una imagen de las zonas oscuras de la experiencia humana.

La estructura nació antes de la grabación final. Speak to Me funcionaría como obertura. Breathe introduciría la vida cotidiana. On the Run llevaría la ansiedad al terreno tecnológico. Time colocaría la finitud en el centro. The Great Gig in the Sky abordaría la muerte. La segunda cara abriría con Money y después avanzaría hacia conflicto, elección, locura y totalidad.

El concepto gana fuerza porque no depende de una sola metáfora. Cada canción tiene una escena, un ritmo y un color propios. La unidad aparece en las preguntas que regresan y en la continuidad del sonido. El álbum se comporta como un ensayo musical sin adoptar el tono de un tratado.

8. La experiencia del directo en 1972.

Pink Floyd tomó una decisión poco habitual: tocar el nuevo ciclo antes de terminar de grabarlo. En enero de 1972 el grupo ensayó el material y comenzó a probarlo ante el público. El 20 de enero, en Brighton Dome, una avería obligó a interrumpir la interpretación durante Money. Al día siguiente, en Portsmouth Guildhall, llegó la primera ejecución completa documentada.

Ese rodaje tuvo consecuencias directas. Las canciones cambiaron de duración. Algunas secciones modificaron instrumentación y tempo. The Travel Sequence, una pieza instrumental utilizada en el espacio que después ocuparía On the Run, desapareció. The Mortality Sequence evolucionó hacia The Great Gig in the Sky. Eclipse se incorporó como cierre del arco.

El escenario funcionó como una forma de edición. Un pasaje que perdía tensión podía acortarse. Una transición que resultaba brusca podía probarse de otra manera la noche siguiente. Los músicos llegaron a Abbey Road con el recorrido interiorizado en el cuerpo. Sabían dónde respirar y dónde debía crecer la intensidad.

La práctica también explica la cohesión del disco. Muchas producciones construidas en estudio descubren su lógica después de grabar. Pink Floyd hizo parte del trabajo en orden inverso: primero comprobó la arquitectura en directo y después utilizó el estudio para definir timbres, efectos y detalles imposibles de resolver con la misma precisión sobre un escenario.

La experiencia de 1972 evita otra simplificación frecuente. The Dark Side of the Moon no nació como una pieza creada únicamente entre máquinas. Su forma básica fue tocada por una banda, ante públicos reales, durante meses. En Abbey Road refinó una música que ya había aprendido a caminar.

9. Roger Waters y la unidad temática.

Roger Waters aportó la unidad verbal. Sus letras abandonan buena parte del imaginario fantástico asociado a la primera psicodelia y trabajan con palabras comunes: respirar, correr, trabajar, comprar, morir, matar, envejecer. Esa elección amplía el alcance del álbum. Las ideas filosóficas aparecen dentro de escenas reconocibles.

El hilo principal es el tiempo limitado de una vida. Breathe pregunta qué hacemos con ella. Time introduce la conciencia de que los años pasan mientras esperamos. Money muestra una parte de ese tiempo convertida en trabajo, salario y deseo de consumo. Us and Them observa cómo instituciones y conflictos convierten vidas individuales en categorías. Brain Damage se acerca a la fragilidad de la identidad. Eclipse reúne todo el recorrido.

Waters también organiza un sistema de voces. Las entrevistas realizadas en Abbey Road introducen respuestas espontáneas sobre muerte, violencia y locura. El procedimiento evita que el álbum dependa únicamente de un narrador. Personas del entorno del estudio aparecen durante segundos y aportan acentos, dudas, risas y contradicciones.

La unidad temática no exige uniformidad musical. Wright puede escribir una progresión amplia y jazzística. Gilmour puede construir un solo de guitarra de gran presencia. Mason puede dejar espacios largos entre golpes. Waters mantiene la dirección porque las letras y las transiciones devuelven cada pieza al mismo conjunto de preguntas.

El resultado define una etapa del grupo. A partir de aquí la escritura de Waters ganará peso en Wish You Were Here, Animals y The Wall. En 1973 todavía existe un equilibrio particular: una tesis verbal fuerte convive con una composición e interpretación claramente colectivas.

10. Richard Wright, jazz y armonía.

Richard Wright proporciona al álbum una parte importante de su profundidad armónica. Sus referencias incluían a Miles Davis, Bill Evans, John Coltrane y Eric Dolphy. Esa escucha no convierte a Pink Floyd en un grupo de jazz. que una armonía puede permanecer suspendida.

Breathe ofrece un ejemplo claro. La progresión crea una sensación flotante y evita una resolución inmediata. Wright distribuye las voces del acorde de manera que el espacio queda abierto para la guitarra de Gilmour y para una melodía vocal contenida. La armonía trabaja como ambiente.

The Great Gig in the Sky nace de una progresión de piano de Wright. La música sostiene a Clare Torry porque ofrece un suelo emocional flexible: la voz puede ascender, tensarse y caer sin que el acompañamiento necesite perseguir cada gesto. En Us and Them, los acordes largos y el piano eléctrico construyen distancia y melancolía antes de que los estribillos expandan el plano sonoro.

La influencia de Bill Evans resulta útil para entender esa economía. Wright no llena cada hueco. Deja resonancia. Permite que una nota continúe mientras la siguiente todavía no ha llegado. Esa forma de administrar el silencio coincide con la estética general de Pink Floyd.

El papel de Wright también corrige una lectura demasiado verbal del álbum. The Dark Side of the Moon habla mediante letras, pero su filosofía se experimenta en gran medida a través de armonías que retrasan, suspenden o suavizan la resolución. El tiempo del disco se construye también en los teclados.

11. La relación con The Beatles y la cultura del álbum.

The Beatles ocupan un lugar documentado en la genealogía de Pink Floyd. Roger Waters ha hablado del impacto de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y de la legitimidad que encontró en Lennon, McCartney y Harrison para escribir sobre experiencias personales. El vínculo es también material: ambos grupos trabajaron en Abbey Road durante 1967 y Pink Floyd visitó una sesión de The Beatles.

Sgt. Pepper’s consolidó una cultura del LP como objeto artístico completo. Portada, secuencia, transiciones y producción formaban una unidad. El estudio participaba en la composición mediante cambios de velocidad, montajes de cinta, sobregrabaciones y efectos. La música podía contener elementos que un escenario no reproduciría literalmente.

Pink Floyd absorbió esa idea y la llevó hacia otro territorio. The Dark Side of the Moon depende de continuidad, voces documentales, bucles, sintetizadores y movimientos de panorama. Muchas de esas decisiones pertenecen al estudio. El álbum, sin embargo, conserva una base que había sido probada en directo. Esa combinación marca su personalidad.

La influencia de The Beatles debe situarse en el método y en la cultura del álbum. No hace falta convertir Sgt. Pepper’s en un anteproyecto de Dark Side. Pink Floyd ya poseía una trayectoria psicodélica propia y había desarrollado soluciones espaciales desde el escenario. La lección útil estaba en comprender que un LP podía ser una obra pensada como totalidad.

Entre 1967 y 1973 esa idea se extendió por la música popular. El álbum dejó de ser únicamente un contenedor de canciones. Podía organizar un argumento, una atmósfera o un recorrido. The Dark Side of the Moon aparece en el momento en que esa ambición ya tenía público.

12. El contexto progresivo sin confundirlo con influencia directa.

A comienzos de 1973 el rock progresivo británico atravesaba una etapa de intensa actividad. King Crimson había publicado In the Court of the Crimson King en 1969. Yes había llegado a Fragile y Close to the Edge. Genesis avanzaba desde Nursery Cryme hacia Foxtrot. Emerson, Lake & Palmer trabajaba con estructuras extensas y teclados electrónicos. Jethro Tull había convertido Thick as a Brick en una pieza que ocupaba las dos caras del vinilo.

Ese entorno ayuda a comprender las expectativas del público. La duración larga ya no era una anomalía. Los sintetizadores, Mellotron, órganos y cambios métricos formaban parte del vocabulario del rock de álbum. El oyente acostumbrado a estas obras estaba preparado para seguir un recorrido de cuarenta minutos.

Conviene mantener la cronología. Pink Floyd empezó a tocar The Dark Side of the Moon en enero de 1972. Close to the Edge y Foxtrot se publicaron después. La coincidencia pertenece a un clima común y no demuestra una cadena directa de influencias. El grupo desarrollaba su obra mientras otros músicos estaban resolviendo preguntas parecidas desde lenguajes distintos.

Fuera del progresivo también existían referencias relevantes. Marvin Gaye había organizado What’s Going On como un discurso social continuo. Miles Davis y Teo Macero habían utilizado la edición de cinta para construir formas a partir de largas sesiones eléctricas. Can, Neu! y Tangerine Dream exploraban repetición, electrónica e improvisación. The Who integraba secuencias sintetizadas en canciones de gran difusión.

El contexto explica posibilidades compartidas. The Dark Side of the Moon conserva una identidad propia porque junta canción, blues, jazz, psicodelia, electrónica y narración conceptual con una economía poco habitual dentro del progresivo. La ambición está en el conjunto. La música evita convertir la complejidad en una exhibición permanente.

El concepto ya estaba definido. Faltaba fabricar el disco.

Parte III. La fabricación del disco

Esta parte entra en el estudio y sigue la conversión de las ideas en cinta, mezcla y objeto reproducible. Abbey Road ofrece infraestructura; Pink Floyd aporta un material probado en directo; Alan Parsons y Chris Thomas ocupan funciones distintas en el proceso. La tecnología importa porque modifica decisiones musicales concretas.

13. Abbey Road antes de Pink Floyd.

El edificio del número 3 de Abbey Road había sido una casa georgiana. The Gramophone Company lo compró en 1929 y construyó unos estudios concebidos para grabación profesional. El complejo abrió en noviembre de 1931, ya dentro de la nueva Electric and Musical Industries, EMI. Sir Edward Elgar dirigió a la London Symphony Orchestra durante la inauguración.

Abbey Road creció alrededor de una cultura técnica interna. Ingenieros y departamentos de EMI diseñaban, adaptaban y mantenían equipos. Alan Blumlein realizó allí trabajos fundamentales para el desarrollo de la estereofonía en los años treinta. Con la cinta magnética llegaron nuevas posibilidades de edición y las salas de control fueron ganando complejidad.

Studio Two se convirtió durante los años cincuenta y sesenta en un espacio central para el pop británico. Cliff Richard y The Shadows trabajaron allí. The Beatles llegaron en 1962 bajo la supervisión de George Martin y terminaron transformando la relación entre músicos, productores e ingenieros. Las sesiones dejaron de limitarse a capturar una interpretación y empezaron a construirla por capas.

Pink Floyd entró en esa cultura en 1967. Norman Smith, antiguo ingeniero de The Beatles, produjo The Piper at the Gates of Dawn en Studio Three. El grupo conoció desde su primer álbum un entorno donde la experimentación tenía apoyo técnico real.

En 1972 Abbey Road reunía salas, personal, máquinas de cinta, consolas, reverberaciones y sistemas de monitorización que podían responder a un proyecto complejo. The Dark Side of the Moon se benefició de esa concentración. El estudio funcionó como una infraestructura creativa, no como un simple alquiler de metros cuadrados.

14. De las cuatro a las dieciséis pistas.

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band se grabó principalmente con Studer J37 de cuatro pistas. Ese límite obligaba a realizar reducciones frecuentes. Varias partes se mezclaban en una nueva pista para liberar espacio. Cada rebote fijaba balances y decisiones. La producción avanzaba mediante capas que iban quedando cerradas.

Los ingenieros de EMI desarrollaron soluciones para extender el sistema. Ken Townsend creó el Artificial Double Tracking. Las cintas se cortaban, invertían y reproducían a velocidades diferentes. Para A Day in the Life se sincronizaron dos máquinas con una solución diseñada dentro del propio estudio. La escasez de pistas exigía planificación.

A finales de los sesenta Abbey Road incorporó ocho pistas y una nueva generación de consolas. En 1972 Pink Floyd pudo trabajar con una Studer A80 de dos pulgadas y dieciséis pistas. El cambio afectaba al método. Batería, bajo, guitarras, teclados, voces, efectos y entrevistas podían permanecer separados durante más tiempo.

Dieciséis pistas seguían siendo un recurso finito. Existían rebotes y premezclas. La edición física continuaba realizándose con cinta. La diferencia estaba en el margen para aplazar decisiones. Una canción podía alcanzar un estado avanzado antes de fijar el equilibrio definitivo entre sus elementos.

The Dark Side of the Moon utiliza ese margen con disciplina. La densidad crece, pero la mezcla conserva claridad. El álbum pertenece a un momento especialmente fértil de la grabación analógica: suficiente flexibilidad para experimentar y suficientes límites para obligar a decidir.

15. TG12345, Studer A80 y monitorización.

La consola EMI TG12345 representaba el paso de Abbey Road hacia el estado sólido. Las antiguas REDD habían utilizado arquitectura de válvulas. La familia TG incorporó transistores, más entradas y funciones de dinámica por canal. La versión Mk IV se asocia a las sesiones de The Dark Side of the Moon.

Junto a la TG12345 trabajaba la Studer A80 de dieciséis pistas. La pareja definía el centro técnico del proceso: la cinta conservaba las fuentes y la consola permitía organizarlas, ecualizarlas, comprimirlas, enviarlas a reverberación y distribuirlas en el campo estéreo. El control aumentaba sin eliminar el componente manual de la mezcla.

La hoja de sesión del 30 de mayo de 1972 documenta micrófonos AKG y Neumann, placas EMT y otros equipos presentes en el entorno. El dato resulta más útil como fotografía de trabajo que como fetiche. Un micrófono o una consola adquieren sentido por la decisión que permiten tomar.

La monitorización completaba la cadena. Durante los sesenta Studio Two había utilizado grandes Altec 605A. A comienzos de los setenta aparecen sistemas JBL S8 alimentados por etapas Quad 50E en los estudios principales; fuentes de la época sitúan esa configuración en Studio Three durante 1972. Pink Floyd y sus ingenieros tomaban decisiones a través de altavoces grandes, capaces de trabajar a niveles elevados y mostrar una producción densa.

Escuchar forma parte de la tecnología. Una mezcla se construye en una sala concreta, con una respuesta acústica y unos monitores determinados. El sonido final del disco no puede separarse por completo de ese sistema de juicio.

16. Alan Parsons.

Alan Parsons llegó a The Dark Side of the Moon con una formación intensiva dentro de EMI. Había entrado joven en Abbey Road, había trabajado como operador y asistente y había estado cerca de las últimas sesiones de The Beatles. Esa experiencia le dio conocimiento del edificio, de las máquinas y de una cultura profesional acostumbrada a resolver problemas durante la marcha.

Pink Floyd figura como productor del álbum. Parsons fue el ingeniero principal y Peter James trabajó como asistente. La distinción de créditos importa. Parsons no sustituyó la autoría del grupo. Su función consistió en traducir decisiones musicales a cinta y aportar soluciones que terminaron formando parte del lenguaje del disco.

Los relojes de Time ofrecen el ejemplo más conocido. Parsons los había grabado para un proyecto de demostración cuadrafónica y propuso utilizar el material. El efecto funciona por su construcción espacial y por su entrada dramática. Primero ocupa el campo sonoro. Después abre paso a la batería de Mason.

Parsons también sugirió a Clare Torry para The Great Gig in the Sky. En On the Run participó en la organización de efectos y ambientes. Su criterio de microfonía buscaba obtener el timbre desde la fuente y la posición antes de depender de correcciones posteriores. Todo ello pertenece al oficio de un ingeniero que entiende el estudio como parte de la música.

Su contribución se escucha en la claridad general del álbum y en el uso narrativo de sonidos no instrumentales. El mérito no necesita exageración. Basta seguir las decisiones concretas que llevan su huella.

17. Chris Thomas.

Chris Thomas entra en la historia cuando el material ya existe y la mezcla se convierte en el problema central. Los créditos oficiales del álbum indican que la mezcla fue supervisada por él. La fórmula resume una función que conviene desarrollar: Thomas ayudó a ordenar decisiones en un momento en que Pink Floyd necesitaba cerrar el disco.

Su experiencia era distinta de la de Parsons. Thomas había trabajado con George Martin y había participado en sesiones de The Beatles. A comienzos de los setenta ya desarrollaba una carrera de productor con Procol Harum, John Cale y otros artistas. Llegó a Dark Side con oído para estructura, balance y continuidad.

El propio Thomas recordó años después que los cuatro miembros de Pink Floyd estuvieron presentes durante la mezcla y que el ambiente de trabajo fue productivo. El dato corrige una narrativa retrospectiva que atribuye la fase final a un pulso aislado entre Waters y Gilmour. Había preferencias distintas y decisiones que resolver, pero el proceso seguía siendo colectivo.

Varias fuentes y testimonios describen una diferencia de criterio sobre el carácter de la mezcla. Waters tendía a favorecer una presentación más seca y directa en determinados elementos; Gilmour y Wright preferían una sensación más amplia y reverberante. Thomas funcionó como oído externo capaz de escoger, combinar y jerarquizar opciones. No actuaba como árbitro burocrático. Tomaba decisiones de producción dentro de una obra todavía abierta.

Su aportación puede entenderse como edición sonora. La mezcla debía conservar claridad en Money, profundidad en Us and Them, continuidad entre Brain Damage y Eclipse y una relación coherente entre canciones que tenían densidades distintas. El disco necesitaba funcionar como una secuencia. Thomas ayudó a decidir cuánto espacio ocuparía cada elemento y cómo pasar de un estado al siguiente sin perder dirección.

En una entrevista publicada por Mix, Thomas recordó que grabación y mezcla todavía se solapaban: seguían añadiéndose elementos mientras se mezclaba. Esto explica por qué su papel rebasa la imagen de una persona que llega al final para mover faders. Intervino en una fase donde el contenido y su forma definitiva aún podían modificarse.

La separación de funciones queda así más precisa. Parsons sostuvo la ingeniería de grabación y propuso recursos concretos. Thomas entró en la fase final y ayudó a convertir las pistas disponibles en un álbum cerrado. Pink Floyd mantuvo la producción y la decisión artística. La mezcla final pertenece a esa colaboración.

18. Las voces, los relojes y los efectos.

The Dark Side of the Moon utiliza materiales cotidianos como elementos compositivos. La idea pertenece a una historia amplia de cinta y música concreta, pero Pink Floyd la integra dentro de una narrativa popular. Monedas, relojes, pasos, respiraciones, risas y frases habladas ocupan el mismo espacio estructural que una guitarra o un piano.

Speak to Me resume el método. Nick Mason aparece acreditado por una obertura construida con materiales que regresarán más tarde: latido, relojes, cajas registradoras, voces, risas y un grito. El montaje anticipa el álbum y prepara al oyente antes de la primera letra.

Time utiliza las grabaciones de relojes realizadas por Parsons. Money abre con un bucle construido físicamente a partir de sonidos de monedas, papel, caja registradora y máquina de sumar. La cinta convierte objetos económicos en patrón rítmico. On the Run añade pasos, anuncios, respiración y un paisaje de tránsito que rodea una secuencia del EMS Synthi AKS.

Las voces proceden de preguntas preparadas por Waters y planteadas a personas que pasaban por Abbey Road. Gerry O’Driscoll, Roger “The Hat” Manifold y otros participantes aparecen durante segundos. Sus respuestas conservan dudas, risas y acentos. El álbum adquiere así una textura documental.

El recurso funciona porque cada sonido tiene una posición en el argumento. Los relojes introducen Time antes de la letra. El bucle de Money formula la economía como mecanismo. Las voces atraviesan el disco y recuerdan que los temas tratados pertenecen a personas reales. El latido abre y cierra el ciclo.

19. Clare Torry y Dick Parry.

Clare Torry entró en Studio Three el 21 de enero de 1973 por recomendación de Alan Parsons. Pink Floyd tenía una pieza de Richard Wright vinculada a la mortalidad y buscaba una voz capaz de trabajar sin una letra convencional. Torry escuchó la música y realizó varias improvisaciones.

La sesión encontró su dirección cuando la voz dejó de intentar contar una historia mediante palabras. Torry trató su registro como instrumento. Las tomas ofrecían diferentes intensidades y el montaje final construyó un arco que hoy resulta inseparable de The Great Gig in the Sky. Años después, su contribución recibió reconocimiento como coautora de la composición.

Dick Parry aportó otro timbre externo. Amigo de Gilmour desde Cambridge, toca saxofón en Money y Us and Them. En Money entra con una energía áspera que rompe temporalmente la geometría del riff. En Us and Them trabaja dentro de un espacio más suspendido y amplía los estribillos.

Ambas colaboraciones son breves en relación con la duración del álbum, pero ocupan posiciones de gran peso expresivo. Torry convierte una reflexión sobre la muerte en experiencia corporal. Parry añade una voz instrumental ligada al jazz sin cambiar la identidad del grupo.

El uso de invitados muestra una característica del proyecto: Pink Floyd incorpora personas cuando aportan una función precisa. La unidad del disco no depende de mantener un reparto cerrado. Depende de saber qué necesita cada escena.

20. La mezcla estéreo y cuadrafónica.

La mezcla estéreo organiza The Dark Side of the Moon como un espacio narrativo. El panorama, la reverberación, los retardos y el movimiento de efectos ayudan a conectar canciones. On the Run desplaza materiales laterales. Los relojes de Time abren una escena amplia. Money introduce su bucle antes de que la banda ocupe el centro. Us and Them alterna intimidad y expansión.

La continuidad exige controlar planos muy distintos. Una voz hablada puede aparecer cerca del oyente y desaparecer en segundos. Una guitarra ocupa el primer plano durante un solo y después cede espacio. Los teclados de Wright construyen profundidad sin fijar siempre una posición protagonista. La mezcla actúa como montaje cinematográfico.

Pink Floyd también trabajaba con sonido cuadrafónico en directo. Alan Parsons preparó una mezcla 4.0 del álbum para cuatro canales. La versión permitió distribuir efectos alrededor del oyente y llevar a un soporte doméstico parte de la investigación espacial de los conciertos.

La cuadrafonía de los setenta y las mezclas 5.1 o Dolby Atmos posteriores pertenecen a sistemas diferentes. Conviene escucharlas como interpretaciones espaciales específicas. La mezcla estéreo de 1973 sigue siendo la referencia histórica del álbum; las versiones multicanal muestran cómo el mismo material puede reorganizarse en otra geometría.

La fabricación termina aquí. A partir de este punto la tecnología deja de ser el centro y las canciones pasan al primer plano.

Parte IV. Lectura del álbum

The Dark Side of the Moon propone una filosofía sin sistema cerrado. Cada pista aborda una presión y la convierte en experiencia sonora. Esta parte sigue el álbum en orden, atendiendo a su posición narrativa, a la relación entre música e idea y a la forma en que una escucha atenta transforma conceptos abstractos en tiempo vivido.

21. Speak to Me y Breathe.

Contexto dentro del álbum. Speak to Me abre el disco antes de que aparezca una frase cantada. Su función es presentar materiales, no argumentos. El latido establece un cuerpo. Sobre él aparecen voces, risas, relojes, dinero y un grito. El oyente recibe estímulos dispersos que más tarde adquirirán sentido. La transición hacia Breathe convierte ese caos en respiración, armonía y canción.

Análisis musical y narrativo. El collage de Speak to Me funciona como una obertura de conciencia. Los sonidos no están ordenados por una lógica realista. Se comportan como recuerdos, anticipaciones o fragmentos mentales. La densidad aumenta hasta el grito de Clare Torry y entonces Breathe entra con una caída suave de batería, bajo, guitarra y teclados.

Breathe cambia el plano. La guitarra de Gilmour y los acordes de Wright crean una sensación de amplitud. Mason toca con pocos golpes y deja aire. Waters sostiene un bajo simple y estable. La música invita a detenerse mientras la letra describe una vida que pronto quedará atrapada en actividad, trabajo y repetición.

Análisis filosófico y conceptual. Respirar es el gesto mínimo de estar vivo. La canción convierte esa acción biológica en pregunta ética. Existir exige tiempo; el tiempo puede ser ocupado por obligaciones, expectativas y rutinas hasta el punto de que vivir y cumplir se confundan. La imagen del conejo que corre, cava y continúa hasta agotar su recorrido resume una existencia organizada por tareas.

La alienación descrita por Marx ofrece una herramienta útil. El problema no está en trabajar de manera abstracta. Aparece cuando la actividad se vuelve ajena, cuando el tiempo propio queda gobernado por una estructura que determina ritmo, finalidad y valor. Breathe sitúa al individuo dentro de esa maquinaria sin necesidad de describir una fábrica.

Heidegger permite añadir otra capa. La vida cotidiana tiende a organizarse mediante lo que “se hace”, “se espera” y “se considera normal”. La persona puede atravesar años enteros cumpliendo secuencias ya previstas. La canción no propone un programa de liberación. Formula una alerta: respirar no garantiza haber elegido el modo de vivir.

Speak to Me prepara esta idea desde otro ángulo. Antes de que el sujeto pueda decidir, el mundo ya existe. Hay relojes, dinero, voces, miedo y normas. La conciencia despierta dentro de un sistema en funcionamiento. Breathe formula la primera respuesta posible: mira alrededor, ocupa tu lugar, pero recuerda que el tiempo que entregas no regresa.

Guía de audición narrativa. Al comienzo, escuche el latido como una presencia física. No busque todavía melodía. Deje que las voces y los ruidos aparezcan como objetos que cruzan una habitación oscura. Cuando el grito alcance su máximo, perciba la entrada de Breathe como un cambio de presión. La música se abre. El bajo comienza a caminar con calma. La batería evita el impulso de acelerar.

Durante la primera estrofa, siga la relación entre voz y espacio. Gilmour permanece cerca del centro mientras guitarras y teclados ensanchan los laterales. En la zona instrumental, la guitarra slide prolonga las notas y convierte el tiempo en superficie. El final no resuelve. La canción se disuelve y entrega al oyente a On the Run. La calma inicial ya contiene la amenaza de movimiento.

22. On the Run y la ansiedad tecnológica.

Contexto dentro del álbum. On the Run ocupa el espacio entre Breathe y Time. Después de una canción que invita a respirar, el álbum acelera. Antes de que Time hable de años perdidos, aparece una experiencia de tránsito continuo. La secuencia convierte el movimiento en problema.

Análisis musical y narrativo. La pieza se construye alrededor del EMS Synthi AKS y de una célula secuenciada que se repite mientras filtros, ruido y dinámica cambian su forma. Pasos, anuncios, respiraciones y efectos de desplazamiento generan la impresión de un aeropuerto o de una infraestructura de viaje. La música carece de una melodía principal estable. El movimiento ocupa el centro.

El origen incluye el miedo a volar y la vida de una banda obligada a desplazarse continuamente. Dentro del álbum, la experiencia adquiere una dimensión mayor. La máquina mantiene una regularidad que el cuerpo no comparte. El sistema avanza. La persona siente ansiedad.

Análisis filosófico y conceptual. La tecnología moderna organiza tiempo y espacio mediante redes que superan la escala individual. Aeropuertos, horarios, autopistas, pantallas y sistemas logísticos permiten coordinar millones de movimientos. El sujeto se beneficia de esa precisión y, al mismo tiempo, puede sentirse subordinado a ella.

On the Run captura esa ambivalencia sin formularla con palabras. La secuencia es eficiente, rápida y fascinante. También es implacable. No pregunta si el oyente desea seguir. Continúa. Esa continuidad permite pensar la experiencia contemporánea de vivir dentro de ritmos que nadie controla por completo.

La ansiedad tecnológica no surge únicamente del miedo a una máquina. Aparece cuando la velocidad externa impone una velocidad interior. La persona aprende a responder a horarios, avisos, plazos y desplazamientos hasta convertir la aceleración en estado mental. El viaje puede perder su destino y quedar reducido a la obligación de llegar.

La pieza también anticipa Time. La actividad intensa produce una paradoja: cuanto más ocupado está el cuerpo, menos consciente puede ser del tiempo que pasa. On the Run corre. Time se detendrá para mostrar el coste.

Guía de audición narrativa. Siga primero la secuencia. Identifique su regularidad y escuche cómo cambia sin dejar de ser reconocible. Los filtros modifican la sensación de distancia. Algunos sonidos cruzan el panorama. Los pasos introducen cuerpo dentro de un sistema electrónico.

En la zona media, la densidad aumenta y los efectos parecen acercarse. La respiración transmite esfuerzo. Hacia el final, la tensión desemboca en un accidente o explosión. Después queda un resto de ambiente y la sensación de haber llegado a ninguna parte. Los relojes de Time irrumpen sobre ese vacío. El movimiento termina frente a una medida que no se puede detener.

23. Time y el tiempo perdido.

Contexto dentro del álbum. Time ocupa el centro conceptual de la primera cara. Speak to Me ha presentado las presiones. Breathe ha planteado el problema de cómo vivir. On the Run ha convertido la actividad en ansiedad. Time introduce la conciencia de finitud y obliga a reinterpretar todo lo anterior.

Análisis musical y narrativo. La canción comienza con una colección de relojes y alarmas grabados por Alan Parsons. El efecto evita cualquier delicadeza: el tiempo entra como ruido y sobresalto. Después, Nick Mason construye una introducción de rototoms y batería. Wright mantiene acordes largos. La voz tarda en aparecer.

Gilmour y Wright reparten las partes vocales. El solo de guitarra ocupa una sección extensa y funciona como expansión emocional. Al final regresa material de Breathe. Esa reprise convierte la primera cara en círculo parcial: el oyente vuelve al hogar después de descubrir que el tiempo ha avanzado.

Análisis filosófico y conceptual: tiempo interior. Waters explicó que la canción nació de una toma de conciencia alrededor de los veintinueve años: la vida adulta ya estaba ocurriendo. La idea resulta poderosa porque rompe una ilusión común. Durante la juventud, el futuro parece un territorio enorme. Uno imagina que la vida verdadera comenzará cuando termine una preparación, llegue un trabajo, exista dinero o aparezca el momento adecuado. Time afirma que esa espera ya es vida.

Séneca formuló un problema próximo en De la brevedad de la vida. El tiempo disponible puede parecer corto porque gran parte se entrega sin atención. La cuestión no se limita a cantidad de años. Afecta a la calidad de la presencia. Una década puede desaparecer en rutinas que nunca fueron elegidas conscientemente.

Análisis filosófico y conceptual: tiempo exterior. El álbum añade una dimensión social. El reloj no mide únicamente envejecimiento. Organiza jornadas, salarios, transportes, producción y plazos. La modernidad convierte el tiempo en unidad administrable. El trabajo se paga por horas. La eficiencia se evalúa mediante tareas realizadas dentro de un periodo. “Aprovechar el tiempo” puede convertirse en mandato.

Aquí aparece una tensión entre tiempo vivido y tiempo medido. El primero se dilata o se contrae según emoción, memoria y atención. El segundo avanza con regularidad y permite coordinar una sociedad. Time coloca ambos sistemas frente a frente. La persona siente que algunos años han pasado sin darse cuenta mientras el calendario certifica su desaparición.

La productividad agrava la paradoja. Una vida llena de actividad puede generar la sensación de estar utilizando bien el tiempo. La canción pregunta por el destino de esa actividad. Correr no garantiza dirección. El problema de On the Run reaparece en forma biográfica.

Heidegger relacionó la comprensión de la existencia con la conciencia de la muerte. Saber que la vida termina modifica el valor de las decisiones. Time trabaja sobre ese punto sin necesidad de teoría explícita. El sol vuelve a salir. El ciclo astronómico continúa. La persona que lo observa ha envejecido.

La canción evita una moraleja tranquilizadora. No promete recuperar lo perdido. La conciencia llega tarde y, precisamente por eso, puede cambiar el modo de habitar lo que queda. Su dureza nace de esa aritmética.

Guía de audición narrativa. Escuche los relojes como objetos con timbres y distancias diferentes. Después observe cómo la batería de Mason entra sin apresurar la canción. La introducción se toma su tiempo antes de hablar del tiempo.

Cuando aparece la voz, la mezcla mantiene una amplitud que permite seguir cada palabra. El solo de Gilmour ofrece un pico de intensidad que no rompe el tempo. Las notas se sostienen y obligan a escuchar su duración. En la coda, el regreso de Breathe produce una sensación de hogar y agotamiento. El trayecto termina con una frase sobre descanso. Inmediatamente después, The Great Gig in the Sky abre la cuestión que Time había dejado inevitable: si el tiempo es limitado, la muerte forma parte del argumento.

24. The Great Gig in the Sky y la muerte.

Contexto dentro del álbum. The Great Gig in the Sky cierra la primera cara del LP. Llega después de Time, cuando la finitud ya ha sido formulada con palabras. La canción elimina casi por completo el lenguaje verbal. La muerte pasa de idea a experiencia sonora.

Análisis musical y narrativo. El piano de Richard Wright establece una progresión lenta y resonante. La sección rítmica entra con moderación. Clare Torry aparece como voz sin texto y atraviesa registros de gran intensidad. El montaje final construye un arco: contención, ascenso, grito, repliegue y reposo.

La ausencia de palabras es la decisión central. Una letra habría fijado significados. La vocalización mantiene abierto el campo emocional. Torry puede sonar aterrada, desafiante, extática, suplicante o agotada en cuestión de segundos. El oyente interpreta un cuerpo antes que un discurso.

Análisis filosófico y conceptual. La muerte puede pensarse, describirse y administrarse, pero la propia desaparición no puede experimentarse como un acontecimiento observado desde fuera. Epicuro formuló esta dificultad al señalar que cuando estamos nosotros la muerte todavía no está y, cuando llega la muerte, nosotros ya no estamos. El argumento intenta reducir el miedo racional. El cuerpo no siempre obedece a esa lógica.

The Great Gig in the Sky trabaja en ese desfase entre comprensión y emoción. Saber que moriremos no equivale a aceptar la finitud. La voz de Torry parece recorrer estados de resistencia. Algunas frases vocales ascienden como un intento de escapar. Otras caen y pierden fuerza. La respiración se vuelve audible y convierte la mortalidad en materia física.

Se puede escuchar la interpretación como un viaje por negación, protesta, negociación, abatimiento y aceptación, siempre que esas etapas no se traten como un manual psicológico. La música no ilustra un esquema clínico. Expone movimientos emocionales que pueden coexistir.

La pieza también cuestiona la capacidad del lenguaje. The Dark Side of the Moon es un álbum muy verbal en sus temas centrales, pero aquí la voz comunica cuando deja de formular proposiciones. La muerte pertenece a una zona donde el sonido puede llegar antes que el concepto.

Guía de audición narrativa. Empiece por el piano. Escuche el peso de las notas graves y el espacio que queda después de cada ataque. Cuando Torry entra, siga su respiración y no intente convertir cada gesto en una palabra imaginaria.

La zona central crece con ella. La batería y el bajo responden a la intensidad vocal sin disputar el centro. Después el cuerpo parece cansarse. Las frases se acortan, el registro cambia y la pieza pierde energía. El final deja una suspensión casi doméstica antes del silencio de la cara del vinilo. Girar el disco en ese punto conserva una pausa importante: Money empezará desde un mundo material después de haber dejado al oyente frente a la muerte.

25. Money y la contradicción del éxito.

Contexto dentro del álbum. Money abre la segunda cara. El cambio es deliberado. Después de la muerte aparece una caja registradora. La experiencia interior cede espacio a una estructura social tangible: el dinero, su deseo y su capacidad para medir trabajo, objetos y prestigio.

Análisis musical y narrativo. El bucle inicial convierte monedas, papel y mecanismos de caja en ritmo. El bajo de Waters entra con un riff en 7/4 que resulta inmediatamente reconocible. La canción alterna secciones de gran control con una expansión central en 4/4, donde aparecen el saxofón de Dick Parry y el solo de Gilmour.

La producción refuerza el tema. Los objetos económicos suenan antes que los músicos. La máquina marca el pulso. La banda entra dentro de ese mecanismo y después lo desborda durante los solos. El regreso al riff devuelve la geometría original.

Análisis filosófico y conceptual. Money observa el deseo material con una mezcla de sátira, crítica y complicidad. La letra enumera posesiones, lujo y ambición con suficiente atractivo como para que la denuncia nunca resulte ascética. El dinero aparece como una fuerza que seduce incluso a quien reconoce sus efectos.

Marx analizó la capacidad del dinero y la mercancía para traducir relaciones humanas a valores de intercambio. El salario convierte una parte del tiempo en precio. Los objetos adquieren equivalencias cuantificables. El acceso desigual a recursos se transforma en poder. Money introduce esa lógica dentro de una canción que también disfruta de su propio groove.

Schopenhauer ofrece otra herramienta desde el deseo. La satisfacción de una voluntad suele abrir paso a la siguiente. Comprar, acumular y ascender pueden convertirse en secuencias sin final. La canción captura esa dinámica mediante imágenes de consumo más que mediante teoría.

La contradicción histórica resulta inevitable. The Dark Side of the Moon se convirtió en un producto de éxito masivo. Sus autores ganaron mucho dinero con una obra que incluía una crítica al dinero. Esa situación no invalida la canción. Hace visible un problema central del arte dentro de una industria comercial.

Un disco crítico necesita fabricación, distribución, publicidad y ventas para alcanzar público. El artista participa en el sistema que examina. La coherencia absoluta exigiría retirarse de esa circulación y perder buena parte de su capacidad de intervenir en ella. Money no resuelve la tensión. La encarna.

El éxito posterior intensifica la ironía. Pink Floyd escribió sobre presión, alienación y deseo y entró, gracias al álbum, en una escala económica mucho mayor. Wish You Were Here y The Wall recogerán parte de las consecuencias de esa transformación.

Guía de audición narrativa. Escuche primero el bucle sin buscar la banda. Los objetos forman un patrón y preparan el riff de bajo. Cuando entra la voz, observe cómo el compás irregular mantiene una sensación de avance ligeramente torcida.

El saxofón de Parry eleva la temperatura y abre la sección central. El paso a 4/4 permite que Gilmour desarrolle un solo más expansivo. La mezcla cambia de densidad y presencia. Cuando vuelve el 7/4, el mecanismo se cierra. Las voces habladas del final preparan Us and Them y desplazan la atención desde la posesión individual hacia el conflicto colectivo.

26. Us and Them y la fabricación del enemigo.

Contexto dentro del álbum. Us and Them aparece después de Money y amplía la escala. El problema deja de ser la relación individual con deseo y riqueza. Entra la división entre grupos, clases, ejércitos y posiciones de poder. La canción ocupa uno de los espacios más amplios del disco y prepara el tramo final.

Análisis musical y narrativo. Wright construye la base con piano eléctrico y acordes suspendidos. Gilmour canta en un registro contenido. La sección rítmica deja grandes huecos. Los estribillos cambian la escala: batería, coros y saxofón llenan el espacio de manera súbita. La mezcla convierte esa expansión en argumento.

La letra trabaja con pares: nosotros y ellos, arriba y abajo, dentro y fuera. Las categorías parecen simples y producen consecuencias complejas. Una orden dada a distancia puede terminar en una muerte concreta. La música alterna intimidad y masa, individuo y estructura.

Análisis filosófico y conceptual. La canción suele leerse como una condena general de la guerra. Esa lectura es válida, pero puede precisarse. Waters escribe en un periodo marcado por Vietnam, la Guerra Fría, la memoria todavía cercana de la Segunda Guerra Mundial y fuertes conflictos de clase en Gran Bretaña. La letra evita nombrar un frente concreto y, por ello, puede trabajar sobre el mecanismo que permite muchos conflictos.

Fabricar un enemigo exige simplificar. Una persona se convierte en soldado, extranjero, amenaza, objetivo o cifra. La categoría reduce la complejidad moral y facilita decisiones tomadas desde lejos. El lenguaje administrativo puede realizar una parte de esa operación sin necesidad de odio personal.

Emmanuel Levinas colocó el encuentro con el rostro del otro en el centro de la responsabilidad ética. La idea permite leer Us and Them desde una pregunta directa: ¿qué ocurre cuando dejamos de ver un rostro y empezamos a ver únicamente un bando? La distancia emocional hace posible una violencia que resultaría más difícil frente a una persona singular.

La canción también sugiere violencia estructural. No toda división adopta forma militar. “Arriba” y “abajo” pueden referirse a jerarquías sociales, económicas o institucionales. Quien toma una decisión y quien soporta sus efectos ocupan posiciones distintas. El conflicto puede estar incorporado al funcionamiento ordinario de un sistema.

El “nosotros” tampoco es inocente. Toda comunidad necesita algún límite para reconocerse. El problema aparece cuando ese límite convierte al otro en una excepción moral. La canción no propone borrar las diferencias. Muestra el peligro de tratarlas como justificación automática.

Guía de audición narrativa. Escuche la entrada como una habitación grande y casi vacía. El piano eléctrico sostiene el aire. La voz de Gilmour parece cercana y el eco aplicado a ciertas palabras crea una segunda presencia.

Cuando llega el estribillo, la escena se expande. La batería golpea con más fuerza, las voces de apoyo llenan el fondo y Dick Parry entra con el saxofón. El contraste físico permite sentir cómo una estructura colectiva puede imponerse sobre la voz individual. Después todo vuelve a reducirse. Esa alternancia continúa hasta que la canción se entrega a Any Colour You Like sin interrupción.

27. Any Colour You Like, libertad y estructura.

Contexto dentro del álbum. Any Colour You Like ocupa el espacio entre Us and Them y Brain Damage. La ausencia de letra crea un corredor instrumental antes de la conclusión. El título, asociado por Waters a una vieja fórmula de vendedores que ofrecían una elección aparente dentro de un catálogo limitado, abre una lectura sobre libertad condicionada.

Análisis musical y narrativo. Wright utiliza sintetizadores para construir líneas que se responden. Gilmour superpone guitarras y delays. Bajo y batería mantienen un groove estable. El interés se desplaza hacia color, modulación y movimiento estéreo.

La pieza demuestra una paradoja musical sencilla. Los intérpretes parecen moverse con libertad, pero esa libertad depende de una estructura armónica, un tempo, una tonalidad y una duración. La improvisación no ocurre en un vacío. Se desarrolla dentro de reglas compartidas.

Análisis filosófico y conceptual. La idea de “cualquier color” permite pensar la diferencia entre elegir y definir las opciones. Una sociedad de consumo ofrece una abundancia de productos, estilos y configuraciones. Esa diversidad puede ser real y, al mismo tiempo, estar contenida dentro de un marco que el consumidor no decide.

La libertad política y personal presenta problemas semejantes. Elegir entre alternativas disponibles no equivale siempre a participar en la construcción del menú. Las instituciones fijan procedimientos; los mercados determinan accesos; la cultura establece expectativas. Una decisión puede ser voluntaria dentro de condiciones que no lo son.

La pieza evita convertir esa intuición en sermón. Su carácter instrumental deja que el propio sonido represente el problema: movimiento dentro de un marco. El oyente escucha variaciones de color sobre una base persistente.

La relación con Money resulta útil. El consumo multiplica opciones y convierte la elección en forma de identidad. Any Colour You Like pregunta silenciosamente por el origen de esas opciones. La libertad comercial puede coexistir con límites invisibles.

Guía de audición narrativa. Siga primero el sintetizador de Wright y observe cómo las frases pasan de un canal a otro. Después atienda a las guitarras de Gilmour. Los delays generan respuestas que parecen ampliar el número de intérpretes.

La base rítmica permanece estable y permite que la superficie cambie. La pieza no necesita un clímax espectacular. Funciona como tránsito hipnótico. Hacia el final, la textura prepara la entrada de Brain Damage. La libertad de color conduce directamente a una canción sobre los límites de la normalidad.

28. Brain Damage y la tentación biográfica.

Contexto dentro del álbum. Brain Damage inicia el cierre. Después de hablar de trabajo, tiempo, muerte, dinero, guerra y elección, el disco entra en la fragilidad de la mente. La transición hacia Eclipse será continua. Ambas pistas forman un único movimiento final.

Análisis musical y narrativo. La canción comienza con guitarra acústica y la voz de Waters en una escala contenida. Mason entra con prudencia. Wright amplía el estribillo mediante órgano y voces de apoyo. Las risas regresan y conectan con Speak to Me. El álbum recuerda sus propios materiales.

Syd Barrett está presente en el horizonte biográfico. Waters había vivido de cerca el deterioro de su antiguo compañero y la figura del “lunático” activa inevitablemente esa memoria. Reducir toda la canción a Barrett, sin embargo, empobrece el texto. La letra utiliza la experiencia como puerta hacia un problema más amplio.

Análisis filosófico y conceptual. La cordura pertenece al terreno médico y también funciona como categoría social. Una comunidad define comportamientos esperables, modos de hablar, ritmos de trabajo y formas de coherencia personal. Quien se desvía puede recibir ayuda, rechazo, diagnóstico, estigma o una combinación de todo ello.

Michel Foucault estudió históricamente las instituciones y discursos que han organizado la frontera entre razón y locura. Su trabajo no obliga a negar la realidad del sufrimiento psíquico. Permite preguntar quién define la normalidad y qué consecuencias tiene esa definición.

Brain Damage añade la presión de la exposición pública. Pink Floyd había visto a Barrett convertirse muy pronto en centro de atención. En 1973 el propio grupo estaba a punto de entrar en una fama de escala mundial. La identidad pública puede separarse de la experiencia privada. El personaje que el público espera empieza a competir con la persona que debe sostenerlo.

La canción también trabaja con una inquietud íntima: la posibilidad de perder coherencia. Memoria, percepción, emoción y lenguaje sostienen una sensación de continuidad personal. Cuando alguno de esos elementos falla, el mundo puede dejar de ser estable. El miedo no pertenece únicamente a quienes han recibido un diagnóstico. Forma parte de la vulnerabilidad humana.

La tentación biográfica aparece porque Barrett ofrece una historia potente y trágica. Conviene resistirla cuando pretende explicar cada frase. Waters escribe desde una experiencia cercana, pero la canción alcanza su fuerza al extender la pregunta hacia cualquiera que tema quedar fuera de lo que su entorno llama normal.

Guía de audición narrativa. Escuche la primera estrofa como una confesión cercana. La guitarra acústica reduce la escala después de la expansión de Any Colour You Like. Cuando entra el estribillo, el órgano de Wright y las voces abren la escena.

Las risas funcionan como recuerdo y amenaza. No pertenecen a un personaje visible. A medida que la intensidad aumenta, la canción deja de parecer privada y se acerca a una ceremonia. El último tramo no termina. Eclipse entra sobre la misma energía. La frontera entre ambas pistas existe en la lista de canciones; la experiencia continúa.

29. Eclipse y la totalidad.

Contexto dentro del álbum. Eclipse es el cierre y la síntesis. Brain Damage ha colocado al oyente en el límite de la identidad. La última canción amplía el campo hasta abarcar acciones, sensaciones, relaciones y objetos. El álbum termina intentando nombrar una vida completa.

Análisis musical y narrativo. Waters enumera verbos y experiencias mientras la armonía repite una progresión ascendente. Cada vuelta añade densidad. Bajo, batería, órgano, guitarra y coros se acumulan. La dinámica crece de forma continua hasta el corte final.

La enumeración produce una sensación de totalidad: tocar, ver, sentir, amar, odiar, crear, destruir, comprar, dar, comer, conocer. El sujeto queda definido por lo que hace, percibe y comparte. El álbum deja de separar trabajo, dinero, violencia o muerte. Todo pertenece a la misma existencia.

Análisis filosófico y conceptual. Eclipse formula una ambición imposible y necesaria: reunir “todo” dentro de una serie de palabras. La vida siempre desborda cualquier inventario. La canción utiliza esa insuficiencia como fuerza. Cuanto más enumera, más evidente resulta que la totalidad no puede cerrarse del todo.

El verso final introduce la imagen del eclipse. Todo lo que está bajo el sol parece en armonía y, en el último instante, la luna cubre el sol. La frase admite varias lecturas sin exigir una respuesta única.

Puede escucharse como advertencia. Incluso una vida integrada contiene zonas de oscuridad. También como aceptación de la finitud: la luz no desaparece, queda temporalmente oculta. Puede leerse con ironía, porque el álbum ha dedicado cuarenta minutos a buscar sentido y termina recordando que toda totalidad puede ser interrumpida. La lectura nihilista resulta posible, pero la música no suena a vacío. Alcanza su máxima plenitud justo antes de cortarse.

La imagen más fértil está en la coexistencia. Sol y sombra forman parte del mismo sistema. La cara oscura no pertenece a otro mundo. Aparece dentro de la experiencia ordinaria. El álbum ha mostrado presiones y pérdidas sin concluir que la vida carezca de valor.

El latido final devuelve el argumento al cuerpo. Después de la gran enumeración queda una señal biológica mínima. La filosofía termina donde había empezado: mientras el corazón sigue, existe tiempo. La pregunta sobre cómo usarlo permanece abierta.

Guía de audición narrativa. Siga la progresión como una escalera. Cada vuelta añade un elemento y aumenta la presión. Escuche la batería de Mason empujar sin acelerar de forma descontrolada. Wright llena el fondo armónico y las voces convierten el cierre en una especie de rito laico.

Cuando la música alcanza el máximo, el corte produce un vacío inmediato. El latido reaparece. Una voz final de Gerry O’Driscoll comenta la oscuridad. No hay epílogo musical. El álbum deja al oyente en el mismo cuerpo con el que comenzó, después de haber atravesado un mundo entero.

La lectura canción por canción devuelve siempre a la misma cuestión: The Dark Side of the Moon funciona porque cada tema conserva identidad y, a la vez, necesita a los demás. El legado nace de esa arquitectura.

Parte V. Legado y escucha

Una obra termina de grabarse y empieza otra historia: portada, recepción, conciertos, reediciones, documentales y nuevas generaciones de oyentes. Esta parte estudia lo que ocurrió después de marzo de 1973 y distingue entre legado real, repetición cultural y mitología acumulada.

30. Hipgnosis y el prisma.

La portada nació dentro de la relación prolongada entre Pink Floyd e Hipgnosis. Storm Thorgerson y Aubrey Powell habían trabajado con el grupo desde A Saucerful of Secrets. Para The Dark Side of the Moon recibieron una petición orientada hacia una imagen gráfica, limpia y vinculada con la luz.

La solución final muestra un prisma sobre fondo negro. George Hardie realizó el dibujo. Un haz blanco entra desde la izquierda y sale convertido en espectro. La imagen reúne ciencia, tecnología, iluminación escénica, transformación y continuidad. También evita retratos y grandes rótulos.

El diseño se prolonga por el interior del gatefold y convierte la funda en un recorrido. Pósteres y pegatinas completaban el objeto original. En una época en la que el LP ocupaba un espacio físico grande, mirar la portada formaba parte de la escucha.

El prisma adquirió autonomía cultural. Puede reconocerse en una camiseta, una pantalla de concierto o una miniatura digital. Esa capacidad de reducción explica parte de su resistencia. La imagen conserva estructura incluso cuando cambia de escala.

La fuerza del diseño está en su precisión. No intenta ilustrar cada tema del álbum. Propone un sistema visual que acompaña la música: una entrada, una transformación y una salida. La misma lógica aparece en el disco.

31. Publicación y recepción.

EMI presentó el álbum a la prensa el 27 de febrero de 1973 en el London Planetarium. Richard Wright fue el único miembro del grupo que acudió; los demás mostraron desacuerdo con las condiciones de reproducción elegidas. El episodio revela hasta qué punto el sonido formaba parte del modo en que Pink Floyd quería controlar la obra.

The Dark Side of the Moon apareció en Estados Unidos el 10 de marzo y en Reino Unido el 23 de marzo. Alcanzó el número uno en Estados Unidos y el número dos en la lista británica. Money tuvo una vida propia como single en el mercado estadounidense.

La recepción inicial fue positiva sin convertirse todavía en unanimidad retrospectiva. Lloyd Grossman, en Rolling Stone, reconoció la ambición y la riqueza del disco y expresó reservas sobre algunos pasajes. Esa lectura contemporánea resulta útil porque devuelve el álbum a un momento en que todavía era una novedad.

El crecimiento comercial cambió la escala de Pink Floyd. Las giras, la infraestructura escénica, los presupuestos y la exposición pública aumentaron. El grupo que había escrito sobre dinero, presión y alienación entró en una maquinaria industrial mucho mayor.

La permanencia en listas y las ventas posteriores transformaron el álbum en objeto cultural. El dato comercial explica una parte de su presencia, pero no sustituye al análisis musical. Millones de copias no convierten una obra en buena. Sí muestran que su lenguaje consiguió atravesar públicos muy distintos.

32. La opinión de los músicos.

La influencia de The Dark Side of the Moon se documenta con facilidad en generaciones posteriores. Resulta más difícil reunir declaraciones directas y específicas de todos los grandes contemporáneos de 1973. Conviene admitir ese límite antes de llenar el capítulo con atribuciones de segunda mano. Las opiniones que siguen proceden de entrevistas y testimonios identificables.

El álbum como recorrido completo. Steven Wilson ha descrito The Dark Side of the Moon como una influencia temprana y ha relacionado su educación musical con la idea del álbum como viaje continuo. En entrevistas sobre Porcupine Tree explicó que la escucha de Pink Floyd, junto con otros discos de su infancia, fijó en él la ambición de elevar el LP por encima de una sucesión de canciones. Su propia carrera, desde Porcupine Tree hasta The Overview, conserva esa preocupación por la forma larga.

Ivar Bjørnson, de Enslaved, ha contado que al descubrir el álbum de niño se quedaba dándole la vuelta y comenzando de nuevo. Lo que destaca es precisamente la continuidad: la sensación de pasar de una primera calma hacia una ansiedad creciente. El testimonio resulta interesante porque procede de una tradición musical muy alejada del rock progresivo británico de los setenta y muestra cómo la arquitectura del disco viajó hasta el metal extremo escandinavo.

Producción y estudio como instrumento. Jordan Rudess, teclista de Dream Theater, ha señalado el espacio, la paciencia y la innovación sonora como razones para volver repetidamente al álbum. La observación apunta a una influencia técnica: el disco enseña que producir también significa decidir cuánto dejar sin tocar y cuánto aire necesita una idea.

Phil Campbell, guitarrista de Motörhead, ha recordado el impacto que produjo en su momento por sonido, interpretación y técnicas de grabación. Su comentario subraya un aspecto importante: incluso músicos procedentes de una estética mucho más directa reconocen el trabajo de estudio como parte del carácter del álbum.

Concepto, letra y experiencia. Ian D’Sa, de Billy Talent, ha destacado que las canciones tratan aspectos de la condición humana y que el disco seguía resultándole actual muchos años después de su publicación. La conexión no depende de copiar guitarras o sintetizadores. Pasa por la posibilidad de organizar temas existenciales dentro de un álbum de rock accesible.

Sully Erna, de Godsmack, ha explicado que The Dark Side of the Moon le enseñó a secuenciar un disco y a construir una experiencia que lleva al oyente por un recorrido. Su formulación resulta especialmente clara: la influencia puede estar en la relación entre canciones, no en una cita sonora reconocible.

Relectura y apropiación. Wayne Coyne y The Flaming Lips llevaron la admiración a un terreno literal al grabar una versión completa del álbum y, años después, crear un proyecto paralelo que podía escucharse junto al original. Coyne ha hablado de la obra como una pieza capaz de sostener reinterpretaciones libres. El gesto demuestra que el disco funciona también como estructura disponible para ser intervenida.

El legado también ha recibido rechazo. Tjinder Singh, de Cornershop, publicó una crítica muy dura en The Guardian y cuestionó tanto la grandilocuencia progresiva como la contradicción entre Money y el éxito económico del grupo. Su rechazo tiene valor porque evita convertir el legado en plebiscito. Un clásico cultural también genera resistencia.

En conjunto, estos testimonios señalan cuatro zonas de influencia: el álbum como unidad, el estudio como herramienta creativa, la integración entre concepto y canción y la idea de una escucha completa. No todos los músicos suenan a Pink Floyd. Muchos aprendieron de Dark Side una forma de pensar la duración.

33. Directo, Wembley y las versiones.

Después de la publicación, The Dark Side of the Moon ocupó una posición central en los conciertos de Pink Floyd. La banda amplió iluminación, proyecciones y sonido cuadrafónico. La obra que había sido probada en directo antes de grabarse regresó al escenario con la precisión del disco ya fijada.

El documento más importante de esa primera etapa es la interpretación del 16 de noviembre de 1974 en el Empire Pool de Wembley. La BBC registró el concierto. Décadas después, Andy Jackson y su equipo prepararon una mezcla publicable a partir de las cintas disponibles y resolvieron limitaciones de la fuente.

The Dark Side of the Moon Live at Wembley 1974 permite escuchar a Gilmour, Waters, Wright y Mason con Dick Parry y las voces de Venetta Fields y Carlena Williams. Los tempos y la respiración cambian. La música conserva la estructura y recupera pequeñas irregularidades de una interpretación real.

En 1994 Pink Floyd volvió a tocar el álbum completo durante la gira de The Division Bell. P·U·L·S·E dejó la referencia audiovisual. La producción pertenece a otra escala tecnológica: grandes pantallas, iluminación monumental y una banda ampliada. El ciclo de 1973 se convierte en repertorio histórico sin dejar de funcionar como espectáculo contemporáneo.

Roger Waters recuperó después el álbum completo en sus giras de 2006 a 2008 y publicó en 2023 The Dark Side of the Moon Redux, una relectura de estudio con tempos lentos, voz envejecida y textos añadidos. La versión interesa como comentario de uno de sus autores desde otra edad. No sustituye al original ni intenta hacerlo.

Cada etapa cambia la relación entre precisión y presencia. Wembley conserva una banda cercana a la creación. P·U·L·S·E muestra la canonización del repertorio. Redux convierte la memoria en tema. Las versiones permiten medir cuánto depende la obra de su producción de 1973 y cuánto puede sobrevivir al cambio de contexto.

34. Masters, formatos y mezclas.

The Dark Side of the Moon permite recorrer medio siglo de reproducción doméstica. Nació como LP, pasó por cassette y cartucho de ocho pistas, llegó pronto al CD, recibió remasterizaciones, se convirtió en escaparate del SACD y terminó en Blu-ray y Dolby Atmos. Cada formato ha generado promesas de fidelidad.

Conviene separar tres conceptos: soporte, master y mezcla. Un vinilo pesado no garantiza una mejor fuente. Un archivo de alta resolución puede utilizar una masterización que no resulte preferible. Una mezcla 5.1 o Atmos cambia la distribución espacial y debe juzgarse como versión específica.

La mezcla estéreo original de 1973 sigue siendo el punto de referencia histórico. Alan Parsons preparó una cuadrafonía 4.0 para sistemas de cuatro canales. James Guthrie realizó décadas después una mezcla 5.1 nueva y, para el cincuentenario, una versión Dolby Atmos.

Entre las ediciones digitales, el primer CD japonés de 1983 se convirtió en objeto de coleccionismo; algunas tiradas requieren atención al pre-énfasis. El remaster de Doug Sax de comienzos de los noventa conserva buena reputación. El SACD de 2003 introdujo la 5.1 de Guthrie. La caja Immersion de 2011 reunió estéreo, 5.1 y cuadrafonía histórica en alta resolución. La edición de 2023 añadió Atmos y un nuevo remaster.

En vinilo, las primeras copias Harvest tienen valor histórico condicionado por su estado. Mobile Fidelity publicó una edición de media velocidad en 1979. El trigésimo aniversario de 2003 y la reedición de 2016 ofrecen alternativas modernas. La edición UV de 2024 añade una dimensión principalmente visual al objeto.

La elección depende del objetivo. Quien estudia la historia necesita comparar mezclas. Quien busca una copia de uso cotidiano puede priorizar disponibilidad y estado. La calidad de reproducción empieza por una fuente correcta y termina en una sala bien ajustada.

35. Documentales y animaciones.

La construcción del mito de Dark Side también ocurre en pantalla. Live at Pompeii ocupa una posición anterior al álbum y documenta a Pink Floyd durante la transición desde la improvisación hacia una música más estructurada. Las secuencias añadidas en Abbey Road permiten observar el proceso de estudio desde muy cerca.

Classic Albums: Pink Floyd – The Making of The Dark Side of the Moon, publicado en 2003, sigue siendo la referencia central para comprender la grabación. El documental utiliza entrevistas, multipistas y demostraciones de instrumentos. Su valor está en mostrar decisiones concretas y permitir que los protagonistas expliquen el material desde dentro.

The Pink Floyd and Syd Barrett Story, The Pink Floyd Story: Which One’s Pink?, The Story of Wish You Were Here y Have You Got It Yet? amplían el contexto biográfico. Squaring the Circle desplaza el foco hacia Hipgnosis y la cultura visual del LP. La restauración de Pink Floyd at Pompeii – MCMLXXII devuelve a la pantalla grande el momento anterior al salto comercial.

Las diez animaciones de The Dark Side of the Moon: cincuenta años después

En 2023, Pink Floyd decidió celebrar los cincuenta años de The Dark Side of the Moon entregando sus diez canciones a una nueva generación de creadores. La banda convocó un concurso internacional de animación, dirigido creativamente por Aubrey “Po” Powell, histórico fundador de Hipgnosis, al que llegaron más de 900 trabajos. La propuesta era sencilla y bastante audaz: realizar un nuevo vídeo para cualquiera de las diez piezas del álbum.

El jurado reunió a Nick Mason, Gerald Scarfe, Terry Gilliam, Anton Corbijn, Sarah Smith, Daisy Jacobs, Harry Pearce, Kyle Balda y Alan Yentob. Finalmente se eligió una obra para cada canción. Los diez ganadores fueron anunciados el 29 de marzo de 2024 y los vídeos aparecieron, siguiendo el orden del disco, entre el 29 de marzo y el 7 de abril.

El resultado tiene especial interés porque evita imponer una estética común. Hay plastilina, stop-motion, collage, dibujo, pintura animada, técnicas digitales e inteligencia artificial. Las diez películas funcionan así como diez lecturas contemporáneas de una misma obra.

1. Speak to Me — Lucy Davidson

Lucy Davidson abre el disco mediante stop-motion. Un pájaro convertido en una especie de DJ u operador del sonido sirve como figura conductora de esta breve introducción. El corto juega con objetos, mecanismos y pequeñas acciones sincronizadas con los latidos, voces, cajas registradoras, risas y fragmentos que Nick Mason reunió en la apertura del álbum.

Funciona muy bien como prólogo porque capta el carácter de Speak to Me: antes de que empiece realmente la música, parece que alguien estuviera poniendo en marcha la maquinaria mental de todo el disco. La propia producción acredita incluso a Jackson Cook como intérprete del pájaro.

2. Breathe (In the Air) — Joel Orloff

Joel Orloff adopta una animación mucho más fluida y orgánica. Las formas se transforman, aparecen y desaparecen mientras la película acompaña esa invitación inicial del disco a respirar, vivir y entrar en el mundo.

La animación tiene algo deliberadamente inestable: la realidad parece estar siempre a punto de convertirse en otra cosa. Es una buena correspondencia visual con una canción que habla del nacimiento, del paso por la vida y de la progresiva entrada del individuo en una sociedad que terminará imponiéndole sus rutinas. Orloff fue seleccionado como ganador específico de Breathe.

3. On the Run — Steven Lapcevic

Con On the Run entramos en territorio de ansiedad. Steven Lapcevic responde a la secuencia electrónica de Pink Floyd con una animación frenética, sometida al movimiento, la persecución y la sensación de desplazamiento continuo.

El tema siempre estuvo relacionado con el viaje, los aeropuertos y el miedo de Roger Waters a volar. La animación conserva esa idea de tránsito convertido en amenaza. Su montaje parece perseguir la propia secuencia del sintetizador: correr, avanzar, escapar y volver a correr. La pieza termina resultando incómoda, justo donde debe.

4. Time — David Horne

David Horne aborda una de las ideas centrales del álbum: descubrir demasiado tarde que el tiempo ha pasado. Su animación convierte el movimiento, los cambios y la acumulación de imágenes en una representación del desgaste de la existencia.

Hay aquí una relación especialmente poderosa entre imagen y canción. Los célebres relojes iniciales dejan paso a una narración visual dominada por la transformación y la conciencia de la edad. La película consigue que el tiempo parezca algo material, casi una fuerza física que arrastra a los personajes.

El jurado la consideró la segunda mejor obra de todo el concurso, además de ganadora de la categoría correspondiente a Time.

5. The Great Gig in the Sky — Bruno Mazzilli

El brasileño Bruno Mazzilli se enfrenta a la pieza más difícil de traducir en imágenes: una canción prácticamente sin palabras cuyo tema de fondo es la mortalidad.

La película opta por la metamorfosis y por un lenguaje abiertamente psicodélico. Las figuras se transforman siguiendo las subidas y descensos de la voz de Clare Torry. La narración se libera progresivamente de cualquier lógica física, como si las imágenes atravesaran diferentes estados de conciencia.

El resultado posee algo de sueño, viaje y desaparición. La voz de Torry sigue llevando el peso emocional; la animación construye alrededor de ella un espacio donde vida y muerte empiezan a confundirse.

6. Money — Kate Isobel Scott

Probablemente sea la narración más claramente satírica de las diez. Kate Isobel Scott construyó prácticamente todo el vídeo a mano mediante stop-motion, plastilina, decorados pintados y personajes físicos.

Su protagonista trabaja en un banco y acaba siendo absorbida por el poder del dinero. Lo cotidiano va convirtiéndose en pesadilla. Para realizar la película, Scott fabricó alrededor de 200 monedas de espuma, una sucursal bancaria completa y una decena de cerdos.

La estética artesanal resulta especialmente adecuada para la ironía feroz de la canción. El dinero aparece como objeto, fetiche, deseo y monstruo. La animación añade además bastante humor negro al sarcasmo original de Roger Waters.

7. Us and Them — Sara Serna y Jko Sánchez

Los chilenos Sara Serna y Jko Sánchez, de Yere Studio, utilizan el collage animado para abordar uno de los textos políticamente más potentes del álbum.

Su punto de partida declarado fue la película realizada para Us and Them en 1974, reinterpretada ahora mediante recortes, fotografías, figuras y composiciones gráficas.

El lenguaje del collage le sienta especialmente bien a una canción construida alrededor de divisiones: nosotros y ellos, arriba y abajo, guerra y paz, poder y víctimas. Las imágenes fragmentadas convierten esa división en estructura visual. Es una de las películas que más dialoga con la tradición gráfica histórica de Pink Floyd sin limitarse a reproducirla.

8. Any Colour You Like — Damián Gaume

La pieza de Damián Gaume ocupa un lugar singular dentro del proyecto. Utiliza inteligencia artificial generativa, con imágenes que se transforman continuamente: instrumentos, superficies, espacios cósmicos y objetos que parecen disolverse antes de terminar de adoptar una forma estable.

La técnica encaja en cierto sentido con Any Colour You Like, el instrumental más abierto del álbum: colores, timbres y formas fluyen sin una narración convencional. Sin embargo, su elección provocó una fuerte controversia precisamente por el empleo de IA frente al trabajo artesanal realizado por numerosos participantes.

Es probablemente la animación más discutible de las diez y, por eso mismo, una de las más interesantes para un cinefórum. Obliga a plantear una pregunta que en 1973 ni siquiera existía: ¿dónde acaba la herramienta y dónde comienza la autoría?

9. Brain Damage — Rati Dabrundashvili y Nastassja Nikitina

Aquí aparece la gran triunfadora del concurso. Los georgianos Rati Dabrundashvili y Nastassja Nikitina construyen una película que se comporta como una pintura en movimiento. Sus personajes, espacios y rostros parecen transformarse desde dentro mientras la realidad pierde estabilidad.

La animación está llena de referencias visuales al universo de Pink Floyd y desarrolla directamente el gran asunto de la canción: la pérdida de la razón, “el lunático” que vive dentro de nuestra cabeza y la figura inevitable de Syd Barrett, cuya fragilidad mental planeó sobre la composición de Roger Waters.

El jurado la eligió como ganadora absoluta entre más de 900 trabajos. Resulta comprensible. Es una película inquietante, hermosa y extrañamente humana. Su psicodelia tiene consecuencias: el mundo visual se descompone porque también se está descomponiendo la percepción de quien lo contempla.

10. Eclipse — Monica Fibbi

Monica Fibbi, animadora italiana de larga trayectoria, cierra el álbum volviendo a la materia física. Realizó el vídeo en apenas dos semanas mediante stop-motion con plastilina reciclada, fotografiada fotograma a fotograma. Cada segundo requirió aproximadamente 25 posiciones diferentes.

Su idea parte directamente de la portada de The Dark Side of the Moon. Los colores del espectro generado por el prisma cobran vida, se mueven al ritmo de la canción y adoptan ocasionalmente formas relacionadas con las palabras de Roger Waters. Finalmente los personajes miran hacia el eclipse y se inclinan ante el espectador.

Es un cierre extraordinariamente apropiado porque recupera uno de los símbolos gráficos más reconocibles de la cultura popular y lo convierte en materia viva. El jurado concedió a Fibbi el tercer puesto global del concurso.

Diez canciones, diez miradas

Vistas consecutivamente, las diez películas forman un nuevo largometraje de unos cuarenta y dos minutos construido cincuenta años después de la grabación del disco. No existe una continuidad gráfica y tampoco hace falta. Precisamente ahí reside parte de su interés: The Dark Side of the Moon permanece intacto mientras cada generación encuentra nuevas imágenes para hablar del tiempo, el dinero, la muerte, la violencia, la locura, la presión social y la fragilidad de estar vivos.

El concurso demuestra además algo importante sobre el álbum. Sus canciones admiten una enorme variedad de imágenes porque las ideas que contienen siguen abiertas. Medio siglo después, Time sigue hablando del tiempo; Money, del poder; Us and Them, de nuestra facilidad para dividir el mundo; Brain Damage, de los límites de la mente; y Eclipse, del extraño hecho de que todo cuanto constituye una vida acaba formando parte de una misma totalidad.

Las técnicas han cambiado. Las preguntas siguen ahí.

36. Cómo escuchar el álbum hoy.

La escucha crítica empieza por algo menos glamuroso que cambiar cables: posición de altavoces, simetría y nivel. En una habitación doméstica, una geometría próxima al triángulo equilátero suele ofrecer una base razonable. Los tweeters deben quedar cerca de la altura del oído y conviene evitar que el punto de escucha coincida con el centro geométrico de la sala.

El grave de Money y Time permite detectar problemas de posición. Mover una silla o un altavoz unos centímetros puede cambiar cancelaciones y refuerzos de sala de forma audible. Las superficies duras generan reflexiones tempranas. Cortinas, estanterías, alfombras y tratamiento específico pueden ordenar el campo sin eliminar toda la vida de la habitación.

Para comparar masters, iguale niveles. Una diferencia pequeña de volumen puede hacer que una versión parezca más detallada o dinámica. Desactive procesados que no formen parte de la prueba. En digital, un DAC competente y una conexión estable suelen ser suficientes para mostrar diferencias de masterización.

El vinilo exige ajustes mecánicos: nivelación, alineación de cápsula, fuerza de apoyo, antiskating y limpieza. El final de Eclipse es un buen lugar para detectar distorsión de seguimiento. En CD y archivos, revise que no exista ecualización o remuestreo involuntario si busca una comparación controlada.

Para multicanal, respete la mezcla. La cuadrafonía 4.0 de Parsons está pensada para cuatro canales. La 5.1 de Guthrie utiliza canal central y gestión de graves. Atmos añade altura y adaptación a distintas configuraciones. Elevar los surrounds por gusto puede resultar espectacular y, al mismo tiempo, alejarse de la intención de la mezcla.

Una sesión de referencia puede seguir cinco momentos. Breathe sirve para evaluar profundidad y continuidad. On the Run muestra movimiento y control de efectos. Time permite juzgar dinámica y textura de guitarra. Us and Them revela la escala entre estrofa y estribillo. Eclipse prueba si el sistema crece sin endurecerse.

La mejor escucha no necesita convertirse en examen. El objetivo técnico es retirar obstáculos. Después conviene olvidar el equipo y dejar que los cuarenta minutos vuelvan a funcionar como recorrido.

37. Qué permanece y qué ha envejecido.

Permanece la arquitectura. El álbum sigue funcionando de principio a fin porque las transiciones tienen sentido, las canciones conservan identidad y el orden produce una progresión emocional. Esa estructura ha sobrevivido a soportes y hábitos de escucha que en 1973 no podían imaginarse.

Permanece también el sonido. La grabación conserva espacio, rango dinámico y separación. Algunos efectos pertenecen claramente a la estética analógica de comienzos de los setenta, pero su función narrativa continúa siendo comprensible. Los relojes, las cintas y los sintetizadores no aparecen como decoración tecnológica.

Las letras mantienen fuerza cuando trabajan con escenas concretas. Time, Money y Us and Them utilizan un vocabulario directo que permite nuevas lecturas. Algunas formulaciones pueden sonar esquemáticas vistas desde el presente. El álbum gana cuando se escucha como un conjunto de preguntas y pierde cuando se convierte en un catecismo de respuestas.

La relación con la enfermedad mental exige hoy más cuidado. El lenguaje de “lunáticos” y la mitificación de Syd Barrett pertenecen a una historia cultural específica. Brain Damage conserva interés si se amplía hacia identidad, estigma y presión social. Reducirla a una leyenda romántica sobre genialidad y locura empobrece tanto la canción como la vida de Barrett.

También ha envejecido parte de la mitología audiófila. El disco se ha utilizado durante décadas para vender ediciones, formatos y equipos. Su calidad real facilita ese uso. La existencia de una versión nueva no implica una mejora automática. El criterio necesita volver a la escucha y a la documentación.

El legado más profundo está en una idea de forma. The Dark Side of the Moon demostró que un álbum conceptual podía mantener ambición, experimentación y comunicación popular sin exigir al oyente un manual. Esa lección aparece en músicos de géneros muy distintos.

La obra sigue viva porque admite contradicciones. Critica el dinero y genera riqueza. Habla de tiempo y se ha convertido en un objeto sometido a reediciones constantes. Examina la alienación desde una industria de gran escala. Convierte la muerte en una de sus piezas más bellas. Esas tensiones no necesitan resolverse para que el disco funcione.

Al terminar, vuelve el latido. Después de medio siglo de análisis, reediciones y monumentos, la idea central sigue siendo física: hay un tiempo limitado entre dos pulsos. El álbum pregunta qué hacemos con él.

APÉNDICES

APÉNDICE A. Cronología esencial 1966–2026

AñoHito
1966Pink Floyd se integra en el underground londinense y desarrolla un directo basado en improvisación, luz y proyecciones.
1967The Piper at the Gates of Dawn; Games for May; uso del Azimuth Co-ordinator; deterioro de Syd Barrett y primeras tensiones internas.
1968Entrada de David Gilmour; salida de Barrett; A Saucerful of Secrets.
1969More, Ummagumma y sesiones para Zabriskie Point.
1970Atom Heart Mother; colaboración con Ron Geesin, orquesta y coro.
1971Meddle y Echoes; filmación principal de Live at Pompeii; primeras ideas de Eclipse.
1972The Dark Side of the Moon se prueba en directo; comienzan las sesiones de Abbey Road; se publica Obscured by Clouds.
1973Finalizan las sesiones; presentación en el London Planetarium; publicación en Estados Unidos y Reino Unido; éxito internacional.
1974Registro de Wembley; circulación de la mezcla cuadrafónica.
1975El ciclo completo desaparece del repertorio regular mientras el grupo entra en la etapa de Wish You Were Here.
1979Mobile Fidelity publica su edición audiófila en vinilo.
1983Aparece la primera edición japonesa en CD, Toshiba-EMI CP35-3017.
1992–1993Remaster de Doug Sax y James Guthrie, referencia de las ediciones del vigésimo aniversario.
1994–1995Pink Floyd recupera el álbum completo en directo; P·U·L·S·E documenta la gira.
2003SACD híbrido con mezcla 5.1 de James Guthrie; documental Classic Albums.
2011Campaña Discovery / Experience / Immersion; recuperación digital de la cuadrafonía de Alan Parsons.
2012Ingreso en el National Recording Registry de la Library of Congress.
2016Nueva reedición de catálogo en vinilo.
2023Cincuentenario: nuevo remaster, Dolby Atmos, edición independiente de Wembley 1974 y The Dark Side of the Moon Redux.
2024Edición 2×LP transparente con impresión UV.
2025Restauración y regreso a salas de Pink Floyd at Pompeii – MCMLXXII.
2026El catálogo continúa circulando en ediciones físicas, alta resolución y formatos inmersivos; esta edición revisa su historia con perspectiva crítica.

APÉNDICE B. Ficha técnica esencial de The Dark Side of the Moon

ElementoDato
ArtistaPink Floyd
ProducciónPink Floyd
IngenieríaAlan Parsons
Asistencia de ingenieríaPeter James
Supervisión de mezclaChris Thomas
LetrasRoger Waters
FormaciónRoger Waters · David Gilmour · Richard Wright · Nick Mason
Voz invitadaClare Torry — The Great Gig in the Sky
SaxofónDick Parry — Money / Us and Them
EstudiosAbbey Road Studios · Studio Two y Studio Three
Sesiones principales30 de mayo de 1972 – 9 de febrero de 1973
Grabación multipistaStuder A80 · cinta de 2 pulgadas · 16 pistas
ConsolaEMI TG12345 Mk IV
Diseño de portadaHipgnosis · Storm Thorgerson · Aubrey Powell · George Hardie
Publicación10 de marzo de 1973 (EE. UU.) · 23 de marzo de 1973 (Reino Unido)

APÉNDICE C. Equipos, tecnologías y modelos citados

Equipo / tecnologíaFunción o contexto
Azimuth Co-ordinatorControl espacial utilizado por Pink Floyd para desplazar señales entre altavoces en directo.
Studer J37Magnetófono de cuatro pistas asociado al trabajo de Abbey Road en la segunda mitad de los sesenta.
Studer A80Magnetófono de dos pulgadas y dieciséis pistas utilizado en las sesiones de The Dark Side of the Moon.
REDD.37 / REDD.51Consolas EMI de válvulas características de la etapa anterior a la familia TG.
REDD.47Amplificador de línea y micrófono de válvulas del ecosistema REDD.
EMI TG12345 Mk IVConsola de estado sólido utilizada durante la grabación y mezcla del álbum.
Altec 605AMonitor principal de dos vías utilizado en Abbey Road durante los sesenta.
JBL S8Sistema de monitorización de gran formato documentado en Abbey Road a comienzos de los setenta.
Tannoy Monitor Gold / LockwoodSistemas británicos que fueron ganando presencia en Abbey Road durante los setenta.
EMI RS141Amplificador profesional a válvulas empleado con monitores de alta sensibilidad.
Quad 50EEtapa monofónica de estado sólido utilizada en configuraciones de monitorización profesional.
EMT 140Reverberación de placa utilizada para crear profundidad y ambiente.
Fairchild 660Limitador de válvulas presente en el ecosistema técnico de Abbey Road.
Gain BrainCompresor documentado en hojas de sesión del álbum.
EMS VCS3 / Synthi AKSSintetizadores y secuenciadores empleados por Pink Floyd; decisivos en la construcción de On the Run.
Thorens TD 125 MkIIGiradiscos documentado en la sala de control de calidad de Abbey Road a mediados de los setenta.
SME + StantonBrazo y cápsula profesional asociados a la reproducción de control.
SQSistema matricial para codificar cuadrafonía 4.0 en un soporte estéreo.
Q8Cartucho de ocho pistas cuadrafónico con cuatro canales discretos.
SACDFormato de alta resolución utilizado en 2003 para la nueva mezcla 5.1.
Dolby AtmosFormato inmersivo utilizado en la edición del cincuentenario de 2023.
Fairlight CMISistema digital de muestreo citado en el apéndice sobre el ecosistema londinense al llegar 1980.

APÉNDICE D. Filmografía esencial

AñoTítuloDirección / producciónInterés
1972 / 1974 / 2025Pink Floyd: Live at Pompeii / Pink Floyd at Pompeii – MCMLXXIIAdrian MabenDocumento de interpretación y estudio; restaurado y reeditado en 2025.
2001The Pink Floyd and Syd Barrett StoryJohn EdgintonDocumental centrado en Barrett y su relación con la historia del grupo.
2003Classic Albums: Pink Floyd – The Making of The Dark Side of the MoonMatthew LongfellowDesmontaje pista a pista con entrevistas y acceso a elementos de las grabaciones.
2007The Pink Floyd Story: Which One’s Pink?BBC / Alan YentobRecorrido biográfico y cultural por la trayectoria de Pink Floyd.
2011Pink Floyd: Behind the Wall—Documental sobre la etapa y la construcción cultural de The Wall.
2012Pink Floyd: The Story of Wish You Were HereJohn EdgintonHistoria del álbum de 1975 y su contexto humano.
2022The Story of The Dark Side of the MoonVinyl RewindPieza documental centrada en la historia material y cultural del álbum.
2022Squaring the Circle (The Story of Hipgnosis)Anton CorbijnHistoria de Hipgnosis y de su modo de concebir portadas.
202350 Years in a HeartbeatPink FloydPieza conmemorativa del cincuentenario.
2023Eclipse – The Dark Side of the Moon 50th Ningaloo Eclipse DocumentaryPink FloydCruce entre el álbum y el eclipse solar de Ningaloo.
2023Have You Got It Yet? The Story of Syd Barrett and Pink FloydRoddy Bogawa / Storm ThorgersonDocumental sobre Barrett, su obra y la construcción de su memoria.

APÉNDICE E. Bibliografía, fuentes y enlaces

Las fuentes se agrupan por función editorial. Los enlaces se ofrecen para facilitar la comprobación de datos, créditos, testimonios y decisiones técnicas. Las referencias filosóficas se emplean como marcos de lectura; no implican una influencia directa sobre los autores del álbum.

Fuentes oficiales e institucionales

• Pink Floyd · The Dark Side of the Moon 50th Anniversary — Créditos del álbum, cincuentenario, formatos y material oficial.

• Pink Floyd · The Dark Side of the Moon Live at Wembley 1974 — Edición oficial del concierto y contexto del directo de 1974.

• Pink Floyd · Films — Filmografía y ediciones audiovisuales oficiales.

• Pink Floyd · Pink Floyd at Pompeii – MCMLXXII — Información oficial sobre la restauración de Pompeya.

• Abbey Road Studios · Our Story — Historia institucional del estudio.

• Abbey Road Studios · The Dark Side of the Moon Studio Documents — Documentos de sesión y contexto técnico.

• Abbey Road Studios · EMI TG12345 — Historia de la consola TG12345.

• Abbey Road Studios · Studer A80 — Historia del magnetófono Studer A80.

• Abbey Road Studios · Studer J37 — Historia del magnetófono Studer J37.

• Abbey Road Studios · Altec 605A — Monitorización histórica de Abbey Road.

• Library of Congress · Happy 50th: Dark Side of the Moon — Contexto histórico y reconocimiento institucional.

• Library of Congress · National Recording Registry — Ingreso del álbum en el registro nacional estadounidense.

• Official Charts · The Dark Side of the Moon — Historial de listas en Reino Unido.

• Syd Barrett · Syd’s Life — Cronología biográfica oficial de Barrett.

• Syd Barrett · Albums — Discografía oficial y créditos de sus álbumes en solitario.

• Alan Parsons · biografía oficial — Trayectoria profesional de Parsons.

Libros, investigación académica y marcos teóricos

• John Harris · The Dark Side of the Moon: The Making of the Pink Floyd Masterpiece — Historia detallada de la concepción y grabación.

• Mark Blake · Pigs Might Fly: The Inside Story of Pink Floyd — Biografía y contexto del grupo.

• Nick Mason · Inside Out: A Personal History of Pink Floyd — Memorias del batería y testimonio de primera mano.

• Russell Reising (ed.) · Speak to Me: The Legacy of Pink Floyd’s The Dark Side of the Moon — Ensayos sobre recepción, significado y legado.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Karl Marx — Marco para alienación, trabajo y mercancía.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Martin Heidegger — Marco para temporalidad, finitud y cotidianidad.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Epicurus — Marco para la reflexión sobre la muerte.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Emmanuel Levinas — Marco para alteridad y responsabilidad.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Michel Foucault — Marco para normalidad, instituciones y locura.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Arthur Schopenhauer — Marco para deseo y voluntad.

• Stanford Encyclopedia of Philosophy · Seneca — Marco para el uso y la brevedad de la vida.

Prensa musical, ingeniería y alta fidelidad

• Mix · Producer Chris Thomas: Three Decades on the Cutting Edge and the Charts — Testimonio de Thomas sobre la fase de mezcla y su método de trabajo.

• Sound On Sound · Secrets of Pink Floyd’s Quadraphonic PA — Historia del sonido espacial en directo.

• Sound On Sound / Muzines · Alan Parsons (1993) — Entrevista técnica sobre Dark Side y la ingeniería del álbum.

• Stereophile · The Recording of June 2003: Dark Side of the Moon — Contexto del SACD y de la mezcla multicanal de 2003.

• Reverb · The Gear of Pink Floyd’s Dark Side of the Moon — Síntesis de instrumentos y equipo.

• Louder · Steven Wilson sobre los discos concebidos como un continuo — Testimonio utilizado en el capítulo 32.

• Louder · Jordan Rudess: 10 records that changed my life — Testimonio sobre espacio, paciencia y producción.

• MusicRadar · Ian D’Sa: the 10 records that changed my life — Testimonio sobre el impacto conceptual del álbum.

• Louder · Phil Campbell: the 10 records that changed my life — Testimonio sobre su impacto musical y sonoro.

• Louder · Sully Erna: 10 records that changed my life — Testimonio sobre secuencia, viaje y detalle artístico.

• Louder · Ivar Bjørnson: 10 albums that changed my life — Testimonio sobre continuidad y escucha integral.

• The Guardian · Tjinder Singh sobre The Dark Side of the Moon — Contrapunto crítico utilizado en el capítulo 32.

Filmografía, diseño, animación y fuentes de producción

• Apple TV · Classic Albums: Pink Floyd – The Making of The Dark Side of the Moon — Ficha de la película documental de 2003.

• British Council · Squaring the Circle (The Story of Hipgnosis) — Contexto del documental sobre Hipgnosis.

• Pentagram · Pink Floyd Animation Competition — Diseño y planteamiento del concurso del cincuentenario.

• Animation World Network · Pink Floyd’s Dark Side of the Moon Animation Competition Winners — Resultados del concurso y animaciones seleccionadas.

• Syd Barrett · Brain Damage animation winner — Información sobre la animación ganadora vinculada a Barrett.

• Syd Barrett · Have You Got It Yet? — Información oficial sobre el documental de 2023.

• Pitchfork · Wayne and Dennis Coyne talk Dark Side cover — Contexto de la relectura de The Flaming Lips.

APÉNDICE F. Las grabaciones posteriores de Syd Barrett

Syd Barrett abandonó Pink Floyd en 1968 y entró en una etapa que suele narrarse mediante dos extremos: el “genio perdido” y el “recluso destruido por las drogas”. Ninguno basta. La documentación disponible muestra un músico que todavía intentó grabar, un entorno profesional que trató de sostener esas sesiones con resultados desiguales y una retirada progresiva de la industria. También muestra a una persona que, con el tiempo, eligió vivir lejos de la exposición pública.

F.1. Del grupo a la carrera en solitario

Pink Floyd y Barrett formalizaron su separación en marzo de 1968. Blackhill Enterprises mantuvo inicialmente la idea de desarrollar una carrera en solitario y EMI, a través de Harvest, aceptó un proyecto de álbum. Las sesiones que desembocaron en The Madcap Laughs se extendieron durante 1968 y 1969 y pasaron por distintos productores.

Peter Jenner inició parte del trabajo. Malcolm Jones asumió después una fase importante de las grabaciones. David Gilmour y Roger Waters intervinieron en el tramo final. La combinación de productores refleja una dificultad práctica: las sesiones avanzaban de manera irregular y el material necesitaba ser terminado sin borrar el carácter de Barrett.

The Madcap Laughs apareció en enero de 1970. La grabación conserva momentos de gran fragilidad junto a canciones de enorme personalidad. Terrapin, Dark Globe, Octopus, Golden Hair y Late Night muestran una escritura menos ligada al espectáculo psicodélico de Pink Floyd. La guitarra acústica ocupa con frecuencia el centro y las estructuras pueden parecer inestables, con compases, entradas y duraciones que se apartan de una ejecución pop regular.

Parte de esa inestabilidad pertenece a las canciones y parte al proceso de grabación. Las sesiones han generado debates sobre hasta qué punto productores y acompañantes debían seguir los cambios de Barrett o fijar una estructura más estable. Conviene evitar la lectura que convierte cada irregularidad en síntoma. Barrett había utilizado siempre giros rítmicos, acentos inesperados y formas poco convencionales. La situación personal añadió dificultades reales, pero la música no puede reducirse a expediente clínico.

F.2. Barrett, el segundo álbum

EMI consideró que el debut justificaba una continuación. Las sesiones de Barrett comenzaron en febrero de 1970. David Gilmour asumió la producción principal, Richard Wright participó en teclados y Jerry Shirley, de Humble Pie, tocó batería. El equipo aportó una base más organizada y familiar.

Barrett se publicó en noviembre de 1970. Baby Lemonade, Dominoes, Gigolo Aunt, Wined and Dined y Effervescing Elephant conservan el humor, la imaginación y la capacidad melódica del autor. El disco suena más estructurado en varios momentos y permite escuchar con claridad la relación entre la escritura de Barrett y los músicos que intentan seguirla.

Los dos álbumes forman un corpus pequeño y singular. No representan una continuación directa del Pink Floyd de The Piper at the Gates of Dawn. El contexto ha cambiado. La producción es más íntima, el repertorio contiene menos arquitectura psicodélica colectiva y la voz queda expuesta de otra manera. La sensación de cercanía puede resultar incómoda porque el oyente percibe el esfuerzo de la interpretación junto a la belleza de las canciones.

En 1974 Peter Jenner promovió nuevas sesiones en Abbey Road con la posibilidad de otro álbum. El material quedó incompleto y no abrió una nueva etapa profesional. Barrett se apartó después de la industria musical. Regresó a Cambridge y dedicó buena parte de su vida privada a la pintura y a actividades alejadas de la fama.

F.3. Retirada, privacidad y construcción del mito

La palabra “recluso” aparece con frecuencia en artículos sobre Barrett y puede inducir a error. Vivió apartado de la industria y evitó entrevistas, pero mantuvo una vida cotidiana y relaciones familiares. La presión de fotógrafos, periodistas y admiradores que intentaban localizarlo convirtió su deseo de privacidad en parte del espectáculo que pretendía evitar.

La mitificación comenzó pronto. Barrett encajaba con facilidad en una figura cultural conocida: el artista joven, brillante y destruido por una combinación de fama, drogas y fragilidad mental. El relato es potente y simplifica una historia que carece de diagnóstico clínico concluyente. Las drogas psicodélicas están documentadas. El deterioro observado por su entorno también. La relación causal completa sigue siendo incierta.

El documental Have You Got It Yet? The Story of Syd Barrett & Pink Floyd vuelve sobre esta dificultad mediante testimonios de amigos, familiares y miembros del grupo. Su utilidad está en devolver contexto social y humano a una figura convertida durante décadas en símbolo.

Barrett murió en Cambridge el 7 de julio de 2006. El sitio oficial de su legado indica cáncer de páncreas como causa. Para entonces su música había adquirido una influencia muy amplia y sus dos álbumes se habían convertido en referencias para generaciones de artistas interesados en psicodelia, pop excéntrico y composición íntima.

F.4. Barrett en la memoria de Pink Floyd

Pink Floyd siguió hablando de Barrett mucho después de su salida. Wish You Were Here convirtió la ausencia en tema central y Shine On You Crazy Diamond quedó ligado de forma explícita a su figura. La visita inesperada de Barrett a Abbey Road el 5 de junio de 1975, mientras el grupo trabajaba en esa música, se convirtió en uno de los episodios más repetidos de la historia de la banda.

Brain Damage mantiene una relación menos directa. La experiencia de Waters con Barrett forma parte de su contexto emocional, pero la canción trabaja sobre locura, normalidad y miedo a perder la identidad de una manera más amplia. Leerla únicamente como “la canción sobre Syd” reduce su alcance.

La presencia de Barrett también influyó en el modo en que el público interpretó a Pink Floyd. El éxito posterior convirtió su salida en una especie de historia paralela: el fundador ausente frente a una banda que conquistaba estadios. Esa oposición produce una narrativa poderosa y, a la vez, injusta si borra la vida concreta de Barrett después de 1968.

Los recuerdos de Gilmour, Waters, Mason y Wright muestran afecto, culpa, desconcierto y distancia en proporciones variables. No existe una versión única. La memoria del grupo cambia según el momento y según quién habla. Esa pluralidad debe conservarse.

F.5. Discografía esencial posterior a Pink Floyd

The Madcap Laughs — 1970. Primer álbum solista. Producción repartida entre Malcolm Jones, David Gilmour, Roger Waters, Peter Jenner y el propio Barrett según las sesiones y pistas.

Barrett — 1970. Segundo y último álbum de estudio publicado en vida como obra nueva. David Gilmour ocupa un papel central en la producción; Richard Wright participa en teclados.

Opel — 1988. Recopilación de tomas alternativas y material inédito de las sesiones de 1968–1970. Amplió de manera importante el acceso al archivo solista.

Crazy Diamond — 1993. Caja que reúne The Madcap Laughs, Barrett y Opel con abundantes tomas adicionales.

An Introduction to Syd Barrett — 2010. Compilación que une material de Pink Floyd y de la etapa solista, con supervisión de David Gilmour en varias remezclas.

La discografía es breve. Su influencia procede en gran medida de esa concentración: canciones que parecen vivir a medio camino entre el pop, el diario privado y una forma de composición que se resiste a quedar completamente domesticada.

APÉNDICE G. Alan Parsons y el ecosistema de músicos londinense

La presencia de Alan Parsons en The Dark Side of the Moon pertenece a una red profesional más amplia. Los estudios londinenses de los años setenta funcionaban mediante técnicos, arreglistas e instrumentistas que pasaban de un proyecto a otro. Comprender esa circulación ayuda a situar el sonido de la época y evita imaginar cada álbum como una isla.

G.1. Antes y después de Dark Side

Parsons entró en Abbey Road con diecinueve años y avanzó dentro del sistema de formación de EMI. Trabajó como operador y asistente durante las últimas etapas de The Beatles, incluido el periodo de Get Back/Let It Be y Abbey Road. Aprendió una cultura en la que la grabación, la edición y los arreglos podían intervenir directamente en la composición.

Antes de The Dark Side of the Moon ya había trabajado en contextos diferentes: Pink Floyd, Wings, Roy Harper y The Hollies, entre otros. Esa variedad explica la seguridad técnica con la que llegó a un proyecto complejo a pesar de su juventud.

El éxito de Dark Side convirtió su nombre en una credencial. Parsons orientó su carrera hacia la producción, donde podía asumir un papel musical más amplio. Durante 1974 y 1975 trabajó con The Hollies, Steve Harley & Cockney Rebel y Pilot. El productor empezó a construir una red de músicos recurrentes.

Con Pilot aparecen David Paton, Ian Bairnson y Stuart Tosh. Con Steve Harley & Cockney Rebel se cruzan Stuart Elliott y el arreglista Andrew Powell. John Miles aporta otra conexión. Parsons produjo Rebel y el tema Music, donde rock, piano y orquesta se integran dentro de una estructura muy controlada.

La relación con Al Stewart alcanzó gran visibilidad en Year of the Cat, publicado en 1976. La producción reúne canciones narrativas, guitarras acústicas, teclados, cuerdas y saxofón. Stuart Elliott, Andrew Powell, Tim Renwick, Peter White, Peter Wood y Phil Kenzie forman parte del entorno del disco. La coda de la canción Year of the Cat muestra una manera de construir por relevos tímbricos sin perder el centro vocal.

En 1975 Parsons conoció a Eric Woolfson. De esa asociación nació The Alan Parsons Project. La estructura del proyecto era flexible: Parsons y Woolfson formaban el núcleo creativo y podían convocar cantantes e instrumentistas según cada canción. El estudio funcionaba como lugar donde la banda adquiría forma.

Tales of Mystery and Imagination, I Robot, Pyramid, Eve y The Turn of a Friendly Card consolidaron un grupo de colaboradores recurrentes: Ian Bairnson, David Paton, Stuart Tosh o Stuart Elliott, Andrew Powell, Chris Rainbow y Lenny Zakatek. La continuidad de personal produjo una identidad reconocible sin necesidad de mantener un cantante único.

G.2. El oficio de sesión

Durante los setenta, Abbey Road, AIR Studios, Trident, Olympic y otros centros londinenses concentraban una circulación constante de músicos. La reputación dependía de llegar preparado, leer con rapidez, entender una indicación de producción y aportar personalidad sin bloquear el trabajo colectivo.

Ian Bairnson representa bien ese oficio. Su guitarra aparece en Pilot y The Alan Parsons Project y entra después en el primer universo de Kate Bush. David Paton combina bajo, guitarra, voz y composición. Stuart Elliott conecta Cockney Rebel, Al Stewart, Parsons y Kate Bush. Andrew Powell actúa como arreglista y director orquestal capaz de unir varios de esos mundos.

El productor funcionaba como editor de talentos. Elegía a un músico por ataque, lectura, timbre o capacidad de improvisación. La continuidad de una plantilla ahorraba tiempo y generaba un lenguaje compartido. Una sección rítmica que ya conocía la forma de trabajar del productor podía resolver arreglos complejos con pocas tomas.

Esta red ayuda a comprender por qué muchos discos de la época comparten una sensación de precisión sin sonar idénticos. Los mismos profesionales adaptaban su lenguaje a canciones y artistas distintos. El sonido era también una comunidad de oficio.

G.3. El puente hacia Kate Bush

La relación con Kate Bush debe formularse con precisión. Alan Parsons no produjo The Kick Inside, Lionheart ni Never for Ever. El puente principal es Andrew Powell y, junto a él, varios músicos que habían trabajado con Pilot, Cockney Rebel, Al Stewart y The Alan Parsons Project.

David Gilmour impulsó en 1975 unas sesiones profesionales de demostración para Bush en AIR Studios. Powell participó en arreglos y producción. Cuando se grabó The Kick Inside, recurrió a músicos de confianza. Ian Bairnson aparece en guitarras, David Paton en bajo y guitarra, Stuart Elliott en batería y Duncan Mackay en teclados. Jon Kelly fue el ingeniero de grabación.

El solo final de Wuthering Heights lo toca Bairnson. La parte se convirtió en una de las firmas instrumentales del disco y muestra la utilidad del circuito de sesión: un músico entra en una canción ajena, comprende su lenguaje y deja una huella reconocible sin desplazar a la autora.

Lionheart mantuvo a Powell y a parte de ese entorno. En 1980 Never for Ever mostró a Bush tomando un control mayor de la producción junto a Jon Kelly e incorporando nuevas herramientas como el Fairlight CMI. Algunos músicos de la red anterior continuaron presentes. El cambio tecnológico no eliminó de inmediato las relaciones profesionales construidas durante los setenta.

G.4. Músicos y técnicos del circuito

Eric Woolfson — Compositor, pianista, cantante, productor ejecutivo y socio creativo de Alan Parsons. Aporta conceptos, letras, música y dirección empresarial a The Alan Parsons Project.

Andrew Powell — Arreglista, director de orquesta, compositor y productor. Trabaja con Cockney Rebel, Al Stewart y The Alan Parsons Project y produce los dos primeros álbumes de Kate Bush.

Ian Bairnson — Guitarrista de Pilot y The Alan Parsons Project. Participa en The Kick Inside y Lionheart y firma el solo final de Wuthering Heights.

David Paton — Bajista, guitarrista, cantante y compositor. Miembro de Pilot y colaborador recurrente de The Alan Parsons Project; participa también en los primeros discos de Kate Bush.

Stuart Tosh — Batería de Pilot y de los primeros álbumes de The Alan Parsons Project.

Stuart Elliott — Batería procedente de Steve Harley & Cockney Rebel. Conecta Year of the Cat, The Alan Parsons Project y Kate Bush.

Duncan Mackay — Teclista y especialista en sintetizadores. Participa en Cockney Rebel, The Alan Parsons Project y grabaciones de Kate Bush.

Tim Renwick — Guitarrista de sesión asociado a Al Stewart; años después tocará también con Pink Floyd en directo.

Peter White — Guitarrista y multiinstrumentista muy vinculado a Al Stewart.

Peter Wood — Teclista, pianista y coautor de Year of the Cat.

Phil Kenzie — Saxofonista cuyo solo en Year of the Cat define el tramo final de la canción.

John Miles — Cantante, guitarrista y compositor. Parsons produce Rebel y utiliza su voz en The Alan Parsons Project.

Chris Rainbow y Lenny Zakatek — Cantantes recurrentes del proyecto de Parsons, elegidos por registros muy distintos.

Jon Kelly — Ingeniero y productor clave en la primera etapa de Kate Bush; coproduce Never for Ever.

G.5. Discografía para seguir la red

The Beatles — Abbey Road (1969). Parsons participa en el entorno técnico de las sesiones y aprende el funcionamiento de una producción de gran escala.

Pink Floyd — The Dark Side of the Moon (1973). El punto de inflexión de su reputación como ingeniero.

Steve Harley & Cockney Rebel — The Best Years of Our Lives (1975). Cruce con Stuart Elliott y Andrew Powell.

Pilot — From the Album of the Same Name (1974) y Second Flight (1975). Fuente de varios músicos que pasarán al núcleo de The Alan Parsons Project.

John Miles — Rebel (1976). Producción de Parsons y arreglos vinculados a Andrew Powell.

Al Stewart — Year of the Cat (1976) y Time Passages (1978). Dos ejemplos centrales del método de producción de Parsons fuera de su propio proyecto.

The Alan Parsons Project — Tales of Mystery and Imagination (1976), I Robot (1977), Pyramid (1978), Eve (1979), The Turn of a Friendly Card (1980). Consolidación del núcleo Parsons/Woolfson y de una plantilla recurrente de estudio.

Kate Bush — The Kick Inside (1978), Lionheart (1978), Never for Ever (1980). Relación indirecta a través de Andrew Powell y músicos compartidos; el último título muestra la transición hacia nuevas herramientas digitales.

La red termina siendo tan importante como cualquier aparato. Las consolas cambian. Los estudios se modernizan. El sonido de una época también depende de quién conoce a quién, de qué músico recibe una llamada y de cuánto tarda una sala llena de profesionales en comprender una canción.

Especial The Dark Side of the Moon en Big Tree Books

Martes 13 de octubre de 2026 · Cine-debate *Un conejo con ojo* · Madrid

El martes 13 de octubre dedicamos la sesión de Un conejo con ojo a uno de los discos que cambiaron la relación entre música, estudio de grabación, imagen y cultura popular: The Dark Side of the Moon, de Pink Floyd.

La sesión tendrá tres piezas que se complementan. Primero repasaremos la historia del álbum, su gestación y su arquitectura musical. Después veremos las diez animaciones ganadoras del concurso internacional convocado por Pink Floyd para celebrar el 50.º aniversario del disco. Entre ambos bloques proyectaremos el documental Classic Albums: Pink Floyd – The Making of The Dark Side of the Moon, dirigido por Matthew Longfellow en 2003, con entrevistas a Roger Waters, David Gilmour, Richard Wright, Nick Mason y Alan Parsons.

El documental fue producido por Isis Productions y Eagle Rock Entertainment y más tarde fue emitido por BBC Four. Es una de las mejores puertas de entrada a las cintas multipista del álbum: permite escuchar cómo se levantaron los relojes de Time, el bucle de Money, las voces de The Great Gig in the Sky y muchos de los pequeños mecanismos que convierten el disco en una obra continua.

Las animaciones del 50.º aniversario aportan otra capa. Lucy Davidson, Joel Orloff, Steven Lapcevic, David Horne, Bruno Mazzilli, Kate Isobel Scott, Sara Serna, Jko Sánchez, Damián Gaume, Rati Dabrundashvili, Nastassja Nikitina y Monica Fibbi recibieron una canción y construyeron un mundo visual alrededor de ella. Hay stop-motion, collage, animación digital, pintura en movimiento e inteligencia artificial. También hubo polémica. Perfecto: un cine-debate sin algo que discutir corre el riesgo de convertirse en una reunión de vecinos muy educada.

Programa

20:00 hPunto de encuentro en Big Tree Books, Calle Dos Hermanas, 17.
20:15 hPresentación e historia de The Dark Side of the Moon.
20:45 hVídeos de animación del 50.º aniversario — primera parte.
21:15 hProyección de Classic Albums: Pink Floyd – The Making of The Dark Side of the Moon (2003, Matthew Longfellow).
22:15 hVídeos de animación del 50.º aniversario — segunda parte.
22:45 hColoquio abierto.

Reserva

Gratis para socios de Happening Madrid.

Resto: 5 €. Reserva por WhatsApp en el 640 743 115:

https://wa.me/+34640743115

Lugar: Big Tree Books, Calle Dos Hermanas, 17, Madrid.Fecha:martes 13 de octubre de 2026

Artículo especial «De la psicodelia hasta la cara oculta: Pink Floyd y la construcción de The Dark Side of the Moon»

Fin de semana de blues, luna llena  y cosmos: La agenda de las Experiencias Happening Madrid para el 25, 26 y 27 de septiembre de 2026

Llega el fin de semana y en Happening Madrid no paramos quietos. Del ritmo urbano del blues en el barrio a la magia de la luna llena en la sierra de Guadarrama, culminando con un viaje estelar entre meteoritos y telescopios en Vallecas. Tres planes excepcionales para disfrutar de la cultura, la naturaleza y la mejor compañía.

🎸 Viernes 25 de septiembre: Moratalaz Blues + Tapas y Copas por Moratalaz

https://www.meetup.com/happening-gp/events/316667794

Empezamos el fin de semana con mucha altura musical. El viernes nos trasladamos a Moratalaz para disfrutar de la quinta edición del Festival Internacional Moratalaz Blues.

  • 19:00 h — Punto de encuentro: Quedamos en La Taberna de Chana (C. de la Fuente Carrantona, 53) para tomar la primera cerveza, presentarnos y calentar motores en un clásico bar de barrio con terraza
  • El Festival: Sobre las 19:40 nos acercaremos al recinto del festival para disfrutar del mejor blues en directo con actuaciones de lujo como Osidados, Chris Wragg & Greg Copeland y The Cinelli Brothers
  • De copas y tapas: Cuando termine la música, la noche continuará recorriendo las populares lonjas de Moratalaz entre risas, cañas y buen ambiente

🌕 Sábado 26 de septiembre: Excursión, atardecer y Luna llena en Navacerrada (Cerro de las Ruedas y Ermita de San Antonio)

https://www.meetup.com/happening-gp/events/316666699/?eventOrigin=your_events
https://musicaypitanzas.com/2026/09/21/lunallena260926/

El sábado cambiamos el asfalto por los senderos de la sierra madrileña para vivir una de las excursiones seminocturnas más bonitas del año con la llegada de la luna llena

EMBALSE – ATARDECER – DEHESA – ERMITA DE SAN ANTONIO – LUNA LLENA –TAPAS EN EL PUELBO

Una excursión seminocturna y circular que combina dos de los paseos más agradables de Navacerrada. Saldremos del Bar La Esquina, en pleno pueblo, rodearemos casi por completo el Embalse de Navacerrada pasando por el merendero y el entorno de la presa, y después enlazaremos con la Dehesa de la Golondrina hasta la Ermita de San Antonio. En la ermita haremos la parada principal para contemplar la Luna llena antes de regresar directamente al pueblo, al mismo lugar donde comenzamos.

https://musicaypitanzas.com/2026/09/21/lunallena260926/

✨ Domingo 27 de septiembre: Experiencia Happening — Una noche bajo las estrellas (Parque Lineal de Palomeras)

https://www.meetup.com/happening-gp/events/316668680

Y para cerrar el fin de semana por todo lo alto el domingo por la tarde-noche, nos quedamos en casa, en Puente de Vallecas, para disfrutar de la astronomía y la música[cite: 1].

  • 19:00 h — Punto de encuentro: Comenzamos la tarde tomando algo en el Mesón Riojano (Av. de Pablo Neruda, 9), un acogedor punto de encuentro de barrio[cite: 1].
  • 19:40 h — Paseo al Parque Lineal de Palomeras: Nos dirigiremos juntos hacia la zona donde se celebra el programa municipal Los sonidos del universo[cite: 1].
  • 20:00 h en adelante — Ciencia y Cosmos: Disfrutaremos de una charla astronómica muy especial, tendremos la oportunidad única de tocar auténticos fragmentos de meteoritos, escuchar música bajo el cielo nocturno y observar los astros a través de un telescopio profesional[cite: 1].

¡Una combinación perfecta de barrio, naturaleza, música y misterios celestes! ¿Te vienes a vivirlos con nosotros? Puedes apuntarte en nuestros eventos de Happening Madrid en Meetup o hacer la reserva directamente por whatsapp en el 640743115. ¡Os esperamos!

Mujeres y Luchas. Seis Sesiones de cine y debate en torno al 8M

  1. La programación del ciclo
    1. Sesión 1: Identidad y Racismo Estructural
    2. Sesión 2: Patriarcado y Emancipación Histórica
    3. Sesión 3: Diversidad Corporal y Soberanía del Deseo
    4. Sesión 4: Placer como producto y placer como derecho
    5. Sesión 5: Diversidades Relacionales y Ética del Vínculo
    6. Sesión 6: Liderazgo y Poder Femenino
  2. Miriam Miente y Era yo. Identidad y racismo estructural
    1. Acerca de la película Miriam miente
      1. Dirección y autoría
      2. Breve sinopsis
      3. Reparto e intérpretes
      4. Estreno, recorrido y crítica
      5. Ficha en FilmAffinity
      6. Tráiler de la película
    2. Temas de debate de Miriam miente
      1. Colorismo y jerarquías de piel
      2. Clase media, respetabilidad y fiesta de quince
      3. Mentira, ocultación y gestión del conflicto
      4. Familia, educación y reproducción del racismo
      5. Adolescencia, autoimagen e interseccionalidad
  3. C’è ancora domani (Italia, 2023). Patriarcado y Emancipación Histórica
    1. Acerca de C’é Ancora Domani
      1. Breve Sinopsis
      2. La dirección de Paola Cortellesi
      3. Reparto e intérpretes
      4. Estreno, recorrido y crítica
      5. Música
      6. Ficha de la película C’è ancora domani en FilmAffinity
      7. Trailer
    2. Temas de debate de C’è ancora domani
      1. La violencia doméstica normalizada
      2. Agencia: el momento en que una mujer decide
      3. Emancipación histórica: voto y educación
      4. Clase social, respetabilidad y “salida”
      5. Estética y tono: blanco y negro, humor, puesta en escena
  4. Cerdita y Naissance des pieuvres (Water Lilies). Diversidad corporal y soberanía del deseo
    1. El cortometraje Cerdita
      1. Breve sinopsis
      2. La directora Carlota Peneda
      3. Reparto
      4. Ficha de Cerdita
      5. Trailer
      6. Premios y Críticas
      7. Banda Sonora
      8. Los temas para el debate
    2. Naissance des pieuvres (Water Lilies) (Naissance des pieuvres, Céline Sciamma, Francia, 2007).
      1. Breve sinopsis
      2. La directora Céline Sciamma
      3. Reparto
      4. Ficha de Naissance des pieuvres (Water Lilies)
      5. Trailer
      6. Premios y críticas
    3. Los temas para el debate
      1. Diversidad corporal y soberanías del deseo en Cerdita
      2. La mirada normativa y la jerarquía entre cuerpos
      3. La feminidad como disciplina: mostrar y esconder
      4. Deseo, confusión y soberanía del cuerpo deseante
      5. Representación, autoestima erótica y descolonización del deseo
    4. Cierre de la sesión. Cerdita vs Water Lilies
  5. El placer como producto y el placer como servicio: Lilja 4-Ever  Chicas Nuevas 24h -Yes. We Fuck
    1. Chica nuevas 24 horas
      1. Mabel Lozano
      2. Ficha
      3. Trailer
      4. Presentación
    2. Yes, We Fuck!
      1. Antonio Centeno y Raúl de la Morena
    3. Acerca de la película Lilja 4-ever
      1. Dirección y autoría
      2. Breve sinopsis
      3. Reparto e intérpretes
      4. Estreno, recorrido y crítica
      5. Ficha en FilmAffinity
      6. Tráiler de la película
    4. Temas de debate de Lilja 4-ever
      1. Abandono, pobreza y vulnerabilidad estructural
      2. Engaño afectivo y promesa de salvación
      3. El cuerpo como mercancía
      4. Adolescencia, humillación y destrucción de la autoestima
      5. Amistad, infancia y resto de humanidad
      6. Consentimiento, coacción y falsa elección
  6. Diversidad relacional y arquitectura de la intimidad: Radical Honesty y Vanishing Waves.
    1. Radical Honesty: ¿Honestidad Radical o Brutalidad emocional?
      1. Honestidad radical o brutalidad emocional
      2. Lenguaje emancipador y manipulación
      3. Mononorma y nuevas formas de vínculo
      4. Consentimiento y reciprocidad
      5. El otro como sujeto o como escenario
    2. Vanishing Waves. Neurociencia y los límites del deseo
      1. Sinopsis
      2. 🎞 Ficha
      3. 🎞 Trailer
      4. La directora Kristina Buožytė
      5. La música de Vanishing Waves
      6. La fotografía en Vanishing Waves
    3. Los temas de debate de Vanishing Waves
      1. Intimidad y acceso al otro
      2. Vínculo, proyección y apropiación
      3. Consentimiento y vulnerabilidad
      4. Deseo y límites éticos
      5. Transparencia y opacidad
      6. El otro como sujeto
      7. Arquitectura de la intimidad
  7. Sesión 6. Entrar en el poder: Misoginia, exclusión y miedo a la mujer libre
    1. El cortometraje Purl y el largometraje Cat Woman of the Moon
    2. Coloquio
    3. Acerca de Purl
      1. La directora Kristen Lester
      2. Estreno y crítica
    4. Acerca de Cat Woman of the Moon
      1. La serie B de ciencia ficción de los 50
      2. Misoginia y “la mujer” en este tipo de películas
      3. Patriarcado, machismo y miedo al empoderamiento femenino
      4. Otros casos similares
      5. Por qué elegir Cat-Women of the Moon
      6. Breve descripción de la obra
      7. Sinopsis
      8. Ficha
      9. Acerca del director Arthur Hilton
      10. Estreno y crítica
    5. Los temas de debate
      1. Pertenecer o desaparecer
      2. El poder femenino como amenaza
      3. Del sexismo explícito al sexismo estructural
      4. Techo de cristal y cultura organizacional
      5. Transformar las organizaciones
    6. Preguntas para el debate
    7. Sentido de la sesión
  8. Planning de la velada
  9. ¿Cómo será el coloquio?
  10. ¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas
  11. ¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?
  12. ¿Qué es Happening Madrid?
  13. ¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Por segundo año consecutivo, en nuestro Cine Debate “Un Conejo con Ojo” organizado por Big Tree Books y Happening Madrid este mes de marzo la programación girará en torno al Día de la Mujer Trabajadora que se celebra el 8 de marzo. En el ciclo Mujeres y Luchas os hemos preparado un total de seis sesiones que abordarán diferentes aspectos relacionados con la lucha feminista. Para todas las sesiones se han elegido trabajos cinematográficos realizados por mujeres para asegurar una mirada auténticamente femenina sobre el problema tratado. Para el diseño de las sesiones y como coordinadora de los debates contamos este año con Cinzia Marzano, profesional especializada en diversidad, equidad e inclusión, liderazgo inclusivo y empoderamiento femenino con una larga trayectoria internacional.

La programación del ciclo

Las sesiones propuestas son las siguientes:

SesiónPelículaEje de la LuchaEnfoque Sexológico-feminista
1 (3/3)Era yo + Miriam mienteRacial/IdentitariaInterseccionalidad, racismo y autoimagen.
2 (10/3)C’è ancora domaniDoméstica/Civil/ PatriarcadoEl despertar de la agencia y la salida del ciclo de violencia/Lucha politica
3 (17/3)Cerdita + Water LiliesCuerpos y deseoCuerpos no normativos y lucha para encontrar su propio espacio y deseabilidad
4 (24/3)Chicas nuevas 24h (Mabel Lozano) + Yes, We Fuck (Antonio Centeno, Raúl de la Morena)
Lilja 4ever (Lukas Moodysson)
Placer como producto y placer como derechoEl trabajo sexual y el derecho a la sexualidad asistida para personas con discapacidades
5 (7/4)Radical Honesty + Vanishing WavesDiversidad RelacionalesRomper el mandato monogamico y la arquitectura de la intimidad
6 (14/4)La batalla de los sexosEmprendedora/Poder/Roles de GeneroAutonomía económica y el proyecto propio como empoderamiento.

Sesión 1: Identidad y Racismo Estructural

Cortometraje: Era Yo (Andrea Casaseca, España,2019)

Largometrje: Miriam miente (Natalia Cabral-Oriol Estrada, República Dominicana, 2018)

La Lucha: Contra el colorismo y las expectativas sociales de «perfección» en la adolescencia.

Eje Sexológico/DEI: Cómo la raza y la clase moldean la autoimagen y el despertar de la identidad. Es perfecta para abrir el ciclo hablando de interseccionalidad.

Sesión 2: Patriarcado y Emancipación Histórica

Película: C’è ancora domani (Italia, 2023)

La Lucha: Contra la violencia doméstica sistémica y la invisibilidad de las mujeres en la posguerra.

Eje Sexológico/DEI: El concepto de «agencia». Cómo una mujer encuentra grietas en un sistema opresivo para ejercer su libertad (el voto, la educación).

Sesión 3: Diversidad Corporal y Soberanía del Deseo

Película: Gordita (España, 2023) y Water Lillies (Francia, 2007)

La Lucha: Contra la gordofobia, el capacitismo estético y la mirada normativa sobre el cuerpo deseante.

Eje Sexológico/DEI: Cómo los cuerpos no normativos conquistan su propio espacio de deseabilidad. Exploramos la importancia de descolonizar el deseo y cómo la representación (o falta de ella) en los medias y el cine impacta en la autoestima erótica de las mujeres.

Sesión 4: Placer como producto y placer como derecho

Presentación de :

Chicas nuevas 24h (Mabel Lozano, 2015)

Yes, We Fuck (Antonio Centeno, Raúl de la Morena)

Película: Lilja 4ever (Lukas Moodysson)

La Lucha: Contra la trata con fines de explotación sexual y por el reconocimiento de la asistencia sexual en la diversidad funcional.

Eje Sexológico/DEI: Una sesión crítica sobre el placer como producto (explotación) frente al placer como derecho (autonomía).

Sesión 5: Diversidades Relacionales y Ética del Vínculo

Películas: Vanishing Waves (Lituania, 2012) + Radical Honesty (España, 2022)

La Lucha: Contra la hegemonía de la mononorma y el «escalonamiento» tradicional de las relaciones.

Eje Sexológico/DEI: Un análisis sobre la arquitectura de la intimidad y los límites de la transparencia. Exploramos cómo las nuevas formas de vincularse (poliamor, anarquía relacional) desafían el concepto de posesión y exigen una gestión emocional basada en la honestidad radical, sin perder de vista el autocuidado y el consentimiento.

Sesión 6: Liderazgo y Poder Femenino

Película: La batalla de los sexos (2017)

La Lucha: La conquista de espacios profesionales tradicionalmente masculinos (NASA o Deporte Profesional).

Eje Sexológico/DEI: Techos de cristal y brecha de género. Cómo el talento femenino transforma las organizaciones.

¡Te esperan unas veladas apasionantes!

Te esperamos todos los martes a las 20:00h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir una de las películas más enigmáticas de finales del siglo pasado. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Miriam Miente y Era yo. Identidad y racismo estructural

En la sesión inaugural del ciclo Mujeres y Luchas abordaremos el tema de cómo se construye la identidad en la adolescencia cuando intervienen simultáneamente racismo estructural, colorismo, clase social y violencia entre iguales. Se trabajará a partir de dos obras: el cortometraje Era yo (Andrea Casaseca, España, 2019) y el largometraje Miriam miente (Natalia Cabral – Oriol Estrada, República Dominicana, 2018). El marco será interseccional, con enfoque Sexológico/DEI, poniendo el foco en cómo raza y clase moldean la autoimagen, el deseo y el sentido de pertenencia.

La sesión se sitúa explícitamente en el marco de la interseccionalidad, es decir, en el estudio de cómo racismo, sexismo y clasismo operan de forma simultánea sobre las mismas personas, generando experiencias específicas de discriminación y de desigualdad.

Con Era Yo, en sección del debate nos centraremos en cómo se expresa el bullying en el contexto escolar, qué roles adopta cada parte (quien agrede, quien mira, quien calla), y de qué manera la apariencia, la raza y el origen influyen en quién se convierte en blanco de las agresiones. Analizaremos el impacto de estas dinámicas en la autoestima y en la construcción de la identidad adolescente, así como la responsabilidad del grupo y de las instituciones educativas a la hora de prevenir, detectar y abordar la violencia entre iguales.

En el caso del largomegraje nos centraremos en cómo Miriam miente aborda el colorismo y el clasismo en la vida de una adolescente dominicana, particularmente en el contexto de la fiesta de quince años y la elección de pareja. Analizaremos de qué forma el tono de piel, la posición social y las expectativas familiares definen lo que se considera una imagen “adecuada” y cómo estos mandatos empujan a la protagonista a mentir, ocultar partes de su vida y adaptar su comportamiento para cumplir con un ideal de perfección adolescente, explorando el impacto de todo ello en su autoimagen, su deseo y la construcción de su identidad.

Acerca de la película Miriam miente

Dirección y autoría


Miriam miente es un largometraje dirigido y escrito por la pareja de cineastas Natalia Cabral (República Dominicana) y Oriol Estrada (España). Ambos venían de una trayectoria previa en el cine documental y en esta obra firman su primer largometraje de ficción, manteniendo un marcado interés por las desigualdades sociales, el racismo y las tensiones de clase en la República Dominicana. La película es una coproducción entre República Dominicana y España, a través de Faula Films y Mallerich Films Paco Poch.

Breve sinopsis


La historia sigue a Miriam, una adolescente de 14 años de clase media de Santo Domingo que se prepara para su tradicional fiesta de quince años. Durante las vacaciones escolares se ha enamorado de Jean-Louis, un chico de su edad al que ha conocido por Internet y al que invita a la celebración como su acompañante. Su familia y su entorno se muestran entusiasmados con la idea, fantaseando incluso con que pueda ser hijo de una familia burguesa extranjera. Días antes de la fiesta, Miriam y Jean-Louis quedan por primera vez en persona y, al reconocerle a distancia y ver que es negro, ella decide huir sin acercarse. A partir de ese momento, Miriam comienza a mentir y a ocultar su identidad, atrapada en una red de expectativas raciales y de clase en torno a su fiesta y a su posible novio.

Reparto e intérpretes


La protagonista está interpretada por Dulce Rodríguez, que encarna a Miriam y articula gran parte del peso dramático de la película. Junto a ella destacan Carolina Rohana en el papel de Jennifer, su mejor amiga, así como Pachy Méndez y Frank Perozo en los roles adultos principales. El trabajo interpretativo apuesta por un estilo naturalista, con actuaciones contenidas que refuerzan el tono observacional de la película.

Estreno, recorrido y crítica

Miriam miente se estrenó en 2018 y llegó a salas españolas el 30 de noviembre de ese año. La película tuvo un amplio recorrido internacional: pasó por festivales como Karlovy Vary (Mención Especial del Jurado Ecuménico), Londres, Chicago, Gijón (Premio ALMA al Mejor Guion), Huelva (Mejor Largometraje), La Habana (Premio Sara Gómez), Cartagena de Indias, Guadalajara o Cinélatino Toulouse (Premio de la Crítica). La crítica especializada ha destacado su retrato del racismo y el clasismo en la burguesía dominicana, su puesta en escena sobria y su enfoque sobre la presión social que recae sobre la adolescencia.

Ficha en FilmAffinity

La ficha de Miriam miente puede consultarse en FilmAffinity en el siguiente enlace:
https://www.filmaffinity.com/es/film787316.htmlfilmaffinity

Tráiler de la película

El tráiler oficial de Miriam miente (Miriam Lies) con subtítulos en inglés está disponible en YouTube en:

Temas de debate de Miriam miente

Colorismo y jerarquías de piel

En el entorno de Miriam, el tono de piel influye en cómo se valora a las personas, sus parejas potenciales y su “adecuación” social.

  • ¿Cómo se construyen las jerarquías internas según el color de piel en la película?
  • ¿Qué escenas muestran de forma más clara que no todos los cuerpos son leídos del mismo modo?

Clase media, respetabilidad y fiesta de quince

La fiesta de quince años funciona como vitrina de estatus y “buena familia”. Cada decisión (vestido, invitados, lugar) se lee como signo de posición social.

  • ¿Qué papel juega la clase media en la necesidad de mostrar una imagen impecable?
  • ¿Cómo se utiliza la fiesta como mecanismo de control sobre Miriam y su entorno?

Mentira, ocultación y gestión del conflicto

Cuando Miriam percibe que la realidad no encaja con las expectativas de su entorno, recurre a la mentira y a esconder información.

  • ¿Qué nos dice la película sobre por qué una adolescente siente que debe ocultar la verdad?
  • ¿Hasta qué punto la mentira es una estrategia de supervivencia en contextos atravesados por racismo y clasismo?

Familia, educación y reproducción del racismo

Los comentarios y actitudes de las personas adultas ayudan a entender cómo se transmite el colorismo y el clasismo a las nuevas generaciones.

  • ¿En qué momentos se ve con claridad que el racismo y el clasismo se aprenden en casa y en los espacios educativos?
  • ¿Qué responsabilidad tienen las figuras adultas en lo que Miriam termina sintiendo y haciendo?

Adolescencia, autoimagen e interseccionalidad

Miriam construye su identidad en la intersección de ser joven, mujer, de clase media y racializada. Su autoimagen se configura en ese cruce.

  • ¿Cómo afectan simultáneamente la edad, el género, la raza y la clase a la forma en que Miriam se ve y se valora?
  • ¿Qué consecuencias tiene esta intersección en su modo de relacionarse con el propio cuerpo, el deseo y el futuro?

C’è ancora domani (Italia, 2023). Patriarcado y Emancipación Histórica

La segunda sesión del ciclo Mujeres y Luchas, prevista para el martes 10 de marzo,  abordará el eje Patriarcado y emancipación histórica a partir de la  obra, tan popular como incisiva: C’è ancora domani (Paola Cortellesi, Italia, 2023). La película sitúa el debate en un punto neurálgico: cómo la violencia machista se sostiene menos por el estallido que por la rutina, y cómo esa rutina fabrica invisibilidad. El marco será Sexológico/DEI, con el foco puesto en el concepto de agencia: la capacidad real de decidir sobre la propia vida cuando el entorno económico, familiar y social ha sido diseñado para recortarla.

La sesión se inscribe en una mirada histórica en la Roma de posguerra donde la precariedad es una forma de gobierno doméstico. El trabajo de cuidados, la dependencia económica y el peso de la reputación configuran una arquitectura cotidiana donde el cuerpo femenino aparece como recurso, como obligación y como territorio vigilado. La película narra ese orden con precisión: quién manda, quién obedece, quién calla, quién legitima.

En el coloquio nos centraremos en la violencia doméstica como sistema. No como “caso” aislado, sino como red: control coercitivo, humillación, miedo, aislamiento, administración del dinero, disciplinamiento del deseo. Analizaremos también el papel del entorno —familia, vecindario, instituciones— en la reproducción de esa normalidad violenta: quién mira hacia otro lado, quién moraliza, quién protege al agresor con silencios, quién reduce la experiencia de la víctima a un problema privado. Desde el enfoque sexológico, observaremos cómo estos mecanismos alteran la autoimagen, la vivencia del placer, la intimidad y la posibilidad de nombrar lo que ocurre.

La película abre, además, un frente decisivo: el paso de lo íntimo a lo político. En un país que se asoma a la ciudadanía femenina, voto y educación aparecen como herramientas concretas de emancipación, no como símbolos. La agencia se plantea como una secuencia de gestos, decisiones y alianzas que desplazan el centro de gravedad de la vida: del aguante a la elección. El debate se preguntará qué significa “salir” cuando la jaula tiene también forma de costumbre, de pobreza, de miedo y de mandato familiar.

También prestaremos atención al modo en que Cortellesi narra todo esto: el blanco y negro como memoria social, el tono popular como estrategia de alcance, la música y el ritmo como comentario sobre la coreografía de la normalidad. La sesión propone mirar sin moralina y discutir sin simplificar: qué mecanismos sostienen el patriarcado en lo cotidiano y qué condiciones permiten que una mujer recupere, paso a paso, el derecho elemental a decidir.

Acerca de C’é Ancora Domani

Breve Sinopsis

Roma, 1946. Delia sostiene su familia con trabajos y gestos invisibles, en un entorno donde la precariedad ordena los días y la autoridad masculina fija las reglas del hogar. La violencia no ocupa el centro de la escena por espectacularidad: circula por la rutina, el control, la humillación, el silencio compartido. La boda inminente de su hija mayor, Marcella, activa tensiones de clase y expectativas de futuro. En ese clima llega una carta que altera el equilibrio. No trae una salvación súbita; abre una rendija, un margen de decisión, el inicio de una salida pensada desde la realidad.

La dirección de Paola Cortellesi

Paola Cortellesi llega a C’è ancora domani desde un lugar poco habitual para una “ópera prima” de prestigio: no desde la periferia del sistema, sino desde el centro del entretenimiento popular italiano. Nacida en Roma en 1973, su figura se construye durante décadas en televisión, radio, teatro y cine como actriz, cómica, imitadora y cantante, hasta convertirse en un rostro nacional. Esa condición de estrella —ganada en formatos masivos— es parte del sentido de la película: Cortellesi sabe hablarle a un público amplio y decide usar esa confianza social para contar la historia doméstica de C’è ancora domani. Antes de ponerse detrás de la cámara, Cortellesi ya llevaba años trabajando como autora dentro del cine comercial, con un sello reconocible: comedias con nervio social, relatos accesibles que colocan a las mujeres en el centro de conflictos estructurales.

Ese itinerario es relevante para tu enfoque DEI porque explica el método Cortellesi: usar lo popular como puerta de entrada a debates sobre desigualdad. En una entrevista concedida durante la circulación internacional de C’è ancora domani, ella misma conecta su filmografía con cuestiones de género y menciona explícitamente que, al escribir, ha querido jugar con temas como la disparidad salarial, citando Scusate se esisto como ejemplo. No se presenta como una cineasta que “adoctrina”, sino como alguien que busca activar reflexión desde el placer de la narración.

Con C’è ancora domani esa vocación se vuelve más frontal. La película sitúa la violencia machista dentro de la normalidad de la posguerra y la relaciona con el momento histórico en el que las mujeres italianas acceden al voto, desplazando el conflicto del “drama privado” hacia la ciudadanía. Cortellesi lo explicó en la presentación del film en Roma: no quería contar la historia de grandes figuras públicas, sino celebrar a las “mujeres olvidadas”, como su abuela y su bisabuela; mujeres que sostuvieron la vida sin relato y, por eso mismo, sin lugar en la memoria pública.

El impacto social del film en Italia está ligado a su capacidad de hacerse conversación colectiva en un clima marcado por la indignación ante la violencia de género. The Guardian y Financial Times recogen cómo el fenómeno se intensificó tras el asesinato de Giulia Cecchettin y cómo Cortellesi insistió en la dimensión cultural y educativa del problema, más allá de lo penal. En esa lectura, la película opera como catalizador.

Cortellesi pertenece a la generación de intérpretes italianas formadas entre la televisión masiva de los 90 y 2000 y el cine popular, un sistema que les dio enorme alcance pero rara vez pleno control del relato. Su salto a la dirección puede leerse como una afirmación autoral: una figura conocida por su versatilidad decide fijar un punto de vista propio y sostenerlo, desplazándose de estrella de gran público a cineasta con vocación de intervención social.

La apuesta formal de la película también abre un debate legítimo: La mezcla de humor, música y dureza puede resultar incómoda, precisamente porque evita el tono solemne que muchos esperan cuando se habla de maltrato. Hay críticos que han señalado lo provocador de esa elección tonal, y otros que la consideran la clave de su llegada masiva.

Reparto e intérpretes

Paola Cortellesi (Delia) interpreta a una mujer agotada por los cuidados y la precariedad, con una actuación contenida que deja ver, poco a poco, el nacimiento de la decisión.

Valerio Mastandrea (Ivano) encarna al marido como autoridad doméstica y rostro de un sistema de control sostenido por la costumbre y la impunidad cotidiana.

Romana Maggiora Vergano (Marcella) da vida a la hija mayor, entre el deseo de “salir” y el peso de la respetabilidad y la clase social.

Emanuela Fanelli (Marisa) aporta energía de barrio, humor y complicidad, como contrapunto vital en un entorno que asfixia.

Giorgio Colangeli (Ottorino) completa el cuadro social con una presencia que remite a la comunidad y a sus jerarquías.

Estreno, recorrido y crítica

La película se presentó como apertura de la Festa del Cinema di Roma 2023 y llegó a los cines italianos el 26 de octubre de 2023. Ese lanzamiento, lejos de quedar en el circuito cinéfilo, se convirtió en un fenómeno de conversación social: miles de espectadores reconocieron en la historia de Delia un retrato de la violencia de género entendido como estructura cotidiana, sostenida por la cultura del silencio y por una comunidad que normaliza.

En el ámbito de premios, el film acumuló un recorrido notable: llegó a los David di Donatello con 19 candidaturas y obtuvo seis galardones, con reconocimientos destacados para Cortellesi. Ese impacto institucional acompañó el impacto popular, y consolidó a C’è ancora domani como una de las películas italianas recientes con mayor capacidad de debate fuera de la sala.

La recepción internacional subrayó dos rasgos: el uso del blanco y negro y la elección de un tono que combina lo popular con una lectura crítica del patriarcado. En esa mezcla se juega parte de su potencia: el relato entra por lo familiar y se queda por lo político.

Música

La música original es de Lele Marchitelli con piezas breves, tensas, con un pulso casi cotidiano, pensadas para sostener el clima emocional de la película. Su función es narrativa: seguir a Delia en ese tránsito lento que va de la resignación aprendida a la posibilidad de decidir, marcando el ritmo de los días, las repeticiones, los silencios y las pequeñas grietas que se abren en la rutina.

A esa partitura se suma una selección de canciones que la película usa como comentario cultural y como paisaje sentimental. Son temas que se usan para situar época, para ironizar, para subrayar una emoción colectiva o para contradecir lo que vemos en pantalla. Entre las más reconocibles está “Aprite le finestre” (Fiorella Bini), que abre la película y que, según se ha señalado en análisis especializados, es posterior al año en que transcurre la historia (1956 frente a 1946), una decisión que funciona como licencia expresiva y no como reconstrucción estricta. Junto a ella aparecen, entre otras, “Nessuno” (Musica Nuda / Petra Magoni y Ferruccio Spinetti), “Perdoniamoci” (Achille Togliani), “A bocca chiusa” (Daniele Silvestri) y “La sera dei miracoli” (Lucio Dalla), piezas que conectan el drama doméstico con una memoria popular que atraviesa generaciones.

Se usan también anacronismos musicales (modernos) que el film usa como “choque de tiempo” y cambio de energía: como “Calvin” · The Jon Spencer Blues Explosion o “B.O.B. (Bombs Over Baghdad)” · Outkast.

Los créditos finales de la película están acompañado de la excelente “The Little Things” de Big Gigantic (feat. Angela McCluskey). Un torrente de “northern soul”, pulso bailable, optimismo de superficie, y energía comunitaria. El tema tiene además un mensaje muy directo (Big Gigantic lo presenta como una celebración de “las pequeñas cosas”): La importancia de las microdecisiones en lo cotidiano.

Ficha de la película C’è ancora domani en FilmAffinity

La ficha se la película se puede consultar en el siguiente enlace

https://www.filmaffinity.com/es/film201853.html

Trailer

Temas de debate de C’è ancora domani

La violencia doméstica normalizada

La película presenta la violencia dentro de una red de mecanismos que se refuerzan entre sí: control económico, miedo, humillación, desgaste, aislamiento, complicidad social. El conflicto no se reduce a un individuo; se extiende a un entorno que aprende a tolerar, a justificar y a callar.

¿Qué muestra la película sobre la violencia psicológica, verbal y económica, además de la física?
¿Qué papel tiene el vecindario en la continuidad del abuso: mirada, rumor, silencio, moralización?
¿Qué elementos hacen que la violencia parezca normal dentro de la casa?
¿Qué espacios funcionan como refugio y cuáles funcionan como vigilancia?

Agencia: el momento en que una mujer decide

El eje de la sesión es la agencia, entendida como capacidad real de decisión cuando el marco social recorta opciones. La película sugiere que la agencia no siempre llega con un gran discurso; puede nacer en un gesto, en una alianza, en un movimiento que rompe la obediencia aprendida. Delia empieza a desplazar su posición en el mundo, y ese desplazamiento tiene un coste: el sistema responde cuando nota que pierde control.

¿Cuál es el primer gesto de agencia claro en Delia: íntimo, secreto, público?
¿Qué precio impone el entorno cuando una mujer altera el guion?
¿Qué apoyos hacen posible la agencia en la película: amistades, redes, información, dinero?
¿En qué momento el miedo deja de ordenar la conducta de la protagonista?

Emancipación histórica: voto y educación

La historia íntima se cruza con un momento histórico decisivo: la entrada de las mujeres en la ciudadanía. La película sitúa el debate en una frontera clara: lo doméstico ya no basta para explicar la vida de una mujer cuando aparecen derechos y conciencia de derecho. El voto y la educación actúan como herramientas de autonomía, con una dimensión concreta y otra simbólica: pertenecer a lo común, intervenir, decidir.

¿Qué cambia cuando aparece un “nosotras” político, y no queda solo el “yo” doméstico?
¿Qué relación plantea la película entre educación, independencia económica y salida del ciclo de violencia?
¿Qué significa ciudadanía dentro del hogar?
¿Qué derechos aparecen como horizonte y cuáles siguen fuera de alcance?

Clase social, respetabilidad y “salida”

El film observa cómo la pobreza y la respetabilidad estrechan el futuro. La salida existe, pero no vale cualquier salida: el barrio juzga, la familia negocia, la reputación pesa. La boda de Marcella pone esa lógica en primer plano: el ascenso social aparece como promesa, y la promesa exige obediencia. La película deja en el aire una pregunta incómoda: qué se considera “mejorar” cuando mejorar implica aceptar una nueva forma de encierro.

¿Qué significa “mejorar” en la película: casarse, trabajar, estudiar, votar, escapar?
¿Cómo opera la idea de “familia decente” como forma de control?
¿Qué personajes administran la respetabilidad y con qué castigos?
¿Qué papel juega el dinero en lo imaginable, en lo deseable, en lo permitido?

Estética y tono: blanco y negro, humor, puesta en escena

El blanco y negro organiza la forma de mirar situando el relato en una memoria social que sigue latiendo. El tono alterna dureza y momentos de ligereza, y esa alternancia lejos de borrar el conflicto, muestra la convivencia entre lo terrible y lo cotidiano, el modo en que una sociedad aprende a vivir con lo intolerable. El blanco y negro es una manera de dar vida a la historia que se cuenta, la acompaña y la sostiene.

¿Qué efecto produce el blanco y negro en la percepción del relato: memoria, distancia, cercanía, duelo?
¿Qué función cumple el humor: alivio, máscara social, normalización, resistencia? ¿Cómo se representa la violencia: frontalidad, elipsis, repetición, rutina?
¿Qué papel juega la música en el clima emocional y en el ritmo narrativo?

Cerdita y Naissance des pieuvres (Water Lilies). Diversidad corporal y soberanía del deseo

En la tercera sesión del ciclo Mujeres y Luchas abordaremos la relación entre cuerpo, deseo y mirada social cuando intervienen de forma simultánea la gordofobia, los modelos normativos de belleza, la vergüenza corporal y la presión por encajar. Lo haremos a partir de dos obras ambientadas en la adolescencia y atravesadas por el espacio de la piscina como lugar de exposición, comparación y conflicto: el cortometraje Cerdita (Carlota Pereda, España, 2018) y el largometraje Naissance des pieuvres (Water Lilies) (Naissance des pieuvres, Céline Sciamma, Francia, 2007). La sesión se centrará en cómo el cuerpo femenino se convierte desde muy pronto en objeto de juicio, clasificación y disciplina, y en cómo ese proceso afecta a la autoestima, la identidad y la construcción del deseo.

La sesión se sitúa en el marco de la diversidad corporal y de la reflexión sobre la llamada soberanía del deseo, entendida como la posibilidad de construir una relación con el propio cuerpo y con el propio deseo fuera de los mandatos impuestos por la norma estética, la mirada ajena y la jerarquía social de los cuerpos. Se hablará de cómo ciertos cuerpos son reconocidos como válidos, bellos o deseables, mientras otros quedan situados en el territorio de la humillación, la invisibilidad o el estigma. Desde ahí, el debate permitirá pensar hasta qué punto la representación —o su ausencia— condiciona la forma en que una persona se mira, se siente y se imagina a sí misma en el mundo.

Con Cerdita, la sesión se centrará en la violencia de la mirada y en la manera en que la gordofobia se expresa en la vida cotidiana a través del acoso, la burla, la exclusión y la humillación pública. Analizaremos cómo el cortometraje muestra la piscina como escenario de exposición y crueldad, y cómo el cuerpo de la protagonista queda marcado por una lógica de vigilancia y castigo. Nos interesará observar de qué forma el grupo actúa como dispositivo de agresión y silenciamiento, cómo opera la vergüenza corporal y qué efectos tienen estas dinámicas sobre la autoestima, la percepción de una misma y la relación con el propio cuerpo. También se abordará la complejidad moral del corto, que no se limita a denunciar el bullying, sino que sitúa a la protagonista en un espacio emocional mucho más incómodo, atravesado por el miedo, la rabia y la ambivalencia.

En el caso del largometraje Naissance des pieuvres (Water Lilies), nos centraremos en cómo Céline Sciamma retrata el despertar del deseo en la adolescencia dentro de un universo atravesado por la observación, la comparación y la necesidad de pertenecer. Analizaremos de qué manera la película muestra la feminidad como una construcción social que se aprende, se ensaya y se padece, y cómo la sexualidad aparece ligada no solo al descubrimiento íntimo, sino también al prestigio, a la inseguridad y a la jerarquía entre iguales. A partir de las relaciones entre Marie, Anne y Floriane, exploraremos cómo se forma la autoimagen erótica de las adolescentes, qué papel juega la mirada de las otras en la percepción del propio cuerpo y cómo el deseo puede quedar condicionado por normas silenciosas sobre qué cuerpos parecen legítimos, admirables o dignos de ser amados.

El cortometraje Cerdita

El cortometraje “Cerdita” (2018) está dirigido y escrito por Carlota Pereda, producido por IMVAL Madrid y Pantalla Partida, con fotografía de Rita Noriega y montaje de David Pelegrín. Es un corto de terror social que utiliza un entorno rural y cotidiano para hablar de violencia y acoso.

Breve sinopsis

La historia sigue a Sara, una adolescente gorda que sufre bullying por parte de un grupo de chicas en la piscina de su pueblo; tras una humillación extrema, emprende el camino de vuelta a casa y un acontecimiento violento ligado a un desconocido marcará su vida. El relato se centra en su experiencia de vergüenza, miedo y rabia contenida.

La directora Carlota Peneda

Carlota Pereda (Madrid, 1975) es directora y guionista española, formada en la ECAM, que trabajó muchos años en series de televisión antes de pasar al cine. Es autora de los cortos “Las rubias” y, sobre todo, “Cerdita”, con el que ganó el Goya al mejor cortometraje de ficción y que luego convirtió en largometraje de terror social sobre bullying y gordofobia. Su trabajo se caracteriza por usar el género (thriller, terror) para hablar de violencia hacia los cuerpos no normativos y construir personajes femeninos complejos y empáticos.

Reparto

El reparto está encabezado por Laura Galán como Sara, acompañada por Paco Hidalgo como el hombre desconocido y un grupo de jóvenes actrices que encarnan a las acosadoras y al entorno del pueblo. Las interpretaciones se apoyan mucho en la fisicidad y las miradas, con pocos diálogos pero gran carga emocional.

Ficha de Cerdita

https://www.filmaffinity.com/es/film784729.html

Trailer

Premios y Críticas

Estrenado en 2018, el corto ha recorrido centenares de festivales nacionales e internacionales, cosechando decenas de premios y el Goya al mejor cortometraje de ficción, y ha sido destacado por la crítica como una pieza contundente sobre bullying y gordofobia en clave de thriller y terror. Su éxito llevó a la directora a desarrollar posteriormente un largometraje homónimo que amplía la historia.

Banda Sonora

La banda sonora corre a cargo del grupo gallego Agoraphobia, con un tema de rock potente que refuerza el tono agresivo, oscuro y de tensión del relato, subrayando la mezcla de terror, rabia y deseo de venganza que atraviesa la experiencia de la protagonista.

Los temas para el debate

Cerdita plantea un debate muy fértil sobre diversidad corporal y soberanía del deseo porque muestra cómo la violencia contra Sara no empieza en el terror, sino en la mirada normativa: la piscina es un espacio de exposición donde su cuerpo deja de ser simplemente un cuerpo para convertirse en objeto de burla, vigilancia y castigo. Desde el eje Sexológico/DEI, el corto permite ir más allá del bullying y preguntarse quién tiene derecho a ser deseada y quién queda expulsada de ese territorio antes incluso de poder construir su autoestima erótica. La gordofobia aparece aquí unida a una forma de capacitismo estético: se castiga a Sara no solo por su aspecto, sino por no encajar en un ideal corporal femenino ágil, controlado, visible “de la manera correcta”. En ese sentido, Cerdita resulta muy valiosa para pensar cómo los cuerpos no normativos luchan por conquistar su propio espacio de dignidad, visibilidad y deseabilidad frente a una cultura que los empuja a la vergüenza.

¿Cómo muestra Cerdita que la violencia sobre el cuerpo empieza en la mirada y no solo en la agresión directa?
¿Qué formas de gordofobia aparecen en el corto además del insulto: exposición, ridiculización, aislamiento, robo, silencio del grupo?
¿Qué entendemos aquí por mirada normativa y por qué convierte el cuerpo de Sara en un “problema”?
¿De qué manera la humillación corporal puede afectar a la autoestima erótica y a la posibilidad de sentirse deseable?
¿Qué significa descolonizar el deseo cuando hablamos de cuerpos no normativos?
¿Puede el cine ayudar a ampliar quiénes son vistos como cuerpos dignos de deseo, complejidad y centralidad?

Naissance des pieuvres (Water Lilies) (Naissance des pieuvres, Céline Sciamma, Francia, 2007).

Naissance des pieuvres (Water Lilies) (Naissance des pieuvres, 2007) es el primer largometraje de Céline Sciamma, escrito y dirigido por ella y producido por Hold Up Films. Es un drama íntimo ambientado en las afueras de París, que utiliza el universo de la natación sincronizada para explorar el despertar del deseo, la construcción de la identidad y las tensiones de la amistad adolescente.

Breve sinopsis

La película sigue a Marie, una chica tímida de 15 años que se obsesiona con Floriane, carismática capitana del equipo de sincronizada, mientras su mejor amiga Anne se siente atraída por un chico del mismo entorno. A lo largo de un verano entre vestuarios, fiestas y entrenamientos, el triángulo de miradas y deseos no correspondidos pone a prueba la amistad entre las tres y revela la soledad que esconden las apariencias.

La directora Céline Sciamma

Céline Sciamma (Pontoise, 1978) es guionista y directora francesa, formada en la Fémis, que se ha convertido en una de las voces clave del cine europeo contemporáneo sobre adolescencia, género y deseo. Naissance des pieuvres (Water Lilies) fue su ópera prima, presentada en la sección Un Certain Regard de Cannes, y le siguieron títulos como Tomboy, Bande de filles o Portrait de la jeune fille en feu, donde vuelve a trabajar cuerpos jóvenes, lesbianidad y relaciones entre mujeres desde una mirada muy sensorial y política.

Reparto

El reparto está encabezado por Pauline Acquart como Marie, Adèle Haenel como Floriane y Louise Blachère como Anne, tres presencias muy físicas que sostienen la película casi enteramente desde los gestos, silencios y miradas. A su alrededor, un elenco de jóvenes intérpretes y entrenadoras encarna el entorno competitivo y normativo de la piscina y la vida de instituto.

Ficha de Naissance des pieuvres (Water Lilies)

https://www.filmaffinity.com/es/film668567.html

Trailer

Premios y críticas

Water Lilies se estrenó en Cannes (Un Certain Regard) y tuvo un amplio recorrido en festivales internacionales, donde fue muy bien recibida por su retrato sobrio y delicado del deseo adolescente entre chicas. La crítica la suele señalar como un debut notable que inaugura muchas de las preocupaciones temáticas y formales del cine posterior de Sciamma.

Los temas para el debate

Diversidad corporal y soberanías del deseo en Cerdita

Cerdita plantea un debate muy fértil sobre diversidad corporal y soberanía del deseo porque muestra cómo la violencia contra Sara no empieza en el terror, sino en la mirada normativa: la piscina es un espacio de exposición donde su cuerpo deja de ser simplemente un cuerpo para convertirse en objeto de burla, vigilancia y castigo. Desde el eje Sexológico/DEI, el corto permite ir más allá del bullying y preguntarse quién tiene derecho a ser deseada y quién queda expulsada de ese territorio antes incluso de poder construir su autoestima erótica. La gordofobia aparece aquí unida a una forma de capacitismo estético: se castiga a Sara no solo por su aspecto, sino por no encajar en un ideal corporal femenino ágil, controlado, visible “de la manera correcta”. En ese sentido, Cerdita resulta muy valiosa para pensar cómo los cuerpos no normativos luchan por conquistar su propio espacio de dignidad, visibilidad y deseabilidad frente a una cultura que los empuja a la vergüenza.

¿Cómo muestra Cerdita que la violencia sobre el cuerpo empieza en la mirada y no solo en la agresión directa?
¿Qué formas de gordofobia aparecen en el corto además del insulto: exposición, ridiculización, aislamiento, robo, silencio del grupo?
¿Qué entendemos aquí por mirada normativa y por qué convierte el cuerpo de Sara en un “problema”?
¿De qué manera la humillación corporal puede afectar a la autoestima erótica y a la posibilidad de sentirse deseable?
¿Qué significa descolonizar el deseo cuando hablamos de cuerpos no normativos?
¿Puede el cine ayudar a ampliar quiénes son vistos como cuerpos dignos de deseo, complejidad y centralidad?

La mirada normativa y la jerarquía entre cuerpos

Uno de los grandes temas de debate de Naissance des pieuvres (Water Lilies)es cómo la adolescencia organiza una jerarquía silenciosa entre cuerpos femeninos. La película presenta, al inicio, tipos aparentemente reconocibles —la guapa admirada, la torpe, la graciosa, la “gordita”— para luego complicarlos y desmontar esas etiquetas. Ahí entra de lleno la lucha contra la mirada normativa: no se trata solo de quién es bella, sino de cómo el grupo aprende a clasificar qué cuerpos parecen legítimos, visibles, admirables o deseables. Sciamma dijo que jugó deliberadamente con esos códigos del teen movie para que el espectador creyera reconocerlos y luego viera algo más complejo.

¿Cómo construye la película una jerarquía entre cuerpos y feminidades?
¿Qué cuerpos parecen ocupar el centro de la deseabilidad y cuáles quedan desplazados?
¿La película confirma esos estereotipos o los desmonta?

La feminidad como disciplina: mostrar y esconder

La natación sincronizada convierte el cuerpo en una superficie de control. Las chicas deben sonreír, parecer ligeras, bellas y armónicas, aunque bajo el agua haya esfuerzo, tensión y dolor. Esa idea conecta muy bien con el eje DEI de la sesión: el cuerpo femenino no aparece como algo espontáneo, sino como una construcción vigilada, entrenada y corregida. Sciamma lo formuló de manera muy clara al decir que este deporte resumía lo que significa ser una chica: lo que se muestra y lo que se oculta.

¿Qué nos dice la natación sincronizada sobre la construcción social de la feminidad?
¿Qué exige la película a las chicas en términos de imagen, control y representación?
¿Hasta qué punto la feminidad aparece aquí como actuación y disciplina?

Deseo, confusión y soberanía del cuerpo deseante

La película es especialmente rica para pensar la soberanía del deseo porque no encierra a sus personajes en identidades cerradas ni en categorías simples. Sciamma defendió un final abierto y afirmó que, a esa edad, “todo deseo es posible”. Esa idea resulta muy fértil para el coloquio: el deseo adolescente aparece como algo que todavía no está del todo domesticado, pero que ya se ve presionado por la vergüenza, la comparación y la necesidad de pertenecer. Desde ese punto de vista, Naissance des pieuvres (Water Lilies)permite pensar cómo una chica empieza a desear mientras aprende, al mismo tiempo, qué deseos parecen legítimos y qué cuerpos parecen autorizados para encarnarlos.

¿Cómo representa la película un deseo que todavía no sabe nombrarse del todo?
¿Qué relación hay entre deseo, vergüenza e inseguridad en las tres protagonistas?
¿Qué significa, en esta película, conquistar soberanía sobre el propio deseo?

Representación, autoestima erótica y descolonización del deseo

Aquí la película entra de lleno en el eje sexológico de la sesión. Water Lilies no muestra solo el despertar sexual, sino el aprendizaje de una mirada sobre una misma. La pregunta no es únicamente “a quién deseo”, sino también “cómo me imagino yo como cuerpo deseable”. Y ahí la representación importa mucho. Si el imaginario social insiste en que solo ciertos cuerpos, ciertas feminidades y ciertas formas de estar en el mundo merecen centralidad, el resto queda condenado a una experiencia más frágil del deseo. Water Lilies es valiosa precisamente porque filma a las adolescentes desde dentro de su vulnerabilidad y su deseo, no desde una mirada masculina que las convierta en objeto decorativo. En la propia presentación de Cannes, la película se define como una iniciación al deseo en el espacio íntimo del vestuario y la piscina.

¿Cómo influye la representación de los cuerpos femeninos en la autoestima erótica de las adolescentes?
¿Qué significa “descolonizar el deseo” a la luz de esta película?
¿Puede Water Lilies leerse como una crítica a la idea de que solo ciertos cuerpos o ciertas chicas merecen ser deseadas?

Cierre de la sesión. Cerdita vs Water Lilies

Si Cerdita muestra la violencia de forma brutal, visible y descarnada, Water Lilies revela cómo esa misma violencia puede operar de manera más silenciosa, interior y sofisticada. En una, el cuerpo no normativo es humillado y expulsado públicamente del espacio de la deseabilidad; en la otra, asistimos al aprendizaje íntimo de una norma que enseña a las adolescentes qué cuerpos parecen legítimos, qué feminidades reciben reconocimiento y qué deseos pueden vivirse sin vergüenza. Una trabaja desde la herida abierta; la otra, desde la presión subterránea que modela la autoimagen y el deseo antes incluso de que lleguen a formularse del todo.

Vistas juntas, ambas películas componen un mapa muy preciso de la lucha por la soberanía del deseo. Cerdita denuncia el castigo que recae sobre los cuerpos que no obedecen la norma. Water Lilies muestra cómo esa norma se infiltra en la mirada, en el grupo y en la forma en que una joven aprende a habitarse. Entre ambas se dibuja una misma pregunta de fondo: quién tiene derecho a sentirse deseable, visible y legítima en su propio cuerpo. Y ahí reside la potencia política de esta sesión: en pensar que la diversidad corporal no es solo una cuestión de representación, sino también una batalla por el placer, por la autoestima erótica y por el derecho de las mujeres a existir fuera del juicio y de la vergüenza.

El placer como producto y el placer como servicio: Lilja 4-Ever  Chicas Nuevas 24h -Yes. We Fuck

Seguimos con nuestro ciclo 8M: MUJERES Y LUCHAS con una sesión especialmente compleja, incómoda y necesaria. En esta ocasión abordaremos dos formas radicalmente distintas de pensar el cuerpo, el deseo y la sexualidad: por un lado, el placer como producto, cuando el cuerpo de una mujer es convertido en mercancía dentro de una lógica de explotación; por otro, el placer como derecho, cuando la sexualidad se piensa como parte de una vida digna, también en aquellas personas a quienes la sociedad ha infantilizado, negado o expulsado del imaginario del deseo.

La primera parte de la sesión servirá para presentar dos documentales españoles de 2015 que abren esos dos ejes. Chicas nuevas 24 horas, dirigido por Mabel Lozano, denuncia la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual y muestra esa violencia no como un accidente aislado, sino como una estructura económica global basada en la captura, el traslado y la mercantilización del cuerpo femenino. La propia trayectoria de Lozano está muy vinculada a la denuncia cinematográfica y activista de la explotación sexual.

Junto a él presentaremos Yes, We Fuck!, dirigido por Antonio Centeno y Raúl de la Morena, también documental español de 2015, que aborda la sexualidad de personas con diversidad funcional a través de seis historias reales. El film propone una intervención política muy clara: cuestionar el capacitismo, la infantilización y la idea de que el deseo pertenece solo a ciertos cuerpos. Centeno aparece además vinculado al activismo por la vida independiente y la asistencia sexual, mientras que Raúl de la Morena figura como codirector y realizador del proyecto.

En esa primera parte no se tratará de mezclar sin más dos temas distintos, sino de ponerlos en tensión. Porque no es lo mismo hablar de una sexualidad capturada por el mercado y la violencia que hablar de una sexualidad negada por el prejuicio y la exclusión. El gran interés de la sesión está precisamente ahí: en pensar que el cuerpo puede ser tratado como mercancía, pero también como territorio de derechos; como objeto de consumo, pero también como espacio legítimo de deseo, cuidado y autonomía.

En la segunda parte veremos Lilja 4-ever (Lukas Moodysson, 2002), una de las películas más duras que se han hecho sobre la vulnerabilidad, el engaño afectivo y la trata. La película sigue a una adolescente abandonada en una empobrecida ciudad del espacio postsoviético que sueña con escapar de la miseria y acaba atrapada en una red de explotación sexual en Suecia. Distintas fuentes la presentan además como una historia inspirada libremente en un caso real, lo que refuerza su potencia política y emocional.

Después del visionado abriremos un coloquio en torno a una pregunta difícil, pero fértil: ¿qué diferencia hay entre una sociedad que convierte el placer en negocio y una sociedad que reconoce el placer como parte de la dignidad humana? Hablaremos de trata, captación afectiva, cosificación, demanda masculina, capacitismo, deseo, asistencia, autonomía y derechos sexuales. Y lo haremos intentando no caer ni en moralismos fáciles ni en eslóganes cómodos, porque esta sesión exige justamente lo contrario: precisión, matiz y coraje para pensar.

Chica nuevas 24 horas

Chicas nuevas 24h es un documental de Mabel Lozano que pone el foco en una de las formas más brutales y menos honestamente miradas de violencia patriarcal: la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual.

Lo que vuelve tan necesario este documental es que no presenta la trata como una anomalía lejana ni como una suma de casos aislados, sino como una estructura. Una maquinaria sostenida por la pobreza, la desigualdad, el engaño, la captación, el traslado, la impunidad y, por supuesto, la demanda. No habla solo de víctimas: habla también de un sistema económico y simbólico que convierte los cuerpos en mercancía y el deseo de unos en negocio a costa de la destrucción de otras.

Chicas nuevas 24h nos sirve para pensar uno de los grandes ejes del debate: el placer como producto. Es decir, el momento en que la sexualidad deja de estar ligada a la libertad, al vínculo o al deseo, y pasa a organizarse desde la compra, la dominación y la cosificación.

Una obra dura, directa y necesaria. De esas que incomodan porque obligan a dejar de mirar hacia otro lado.

Mabel Lozano

Mabel Lozano, directora, guionista y escritora que lleva años utilizando el cine como herramienta de denuncia frente a la trata y la explotación sexual de mujeres y niñas. Antes de orientar su carrera hacia el cine social, pasó por el mundo de la televisión, la interpretación y la moda, y desde mediados de los 2000 volcó su trabajo en proyectos comprometidos con los derechos humanos y los derechos de las mujeres.

Su trayectoria no se reduce a una película aislada. En 2006 fundó su productora Mafalda Entertainment, y desde entonces ha ido construyendo una obra muy reconocible, con títulos como Voces contra la trata de mujeres (2007), Chicas nuevas 24 horas (2015), El proxeneta. Paso corto, mala leche (2018) y Biografía del cadáver de una mujer, con la que obtuvo el Goya al Mejor Cortometraje Documental. La Academia de Cine la ha definido como una autora formada en el cine social y de denuncia, y en 2023 le concedió además el Premio Pilar Bardem – Cine, Ayuda y Solidaridad por su compromiso sostenido con las víctimas invisibles de la explotación sexual.

En Chicas nuevas 24 horas, nominada al Goya a Mejor Película Documental, Lozano pone el foco en la trata como negocio global: un sistema en el que el cuerpo de una mujer se convierte en mercancía y la violencia se integra en una lógica de beneficio económico. Por eso su presencia en esta sesión es tan importante: porque su cine no busca decorar la realidad, sino volverla imposible de ignorar.

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film318788.html

Trailer

Presentación

Yes, We Fuck!

Yes, We Fuck! es un documental español de 2015 dirigido por Antonio Centeno y Raúl de la Morena que aborda la sexualidad de las personas con diversidad funcional a partir de seis historias reales. Su punto de partida es frontal: cuestionar la idea de que solo ciertos cuerpos pueden ser deseantes o deseables, y romper con la infantilización, el capacitismo y los prejuicios que suelen rodear el tema. El documental se plantea explícitamente como una intervención política y cultural, no solo como una observación neutral.

A lo largo de esas historias, la película explora cuestiones como la vida en pareja, la asistencia sexual, la postpornografía, la autonomía corporal y el derecho al placer, defendiendo que la sexualidad forma parte de una vida digna y no debe quedar reservada a los cuerpos normativos. Su propuesta es deliberadamente provocadora y utiliza imágenes sexuales explícitas para desmontar censuras y abrir debate sobre qué entendemos por deseo, intimidad y libertad.

Antonio Centeno y Raúl de la Morena

Antonio Centeno llega a Yes, We Fuck! desde un lugar muy particular: no solo como codirector, sino como activista vinculado desde hace años al Movimiento de Vida Independiente y a la reflexión sobre autonomía, cuerpo, deseo y asistencia sexual. Su trayectoria convierte el documental en algo más que una película informativa: es también una intervención política contra el capacitismo y contra la idea de que solo ciertos cuerpos pueden vivir plenamente la sexualidad. En su perfil público aparecen, además, su trabajo como actor en Vivir y otras ficciones y su implicación en el proyecto “Tus manos, mis manos”, centrado en la asistencia sexual.

Raúl de la Morena, por su parte, aporta el pulso propiamente audiovisual del proyecto. Diversas fuentes lo presentan como realizador de documentales y codirector de Yes, We Fuck!, una obra nacida para abrir un nuevo imaginario sobre sexualidad y diversidad funcional desde seis historias reales. La fuerza del documental nace precisamente de esa alianza: Centeno empuja el marco político y experiencial; De la Morena le da forma cinematográfica, evitando el tono paternalista y apostando por una representación directa, incómoda y libre de complejos.

Si quieres, te los convierto ahora en una versión más literaria y más elegante, ya integrada dentro del texto completo del blog de la sesión.

Acerca de la película Lilja 4-ever

Dirección y autoría

Lilja 4-ever es un largometraje escrito y dirigido por Lukas Moodysson, cineasta y escritor sueco nacido en 1969, que antes de consolidarse como director ya había publicado poesía y narrativa. Su irrupción internacional llegó con Fucking Åmål (Show Me Love, 1998), seguida por Together (2000), dos películas que lo situaron como una de las voces más reconocibles del cine sueco contemporáneo. Con Lilja 4-ever dio un giro radical hacia un cine mucho más áspero y devastador, centrado en la vulnerabilidad social, la explotación y la trata.

La película es una coproducción entre Suecia y Dinamarca, con guion del propio Moodysson, música de Nathan Larson y fotografía de Ulf Brantås. Aunque se trata de una producción nórdica, buena parte del film está hablada en ruso y sitúa la acción en un espacio postsoviético degradado, lo que refuerza su mirada transnacional sobre la pobreza, el abandono y la explotación sexual.

Breve sinopsis

La historia sigue a Lilja, una adolescente de 16 años que vive en una ciudad empobrecida de la antigua Unión Soviética. Su madre se marcha a Estados Unidos con su nueva pareja y la deja atrás, prometiéndole que pronto irá a buscarla. Cuando esas promesas se revelan falsas y no llegan ni cartas ni dinero, Lilja queda abandonada en un entorno de miseria, humillación y desprotección, acompañada solo por la amistad de un niño más pequeño, Volodya.

En ese contexto aparece Andrei, un joven que le promete una vida mejor en Suecia. La película convierte esa promesa en el núcleo de su tragedia: lo que parecía una salida se revela como una trampa. A partir de ahí, Lilja 4-ever se hunde en una espiral de engaño afectivo, explotación sexual y destrucción de la subjetividad de su protagonista, hasta convertirse en una de las películas más duras del cine europeo reciente sobre trata y violencia contra las mujeres.

Reparto e intérpretes

La protagonista está interpretada por Oksana Akinshina, cuya actuación fue una de las grandes bazas del film y recibió una nominación a los European Film Awards. Junto a ella destaca Artyom Bogucharsky como Volodya, el niño que acompaña a Lilja en medio del abandono. Completan el reparto principal Lyubov Agapova, Elina Benenson, Liliya Shinkaryova, Pavel Ponomaryov y Tomasz Neuman.

El trabajo interpretativo apuesta por un registro muy físico y poco enfático, con una verdad casi documental en los rostros, los silencios y el deterioro emocional de los personajes. Esa contención actoral resulta decisiva: la película no busca melodrama ornamental, sino una sensación de desamparo progresivo que vuelve todavía más insoportable lo que cuenta. La recepción crítica internacional destacó especialmente la interpretación de Akinshina.

Estreno, recorrido y crítica

La película se estrenó en Suecia el 23 de agosto de 2002 y después inició un notable recorrido internacional por festivales y estrenos en distintos países. Pasó por citas como Venecia, Toronto, Vancouver o el London Film Festival, y se convirtió rápidamente en uno de los títulos europeos más comentados de aquel año.

Su recorrido crítico y de premios fue muy sólido. Lilja 4-ever obtuvo cinco premios Guldbagge —entre ellos Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz, Mejor Guion y Mejor Fotografía—, fue nominada a Mejor Película y Mejor Actriz en los European Film Awards, y ganó en el Festival de Gijón el premio a Mejor Película. La crítica la recibió como una obra demoledora, una tragedia contemporánea sobre la trata contada sin anestesia y con una enorme potencia moral.

Ficha en FilmAffinity

La ficha de Lilja 4-ever puede consultarse en FilmAffinity en el siguiente enlace:
https://www.filmaffinity.com/es/film220492.html

Tráiler de la película

El tráiler de Lilja 4-ever está disponible en YouTube en:
https://www.youtube.com/watch?v=zqrQBJNDMgo

Temas de debate de Lilja 4-ever

Abandono, pobreza y vulnerabilidad estructural

La película deja claro desde muy pronto que la trata no aparece de la nada. Antes de la explotación hay un terreno previo de desamparo: una madre que abandona, una comunidad hostil, un horizonte sin futuro y una pobreza que va expulsando a Lilja de cualquier espacio de protección. La violencia no empieza en Suecia; empieza mucho antes, en la intemperie social.

¿Qué muestra la película sobre la relación entre pobreza y exposición a la explotación?
¿Por qué es importante no reducir la trata a un simple secuestro o encierro?
¿En qué momentos vemos que Lilja ya está desprotegida antes de cruzar ninguna frontera?

Engaño afectivo y promesa de salvación

Uno de los aspectos más perturbadores de la película es que la captura no se produce solo mediante la fuerza, sino mediante la promesa. Andrei no aparece como un monstruo evidente, sino como una salida posible, un espejismo de amor, movilidad y futuro. La película muestra con enorme claridad que la manipulación afectiva puede ser una herramienta central de la trata.

¿Qué papel juega la promesa amorosa en la caída de Lilja?
¿Por qué el engaño afectivo resulta tan eficaz en contextos de soledad extrema?
¿Cómo trabaja la película la frontera entre esperanza y trampa?

El cuerpo como mercancía

En Lilja 4-ever, el cuerpo de la protagonista deja de ser un espacio íntimo para convertirse en objeto de compraventa. Ahí está uno de los núcleos más brutales del film: la reducción de una persona a valor de uso, a rentabilidad, a mercancía sexual para el consumo masculino. La película no lo suaviza ni lo envuelve en retórica: lo muestra como una maquinaria de deshumanización.

¿Cómo representa la película la mercantilización del cuerpo femenino?
¿Qué papel tiene la demanda masculina en la lógica que denuncia el film?
¿Cuándo deja de hablarse de sexualidad para empezar a hablarse de puro mercado?

Adolescencia, humillación y destrucción de la autoestima

La película no solo habla de trata; habla también de cómo una adolescente va siendo erosionada por la humillación, el rechazo y la pérdida de valor ante los demás y ante sí misma. Lilja no cae de golpe: es empujada, degradada y aislada. Ese proceso de destrucción interna es una de las claves emocionales del film.

¿Qué escenas muestran mejor la demolición de la autoestima de Lilja?
¿Cómo influye su entorno social en esa caída?
¿Qué relación hay entre exclusión social y pérdida del sentido de una misma?

Amistad, infancia y resto de humanidad

En medio del horror, la relación entre Lilja y Volodya introduce algo muy delicado: una forma de afecto, lealtad y ternura que sobrevive dentro del derrumbe. La película contrapone así dos mundos: el de la explotación y el del vínculo vulnerable entre dos menores abandonados. Esa relación evita que el film sea solo un descenso a la oscuridad; también lo convierte en una elegía por la infancia arrasada.

¿Qué representa Volodyya dentro de la película?
¿Por qué su relación con Lilja resulta tan conmovedora y tan trágica?
¿Qué nos dice la película sobre la infancia cuando ya no hay adultos que protejan?

Consentimiento, coacción y falsa elección

Una de las cuestiones más importantes que deja la película es la crítica a la idea banal de “elección”. Lilja 4-ever obliga a pensar hasta qué punto puede hablarse de libertad cuando una adolescente está sola, empobrecida, engañada y sometida a una cadena de violencias previas. La película desmonta cualquier visión simplista del consentimiento.

¿Puede hablarse de elección real en la situación de Lilja?
¿Qué condiciones materiales y emocionales vacían de contenido la palabra “consentimiento”? ¿Por qué esta cuestión sigue siendo tan incómoda en los debates sobre prostitución y trata?

Si quieres, te lo convierto ahora en una versión más literaria y menos académica, para que encaje mejor con el tono del blog de Un Conejo con Ojo.

Diversidad relacional y arquitectura de la intimidad: Radical Honesty y Vanishing Waves.

Seguimos con nuestro ciclo 8M: Mujeres y luchas con una sesión dedicada a un tema complejo y actual: las formas en que construimos nuestros vínculos, organizamos la intimidad y negociamos los límites afectivos. En esta quinta sesión nos preguntamos qué ocurre cuando se cuestiona la mononorma, cuando la exclusividad deja de darse por supuesta y cuando la honestidad, el deseo y el consentimiento dejan de encajar en los modelos tradicionales de pareja.

Bajo el título Diversidad relacional y arquitectura de la intimidad, proponemos un recorrido por dos obras que lo abordan de manera muy diferente: el cortometraje Radical Honesty y el largometraje Vanishing Waves. Ambas nos permiten pensar la relación con el otro desde lugares incómodos pero fértiles: la transparencia, la proyección, la vulnerabilidad, el acceso al mundo interior ajeno y los riesgos de convertir la libertad afectiva en una nueva forma de exigencia o de poder.

La sesión parte de una idea central: los vínculos no son naturales ni neutros; también están construidos por normas, jerarquías, expectativas y guiones sociales. Por eso hablaremos de poliamor, anarquía relacional, responsabilidad afectiva, consentimiento, autocuidado y honestidad radical, pero sin idealizaciones. Examinaremos con cuidado qué ética sostiene cada forma de relación y qué lugar ocupa en ella la libertad del otro.

En el marco de Mujeres y luchas, esta sesión nos invita a pensar que también en la intimidad hay conflicto, poder y disputa cultural. Cuestionar la hegemonía de la pareja tradicional no consiste solo en abrir el mapa de posibilidades relacionales, sino en preguntarse cómo se habita un vínculo sin posesión, cómo se construye la sinceridad sin violencia y cómo se cuida al otro sin convertirlo en extensión de uno mismo.

Radical Honesty: ¿Honestidad Radical o Brutalidad emocional?

Radical Honesty es un cortometraje de 2022, dirigido por Bianca Poletti y escrito e interpretado por Allison Goldfarb. En apenas seis minutos, plantea una situación muy reconocible: una cita que parece fluir con naturalidad deriva hacia un terreno incómodo cuando uno de los personajes empieza a exponer su idea de la “honestidad radical”. A partir de ahí, el corto despliega con gran precisión una crítica a ciertos usos tramposos del lenguaje contemporáneo sobre vínculos, libertad y apertura.

Lo más interesante del corto es que no cuestiona de forma simplista las relaciones no monógamas ni las nuevas formas de intimidad. Su dardo va a otro sitio: a la apropiación de discursos supuestamente emancipadores para encubrir egoísmo, manipulación o falta de responsabilidad afectiva. La película señala con bastante agudeza cómo palabras como sinceridad, transparencia o deconstrucción pueden convertirse en coartadas cuando no van acompañadas de cuidado, consentimiento y verdadera reciprocidad.

Radical Honesty nos obliga a pensar una cuestión decisiva: no basta con romper la mononorma o con declararse “muy honesto” para construir vínculos más éticos. A veces, tras un discurso moderno y aparentemente liberador, lo que sigue intacto es una lógica muy vieja de poder, instrumentalización del otro y narcisismo emocional.

Honestidad radical o brutalidad emocional

El corto pone en duda la idea de que decirlo todo sea siempre una virtud. La sinceridad puede ser valiosa, pero también puede convertirse en una forma de descargar sobre el otro lo que uno no quiere elaborar.

¿Ser completamente honesto equivale siempre a comportarse de forma ética?
¿Dónde está la frontera entre sinceridad y crueldad?
¿Puede la “honestidad radical” servir para evitar la responsabilidad afectiva?

Lenguaje emancipador y manipulación

Uno de los núcleos del corto es mostrar cómo ciertos discursos sobre libertad relacional, apertura o deconstrucción pueden usarse de forma interesada.

¿Cuándo un discurso liberador deja de liberar y empieza a manipular?
¿Qué señales muestran que alguien usa ideas “modernas” para justificar conductas viejas?
¿Cómo distinguir entre una búsqueda honesta y una coartada narcisista?

Mononorma y nuevas formas de vínculo

El corto dialoga con debates actuales sobre no monogamias, apertura relacional y modelos alternativos a la pareja tradicional, pero sin idealizarlos.

¿Cuestionar la mononorma implica necesariamente construir vínculos más sanos?
¿Qué exige realmente una relación no convencional para no reproducir desigualdades?
¿Estamos preparados emocionalmente para sostener relaciones con más negociación y menos guion social?

Consentimiento y reciprocidad

La cuestión no es solo qué se dice, sino desde qué posición se dice y cómo impacta en la otra persona. Sin reciprocidad, la transparencia puede ser una forma de imposición.

¿Puede haber consentimiento real si una de las partes marca las reglas del vínculo en su propio beneficio?
¿Qué papel juega la simetría emocional en este tipo de conversaciones?
¿Basta con “avisar” para que una conducta sea ética?

El otro como sujeto o como escenario

El corto sugiere que, en algunos vínculos, el otro deja de ser una persona con deseos propios y se convierte en un espacio donde uno representa su identidad, su discurso o su fantasía.

¿Cuándo dejamos de encontrarnos con el otro y empezamos a utilizarlo?
¿Qué diferencia hay entre compartir una verdad y convertir al otro en receptor forzoso de ella?
¿Qué necesita un vínculo para que el otro sea verdaderamente reconocido como sujeto?

Vanishing Waves. Neurociencia y los límites del deseo

El plato fuerte de esta sesión dedicada a la diversidad relacional y a la arquitectura de la intimidad es la excelente obra de Kristina Buožytė, Vanishing Waves del año 2012. Nos adentraremos en uno de los territorios más delicados: la frontera entre conexión, deseo, transparencia y apropiación del otro. Vanishing Waves es una de las obras más singulares de la ciencia ficción europea reciente.

Vanishing Waves es un largometraje lituano dirigido por Kristina Buožytė y escrito junto con Bruno Samper. La película se mueve entre la ciencia ficción, el thriller psicológico y el melodrama sensorial, pero su verdadero centro no está en el aparato científico, sino en el modo en que imagina una intimidad sin mediaciones, un acceso directo a la experiencia interior del otro que acaba revelándose profundamente ambiguo.

En Vanishing Waves, un experimento neurológico permite conectar la mente de un voluntario, Lukas, con la de una mujer en coma llamada Aurora. Lo que comienza como una investigación científica deriva poco a poco en una experiencia emocional, erótica y obsesiva. A medida que Lukas penetra en ese espacio mental compartido, la frontera entre observación y participación se rompe, y con ella también se resquebrajan los límites entre intimidad, consentimiento, deseo y ética del vínculo.

Hablaremos de cómo construimos nuestra relación con el otro, de qué ocurre cuando la cercanía extrema deja de ser encuentro y empieza a convertirse en invasión, y de cómo ciertas formas de conexión pueden confundirse con posesión. Vanishing Waves no plantea una historia de amor convencional, sino algo mucho más incómodo: la posibilidad de que la intimidad absoluta no conduzca a una relación más verdadera, sino a una forma de obsesión, dependencia y pérdida de los límites.

Vista desde el eje de esta sesión, la película resulta especialmente fértil porque cuestiona una fantasía muy contemporánea: la idea de que una conexión más intensa, más transparente o más profunda es necesariamente mejor. Aquí ocurre lo contrario. El acceso total a la mente ajena no trae comprensión ni equilibrio, sino confusión, dependencia y una progresiva erosión de la distancia ética. La película sugiere así que la intimidad no puede sostenerse solo sobre la intensidad; necesita también límites, reconocimiento del otro como sujeto y una conciencia clara de hasta dónde llega el propio deseo.

Sinopsis

Lukas participa en un experimento que le permite conectarse cerebralmente con una paciente en coma. En ese espacio compartido empieza a vivir sensaciones, recuerdos, impulsos y encuentros con una mujer que poco a poco deja de ser solo un sujeto de estudio para convertirse en el centro de su vida interior. Lo que al principio parece un avance científico se transforma en una deriva íntima y peligrosa.

A medida que la experiencia se intensifica, Lukas cruza límites que no debería cruzar, oculta información a sus compañeros y se deja arrastrar por una relación que existe en un territorio donde ya no está claro qué pertenece a Aurora, qué pertenece a su propia proyección y qué significa realmente entrar en el mundo interior del otro. En ese desplazamiento, Vanishing Waves se convierte en una película sobre la fragilidad de los límites, sobre la confusión entre vínculo y apropiación, y sobre el riesgo de convertir al otro en escenario de nuestros deseos.

🎞 Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film535404.html

🎞 Trailer

La directora Kristina Buožytė

Kristina Buožytė es una directora lituana que ha desarrollado una filmografía breve, pero muy definida, dentro de la ciencia ficción europea. Antes de Vesper (2022), codirigida con Bruno Samper, firmó The Collectress (2008) y Vanishing Waves (2012), película que consolidó su nombre en el circuito internacional tras su paso por Karlovy Vary y su recorrido posterior por festivales europeos y fantásticos. En su trabajo, la ciencia ficción no aparece tanto como despliegue tecnológico o espectáculo visual, sino como una herramienta para explorar zonas de inestabilidad: la conciencia, el cuerpo, el deseo y las formas de relación con el otro.

La música de Vanishing Waves

La música de Vanishing Waves corre a cargo de Peter von Poehl, músico, compositor y cantante sueco, y ocupa un lugar central en la identidad de la película. No es una banda sonora pensada para subrayar la acción de forma convencional, sino para crear una atmósfera sensorial, flotante y extrañamente íntima. El propio álbum de la película, publicado en 2013, reúne 18 temas y unos 57 minutos de duración, con piezas como “Vanishing Waves (Opening Credits)”, “First Connection” y “Aurora (End Credits)”, esta última interpretada junto a Marie Modiano. El disco incluye además varios remixes, firmados por Michael Fakesch, Pánico, Ivan Iusco y Christophe Calpini, lo que refuerza la idea de una música abierta a la deriva, al eco y a la transformación.

Lo interesante de esta partitura es que no trabaja la ciencia ficción desde lo frío o lo mecánico, sino desde lo envolvente y lo emocional. En Vanishing Waves, la música acompaña la inmersión en ese espacio mental compartido entre Lukas y Aurora y contribuye a borrar la frontera entre experiencia física, deseo y proyección. Más que ilustrar lo que ocurre, parece suspenderlo, volverlo más ambiguo y más vulnerable. En ese sentido, su función dentro de la película es decisiva: convierte la conexión entre los personajes en una experiencia casi táctil, pero también inquietante, como si cada acercamiento llevara ya dentro una amenaza de pérdida de límites. Esa lectura encaja muy bien con la sesión, porque la banda sonora ayuda a pensar la intimidad no como un lugar transparente y pacífico, sino como una arquitectura emocional inestable, atravesada por la fascinación, la dependencia y el riesgo de invasión.

También conviene señalar que la elección de von Poehl no fue menor dentro de la trayectoria del film. Su trabajo en Vanishing Waves figura como uno de los elementos reconocibles de la película y le valió un premio nacional de cine en Lituania por esta banda sonora. Eso confirma algo que se percibe al verla: aquí la música no adorna, sino que estructura buena parte de la experiencia. En una sesión como Diversidad relacional y arquitectura de la intimidad, esa dimensión es especialmente fértil, porque la partitura da forma a una intimidad sin palabras, seductora pero turbia, donde el acceso al otro nunca queda del todo limpio desde el punto de vista ético.

Si te viene bien, el siguiente paso puede ser que te lo convierta en un bloque ya maquetado como “La música de Vanishing Waves” dentro del guion de la sesión, con el mismo tono que el resto.

La fotografía en Vanishing Waves

La fotografía de Vanishing Waves está firmada por Feliksas Abrukauskas y es una de las claves de la película. Su trabajo evita la estética futurista más fría y apuesta por una imagen sensorial, cercana y a ratos opresiva, muy centrada en los cuerpos, las texturas y la sensación de extrañamiento. Más que describir un experimento científico, la fotografía construye una experiencia visual que mete al espectador dentro de ese espacio mental compartido.

Dentro de esta sesión, esa fotografía resulta especialmente útil porque refuerza uno de los temas centrales de Vanishing Waves: la intimidad como territorio ambiguo. La imagen no presenta la conexión entre los personajes como algo limpio o ideal, sino como una experiencia cada vez más intensa, confusa y problemática. Por eso la película funciona tan bien para pensar los límites del vínculo, la proyección sobre el otro y la fragilidad de la distancia ética.

Los temas de debate de Vanishing Waves

Intimidad y acceso al otro

La película plantea una forma extrema de intimidad: entrar en la mente de otra persona. Esa conexión parece absoluta, pero también abre un problema central: no todo acceso al mundo interior del otro implica comprensión, cuidado o reciprocidad.

¿Puede existir intimidad real sin límites?
¿Acceder al interior del otro significa conocerlo mejor o invadirlo?
¿Dónde termina la cercanía y empieza la intromisión?

Vínculo, proyección y apropiación

Lukas no se relaciona con Aurora en condiciones de igualdad. La película obliga a preguntarse cuánto hay de encuentro y cuánto de proyección. Más que conocerla, quizá termina ocupando su espacio con su propio deseo.

¿Lukas se vincula con Aurora o con una imagen construida por él?
¿Cuándo un vínculo deja de ser encuentro y pasa a ser apropiación?
¿Qué parte del otro vemos realmente y qué parte inventamos?

Consentimiento y vulnerabilidad

Aurora está en coma, y eso convierte toda la relación en un terreno éticamente inestable. La película no presenta la conexión como algo neutro, sino como una experiencia atravesada por una asimetría radical.

¿Puede hablarse de consentimiento en una situación como esta?
¿Qué responsabilidad tiene quien accede a alguien en una posición de máxima vulnerabilidad?
¿Qué revela la película sobre el poder dentro de una relación desigual?

Deseo y límites éticos

El deseo aparece en Vanishing Waves como una fuerza intensa, pero también desordenadora. La película muestra cómo el deseo no siempre conduce a una relación más auténtica; a veces empuja a cruzar límites que no deberían cruzarse.

¿Puede el deseo justificar una transgresión ética?
¿Qué diferencia hay entre intensidad y legitimidad?
¿Hasta qué punto el deseo puede nublar la responsabilidad hacia el otro?

Transparencia y opacidad

La conexión mental parece eliminar barreras, pero la película sugiere que la transparencia absoluta no garantiza una relación mejor. Incluso en la máxima proximidad sigue habiendo zonas oscuras, interpretaciones y malentendidos.

¿Es deseable una transparencia total en un vínculo?
¿Puede haber intimidad sin preservar una parte opaca de uno mismo?
¿Qué pierde una relación cuando desaparece toda distancia?

El otro como sujeto

Uno de los debates de fondo de la película es si Aurora llega a ser tratada como un sujeto pleno o si queda reducida a experiencia, fascinación o objeto de deseo. Ahí está uno de los núcleos éticos del film.

¿Aurora aparece como sujeto o como superficie de proyección?
¿Qué necesita un vínculo para reconocer verdaderamente al otro?
¿Cómo se representa aquí la relación entre deseo y poder?

Arquitectura de la intimidad

Vista dentro de esta sesión, la película permite pensar que la intimidad no es algo natural ni inocente. También tiene estructura, reglas, límites y relaciones de poder. Vanishing Waves muestra qué ocurre cuando esa arquitectura se rompe.

¿Qué sostiene una intimidad ética?
¿Qué papel juegan los límites en la construcción del vínculo?
¿Puede haber relación sin una distancia mínima que proteja a cada sujeto?

Sesión 6. Entrar en el poder: Misoginia, exclusión y miedo a la mujer libre

Cerramos nuestro ciclo 💜 8M: MUJERES Y LUCHAS con una sesión para cuestionarnos qué ocurre cuando las mujeres entran en espacios históricamente definidos por códigos masculinos de poder, pertenencia y autoridad. Qué resistencias aparecen. Qué peajes se exigen. Qué miedos se activan.

Para ello abrimos con el cortometraje Purl y continuamos con la película Cat-Women of the Moon, dos obras muy distintas en tono, época y lenguaje, pero unidas por un mismo fondo: la dificultad de aceptar a la mujer como sujeto autónomo en espacios de decisión, competencia y poder.

El cortometraje Purl y el largometraje Cat Woman of the Moon

Proyectamos primero Purl (Kristen Lester, 2018), un brillante cortometraje de Pixar que, con humor y una gran capacidad de síntesis, muestra cómo funciona la exclusión en un entorno profesional masculinizado. Su protagonista llega a una oficina dominada por hombres y descubre que, para ser aceptada, no basta con tener talento: parece necesario adaptarse al código, borrar la diferencia y aprender a sobrevivir dentro de una cultura hecha a medida de otros.

Después veremos Cat-Women of the Moon (Arthur Hilton, 1953), una pieza de ciencia ficción pulp Serie B que hoy puede leerse como un documento revelador del imaginario misógino de los años cincuenta. Bajo su apariencia extravagante y fantástica, la película proyecta una vieja ansiedad patriarcal: la mujer libre, organizada y no subordinada aparece como amenaza, como seducción peligrosa, como figura que debe ser controlada o neutralizada.

La combinación de ambas obras permite tender un puente entre dos momentos históricos. Purl nos habla de la exclusión contemporánea, más sutil, más corporativa, más integrada en las formas del trabajo y de la pertenencia. Cat-Women of the Moon nos devuelve una versión mucho más cruda, casi caricaturesca, de ese mismo miedo: la fantasía masculina de que una mujer con poder deja de ser aceptable y se convierte en peligro.

Coloquio

En esta sesión hablaremos de techos de cristal, sesgos de pertenencia, masculinización de los espacios profesionales, penalización de la diferencia y miedo patriarcal a la autonomía femenina.

Nos interesa observar cómo las organizaciones, las ficciones y los imaginarios sociales no solo excluyen a las mujeres de ciertos espacios, sino que a menudo las fuerzan a elegir entre dos trampas: asimilarse para encajar o ser leídas como amenaza por no hacerlo.

También reflexionaremos sobre algo muy actual: hasta qué punto el talento femenino transforma las organizaciones no solo por presencia numérica, sino porque cuestiona estilos de liderazgo, formas de relación y culturas de poder que durante mucho tiempo se han dado por naturales.

Acerca de Purl

Purl es un cortometraje animado de Pixar lanzado en 2019, dentro del programa SparkShorts, que explora de forma gráfica y simbólica los desafíos de género y de pertenencia en entornos laborales masculinos. Su estilo combina animación 3D muy pulida con un tono cómico‑dramático que invita a la reflexión sobre la inclusión y la diversidad. La historia se centra en Purl, una bola de lana rosa que consigue un trabajo en una start‑up dominada por hombres, donde sufre exclusión y presión para adaptarse a una cultura homogénea y tóxica. Nos traslada un mensaje crítico sobre estereotipos de género, competitividad masculina y el esfuerzo por “encajar” a costa de la propia identidad.

Purl tiene una duración de unos 8 minutos ha sido producido por Pixar Animation Studios y distribuido por Walt Disney Studios.

La directora Kristen Lester

El corto está dirigido por Kristen Lester, una directora y guionista de animación que trabajó en varios proyectos de Disney y Pixar antes de encabezar Purl. Lester se inspiró en sus propias experiencias como mujer en un entorno técnico y masculino de la industria de la animación, lo que la llevó a construir una historia sobre “lo que cuesta encajar” y cómo los espacios de trabajo pueden llegar a ser excluyentes.

Purl forma parte del programa SparkShorts, pensado para dar voz a creadores emergentes de Pixar y explorar historias muy personales, con presupuestos limitados pero gran impacto temático. La trayectoria de Lester en este corto la ha consolidado como una creadora comprometida con temas de género, diversidad y cambio cultural en el ámbito profesional.

Estreno y crítica

Purl se estrenó el 4 de febrero de 2019 en YouTube, como primera entrega de la iniciativa de cortometrajes SparkShorts de Pixar, antes de llegar a plataformas como Disney+. La estrategia de estrenarlo en una plataforma gratuita fue vista como un paso innovador para democratizar el acceso a contenidos de animación de alta calidad.

La crítica recibió el corto con muy buenas valoraciones, especialmente por su sencillez narrativa y su fuerza temática: la forma en que aborda la exclusión de género, la presión por “adaptarse” a una cultura corporativa machista y el coste de la pertenencia. Muchos medios lo destacaron como una pieza ideal para trabajar en el aula temas de igualdad, diversidad y ambiente laboral, sumando millones de reproducciones en YouTube en poco tiempo.

Acerca de Cat Woman of the Moon

Cat-Women of the Moon (1953) es una sci‑fi de serie B muy barata y muy disfrutable que condensa, casi caricaturescamente, los miedos patriarcales de los 50 ante el poder y la autonomía de las mujeres, justo en pleno auge de la ciencia ficción cinematográfica. Su combinación de astronaves de cartón piedra, mujeres lunares “exóticas” y una única científica terrestre histérica funciona hoy como texto perfecto (y divertido) para hablar de machismo, misoginia y temor al empoderamiento femenino en el Hollywood de posguerra.

La serie B de ciencia ficción de los 50

En los años 50 proliferan en EE. UU. las películas de ciencia ficción de serie B: producciones baratas, muchas veces independientes, que explotan el miedo a la guerra fría, la bomba atómica y lo “desconocido” (alienígenas, mutantes, viajes espaciales). Dentro de este contexto, Cat-Women of the Moon es una producción independiente en blanco y negro con apenas 64 minutos y rodada con recursos muy limitados, distribuida por Astor Pictures.

Estas películas usan la ciencia ficción como contenedor de ansiedades sociales: invasiones, mutantes o civilizaciones ocultas funcionaban como metáforas del comunismo, la desintegración familiar o los cambios de rol de género tras la Segunda Guerra Mundial. Las mujeres “otras” (alienígenas, científicas “raras”, comunidades femeninas aisladas) se convierten en figuras ideales para proyectar el miedo a que el orden patriarcal pierda el control.

Misoginia y “la mujer” en este tipo de películas

En Cat-Women of the Moon el “conflicto” es literalmente una batalla de sexos donde las mujeres, como colectivo, son el peligro. La única mujer de la tripulación terrestre, Helen Salinger, es una científica y navegante, pero está escrita como personaje frágil, emocional, que grita, se desmaya y se preocupa por su aspecto en medio de la misión.

Las mujeres gato lunares son seductoras, manipuladoras y telepáticas, es decir, amenazan a los hombres no por su fuerza física sino por su poder mental y su sexualidad, un cliché recurrente de la época. La película mezcla así el tropo de la “femme fatale” con el de la comunidad femenina perversa que busca dominar a los hombres, lo que refuerza una visión profundamente misógina: las mujeres empoderadas son peligrosas si no están bajo tutela masculina.

Patriarcado, machismo y miedo al empoderamiento femenino

Los 50 son años de tensión entre la vuelta de las mujeres al hogar tras la guerra y su creciente presencia en el trabajo y la ciencia, algo que el propio corpus de sci‑fi B ha analizado extensamente. Cat-Women of the Moon dramatiza ese miedo: una civilización formada solo por mujeres planea utilizar a los hombres como vehículos para escapar de la Luna, conquistar la Tierra y someter también a “sus” mujeres.

Que las cat‑women controlen mentalmente a Helen sugiere que incluso la mujer que accede a la ciencia lo hace por influencia externa, no por mérito propio, reforzando una lógica patriarcal que desconfía de la capacidad autónoma femenina. El final, con el restablecimiento del orden y el fracaso de las mujeres lunares, reafirma simbólicamente el triunfo de la racionalidad masculina sobre la amenaza de un mundo gobernado por mujeres.

Otros casos similares

Varios títulos de serie B de la época reproducen patrones parecidos, casi siempre asociando mujeres poderosas con peligro, desviación o catástrofe:

Queen of Outer Space (1958): planeta dominado por mujeres que odian a los hombres, cuyo orden social se “corrige” tras la llegada de héroes masculinos.

Devil Girl from Mars (1954): una mujer alienígena vestida de cuero llega para reclutar hombres como reproductores, literalmente invirtiendo el rol tradicional, pero presentada como amenaza monstruosa.

Attack of the 50 Foot Woman (1958): una ama de casa traicionada por su marido se transforma en gigante tras un encuentro alienígena; su crecimiento físico es leído como monstruosificación de la mujer enfadada.

En muchas otras (por ejemplo, Project Moonbase o Rocketship X-M) se introduce una mujer profesional, pero casi siempre subordinada, infantilizada o ridiculizada frente a los hombres.

Estas películas, vistas juntas, muestran cómo la sci‑fi B funciona como laboratorio simbólico donde el patriarcado negocia y marca los límites de hasta dónde pueden llegar las mujeres en la ciencia, el espacio o el poder.

Por qué elegir Cat-Women of the Moon

Usar Cat-Women of the Moon como ejemplo es perfecto en un contexto didáctico porque es extremadamente transparente en sus miedos y clichés, pero al mismo tiempo es tan exagerada y torpe que permite tomar distancia con humor. Los diálogos planos, los decorados ridículos, las arañas gigantes de goma y los trajes de las cat‑women hacen visible la construcción artificial del género y del género cinematográfico, lo que facilita el análisis crítico sin solemnidad.

Como pieza, condensa casi todos los elementos problemáticos: una única mujer terrestre “incapaz”, una comunidad femenina demonizada, la idea de que el liderazgo de las mujeres lleva al desastre y la necesidad de reponer el orden masculino. Por eso funciona muy bien como referencia divertida de serie B para abrir debates sobre patriarcado, machismo, miedo al empoderamiento femenino y representación de las mujeres en la sci‑fi clásica.

Breve descripción de la obra

Cat-Women of the Moon es una película estadounidense independiente de ciencia ficción en blanco y negro dirigida por Arthur Hilton y producida por Jack Rabin y Al Zimbalist. Dura unos 64 minutos y está protagonizada por Sonny Tufts, Victor Jory y Marie Windsor, entre otros; en España se distribuyó como Las mujeres gato de la luna.

El estilo visual mezcla decorados de cartón piedra, una nave espacial equipada con mesas y sillas de oficina y cavernas lunares iluminadas teatralmente, con efectos especiales muy modestos (arañas gigantes, paisajes pintados). El tema principal combina la exploración espacial con el encuentro de una civilización femenina oculta que representa a la vez el peligro y la fascinación por lo femenino “liberado”.

Sinopsis

En un futuro cercano, una pequeña tripulación viaja a la Luna en una misión científica, liderada por el comandante y acompañada por la navegante Helen Salinger, única mujer del grupo. A través de comunicaciones telepáticas previas al viaje, una raza de mujeres lunares ha estado controlando inconscientemente a Helen, guiándola para que trace la ruta exacta que lleve la nave a su ciudad subterránea.

Una vez en la Luna, los astronautas descubren una civilización formada solo por mujeres, las cat‑women, que sobreviven en cavernas con atmósfera respirable y pretenden robar la nave para llegar a la Tierra. Su plan: controlar a las mujeres de la Tierra y, a través de ellas, dominar por completo el planeta, utilizando su poder mental y su atractivo para manipular a los hombres.

Las cat‑women intentan seducir y enfrentar a los miembros masculinos de la tripulación mientras manipulan a Helen como intermediaria, pero finalmente la misión terrestre se rebela, frustra sus planes y huye de la Luna, restaurando el orden patriarcal.

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film202677.html

Acerca del director Arthur Hilton

Arthur Hilton fue un director y montador británico‑estadounidense con una carrera principalmente televisiva y en producciones de bajo presupuesto. Cat-Women of the Moon es su trabajo más recordado dentro del largometraje de ficción, justamente por su condición de culto camp y su lugar en la historia de la sci‑fi en 3D.

Hilton se mueve dentro de los códigos industriales de la época: puesta en escena funcional, ritmo rápido, narración directa, sin grandes alardes formales, ajustándose a los límites económicos de la producción. Esto hace que la película sea interesante más por lo que revela de su contexto (ideas de género, imaginario científico popular) que por virtuosismo autoral.

Estreno y crítica

La película se estrenó en 1953 en Estados Unidos, con un lanzamiento en Los Ángeles el 3 de septiembre, aprovechando la moda del cine en 3D que intentaba competir con la televisión. Fue distribuida por Astor Pictures como un producto comercial rápido, frecuentemente en programas dobles junto a otros títulos de género.

En su momento, la crítica la trató como un entretenimiento menor, y hoy suele aparecer en listados de “malas películas” o curiosidades de culto, con valoraciones bajas en agregadores como IMDb y Rotten Tomatoes. Sin embargo, desde la teoría fílmica y los estudios de género se ha revalorizado como texto revelador de las tensiones sobre las mujeres en la ciencia y el espacio en los años 50, un ejemplo paradigmático de “science in skirts” estudiado por autoras como Bonnie Noonan.

Los temas de debate

Pertenecer o desaparecer

En Purl, la integración en el espacio profesional parece exigir mimetización. ¿Qué coste psíquico y simbólico tiene adaptarse a una cultura laboral hecha desde parámetros masculinos?

El poder femenino como amenaza

En Cat-Women of the Moon, la mujer autónoma no aparece como interlocutora legítima, sino como figura seductora, peligrosa y sospechosa. ¿Qué nos dice eso sobre la misoginia de época? ¿Y qué restos de esa mirada siguen vivos hoy?

Del sexismo explícito al sexismo estructural

La sesión permite ver dos formas distintas de exclusión: una más grotesca, casi delirante, y otra más pulida, integrada en la cultura corporativa y en el lenguaje de la normalidad.

Techo de cristal y cultura organizacional

No se trata solo de llegar, sino de poder permanecer sin renunciar a la propia voz. ¿Qué impide realmente el acceso de las mujeres a los espacios de decisión? ¿La falta de oportunidades, los sesgos, la hostilidad cultural, la penalización del liderazgo femenino?

Transformar las organizaciones

Cuando las mujeres entran en espacios tradicionalmente masculinos, no solo ocupan un lugar: también desestabilizan inercias, cuestionan jerarquías y obligan a repensar qué entendemos por autoridad, competencia y liderazgo.

Preguntas para el debate

¿Qué mecanismos de exclusión aparecen en Purl y por qué resultan tan reconocibles?
¿Hasta qué punto encajar en una organización implica renunciar a una parte de una misma?
¿Qué temores masculinos proyecta Cat-Women of the Moon sobre la mujer libre?
¿Por qué tantas ficciones han representado históricamente a la mujer con poder como amenaza?
¿Qué diferencias hay entre la misoginia visible de los años cincuenta y la misoginia más sutil de hoy?
¿Se sigue castigando de forma distinta el liderazgo de una mujer frente al de un hombre?
¿Qué significa realmente transformar un espacio de poder: entrar en él o cambiar sus reglas?

Sentido de la sesión

Esta última sesión cierra el ciclo mirando una lucha que sigue plenamente abierta: la de ocupar espacios sin pedir permiso, sin desaparecer dentro de ellos y sin aceptar que la autoridad femenina tenga que justificarse más que la masculina.

Porque una cosa es permitir la entrada de las mujeres en el poder. Otra, muy distinta, es aceptar de verdad lo que su presencia puede cambiar.

Planning de la velada

El punto de encuentro será en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) el próximo martes a las 20:00h.
Las veladas se dividirán en tres partes. La primera media hora la dedicaremos a tomar algo, a presentar la película y a conocernos. Después a las 20:30h tendremos la proyección. Todas las proyecciones se realizan en VOSE. Para finalizar tendremos un coloquio que podrá alargar hasta la medianoche.

¿Cómo será el coloquio?

Los encuentros son participativos y queremos conocer vuestra opinión para que se pueda generar un debate abierto y constructivo. No es necesario conocimiento de cine para participar y es más, huimos del conversador pedante ya que para ellos tenemos a la wikipedia. ¡Queremos que cada martes seamos capaces de generar algo fantástico y diferente!. ¡Queremos saber lo que sientes y que seas capaz de contarlo!
A partir del tema de discusión y de lo visto en la película, las historias personales son bienvenidas y además, son una buena forma de dar a conocer lo que pensamos y lo que sentimos. ¡Nuestro deseo es que participes y seas activo!
Cine y el debate siempre van de la mano, y por eso queremos que te hagas fan de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

El coste de inscripción a la sesión de debate y coloquio es gratuito para los socios de Happening Madrid y para el resto aquello con lo que deseéis y podáis participar (5€ generalmente por bizum al 654805437

Ángel ([https://wa.me/+34640743115](https://wa.me/+34640743115))
María ([https://wa.me/+3463063998](https://wa.me/+3463063998))
Las plazas son muy limitadas

¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?

¿Qué es Happening Madrid?

¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Terroríficamente divertidas. Comedias de Terror este mes de noviembre en nuestro Cine Debate “Un conejo con ojo”

  1. La peliculas y los temas
    1. 🐺 An American Werewolf in London (John Landis, 1981). Metamorfosis, culpa y humor negro.
    2.  Evil Dead II (Sam Raimi, 1987). Exceso, cuerpo, delirio
    3. 🧛 What We Do in the Shadows (Taika Waititi & Jemaine Clement, 2014). La inmortalidad doméstica.
    4. 👠 The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975). Transgresión, · identidad, ritual
  2. An American Werewolf in London (John Landis, 1981). Metamorfosis, culpa y humor negro
    1. Acerca de
    2. Sinopsis
    3. El debate. Los temas de An American Werewolf in London
      1. La metamorfosis y el cuerpo como enemigo
      2. La culpa y la herencia de la violencia
      3. El humor como defensa frente al horror
      4. El choque cultural
      5. El deseo reprimido
      6. La soledad del condenado
    4. Las preguntas para el debate
    5. Ficha
    6. Trailer
    7. Historia de la película
      1. Recepción de la crítica
      2. Éxito comercial
      3. Cómo se convierte en película de culto
      4. Qué significa para el cine actual
      5. Influencia en otras películas y directores
      6. En resumen
    8. La banda sonora de An American Werewolf in London
    9. Acerca del director
  3. 🧛 What We Do in the Shadows (Taika Waititi & Jemaine Clement, 2014). La inmortalidad doméstica.
    1. Acerca de
    2. Sinopsis
    3. El debate. Los temas de What We Do in the Shadows
      1. Desmitificando al monstruo
      2. La convivencia y la eternidad
      3. El choque entre lo antiguo y lo moderno
      4. El humor como medicina frente al miedo
      5. El monstruo como espejo social
    4. Preguntas para el debate
    5. La banda sonora de What We Do in the Shadows (2014)
    6. Historia de la película
      1. Recepción crítica
      2. Éxito comercial
      3. Película de culto
      4. Qué significa para el cine actual
      5. Influencia en otras películas y directores
      6. En resumen
    7. Ficha
    8. Tráiler
    9. Acerca de los directores
  4. 🪓 Evil Dead II (Sam Raimi, 1987). Exceso, cuerpo y delirio
    1. Acerca de
    2. Sinopsis
    3. Los temas principales de Evil Death II
      1. El cuerpo y la transformación
      2. El humor en el terror
      3. El mal como presencia abstracta
      4. El héroe accidental
      5. El estilo visual
    4. Preguntas para el debate
    5. La banda sonora
    6. Historia de Evil Death II
      1. Producción y rodaje
      2. Recepción y legado
      3. Importancia en el cine contemporáneo
    7. Ficha
    8. Tráiler
    9. Sobre el director
  5. The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975). Transgresión, · identidad, ritual
    1. Acerca de
    2. Sinopsis
    3. Temas que aborda The Rocky Horror Picture Show
    4. El debate. Preguntas para reflexionar:
    5. Historia de la película The Rocky Horror Picture Show 
      1. Recepción de la crítica
      2. Éxito comercial y cultural
      3. Cómo se convirtió en película de culto
      4. Qué significa para el cine actual
      5. Influencia en otras películas y directores
      6. En resumen
    6. Ficha de The Rocky Horror Picture Show
    7. Trailer
    8. Banda sonora
    9. Acerca del director
  6. Punto de encuentro y planning de la velada
  7. ¿Cómo será el coloquio?
  8. ¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

En el mes de noviembre en nuestre Cine Debate “Un conejo con ojo” combinamos humor con terror para traeros un ciclo de cuatro películas “Terroríficamente divertidas”. Comenzaremos el martes cuatro con An American Werewolf in London (Un hombre lobo americano en Londres) el clásico de 1981 del director John Landis.  AL segunda entrega para el 11 de noviembre será What We Do in the Shadows (Lo que hacemos en las sombras) del año 2014 y dirigida por Taika Waititi & Jemaine Clement. El martes 21 tendrá su turno Evil Dead II(Terrorificamente muertos) de Sam Raimi del año 1987. Cerramos el ciclo con The Rocky Horror Picture Show el clásico de culto del año 1975 dirigido por Jim Sharman

¡Nos esperan unas divertidísimas y aterradoras veladas de cine y charla!

Te esperamos cada martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir maravillosa películas y debates. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

La peliculas y los temas

🐺 An American Werewolf in London (John Landis, 1981). Metamorfosis, culpa y humor negro.

¿Qué hace que este film mantenga su equilibrio entre el miedo y la comedia sin volverse parodia?
¿La transformación del protagonista es castigo, liberación o simple destino biológico?
¿El humor atenúa el horror o lo hace más humano?

 Evil Dead II (Sam Raimi, 1987). Exceso, cuerpo, delirio

¿Por qué el humor físico resulta tan efectivo en medio del gore?
¿Dónde termina el terror y empieza la autoparodia?
¿Es Ash un héroe o un payaso trágico del caos?

🧛 What We Do in the Shadows (Taika Waititi & Jemaine Clement, 2014). La inmortalidad doméstica.

¿Qué revela esta comedia sobre nuestra necesidad de normalizar incluso lo monstruoso?
¿Se burla de los vampiros o los humaniza?
¿Qué queda del mito cuando lo convertimos en rutina?

👠 The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975). Transgresión, · identidad, ritual

¿Por qué esta película sigue siendo un acto de liberación medio siglo después?
¿Es una parodia del terror o un himno al exceso como forma de libertad?
¿Qué lugar ocupa el público: espectador, creyente o cómplice?

An American Werewolf in London (John Landis, 1981). Metamorfosis, culpa y humor negro

Acerca de

Abrimos el ciclo de noviembre “Terroríficamente Divertidas” con An American Werewolf in London (Un hombre lobo americano en Londres) , el clásico de John Landis que combinó el mito del hombre lobo con una mezcla de comedia negra, romance trágico y terror visceral. Estrenada en 1981, fue una rareza en su tiempo: una película capaz de hacer reír, pero también de helarte la sangre.

Landis, conocido por su sentido del ritmo cómico, encontró aquí el equilibrio imposible entre el horror puro y la ironía británica. Dos jóvenes americanos recorren a pie los páramos de Yorkshire y, tras un ataque de una criatura salvaje, uno de ellos muere y el otro sobrevive… para descubrir que lleva dentro la maldición del licántropo. Lo que sigue no es solo una historia de terror, sino una comedia macabra sobre la culpa, la transformación y el instinto reprimido.

En An American Werewolf in London, el humor surge del desconcierto que produce ver cómo lo cotidiano se corrompe por lo sobrenatural. Lo que parece una broma cruel del destino se convierte en una parábola sobre la pérdida del control y la imposibilidad de huir de lo que somos.

Sinopsis

David y Jack son dos amigos estadounidenses que viajan por Inglaterra haciendo autostop. En mitad de la noche llegan a un pueblo donde son recibidos con frialdad en un pub cuyo nombre The Slaughtered Lamb. Pese a las advertencias, se internan en la niebla y son atacados por una criatura monstruosa. Jack muere, David sobrevive con heridas que pronto revelan su verdadera naturaleza. Mientras su amigo reaparece desde el más allá para advertirle, David intenta aferrarse a una vida normal en Londres… hasta que la luna llena reclama su precio.

El debate. Los temas de An American Werewolf in London

La película entrelaza humor, horror y tragedia. Algunos de los temas que de los que hablaremos son:

La metamorfosis y el cuerpo como enemigo

La transformación física es un momento de máxima angustia. El humor se congela y el cuerpo se convierte en una cárcel.

La culpa y la herencia de la violencia

Nuestro protagonista, David, no elige su destino, pero debe cargar con el peso de cada muerte.

El humor como defensa frente al horror

Las bromas de Jack o la ironía de las situaciones no alivian, sino que subrayan el absurdo de lo inevitable.

El choque cultural

Un americano perdido en la tradición inglesa del horror gótico: el extranjero como monstruo literal.

El deseo reprimido

La relación entre David y la enfermera Alex es tan tierna como trágica; el deseo humano convive con el animal interior.

La soledad del condenado

La licantropía más que castigo divino se convierte en un aislamiento existencial.

Las preguntas para el debate

¿Qué simboliza la transformación del protagonista: el despertar de la violencia, la pérdida de identidad o la naturaleza humana desatada?
¿El humor ayuda a sobrellevar el horror o lo vuelve más inquietante?
¿Hasta qué punto el film ridiculiza o dignifica el mito del hombre lobo?
¿Qué relación hay entre el deseo, la culpa y la transformación?
¿Por qué la película nos hace empatizar con el monstruo y no con los humanos?
¿Podemos leer la historia como una metáfora del trauma o de la adolescencia —ese momento en que el cuerpo cambia y asusta?
¿Qué aporta el tono británico al humor negro del relato?
¿Por qué el final, tan brutal, resulta inevitablemente melancólico?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film949999.html

Trailer

Historia de la película

John Landis escribió el guion de An American Werewolf in London en 1969, cuando tenía apenas dieciocho años y trabajaba como asistente en Yugoslavia durante el rodaje de Kelly’s Heroes. Inspirado por un entierro gitano que presenció —en el que los aldeanos cubrieron el cuerpo con ajo y sellaron la tumba con cadenas “para que no saliera”—, Landis concibió una historia donde el terror y la risa podían convivir sin traicionarse. Pasarían más de diez años antes de que los estudios se atrevieran a financiarla: nadie entendía cómo una película podía ser demasiado divertida para ser de terror, y demasiado sangrienta para ser comedia.

Finalmente, en 1981, con el éxito de Animal House y The Blues Brothers, Landis consiguió la luz verde para su proyecto. Rodó entre Gales y Londres con un presupuesto de unos 10 millones de dólares. Los efectos especiales quedaron a cargo de Rick Baker, cuyo trabajo en la transformación de David (David Naughton) a lobo cambió para siempre la historia del maquillaje cinematográfico: fue tan innovador que la Academia creó un nuevo premio, el Oscar al Mejor Maquillaje, solo para reconocer su logro.

Recepción de la crítica

En su estreno, An American Werewolf in London dividió a la crítica. Algunos la consideraron una blasfemia tonal; otros, una genialidad. The New York Times la describió como “una sátira brillante escondida en una pesadilla”, mientras The Guardian la tachó de “groseramente desequilibrada”. Sin embargo, Roger Ebert la defendió como una obra de terror moderna con un sentido del humor cruelmente humano.
El público, en cambio, la entendió de inmediato: se rieron, se asustaron, y salieron del cine tarareando Blue Moon.

Éxito comercial

Estrenada el 21 de agosto de 1981, la película fue un éxito rotundo en taquilla. Recaudó más de 60 millones de dólares en todo el mundo —seis veces su presupuesto— y se mantuvo semanas entre las más vistas tanto en EE. UU. como en Reino Unido. Su mezcla de horror gráfico, ironía pop y banda sonora compuesta solo por canciones que mencionan la luna (de Sam Cooke a Creedence Clearwater Revival) se volvió irresistible para el público joven.

Cómo se convierte en película de culto

Con el tiempo, la película encontró su lugar más allá del éxito comercial. En los noventa y dos mil, las proyecciones en cines de medianoche, las ediciones especiales en VHS y luego en Blu-Ray consolidaron su estatus de culto. El humor negro, los efectos prácticos de Baker y el retrato melancólico del monstruo resonaron con una generación que buscaba ironía sin perder emoción.
An American Werewolf in London no solo modernizó al hombre lobo; lo volvió trágico, cómico y profundamente humano. Esa mezcla —tan improbable— es lo que mantiene viva su mitología.

Qué significa para el cine actual

Hoy se considera una de las película que marcó el paso del horror clásico al horror moderno. La película demostró que el género de terror podía combinarse con la comedia sin caer en la parodia. Su tono —a medio camino entre la tragedia y la carcajada— anticipa la sensibilidad del cine contemporáneo. Además, An American Werewolf in London fue pionera en tratar la transformación física con realismo doloroso, abriendo el camino al body horror psicológico y emocional.

Influencia en otras películas y directores

Edgar Wright (director de Shaun of the Dead) ha citado la película como su modelo perfecto de comedia de terror equilibrada.

John Landis influenció a Sam Raimi, cuyo Evil Dead II repite esa combinación de slapstick y horror visual.

Neill Blomkamp, Guillermo del Toro y Jordan Peele han reconocido su deuda con la forma en que Landis usa el humor para revelar el miedo social y la violencia reprimida.

La transformación de David inspiró directamente los efectos de The Thing (1982) de John Carpenter y The Fly (1986) de David Cronenberg.

En la cultura popular, desde Thriller (el videoclip de Michael Jackson, también dirigido por Landis) hasta Teen Wolf, su sombra se extiende sobre toda representación del monstruo como víctima.

En resumen

An American Werewolf in London, aparte de ser unapelícula de terror con toques de humor es una reflexión disfrazada de broma sobre la culpa, el deseo y el miedo a uno mismo. Un film que enseñó que reírse del monstruo más real pero no menos aterrador.

La banda sonora de An American Werewolf in London

Toda la banda sonora de An American Werewolf in London está compuesta por canciones que mencionan la luna. Mientras David se desintegra entre culpa, deseo y pelaje, suena un jukebox cósmico sobre romanticismo lunar y transformaciones inevitables.

“Blue Moon” – Bobby Vinton (1961)
Suena en los créditos iniciales. Melosa, casi empalagosa, establece el tono de humor negro: el romanticismo de una balada sobre amor perdido frente a un ataque salvaje en los páramos.

“Bad Moon Rising” – Creedence Clearwater Revival (1969)
Acompaña una de las escenas más inquietantes: David, ajeno a lo que le espera, se prepara para transformarse. El estribillo (“I see a bad moon rising”) funciona como profecía y burla a la vez.

“Moondance” – Van Morrison (1970)
Suena durante la escena amorosa entre David y Alex. La luna aquí deja de ser presagio para volverse erotismo: un baile antes de la condena.

“Blue Moon” – Sam Cooke (1960)
Reaparece en versión soul, envolviendo la soledad del protagonista con una calidez engañosa.

“Blue Moon” – The Marcels (1961)
Cierra la película. La versión más festiva y absurda del tema suena justo después del desenlace más trágico, en un contraste brutal: la risa del destino sobre los créditos.

El uso de estas canciones no es casualidad. Landis sustituye la partitura orquestal típica de las películas de terror de entonces por música popular que ironiza sobre la tragedia. Es como si la radio siguiera sonando indiferente al sufrimiento del monstruo convirtiendo en horror en sátira.

Acerca del director

John Landis (Chicago, 1950) es uno de los grandes nombres del cine comercial estadounidense de los años 80. Se formó trabajando como asistente en rodajes europeos antes de debutar con Schlock (1973). Alcanzó fama mundial con las comedias National Lampoon’s Animal House (1978) y The Blues Brothers (1980), que definieron el humor anárquico de su generación.

Con An American Werewolf in London (1981) fusionó terror y comedia como nadie había hecho antes, abriendo camino a un nuevo tipo de horror híbrido. También dirigió el videoclip Thriller de Michael Jackson (1983), el más influyente de la historia, y películas como Trading Places (1983) o Coming to America (1988).

Landis es celebrado por su dominio del ritmo cómico, su amor por la cultura pop y su capacidad para convertir lo grotesco en espectáculo.

🧛 What We Do in the Shadows (Taika Waititi & Jemaine Clement, 2014). La inmortalidad doméstica.

Acerca de

Dentro del ciclo “Terroríficamente divertidas” llega este próximo martes What We Do in the Shadows (Lo que hacemos en las sombras), la comedia vampírica de culto firmada por Jemaine Clement y Taika Waititi. Rodada como un falso documental, muestra la vida cotidiana de cuatro vampiros que comparten piso en Wellington, Nueva Zelanda. Conviven entre facturas, tareas domésticas y fiestas del inframundo. Son inmortales, pero también torpes, narcisistas y ridículamente humanos.

La película desmitifica el horror con un humor absurdo y melancólico: los vampiros no dominan la noche, la sobreviven. Entre peleas por los platos sin fregar y rivalidades con hombres lobo (“no hombres perro”), aflora una ternura inesperada hacia estos seres eternamente fuera de lugar.

Sinopsis

Viago, Vladislav, Deacon y Petyr son vampiros que viven juntos desde hace siglos. Un equipo de documentalistas los sigue para mostrar su día a día: cómo se visten sin reflejo, cómo intentan entrar en clubes sin ser invitados o cómo lidian con la modernidad. Todo cambia cuando convierten accidentalmente en vampiro a un joven mortal, Nick, que les abre las puertas del siglo XXI —redes sociales incluidas—. Pero la inmortalidad, entre tareas del hogar y noches de ligoteo, resulta menos glamourosa de lo esperado.

El debate. Los temas de What We Do in the Shadows

Desmitificando al monstruo

El vampiro deja de ser símbolo de poder o deseo para volverse una figura patética, doméstica, casi entrañable.

La convivencia y la eternidad

La inmortalidad no libra de los conflictos de pareja, del tedio o del desorden compartido.

El choque entre lo antiguo y lo moderno

Las sombras góticas se disuelven bajo la luz de la era digital: selfies, internet, fiestas techno.

El humor como medicina frente al miedo

La comedia revela la fragilidad del mito: reírse de lo eterno es quizá la forma más humana de enfrentarlo.

El monstruo como espejo social

Los vampiros, marginados por naturaleza, encarnan la soledad y la necesidad de pertenecer en un mundo que ya no los entiende.

Preguntas para el debate

¿Hasta qué punto el humor desacraliza o actualiza el mito vampírico?
¿Son los personajes caricaturas o retratos fieles de la soledad moderna?
¿Qué nos dice la película sobre la convivencia y el tiempo compartido?
¿Se puede seguir siendo un “monstruo” en una sociedad que ya banaliza el horror?

La banda sonora de What We Do in the Shadows (2014)

La banda sonora de What We Do in the Shadows (2014) es una mezcla de humor, exotismo y melancolía que acompaña el periplo de los vampiros de Wellington en su rutina tragicómica. Un collage de canciones que van desde lo folclórico al pop irónico.

El tema central es “You’re Dead” de Norma Tanega (1966), una joya olvidada del folk-rock estadounidense que el film rescató del olvido. Con su ritmo ligero y su letra (“Don’t sing if you want to live long”) se convierte en un himno, que fúnebre y juguetón es una perfecta síntesis del espíritu de la película: la muerte como compañera cotidiana, el humor como defensa frente al vacío.

A su lado aparecen piezas como “Skocne” de The Black Ox Orkestar, con su aire de música klezmer que evoca la antigüedad y el nomadismo de estos vampiros anacrónicos, o temas de The Phoenix Foundation, banda neozelandesa responsable de varios cortes instrumentales que aportan textura y ritmo a la vida nocturna de Wellington.

El resultado es una banda sonora que funciona como un espejo sonoro del film: una mezcla entre lo antiguo y lo contemporáneo, lo solemne y lo absurdo.

Historia de la película

Clement y Waititi partieron de un corto homónimo rodado en 2005. Tras casi una década de desarrollo y financiación independiente, el largo se estrenó en 2014 en Sundance y conquistó a crítica y público con su mezcla de humor seco, gore artesanal y sátira de reality show. El rodaje fue en gran parte improvisado: los actores trabajaron sin guion cerrado, construyendo los gags a partir de situaciones reales del día a día.

Recepción crítica

La prensa la aclamó por reinventar la comedia de terror. Variety la llamó “una joya de humor muerto-vivo”; The Guardian la describió como “una lección de inteligencia disfrazada de broma”. En Rotten Tomatoes supera el 95% de valoraciones positivas.

Éxito comercial

Con apenas 1,6 millones de dólares de presupuesto, recaudó más de 7 en todo el mundo, convirtiéndose en fenómeno global gracias al boca a boca y a su humor universal.

Película de culto

El film dio pie a una saga inesperada: la serie homónima (2019–), premiada y aún en emisión, que amplía su universo con nuevos personajes. Sus diálogos se citan, sus memes circulan, y su tono marca un nuevo canon para la comedia sobrenatural.

Qué significa para el cine actual

What We Do in the Shadows confirmó el talento de Waititi, futuro autor de Jojo Rabbit y Thor: Ragnarok, y revitalizó el género vampírico sin necesidad de romanticismo. Su mirada tragicómica sobre la inmortalidad —más cerca del piso compartido que del castillo gótico— inauguró una corriente de terror cotidiano que hoy impregna series y películas de autor.

Influencia en otras películas y directores

La combinación de documental, sátira y horror inspiró obras como The Office of the Dead, Only Lovers Left Alive de Jarmusch, o incluso Renfield. Edgar Wright y Jordan Peele han citado su ingenio estructural como referente de cómo abordar géneros con ironía sin perder respeto por sus mitos.

En resumen

Una comedia negra que demuestra que los monstruos, con siglos encima, siguen preocupándose por las mismas nimiedades que nosotros. What We Do in the Shadows no se ríe del horror, sino con él. Es la prueba de que la inmortalidad también pasa por el absurdo.

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film493854.html

Tráiler

Acerca de los directores

Jemaine Clement (Nueva Zelanda, 1974) y Taika Waititi (Nueva Zelanda, 1975) se conocieron en la universidad y formaron el dúo cómico The Humourbeasts. Su estilo combina humor seco, parodia cultural y ternura bajo el absurdo. Waititi, más tarde ganador del Oscar por Jojo Rabbit, ha convertido la ironía melancólica en su firma. Clement, por su parte, es también músico y actor (Flight of the Conchords).
Ambos representan una generación que entendió que reírse de los monstruos es la mejor forma de recordar que alguna vez lo fuimos.

🪓 Evil Dead II (Sam Raimi, 1987). Exceso, cuerpo y delirio

Acerca de

Dentro del ciclo “Terroríficamente divertidas” os traemos esta semana Evil Dead II, dirigida por Sam Raimi. Estrenada en 1987, esta película mezcla terror, comedia y efectos especiales artesanales en una propuesta visual que se convirtió en referente del género. Más que una secuela, es una nueva versión del primer Evil Dead (1981), con mayor presupuesto, un tono más irónico y un ritmo vertiginoso.

Bruce Campbell interpreta a Ash Williams, un joven que regresa a una cabaña aislada donde, tras escuchar una grabación con pasajes del Necronomicon Ex-Mortis, despierta una fuerza demoníaca. El resultado es una sucesión de escenas extremas en las que el protagonista lucha contra espíritus, objetos poseídos y su propia mente.

Sinopsis

Ash y su novia Linda se alojan en una cabaña en medio del bosque. Allí descubren una grabación de un arqueólogo leyendo el Libro de los Muertos, lo que desata la posesión de los cuerpos y el caos sobrenatural. Ash intenta sobrevivir en un entorno que se vuelve hostil: puertas que se mueven solas, muebles que se ríen, sangre por todas partes.

A lo largo de la noche llegan nuevos personajes, pero la amenaza ya ha tomado el control. La película mantiene una tensión constante entre el horror y el humor físico, con una narrativa que combina el ritmo del cómic con la energía del cine experimental.

Los temas principales de Evil Death II

El cuerpo y la transformación

El cuerpo humano aparece como espacio de lucha y deformación, elemento central del horror físico.

El humor en el terror

Raimi utiliza la exageración y el absurdo como forma de aliviar la tensión y mantener el ritmo.

El mal como presencia abstracta

la amenaza no tiene rostro ni explicación; es una fuerza invisible que domina el espacio.

El héroe accidental

Ash evoluciona de víctima a figura central del género, caracterizado por su resistencia y su humor.

El estilo visual

el movimiento de cámara se convierte en protagonista, representando la energía descontrolada del mal.

Preguntas para el debate

¿Por qué Evil Dead II logra equilibrar el miedo y la risa sin perder tensión?

¿Qué aporta su lenguaje visual al cine de terror moderno?

¿Puede considerarse una parodia del propio género o una evolución dentro de él?

La banda sonora

Joseph LoDuca compone una música que combina orquesta, sintetizadores y sonidos ambientales. El resultado es una partitura que refuerza tanto las escenas de terror como las de humor grotesco. Los efectos sonoros —voces distorsionadas, risas, golpes— actúan como parte de la atmósfera, integrados en la narración sonora.

Historia de Evil Death II

Producción y rodaje

Después del éxito del primer Evil Dead, Raimi y Bruce Campbell repitieron colaboración con un presupuesto mayor y la producción de Dino De Laurentiis. El rodaje se realizó en Carolina del Norte, en condiciones técnicas complejas debido a la cantidad de efectos prácticos y maquillaje. Raimi empleó innovaciones en cámara y montaje para intensificar la sensación de movimiento.

Recepción y legado

En su estreno, la película sorprendió por su tono autoparódico y su creatividad visual. Con el tiempo se consolidó como una de las obras más influyentes del cine de terror moderno. Críticos como los de Empire o The New York Times destacaron su originalidad y su mezcla de géneros.

El éxito posterior dio lugar a Army of Darkness (1992) y a la serie Ash vs Evil Dead (2015–2018).

Importancia en el cine contemporáneo

Evil Dead II redefinió la forma de entender el terror en los años ochenta, abriendo paso a un estilo más autorreferencial y dinámico. Su influencia se percibe en directores como Peter Jackson, Edgar Wright o Robert Rodriguez, y en películas que combinan humor y horror como Shaun of the Dead o Cabin in the Woods.

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film216255.html

Tráiler

Sobre el director

Sam Raimi (Michigan, 1959) es un cineasta estadounidense conocido por su estilo visual enérgico y su capacidad para unir humor y terror. Tras dirigir Evil Dead (1981) y Evil Dead II (1987), alcanzó gran reconocimiento con Spider-Man (2002–2007). Su obra se caracteriza por el uso de cámara dinámica, montaje acelerado y una visión creativa del miedo como espectáculo cinematográfico.

The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975). Transgresión, · identidad, ritual

Acerca de

La cuarta entrega del ciclo “Terroríficamente divertidas” es  The Rocky Horror Picture Show (El show de terror de Rocky), el clásico de Jim Sharman que revolucionó el cine musical y de culto con una mezcla irreverente de ciencia ficción, humor absurdo y horror camp. Estrenada en 1975, la película fue una rareza en su tiempo: un espectáculo capaz de desafiar normas sociales tradicionales y construir un universo de liberación sexual y expresividad sin precedentes.

Sharman, junto con el creador Richard O’Brien, logra equilibrar la extravagancia visual con una crítica social velada. Dos recién prometidos, Brad y Janet, sufren una avería y buscan refugio en un castillo habitado por el extravagante Dr. Frank-N-Furter, un científico travesti que ha creado a Rocky Horror, un hombre perfecto. Lo que sigue es un viaje a lo surrealista y camp donde lo cotidiano se trastoca en una fiesta de identidad y deseo desbordado.

Sinopsis

Brad y Janet, una pareja tradicional y conservadora, se ven atrapados en la noche más inesperada de sus vidas al llegar por accidente al castillo del Dr. Frank-N-Furter. Allí participan en una extravagante convención donde la sexualidad se libera sin tabúes y la cultura camp explota en números musicales y personajes excéntricos. Frank-N-Furter seduce a ambos jóvenes, presentando a su creación Rocky Horror, mientras la fiesta da paso a la revelación, la violencia y finalmente la destrucción por parte de sus sirvientes Riff Raff y Magenta, originarios de la galaxia Transilvania.

Temas que aborda The Rocky Horror Picture Show

Identidad y liberación sexual: Un cuestionamiento radical de las normas de género y sexualidad.

  • La cultura camp como celebración y crítica social.
  • Parodia del cine B, ciencia ficción y horror clásicos.
  • La ruptura de paradigmas conservadores a través del humor y la extravagancia.
  • El poder del deseo y la transformación como motores de la historia.

El debate. Preguntas para reflexionar:

¿Qué simboliza Frank-N-Furter como figura de la liberación y subversión?
¿Hasta qué punto The Rocky Horror Picture Show desafía o reafirma estereotipos?
¿Cómo influye la cultura camp en la recepción de la película?
¿Es Frank-N-Furter un monstruo, un héroe o ambas cosas?
¿Qué papel juega el espectador en la experiencia interactiva que ofrece esta película de culto?

Historia de la película The Rocky Horror Picture Show 

The Rocky Horror Picture Show se estrenó en 1975 y no fue un éxito inmediato, pero el boca a boca y las sesiones de medianoche la convirtieron en un fenómeno que trasciende generaciones. El carisma de Tim Curry como Frank-N-Furter es icónico. La película ha inspirado incalculables representaciones teatrales, celebraciones y una comunidad de seguidores que mantienen vivo su legado.

La película nace del musical original creado por Richard O’Brien y fue dirigida por Jim Sharman, quien junto a su equipo logró trasladar al cine un espectáculo que desafiaba las convenciones. En una época de restricciones morales, la audacia de la cinta fue inusual, pero la libertad creativa y temática que ofrecía resultó revolucionaria para su tiempo, abriendo camino para la representación queer y la cultura camp en el cine.

Recepción de la crítica

En su estreno, la película dividió opiniones, siendo alabada por su originalidad y criticada por su contenido poco convencional. A lo largo de los años, ha sido revalorizada como una obra maestra de culto, con su mezcla de humor, música y provocación humana como elemento clave para crear una comunidad que celebra la diversidad y la irreverencia.

Éxito comercial y cultural

Aunque no fue un éxito inmediato en taquilla, The Rocky Horror Picture Show se consolidó como película de culto con proyecciones en cines de medianoche y un público que interactúa con la cinta, haciendo de cada sesión una experiencia colectiva única. Su banda sonora, llena de canciones pegadizas y números icónicos, es parte fundamental de su encanto.

Cómo se convirtió en película de culto

El fenómeno de las proyecciones interactivas supuso que la película no solo se viera sino se viviera, con disfraces, diálogos y actuaciones simultáneas en las salas. Este tipo de vínculo con el público reforzó su esencia de celebración de la diferencia y libertad.

Qué significa para el cine actual

The Rocky Horror Picture Show es un referente imprescindible en la representación queer, el cine musical y el camp. Mostró que el cine puede ser un espacio de liberación, cuestionamiento y transformación social mediante el humor y la extravagancia.

Influencia en otras películas y directores

El legado de Rocky Horror se puede rastrear en el cine independiente, las representaciones teatrales queer y el cine musical moderno. Su influencia cultural atraviesa géneros y generaciones. Figuras icónicas como John Cameron Mitchell y directores de cine queer citan la película como un icono que cambió las reglas del cine.

En resumen

The Rocky Horror Picture Show es mucho más que una comedia musical o una película de terror: es una reflexión festiva sobre la identidad, la liberación y la celebración radical de la diferencia que sigue inspirando y reuniendo a un público diverso y apasionado.

Ficha de The Rocky Horror Picture Show

https://www.filmaffinity.com/es/film782908.html

Trailer

Banda sonora

Con canciones como “Time Warp” y “Sweet Transvestite”, la música es una parte esencial que conjuga el espíritu rebelde y lúdico de la película, siendo un jukebox atemporal que acompaña las transformaciones y emociones intensas de sus personajes.

Acerca del director

Jim Sharman, director visionario, y Richard O’Brien, creador y autor del musical original, combinaron su talento para crear una obra que trastocó los cánones culturales de su época y se mantiene vigente como un ícono del cine de culto y la cultura pop.

Punto de encuentro y planning de la velada

El punto de encuentro será en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) el próximo martes a las 19:30h.

Las veladas se dividirán en tres partes. La primera media hora la dedicaremos a tomar algo, a presentar la película y a conocernos. Después a las 20:00h tendremos la proyección. Todas las proyecciones se realizan en VOSE. Para finalizar tendremos un coloquio que durará hasta las 23:00h.

¿Cómo será el coloquio?

Los encuentros son participativos y queremos conocer vuestra opinión para que se pueda generar un debate abierto y constructivo. No es necesario conocimiento de cine para participar y es más, huimos del conversador pedante ya que para ellos tenemos a la wikipedia. ¡Queremos que cada martes seamos capaces de generar algo fantástico y diferente!. ¡Queremos saber lo que sientes y que seas capaz de contarlo!

A partir del tema de discusión y de lo visto en la película, las historias personales son bienvenidas y además, son una buena forma de dar a conocer lo que pensamos y lo que sentimos. ¡Nuestro deseo es que participes y seas activo!

Cine y el debate siempre van de la mano, y por eso queremos que te hagas fan de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

El coste de inscripción a la sesión de debate y coloquio es gratuita para los socios de Happening Madrid y para el resto aquello con lo que deseéis y podáis participar con

– Una aportación de 3€ ó

– Una aportación de 5€

El pago lo podéis hacer por bizum al 654.80.54.37 o allí mismo al finalizar el cine debate.

y además debés de reservar por whatsapp en cualquiera de estos números.

Ángel (https://wa.me/+34640743115)

María (https://wa.me/+3463063998)

Las plazas son muy limitadas

Ciclo ’70s Philosophical Sci-Fi: Pensar desde las estrellas. Octubre de 2025 en “Un conejo con ojo”

  1. Solaris (Andréi Tarkovski, 1972, 167 min). La culpa y el recuerdo.
    1. Acerca de
    2. Estética y sonido
      1. La banda sonora
    3. El estilo
    4. Veremos
    5. Debatiremos
    6. Ficha
    7. Trailer
  2. Silent Running (Douglas Trumbull, 1972, 89 min). Naturaleza, ética y desobediencia
    1. Acerca de Silent Running
    2. Sinopsis
    3. La música de Silent Running
    4. Veremos
    5. Debatiremos
    6. Preguntas
    7. Ficha
    8. Trailer
    9. El director Douglas Trumbull
    10. Recepción de la crítica
  3. Phase IV (Soul Bass, 1974, 93 min). La inteligencia colectica
    1. Acerca de Phase IV
    2. Sinopsis
    3. La música de Phase IV
      1. Brian Gascoigne
    4. La fotografía de Phase IV
    5. El debate de Phase IV. Los temas fundamentales
      1. Preguntas para el debate
    6. Ficha
    7. Trailer
    8. El director Soul Bass
  4. The man who fell to earth (Nicolas Roeg, 1976, 139 min). La condición humana.
    1. Acerca de
    2. Sinopsis
    3. El debate. Los temas de The man who fell to earth
    4. Las preguntas para el debate
    5. La película. Crítica e historia
    6. Ficha
    7. Trailer
    8. Nicolas Roeg (1928–2018)
    9. David Bowie en el cine
  5. Punto de encuentro y planning de la velada
  6. ¿Cómo será el coloquio?
  7. ¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

En octubre pensamos sobre nosotros con historias del espacio exterior. En nuestro cine debate “Un Conejo con Ojo”, desde el corazón de El Rastro y Lavapiés, proponemos un viaje a la ciencia ficción setentera, un ciclo que nos trae cuatro maravillosos metrajes: Solaris, Silent Running, Phase IV y The Man Who Fell to Earth. Cuatro maneras de preguntarnos qué es memoria, qué merece ser salvado, quién manda en la Tierra y qué significa caer aquí, en nuestro mundo.

Desde el infinito silencio estelar, con conmovedor asombro proponemos el universo como espejo de nuestro yo interior.

Martes 7 — SOLARIS (Andréi Tarkovski, 1972, 167 min)
Martes 14 — SILENT RUNNING (Douglas Trumbull, 1972, 89 min)
Martes 21 — PHASE IV (Saul Bass, 1974, 84 min)
Martes 28 — THE MAN WHO FELL TO EARTH (Nicolas Roeg, 1976, 139 min)

¡Nos esperan unas apasionantes veladas de pensamiento y ciencia ficción!

Te esperamos cada martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir maravillosa películas y debates. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Solaris (Andréi Tarkovski, 1972, 167 min). La culpa y el recuerdo.

“Un océano que recuerda. ¿Puede desatarse la memoria como una fuerza de la naturaleza y tornarse física?”

Acerca de

En nuestro ciclo Un Conejo con Ojo:’70s Philosophical Sci-Fi os traemos el vértigo de la conciencia desde el silencio estelar. Solaris (1972), de Andréi Tarkovski, es un viaje a esa frontera donde el duelo y el deseo levantan fantasmas de carne y recuerdoa. Un psicólogo, Kris Kelvin, llega a una estación espacial en órbita de un planeta-océano y descubre que el monstruo no está afuera: el planeta piensa… y nos devuelve aquello que amamos y no supimos mantener. Solaris es uno de los hitos mayores de la ciencia ficción metafísica.

La estación orbital sobre Solaris no gira alrededor de un planeta, gira alrededor de la culpa. Tarkovski filma el pensamiento con la paciencia de una marea: los muertos vuelven no como fantasmas, sino como posibilidades no resueltas en el pasado y que buscan otra oportunidad. Mientras la ciencia observa, la fe escucham y entre ambas se abre un abismo interminable.

Solaris fue estrenada en 1972 y basada en la novela de Stanisław Lem. La película está protagonizada por Donatas Banionis y Natalya Bondarchuk. El guion es de Tarkovski y Fridrikh Gorenshtein. La duración es de 165 min.

Estética y sonido

La fotografía de Vadim Yusov compone un espacio vivido y melancólico: metal envejecido, luz lechosa, naturaleza como patria perdida. La banda sonora de Eduard Artemyev alterna electrónica espectral con la plegaria de Bach (“Ich ruf’ zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639”), que funciona como hilo de memoria en medio del vacío

La banda sonora

La partitura fue compuesta por Eduard Artemiev, pionero de la música electrónica en la Unión Soviética, quien experimenta con sonidos abstractos y ambientes que dialogan con la imagen y la memoria. Se usó un sintetizador optoelectrónico ANS (inventado por Evgueni Murzin), que permite transformar gráficas visuales en sonido —un puente entre imagen y música.

Ese contraste entre lo clásico y lo experimental está marcado por el uso del poema coral Ich ruf’ zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639 de J. S. Bach, adaptado como tema terrestre frente a los pasajes más etéreos del cosmos

Hari, la “visitante”, tiene su propio subtema: un cantus firmus basado en Bach pero retocado por Artemiev, que suena en los momentos de crisis emocional (su muerte, la confrontación final). Discogs+4Wikipedia+4Wikipedia+4

El estilo

En Solaris, Tarkovski filma el pensamiento como si de un paisaje se tratara, convirtiendo en contemplación cada instante del tiempo que pasa. Es ciencia ficción íntima con menos cacharrería y más dolor humano. Es una película con herencia espiritual donde la nave parece un monasterio flotante y la música sacra nos azota el alma.

Veremos

  • El tiempo como materia con planos largos que nunca aburren.
  • El espacio doméstico de nuestro hogar en el espacio exterior: Bibliotecas, fotografías, mesa. Nuestra intimidad se convierte en una nave.
  • La ética del recuerdo ¿cura o reprogramación?

Debatiremos

  1. Si la memoria tiene peso, ¿a quién aplasta?
  2. ¿Qué puede significar amar a un doble de nuestra culpa?
  3. ¿Es Solaris un dios, un espejo o una criatura sin intención?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/filmimages.php?movie_id=780690

Trailer

Silent Running (Douglas Trumbull, 1972, 89 min). Naturaleza, ética y desobediencia

Salvar un bosque en el vacío estelar: botánica, robots y desobediencia

Acerca de Silent Running

La segunda entrega de nuestro ciclo de este mes 70s Philosophical Sci-Fi nos trae Silent Running (Naves Misteriosas). En Silent Running un jardinero espacial solitario custodia las últimas cúpulas-invernadero de la Tierra a bordo del Valley Forge. Cuando ordenan destruirlas, el deber se rompe y nace la desobediencia: tres drones (Huey, Dewey y Louie) como compañeros, un bosque flotando en mitad de la nada y una decisión que pesa aún más que la gravedad. Trumbull filma una elegía: ciencia ficción íntima donde la utopía cabe en una pequeña maceta… y el precio se paga en silencio.

Los temas de los que hablaremos en este debate serán sobre las obligaciones éticas y morales frente, la desobediencia como arma para acabar con la falta de conciencia de las corporaciones, el cuidado de la tierra y el medio ambiente, del futuro que deseamos, de la esperanza.

Sinopsis

En el siglo XXI, la Tierra ha perdido su vegetación. Los últimos bosques sobreviven en tres naves invernadero que orbitan Saturno. Freeman Lowell, botánico a bordo de la Valley Forge, los cuida con la idea de replantarlos algún día en el planeta.

De pronto llega la orden: destruir las cúpulas y regresar. Lowell se niega. Toma el control de la nave, elimina a sus compañeros y huye más allá de los anillos. Con la ayuda de dos drones, Huey y Dewey, reprogramados para hacer de jardineros, intenta mantener con vida el último jardín y protegerlo de quien quiera borrarlo.

La música de Silent Running

La banda sonora de Silent Running fue compuesta por Peter Schickele, un músico con formación clásica que optó por un tono íntimo y melancólico, que queda muy lejos de otras bandas sonoras de películas de ciencia ficción de la época. La música acompaña el ritmo cotidiano del protagonista: regar las plantas, revisar sistemas, mirar el vacío. Las cuerdas y maderas crean una atmósfera tranquila, casi doméstica, que refuerza la idea de un espacio exterior convertido en refugio.

A esa base se suman dos canciones interpretadas por Joan Baez, escritas junto a Diane Lampert: “Rejoice in the Sun” y “Silent Running”. Ambas funcionan como la voz emocional de la película. La primera es un canto esperanzado a la vida y al vínculo con la naturaleza; la segunda, una balada triste sobre la pérdida y la soledad.

El contraste entre las imágenes frías del espacio y la calidez folk de Joan Baez da a la película una identidad única. Su voz introduce un tono humano y nostálgico que convierte esta historia ecológica en algo más que una fábula futurista. Silent Running es una reflexión sobre lo que se pierde cuando la Tierra deja de ser hogar.

Veremos

En Silent Running veremos el cuidado de invernadero como una liturgia, la ternura de los robots, el sacrificio del protagonista por conserva la naturaleza en la Tierra.

Debatiremos

Hablaremos de la desobediencia como única salida ética para salvar la naturaleza frente a la voracidad sin límites de las empresas y del sistema en general.

Nos preguntaremos si una máquina puede custodiar mejor la vida que nosotros

Preguntas

Si para salvar el bosque haz de traicionar a tus iguales, ¿qué es “hacer lo correcto”?

¿En qué momento la convicción de Lowell cruza hacia la violencia, y cómo nos hace sentir esa frontera?

¿Por qué los robots nos conmueven? ¿Qué aprendemos de su “aprendizaje” de cuidado?

¿Es Silent Running una distopía o una parábola esperanzada?

¿Qué nos dice hoy, en plena crisis climática, ese jardín a la deriva?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film826016.html

Trailer

El director Douglas Trumbull

Douglas Trumbull fue uno de los grandes artesanos visuales del cine moderno. Antes de dirigir Silent Running (1972), ya había dejado su impronta como responsable de los efectos especiales de 2001: Una odisea del espacio. Aunaba obsesión tanto por la verosimilitud científica como por la poesía de la imagen tratando a la tecnología como una herramienta para pensar y no solo para impresionar. Trumbull venía del mundo de la ingeniería y la animación, y eso se nota en su forma de construir los mundos: meticulosa, artesanal y con una sensibilidad casi humanista hacia la máquina.

Silent Running es su primera película como director.Filmó la historia de un hombre que decide proteger la vida en medio del vacío, y lo hizo con recursos modestos pero una enorme fe en lo que hacía. Más tarde volvería a revolucionar el cine con los efectos de Close Encounters of the Third Kind y Blade Runner, demostrando que su mirada unía técnica y emoción. Su carrera es breve en títulos, pero decisiva: enseñó que el futuro podía filmarse con las manos y con melancolía.

Recepción de la crítica

Cuando se estrenó en 1972, Silent Running no tuvo un gran éxito comercial, pero sí despertó una atención inmediata entre la crítica. Muchos la vieron como una rareza: una película de ciencia ficción sin héroes ni batallas, centrada en la ética y la soledad. Algunos medios estadounidenses elogiaron la interpretación de Bruce Dern, intensa y frágil a la vez, y destacaron la sensibilidad visual de Douglas Trumbull, capaz de convertir maquetas y efectos ópticos en un espacio creíble y emotivo.

Silent Running no tuvo un recorrido festivalero amplio en su estreno. Llegó a los cines en 1972 bajo el sello de Universal Pictures, y su lanzamiento fue más bien discreto, pensado para el circuito comercial de ciencia ficción posterior a 2001: Una odisea del espacio. No pasó por Cannes ni Berlín —el género aún no gozaba de ese tipo de reconocimiento—, aunque con los años ha sido recuperada en retrospectivas y ciclos dedicados al cine ecológico y a los pioneros de los efectos especiales, especialmente en festivales como Sitges o en muestras de ciencia ficción clásica.

En cuanto a su recepción actual, las valoraciones son sólidas. En Rotten Tomatoes, la película mantiene una puntuación cercana al 70% de aprobación por parte de la crítica y más del 75% entre el público, lo que refleja su condición de título de culto más que de éxito masivo. En IMDb, su nota ronda el 6,6/10, mientras que en FilmAffinity obtiene una media de 6,4, con reseñas que destacan su sensibilidad ecológica y el tono melancólico de su narrativa. En conjunto, se la considera una pieza menor en cuanto a éxito pero de  influencia que, sin pretenderlo, abrió una rama poética dentro de la ciencia ficción.

También recibió críticas negativas por su tono moralista y su ritmo pausado. A parte del público le resultó demasiado contemplativa, más cerca de una parábola que de una aventura. Con el paso del tiempo, esa mezcla de lirismo y activismo la convirtió en una obra de culto. Hoy se la reconoce como una de las primeras películas ecológicas del cine moderno y un antecedente directo de la ciencia ficción introspectiva (como Solaris) que llegaría años después, de Moon a Wall·E.

Phase IV (Soul Bass, 1974, 93 min). La inteligencia colectica

“Ellas nos miran. El planeta cambia de dueño en silencio.”

Acerca de Phase IV

La siguiente entrega de nuestro ciclo ’70s Philosophical Sci-Fi nos trae Phase IV, el único largometraje dirigido por Saul Bass: ciencia ficción entomológica. En el desierto, dos científicos tratan de comprender a unas hormigas que han “despertado”. No hay invasión ruidosa: hay patrones, geometrías, señales. Laboratorios mínimos, planos macro y una paz inhumana que avanza sin estridencias.

En el debate hablaremos de antropocentrismo y humildad científica (¿sabemos mirar lo no humano?), de la comunicación interespecífica y el problema de traducir patrones, de mente-colmena y diseño frente al individuo, de orden y control (¿quién ordena a quién?), de ecología sin sentimentalismo —el planeta como sistema que se reconfigura— y del dilema final: ¿cómo coexistir cuando ya no somos el centro?

Sinopsis

Planteada casi como un documental, la película sigue a dos científicos que estudian un cambio anómalo en las hormigas del desierto: se coordinan con una inteligencia nueva. El experimento se convierte en prueba de una hipótesis inquietante: si las hormigas alcanzaran nuestra capacidad intelectual, el mundo sería suyo. Es el único largometraje dirigido por Saul Bass, célebre creador de títulos de crédito, aquí al mando de una ciencia ficción sobria y observacional.

La música de Phase IV

La música de Phase IV fue compuesta por Brian Gascoigne. Está construida principalmente con sintetizadores analógicos, efectos electrónicos y coros tratados con eco. Su función no es acompañar las escenas de forma emocional, sino crear una atmósfera de extrañeza y tensión constante.

Gascoigne utiliza sonidos muy controlados y repetitivos que evocan el comportamiento de las hormigas y el entorno desértico donde se desarrolla la película. No hay melodías reconocibles ni ritmo marcado, sino capas de frecuencias que cambian lentamente y generan sensación de observación y amenaza.

El resultado es una banda sonora experimental que refuerza la idea central del film: la presencia de una inteligencia no humana y el intento de comunicación con ella. Actualmente puede escucharse completa gracias a varias reediciones en vinilo y formato digital.

Brian Gascoigne

Brian Gascoigne (Shropshire, Reino Unido, 1943) es un compositor, teclista y arreglista británico. Su nombre aparece asociado a varias producciones de cine y televisión entre los años setenta y ochenta, siempre en proyectos donde la música electrónica tenía un papel central.

Fue el autor principal de la banda sonora de Phase IV (1974), en la que trabajó junto a Desmond Briscoe y David Vorhaus en la creación de texturas sonoras electrónicas. También participó en otros títulos como The Emerald Forest (1985), compuesta junto a Junior Homrich, y colaboró en la parte electrónica de The Dark Crystal (1982) y Labyrinth (1986).

Su estilo combina orquestación tradicional con sintetizadores analógicos y técnicas de manipulación de sonido que, en su época, eran aún experimentales. Aunque su nombre no es ampliamente conocido, su trabajo ayudó a integrar la música electrónica en la narrativa cinematográfica, más allá del uso meramente ambiental o decorativo.

La fotografía de Phase IV

La fotografía de Phase IV estuvo a cargo de Dick Bush, con las secuencias de insectos filmadas por Ken Middleham, especialista en macrofotografía. El resultado es una imagen que alterna lo científico y lo hipnótico: planos cerrados que convierten a las hormigas en criaturas gigantescas y panorámicas del desierto resaltando su geometría casi abstracta.

La cámara se usa de manera analítica y documental, como si registrara un experimento. Esa distancia visual transmite la idea de que la naturaleza observa y actúa. La iluminación seca, los tonos terrosos y las composiciones geométricas crean un espacio de tensión constante.

El debate de Phase IV. Los temas fundamentales

La película muestra el choque entre la inteligencia humana y una nueva mente colectiva surgida en la naturaleza. A través de la evolución de las hormigas, se cuestiona la idea de dominio humano y el poder real de la ciencia frente a lo desconocido.

En Phase IV hablaremos sobre:
Evolución y cambio: una especie pequeña rompe el orden natural y altera la jerarquía de la vida.
Comunicación: los humanos intentan entender, pero el lenguaje no alcanza para descifrar una lógica ajena.
Control y adaptación: la ciencia busca imponer su método, pero termina transformada por el fenómeno que estudia.
Naturaleza como sujeto: la naturaleza actúa con propósito y estrategia, desplazando al ser humano del centro.

Preguntas para el debate

  1. ¿Qué límites muestra la película en la manera científica de entender el mundo?
  2. ¿Qué tipo de inteligencia representan las hormigas?
  3. ¿Es una historia sobre amenaza o sobre evolución?
  4. ¿De qué modo Phase IV critica la visión humana de superioridad sobre la naturaleza?
  5. ¿Qué significado puede tener la transformación final de los protagonistas?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film893723.html

Trailer

El director Soul Bass

Saul Bass (1920–1996) fue un diseñador gráfico y director de cine estadounidense. Es uno de los grandes innovadores del lenguaje visual del siglo XX.

Se hizo famoso por sus títulos de crédito para películas como Vértigo, Psicosis o Anatomía de un asesinato, donde transformó una rutina del cine en una forma de arte. Sus diseños minimalistas, basados en formas geométricas y ritmo visual, influyeron en generaciones enteras de cineastas y publicistas.

Como director solo realizó un largo: Phase IV (1974). En él llevó su estilo gráfico al terreno narrativo, combinando imágenes científicas, composición geométrica y una mirada casi documental sobre la naturaleza. La película no tuvo éxito comercial, pero con el tiempo se convirtió en una obra de culto por su estética única y su reflexión sobre la inteligencia no humana.

Bass también trabajó en identidad corporativa —creó logotipos para AT&T, United Airlines o Minolta— y dejó una huella duradera en la forma en que el cine y la publicidad piensan la imagen.

The man who fell to earth (Nicolas Roeg, 1976, 139 min). La condición humana.

“Llegó para amar. Se quedó para perderse.”

Acerca de

La última entrega de nuestro ciclo ’70s Philosophical Sci-Fi nos trae The Man Who Fell to Earth, de Nicolas Roeg que se tradujo como “El hombre que cayó a la Tierra”. Ciencia ficción existencial con rostro de David Bowie. Un ser venido de otro planeta llega a la Tierra en busca de agua para salvar a los suyos. Con su inteligencia superior construye un imperio tecnológico, pero la codicia humana y el peso del deseo lo arrastran hacia la ruina.
Roeg narra la caída de un visitante del espacio que llega con un propósito y acaba derrotado por el mundo que intenta entender. Su mirada limpia se corrompe al contacto con la ambición y la soledad humanas.

En el debate hablaremos de identidad y desarraigo, del capitalismo como enfermedad contagiosa, del cuerpo como prisión del alma, de la mirada extraterrestre sobre la Tierra, y de cómo la modernidad devora incluso a sus propios dioses tecnológicos.

Sinopsis

Un ser llegado de otro planeta aterriza en la Tierra con una misión: encontrar agua para salvar a los suyos. Bajo una identidad humana, crea una poderosa empresa tecnológica para financiar su regreso, pero el contacto con la sociedad moderna lo transforma. El dinero, el sexo, el poder y la ambición lo alejan de su propósito inicial. Aislado y vulnerable, acaba convertido en una sombra de lo que fue, víctima del mismo sistema que intentó entender.

El debate. Los temas de The man who fell to earth

La película aborda varios temas que se entrecruzan:

  • La alienación: tanto del ser que llega como de los humanos que lo rodean; todos están desconectados, incapaces de vincularse de verdad.
  • El capitalismo y la corrupción del ideal: el poder económico sustituye la misión inicial del protagonista, mostrando cómo toda utopía se degrada al contacto con el dinero.
  • La identidad y la pérdida del yo: el extraterrestre adopta una forma humana y termina confundido con aquello que imita.
  • La soledad y el deseo: el amor y el sexo aparecen como intentos fallidos de conexión, marcados por la culpa y la distancia.
  • La vigilancia y el control: la mirada del Estado y la empresa convierten su vida en experimento y espectáculo.
  • La condición humana: el film se pregunta si el progreso tecnológico implica sabiduría o solo acelera nuestra descomposición moral.

Las preguntas para el debate

¿Qué representa realmente el extraterrestre: un salvador frustrado o un espejo de nuestra propia decadencia?
¿En qué momento deja de ser “otro” y pasa a ser uno de nosotros?
¿La tecnología que crea es un intento de redención o una nueva forma de colonización?
¿Por qué la soledad se vuelve el destino común de todos los personajes?
¿El capitalismo aparece aquí como fuerza destructiva o simplemente como parte inevitable de la condición humana?
¿Qué papel juega el deseo en su caída: lo humaniza o lo destruye?¿Podemos ver su historia como una metáfora del artista devorado por el sistema?
¿Qué dice la película sobre la idea de progreso y sobre nuestra fe en la ciencia como salvación?
¿Qué significado tiene la vigilancia constante que sufre: paranoia o advertencia?
¿Sigue siendo posible “venir de fuera” y no quedar atrapado por la lógica de este mundo?

La película. Crítica e historia


Estrenada en 1976, The Man Who Fell to Earth dividió a crítica y público. Muchos espectadores no entendieron su estructura fragmentada ni su ritmo hipnótico, alejados del cine de ciencia ficción convencional. Con el tiempo, la película fue revalorizada como una de las más personales y enigmáticas de Nicolas Roeg. Su estilo visual —montaje quebrado, saltos temporales, simbolismo erótico y tecnológico— influyó en generaciones posteriores de cineastas.
La interpretación de David Bowie, en plena cúspide de su etapa más andrógina y experimental, convirtió al film en un icono cultural. Su personaje encarna la figura del extranjero que observa la Tierra con asombro y termina absorbido por su corrupción. Hoy es considerada una obra de culto por su audacia narrativa, su crítica a la deshumanización moderna y su capacidad para anticipar temas como la soledad tecnológica y la identidad líquida.

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film429366.html

Trailer

Nicolas Roeg (1928–2018)

Nicolas Roeg fue un director y director de fotografía británico con una fuerte marca visual. Trabajó en producciones como Lawrence de Arabia y Fahrenheit 451 antes de pasar a la dirección. Debutó con Performance (1970), seguida de Walkabout (1971), Don’t Look Now (1973) y The Man Who Fell to Earth (1976).

Su cine se caracteriza por el montaje no lineal, el uso del tiempo como elemento narrativo y la exploración de temas como el deseo, la identidad y la percepción. En The Man Who Fell to Earth aplicó su estilo fragmentado a la ciencia ficción, mostrando la incomunicación y el aislamiento del individuo moderno.

Roeg influyó en muchos realizadores posteriores, entre ellos Danny Boyle, Christopher Nolan y Steven Soderbergh. Su obra ocupa un lugar destacado en el cine británico de los años setenta por su riesgo formal y su mirada psicológica sobre la realidad.

David Bowie en el cine

David Bowie llevó al cine la misma energía mutante que marcó su carrera musical. Su físico andrógino y su presencia enigmática le permitieron encarnar personajes que desafiaban las fronteras entre lo humano y lo extraño. Debutó en The Man Who Fell to Earth (1976), donde su interpretación del alienígena Thomas Jerome Newton coincidió con su etapa de Ziggy Stardust, y fue leída como una extensión de su propio mito.

A lo largo de los años participó en películas de estilos muy distintos: Just a Gigolo (1978), Merry Christmas, Mr. Lawrence (1983), The Hunger (1983), Labyrinth (1986) o The Last Temptation of Christ (1988). En todas aportó una mezcla de vulnerabilidad y distancia que hacía creíbles sus personajes marginales o visionarios.

Bowie entendía el cine como otra forma de creación de identidades. No buscaba realismo, sino presencia. Su paso por la pantalla dejó una huella visual y simbólica que lo mantuvo como figura de referencia para directores, músicos y artistas de distintas generaciones.

Punto de encuentro y planning de la velada

El punto de encuentro será en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) el próximo martes a las 19:30h.

Las veladas se dividirán en tres partes. La primera media hora la dedicaremos a tomar algo, a presentar la película y a conocernos. Después a las 20:00h tendremos la proyección. Todas las proyecciones se realizan en VOSE. Para finalizar tendremos un coloquio que durará hasta las 23:00h.

¿Cómo será el coloquio?

Los encuentros son participativos y queremos conocer vuestra opinión para que se pueda generar un debate abierto y constructivo. No es necesario conocimiento de cine para participar y es más, huimos del conversador pedante ya que para ellos tenemos a la wikipedia. ¡Queremos que cada martes seamos capaces de generar algo fantástico y diferente!. ¡Queremos saber lo que sientes y que seas capaz de contarlo!

A partir del tema de discusión y de lo visto en la película, las historias personales son bienvenidas y además, son una buena forma de dar a conocer lo que pensamos y lo que sentimos. ¡Nuestro deseo es que participes y seas activo!

Cine y el debate siempre van de la mano, y por eso queremos que te hagas fan de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

El coste de inscripción a la sesión de debate y coloquio es gratuita para los socios de Happening Madrid y para el resto aquello con lo que deseéis y podáis participar con

– Una aportación de 3€ ó

– Una aportación de 5€

El pago lo podéis hacer por bizum al 654.80.54.37 o allí mismo al finalizar el cine debate.

y además debés de reservar por whatsapp en cualquiera de estos números.

Ángel (https://wa.me/+34640743115)

María (https://wa.me/+3463063998)

Las plazas son muy limitadas

Eros y Thanatos: Y el deseo se convirtió en terror

  1. Cine Debate con It Follows. El deseo como maldición
    1. Acerca de It Follows
    2. Influencias y estilo
    3. Recepción crítica
    4. Temas de debate de It Follows
    5. Ficha
    6. Tráiler
  2. Cine Debate con Crash. Erotismo del metal y la carne
    1. Acerca de Crash
    2. Estética y sonido
    3. Influencias y estilo
    4. Recepción crítica
    5. Temas de debate de Crash
    6. Ficha
    7. Trailer
  3. Cine Debate con Raw. El apetito de la carne
    1. Acerca de Raw
    2. Estética y sonido
    3. Influencias y estilo
    4. Recepción crítica
    5. Temas de debate de Raw
    6. Ficha
    7. Trailer
  4. Cine Debate con Cat People. El deseo que devora
    1. Acerca de Cat People
    2. Estética y sonido
    3. Influencias y estilo
    4. Recepción crítica
    5. Temas de debate de Cat People
    6. Ficha
    7. Tráiler
  5. Cine Debate con Shivers. El virus del deseo
    1. Acerca de Shivers
    2. Estética y sonido
    3. Influencias y estilo
    4. Recepción crítica
    5. Temas de debate de Shivers
    6. Ficha
    7. Tráiler
  6. Punto de encuentro y planning de la velada
  7. ¿Cómo será el coloquio?
  8. ¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

Llega septiembre y el comienza de la segunda temporada de nuestro cine debate “Un conejo con ojo”. En este nuevo año dedicaremos cada mes a un ciclo distinto. El de septiembre, bajo el título de Eros y Thanatos explorará el miedo y el deseo. El cine siempre ha explorado las grietas donde el deseo se encuentra con el miedo, con películas que combinan sexo y terror. En esa frontera, el cuerpo se convierte en escenario de lo prohibido, la carne vibra entre la entrega y la herida, y cada beso guarda el germen de un grito. Este ciclo propone un viaje a través de cinco obras que, desde distintas épocas y estilos, han sabido conjugar sexo y terror en un mismo latido.

2 de septiembre . It Follows (David Robert Mitchell, 2014)
9 de septiembre Crash (David Cronenberg, 1996)
16 de septiembre Raw (Grave, Julia Ducournau, 2016)
23 de septiembre Cat People (Paul Schrader, 1982)
30 de septiembre Shivers (David Cronenberg, 1975)

Cine Debate con It Follows. El deseo como maldición

Comenzamos el ciclo con It Follows el martes 2 de septiembre. Seguimos adentrándonos en los territorios donde lo íntimo se vuelve amenaza y donde el deseo abre la puerta a lo monstruoso. En nuestro ciclo de cine debate Un Conejo con Ojo: Eros y Thanatos, comenzamos con una de las películas más inquietantes de los últimos años: It Follows (2014), escrita y dirigida por David Robert Mitchell. Una historia en la que el sexo no es liberación, sino cadena; un acto que transmite una condena invisible, como si el propio placer llevara en su interior la semilla de la muerte.

Tras una relación sexual, Jay descubre que ha sido “marcada” por una presencia implacable que adopta distintas formas humanas y la persigue lentamente hasta alcanzarla. La única manera de librarse es transmitiendo la maldición a otra persona. Pero el mal no se extingue: se hereda. Así, lo erótico se transforma en paranoia, y la intimidad en territorio de miedo perpetuo.

Este thriller de terror contemporáneo combina elementos del slasher, el gótico suburbano y la alegoría social. Nos invita a preguntarnos si la verdadera condena es el ente que acecha, o el peso psicológico de sabernos portadores de un mal intransferible.

¡Nos espera una apasionante velada de deseo y sombras!

Te esperamos este martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir una de las películas más enigmáticas de finales del siglo pasado. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Acerca de It Follows

Estrenada en el Festival de Cannes de 2014, It Follows consolidó a David Robert Mitchell como una de las voces más originales del cine de terror reciente. La película se ganó el aplauso de la crítica internacional por su atmósfera sofocante, su puesta en escena y su capacidad para actualizar el mito del “mal sexualmente transmisible” con una estética inquietante y elegante.

La banda sonora, compuesta por Disasterpeace, aporta un pulso electrónico que late como un corazón enfermo. Sus sintetizadores retumban entre la melancolía ochentera y la ansiedad contemporánea, convirtiendo cada plano en un paisaje sonoro hipnótico.

La fotografía refuerza la sensación de amenaza difusa: planos abiertos, horizontes suburbanos donde cualquier figura que se acerque puede ser el monstruo. La cámara se mueve con lentitud obsesiva, como replicando el paso inexorable de la maldición.

Influencias y estilo

It Follows dialoga con:

  • Los slashers de los 70 y 80 (Halloween de John Carpenter, A Nightmare on Elm Street de Wes Craven).
  • El gótico suburbano de Stephen King y sus adaptaciones.
  • El cine de paranoia contemporánea (The Ring, Candyman).

Su estilo se nutre de la tradición y, al mismo tiempo, renueva el género con un tempo pausado y un terror más psicológico que explícito.

Recepción crítica

En Rotten Tomatoes cuenta con un 95% de aprobación, en IMDb con un 6,8/10, y en FilmAffinity con un 6,3/10. La crítica la describió como “una pesadilla urbana de aire retro y atmósfera opresiva”. Fue considerada una de las mejores películas de terror de la década de 2010.

Temas de debate de It Follows

  • Sexo y transmisión: ¿qué simboliza la maldición? ¿Es metáfora de las ETS, de la culpa o de la herencia del miedo?
  • Paranoia y vigilancia: ¿qué significa un ente que avanza despacio, pero sin detenerse jamás?
  • Juventud y herencia: ¿cómo dialoga la película con la idea de un mundo donde los jóvenes heredan los miedos de generaciones anteriores?
  • El plano abierto: ¿por qué la cámara insiste en mostrarnos espacios vacíos donde siempre puede aparecer una amenaza?
  • Eros y Thanatos: ¿cómo se entrelazan el deseo y la muerte en esta historia?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film811561.html

Tráiler

Cine Debate con Crash. Erotismo del metal y la carne

En el ciclo Un Conejo con Ojo: Eros y Thanatos seguimos transitando los territorios donde el deseo se funde con lo siniestro. Esta vez nos enfrentamos a una de las películas más perturbadoras y polémicas del cine contemporáneo: Crash (1996), dirigida por David Cronenberg. Una obra que convierte el accidente de tráfico en escenario erótico y el cuerpo herido en objeto de fascinación.

James Ballard, productor de televisión, sufre un accidente de coche que cambia su vida. En lugar de repulsión, descubre un mundo subterráneo de hombres y mujeres que experimentan una atracción sexual hacia los choques, las cicatrices y el metal retorcido. La colisión se convierte en rito iniciático, el dolor en estímulo, la herida en caricia.

En este filme, Cronenberg da un paso más allá en su obsesión por la “nueva carne”. Crash explora hasta qué punto el deseo humano puede desviarse hacia lo inconfesable, y cómo la tecnología y la máquina se funden con el cuerpo en un abrazo tan carnal como mortuorio.

¡Nos espera una velada sobrecogedora de carne y metal!

Te esperamos este martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir una de las películas más enigmáticas de finales del siglo pasado. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Acerca de Crash

Basada en la novela homónima de J. G. Ballard, la película fue estrenada en el Festival de Cannes en 1996, donde causó escándalo y fascinación a partes iguales. Obtuvo el Premio Especial del Jurado, con un acta en la que se reconocía su audacia y su capacidad de “abrir nuevos caminos en el cine”.

Protagonizada por James Spader, Holly Hunter, Elias Koteas, Deborah Kara Unger y Rosanna Arquette, el reparto encarna a personajes que viven en el borde, explorando los límites de la experiencia humana a través de la violencia mecánica.

Estética y sonido

La fotografía fría, casi quirúrgica, de Peter Suschitzky convierte los escenarios industriales y los coches destrozados en paisajes eróticos. Los interiores metálicos y el resplandor nocturno refuerzan la idea de que la modernidad es un terreno donde el deseo se deforma.

La música minimalista de Howard Shore, colaborador habitual de Cronenberg, añade un pulso contenido, como un zumbido interior, que acompaña la extrañeza emocional de los personajes.

Influencias y estilo

Crash se inserta en la tradición del body horror, pero abandona el gore y la mutación orgánica para centrarse en la fusión simbólica entre hombre y máquina. Dialoga con:

  • La obra literaria de J. G. Ballard, obsesionada con los traumas modernos.
  • El cine de Jean-Luc Godard en su etapa más experimental (Week-end, 1967).
  • La tradición futurista y tecnófila que ve en la máquina no sólo utilidad, sino fetiche.

Recepción crítica

  • FilmAffinity: 6,1 / 10
  • IMDb: 6,4 / 10
  • Rotten Tomatoes: 64 % (crítica), 54 % (público)

Una película divisiva: censurada y prohibida en varios países, adorada por críticos que la consideraron visionaria y denostada por otros que la tacharon de obscena o vacía. Con el tiempo, ha adquirido estatus de culto como una de las cumbres más incómodas de Cronenberg.

Temas de debate de Crash

  • Eros y Thanatos: ¿por qué el accidente automovilístico, emblema de la modernidad, se convierte en un acto erótico?
  • El cuerpo herido: ¿qué revela la atracción hacia la cicatriz y la deformidad?
  • Tecnología y deseo: ¿cómo transforma la máquina la manera en que concebimos la intimidad?
  • Fetichismo y sociedad: ¿hasta dónde puede llegar el deseo cuando se libera de toda norma social?
  • El amor y la catástrofe: ¿puede el choque, literal y figurado, convertirse en el único modo de conexión auténtica entre los personajes?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film874087.html

Trailer

Cine Debate con Raw. El apetito de la carne

En nuestro ciclo Un Conejo con Ojo: Eros y Thanatos, seguimos explorando los territorios donde el deseo y el espanto se confunden. Esta vez viajamos a la frontera del rito iniciático, al despertar de la juventud cuando el cuerpo reclama su lugar en el mundo: Raw (Grave, 2016), ópera prima de la francesa Julia Ducournau. Un relato que entrelaza descubrimiento sexual, hambre literal y metamorfosis monstruosa en una misma pulsión.

Justine, una brillante estudiante de veterinaria criada en el vegetarianismo más estricto, ingresa en la universidad para iniciar sus estudios. En las primeras jornadas de novatadas, es forzada a comer carne cruda por primera vez. Ese gesto aparentemente inocente despierta en ella un apetito incontrolable: la carne animal ya no basta, y el deseo se transforma en necesidad de devorar a otros.

El viaje de Justine es una parábola sobre el despertar sexual, la hermandad, la transgresión y el descubrimiento de que la identidad no es nunca inocente. Ducournau convierte el campus universitario en un campo de pruebas donde eros y canibalismo se funden en un mismo rito de paso.

Te esperamos este martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir una de las películas más enigmáticas de finales del siglo pasado. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Acerca de Raw

Estrenada en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes de 2016, la película sorprendió por su crudeza y su capacidad de conjugar el terror corporal con el relato de maduración adolescente. En su recorrido por festivales (Toronto, Sitges, Sundance) recibió premios y, en más de una ocasión, generó desmayos entre el público por la visceralidad de sus imágenes.

Garance Marillier encarna a Justine con una mezcla de vulnerabilidad y ferocidad, acompañada por Ella Rumpf como su hermana mayor, clave en el desarrollo de la historia. Su relación, a medio camino entre el amor y la rivalidad, articula el conflicto central: el deseo como herencia y condena familiar.

Estética y sonido

La fotografía de Ruben Impens aporta una paleta fría y clínica que contrasta con los estallidos de rojo visceral. La cámara se adentra en los cuerpos, en los rituales estudiantiles, en la fisicidad del deseo, con un naturalismo perturbador.

La música de Jim Williams, con sus notas disonantes y ambientes inquietantes, contribuye a crear una sensación de rito arcaico disfrazado de vida universitaria.

Influencias y estilo

Raw dialoga con varias tradiciones:

  • El body horror de Cronenberg, donde el cuerpo es siempre escenario de mutación.
  • Los relatos de iniciación (Carrie de Brian De Palma, Ginger Snaps de John Fawcett).
  • El canibalismo como metáfora del deseo reprimido, desde Trouble Every Day hasta The Silence of the Lambs.

Ducournau, sin embargo, imprime una voz personalísima: un equilibrio entre lo grotesco y lo poético, entre el rito tribal y la intimidad femenina.

Recepción crítica

  • FilmAffinity: 6,3 / 10
  • IMDb: 7,0 / 10
  • Rotten Tomatoes: 93 % (crítica), 76 % (público)

Elogiada por su frescura y su audacia, Raw se convirtió en un film de culto instantáneo. La crítica la destacó como uno de los debuts más poderosos del cine europeo reciente.

Temas de debate de Raw

  • Rito de paso: ¿qué significa que el despertar adulto esté marcado por la transgresión y la violencia?
  • Sexo y hambre: ¿qué relación hay entre deseo carnal y apetito caníbal?
  • La herencia familiar: ¿qué papel juega la transmisión entre hermanas?
  • Universidad como selva: ¿cómo funcionan las novatadas y rituales estudiantiles como metáfora de un mundo feroz?
  • El cuerpo femenino: ¿qué revela la película sobre el lugar del cuerpo de la mujer en la sociedad contemporánea?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film252645.html

Trailer

Cine Debate con Cat People. El deseo que devora

En nuestro ciclo Un Conejo con Ojo: Eros y Thanatos, nos adentramos en un relato donde el amor y la carne se tornan metamorfosis: Cat People (1982), dirigida por Paul Schrader. Una historia en la que la pasión no puede consumarse sin invocar a la bestia que habita en lo más profundo del ser.

Irena, una joven interpretada por Nastassja Kinski, se reúne con su hermano Paul (Malcolm McDowell) después de años separados. Descubre entonces la herencia oscura de su familia: pertenecen a una estirpe maldita que, al entregarse al deseo carnal, se transforma en pantera. La atracción amorosa se vuelve amenaza, y el erotismo se convierte en monstruo.

Cat People no es solo un remake del clásico de Jacques Tourneur (1942): es un ejercicio febril de erotismo gótico donde los cuerpos se confunden con sombras felinas, donde la represión se convierte en condena, y donde amar es siempre arriesgar la propia forma humana.

Te esperamos este martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir una de las películas más enigmáticas de finales del siglo pasado. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Acerca de Cat People

Estrenada en 1982, la película de Schrader se caracteriza por su atmósfera sensual y oscura. Kinski y McDowell ofrecen interpretaciones cargadas de magnetismo, acompañados por John Heard y Annette O’Toole. El guion de Alan Ormsby reinterpreta el mito con un tono mucho más explícito que la sugerencia del original.

La música de Giorgio Moroder aporta una cadencia hipnótica y electrónica, mientras que la canción principal, “Cat People (Putting Out Fire)” interpretada por David Bowie, se convirtió en un himno icónico que atraviesa la película como un latido ardiente.

Estética y sonido

La fotografía de John Bailey explora la oscuridad con contrastes intensos y colores cálidos, subrayando la sensualidad latente. Los cuerpos desnudos, la sangre y las sombras felinas se entrelazan para construir un universo de erotismo fatal.

La ciudad de Nueva Orleans, con su aire pantanoso y decadente, se convierte en escenario perfecto para un cuento donde la pasión es también amenaza.

Influencias y estilo

El expresionismo y la sugerencia del cine clásico de Tourneur.

El erotismo febril de los 80, donde lo prohibido se filma con una intensidad casi barroca.

La tradición gótica de las “maldiciones familiares”, donde la herencia pesa como condena.

Schrader imprime a la historia un tono febril, cargado de sensualidad y violencia contenida, que la convierte en una pieza de culto.

Recepción crítica

  • FilmAffinity: 6,2 / 10
  • IMDb: 6,2 / 10
  • Rotten Tomatoes: 62 % (crítica), 53 % (público)

En su estreno fue recibida con división: acusada de excesiva por algunos, celebrada por otros como una obra de erotismo perturbador. Hoy es considerada un clásico de culto por su mezcla de sensualidad, terror y delirio visual.

Temas de debate de Cat People

Deseo y animalidad: ¿qué significa que el acto sexual despierte a la bestia?

Reprimir o liberar: ¿qué nos dice la película sobre la represión de los instintos?

Herencia maldita: ¿cómo pesa la familia como cadena de lo inevitable?

Erotismo y monstruo: ¿hasta qué punto lo prohibido potencia la atracción?

Remake y reinterpretación: ¿qué cambia Schrader respecto al original de 1942?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film789038.html

Tráiler

Cine Debate con Shivers. El virus del deseo

En el ciclo Un Conejo con Ojo: Eros y Thanatos volvemos a los orígenes del terror corporal contemporáneo con Shivers (1975), el primer largometraje de David Cronenberg. Una obra transgresora y polémica que, bajo la apariencia de una película de serie B, inaugura un nuevo territorio: el del deseo convertido en epidemia.

En una urbanización de lujo a las afueras de Montreal, un experimento médico se descontrola. Un parásito diseñado para reemplazar órganos comienza a propagarse entre los residentes, alterando su conducta sexual hasta transformarles en seres dominados por un apetito carnal incontrolable. Lo que comienza como un intento de mejora científica se convierte en un brote de deseo colectivo, violento y contagioso.

Con Shivers, Cronenberg anuncia el camino que recorrerá gran parte de su filmografía: el cuerpo como lugar de horror y de revelación, la ciencia como catalizador de mutaciones y la sexualidad como pulsión inevitablemente ligada a la destrucción.

Te esperamos este martes a las 19:30h en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) para compartir una de las películas más enigmáticas de finales del siglo pasado. Acompáñanos en esta nueva aventura cinematográfica de la mano de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

Acerca de Shivers

Estrenada en 1975, la película causó un auténtico escándalo en Canadá, hasta el punto de generar un debate parlamentario sobre el uso de fondos públicos en cine considerado “obsceno”. Lejos de hundirla, aquella polémica convirtió a Shivers en un título de culto y abrió la puerta a la carrera de uno de los cineastas más influyentes del género.

Los actores Paul Hampton, Joe Silver y Lynn Lowry encarnan a personajes atrapados en un edificio que pronto se convierte en microcosmos de pesadilla, donde los ascensores, pasillos y apartamentos son invadidos por cuerpos poseídos por el parásito.

Estética y sonido

Rodada con bajo presupuesto, la película aprovecha la frialdad arquitectónica del complejo residencial para crear una atmósfera de laboratorio social. El contraste entre la modernidad de los espacios y el caos sexual que los invade produce un efecto inquietante.

La música de Ivan Reitman (sí, el futuro director de Ghostbusters) añade un tono casi irónico en momentos, reforzando la tensión entre el artificio cotidiano y el horror visceral.

Influencias y estilo

Shivers inaugura el body horror como género propio:

  • Una herencia de la ciencia ficción de los 50, donde la amenaza es contagio.
  • La tradición del terror sexual reprimido, desde Repulsión de Polanski hasta La invasión de los ladrones de cuerpos.
  • Una mirada clínica y, a la vez, grotesca sobre el deseo como fuerza imparable.

Recepción crítica

  • FilmAffinity: 6,0 / 10
  • IMDb: 6,4 / 10
  • Rotten Tomatoes: 85 % (crítica), 57 % (público)

En su momento, fue tachada de enfermiza y provocadora; hoy se la reconoce como pieza fundacional del cine de Cronenberg y del terror moderno.

Temas de debate de Shivers

  • El deseo como epidemia: ¿qué significa que el sexo se transmita como un virus?
  • La ciencia y lo monstruoso: ¿dónde está la frontera entre progreso y catástrofe?
  • El edificio como microcosmos: ¿qué dice la película sobre la vida en comunidad y la represión en la sociedad moderna?
  • Erotismo y violencia: ¿por qué el placer y el horror se confunden en la narración?
  • El nacimiento del body horror: ¿qué huella deja esta película en el cine posterior?

Ficha

https://www.filmaffinity.com/es/film274571.html

Tráiler

Punto de encuentro y planning de la velada

El punto de encuentro será en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) el próximo martes a las 19:30h.

Las veladas se dividirán en tres partes. La primera media hora la dedicaremos a tomar algo, a presentar la película y a conocernos. Después a las 20:00h tendremos la proyección. Todas las proyecciones se realizan en VOSE. Para finalizar tendremos un coloquio que durará hasta las 23:00h.

¿Cómo será el coloquio?

Los encuentros son participativos y queremos conocer vuestra opinión para que se pueda generar un debate abierto y constructivo. No es necesario conocimiento de cine para participar y es más, huimos del conversador pedante ya que para ellos tenemos a la wikipedia. ¡Queremos que cada martes seamos capaces de generar algo fantástico y diferente!. ¡Queremos saber lo que sientes y que seas capaz de contarlo!

A partir del tema de discusión y de lo visto en la película, las historias personales son bienvenidas y además, son una buena forma de dar a conocer lo que pensamos y lo que sentimos. ¡Nuestro deseo es que participes y seas activo!

Cine y el debate siempre van de la mano, y por eso queremos que te hagas fan de nuestro conejo blanco con un solo ojo.

¿Cuánto cuesta la sesión? Reservas

El coste de inscripción a la sesión de debate y coloquio es gratuita para los socios de Happening Madrid y para el resto aquello con lo que deseéis y podáis participar

Hay que reservar en entradium en este enlace:

https://entradium.com/events/cine-debate-de-los-martes

donde tendréis varias opciones a elegir:

– Las invitaciones para los socios

– La reserva gratuita para hacer luego la aportación que se desee a la finalización del coloquio

– Una aportación de 3€

– Una aportación de 5€

y además debés de reservar por whatsapp en cualquiera de estos números

Ángel (https://wa.me/+34640743115)

María (https://wa.me/+3463063998)

Las plazas son muy limitadas

Documental y debate con Summer of Soul: La revolución que nunca fue televisada

Plan de meetup

  1. Acerca de Summer of Soul
  2. Ficha de Summer of soul
  3. Trailer de Summer of soul
  4. La banda sonora del documental
  5. Woodstock y Harlem Cultural Festival
  6. Sly & The Family Stone. La banda que actuó en los dos festivales
  7. El cine debate de Summer of Soul
    1. El silencio mediático
    2. La reparación cultural
    3. La música como resistencia
    4. Orgullo, identidad y comunidad
    5. Arte, política y representación
    6. Comparación entre festivales
  8. Punto de encuentro y planning
  9. ¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?
  10. ¿Qué es Happening Madrid?
  11. ¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Este próximo sábado 14 de junio de 2025 tendremos una sesión en torno al documental “Summer of Soul”. Un documental necesario para rescatar la memoria de algo que fue olvidado y que debería abochornar al sistema.

Después del documental tendremos un debate, una sesión Dj en vinilo y un apoteósica fiesta final.

Acerca de Summer of Soul

En 1969, el Mount Morris Park de Harlem se convirtió en el escenario de un acontecimiento único que fue callado y olvidado durante mucho tiempo. Durante seis domingos consecutivos, miles de personas asistieron al Harlem Cultural Festival, un ciclo de conciertos que reunió a las figuras más relevantes de la música afroamericana. Stevie Wonder, Nina Simone, Mahalia Jackson, B.B. King, Sly and the Family Stone, The Staple Singers. Los nombres eran muy poderosos y el contexto único. La ciudad ardía. La comunidad afroamericana reclamaba visibilidad, respeto y luchaba por su derechos. La música no solo era entretenimiento, era energía, denuncia, celebración.. La música era soul.

Aunque las cámaras estuvieron allí, ya que el productor Hal Tulchin grabó más de 40 horas de material, durante medio siglo, nadie quiso emitirlo. Los archivos quedaron guardados, como si el festival no hubiera existido. La industria no mostró interés. Los medios no dieron espacio. La historia pasó al margen del relato oficial.

En 2021, el músico y productor Ahmir “Questlove” Thompson encontró ese material, lo restauró y construyó Summer of Soul, un documental que es una revalación. Aparte de ver las imágenes de las impresionantes actuaciones de esos increíbles artistas legendarios, retratan al público, a las familias, a los niños, a los jóvenes y a los ancianos. La comunidad afroamericana aparece con dignidad, corazón, fuerza y gran belleza. El montaje conecta las actuaciones con la situación política del momento. Hay declaraciones directas, recuerdos de asistentes, en un contexto de lucha. Cada testimonio da más sentido a lo que estamos viendo. Un documental que emociona y queda mucho que pensar.

Summer of Soul no es una pieza de nostalgia es la necesaria reparación de una memoria olvidada, rompiendo un silencio prolongado. Dando valor a un festival que fue ignorado, y devolviendo su lugar en la memoria colectiva. Pone imágenes a un relato que durante décadas solo pudo ser transmitido de boca en boca. Frente al olvido estructural desde entonces, ahora aparece el archivo como un acto de justicia.

No es un documental que necesite adornos. la música habla con claridad y el ritmo es directo. Las emociones surgen sin artificio. La película existe porque durante décadas alguien decidió que no existiera. Su valor no está en la novedad, sino en la verdad.

Ficha de Summer of soul

https://www.filmaffinity.com/es/film747914.html

Trailer de Summer of soul

La banda sonora del documental

En esta lita de Spotify tenéis todos los temas que aparecen en el documental

Y aquí un enlace a la OST en Spotify

Woodstock y Harlem Cultural Festival

En el verano de 1969, dos festivales marcaron una época desde lugares distintos del imaginario cultural americano. Uno se desarrolló en los campos de Bethel cerca de Woodstock en el estado de Nueva York; el otro, en el corazón de Harlem. Aunque muy diferentes en su enfoque, ambos fueron coetáneos y reunieron a multitudes movidas por la música, el contexto social y la necesidad de expresión.

Woodstock se celebró del 15 al 18 de agosto de 1969. Reunió a más de 400.000 personas. Las actuaciones se sucedieron durante tres días y una madrugada, con una organización frágil, un entorno rural y una fuerte carga simbólica. Actuaron Jimi Hendrix, Janis Joplin, The Who, Santana, Jefferson Airplane, Crosby, Stills, Nash & Young, entre otros. La industria y los medios abrazaron el evento casi de inmediato. La película documental lanzada al año siguiente lo convirtió en una referencia cultural.

En paralelo, entre el 29 de junio y el 24 de agosto, se celebró el Harlem Cultural Festival en Mount Morris Park (actual Marcus Garvey Park), Nueva York. Durante seis domingos consecutivos, miles de personas asistieron a conciertos gratuitos organizados por Tony Lawrence. El público era mayoritariamente afroamericano. Las actuaciones incluyeron a Stevie Wonder, Nina Simone, B.B. King, The Staple Singers, Mahalia Jackson, Hugh Masekela, Sly & the Family Stone, entre otros. El productor Hal Tulchin grabó más de 40 horas de metraje. Durante décadas, ese material permaneció archivado.

La distribución de los artistas por fecha en Harlem fue clara. El 29 de junio actuaron Sly & the Family Stone, The 5th Dimension, Max Roach y Babatunde Olatunji. El 13 de julio se presentaron Mahalia Jackson y The Staple Singers. El 20 de julio fue el turno de Stevie Wonder y Gladys Knight & the Pips. El 27 de julio se dedicó a los sonidos latinos y caribeños, con Mongo Santamaría y Ray Barretto. El 17 de agosto destacaron Nina Simone y B.B. King. El 24 de agosto cerró el festival con talentos locales y una pasarela comunitaria.

Ambos festivales reflejaron una sociedad en tensión. La guerra de Vietnam, los movimientos por los derechos civiles, la transformación cultural y el deseo de nuevas formas de vida atravesaron el escenario y el público. La diferencia en la atención mediática, sin embargo, fue absoluta. Woodstock se convirtió en símbolo. Harlem fue silenciado.

La recuperación del Harlem Cultural Festival más de medio siglo después, gracias al documental Summer of Soul dirigido por Questlove, restituyó a aquel verano su doble rostro. Lo que ocurrió en Harlem también fue historia. También fue una forma de futuro.

Sly & The Family Stone. La banda que actuó en los dos festivales

Entre todos los grandes nombres que pasaron por Woodstock y el Harlem Cultural Festival solo hubo uno que pudiera tocas en ambos festivales: Sly & The Family Stone. Sly & The Family Stone eran una banda especial. El 29 de junio de 1969 se presentaron en Mount Morris Park con el Harlem Cultural Festival. El 16 de agosto, en plena madrugada (ya 17), subieron al escenario de Woodstock. Dos públicos distintos. Dos contextos políticos. La energía única de Sly & The Family Stone.

Sly & The Family Stone no solo era una banda que hacía funk. Era un grupo que encarnaba, con su sola formación, una idea que desafiaba los márgenes: negros y blancos, hombres y mujeres, juntos, en una misma banda, con igualdad de protagonismo y una potencia colectiva difícil de igualar. En un país aún marcado por la segregación, en una industria musical que clasificaba sonidos y audiencias por raza, la propuesta era directa. No necesitaba explicación: se escuchaba, se veía, se sentía.

El grupo, liderado por Sly Stone, mezclaba el groove del soul con la contundencia del rock, el ritmo del funk con la psicodélica. La batería de Greg Errico, la trompeta de Cynthia Robinson, la voz de Rose Stone, el bajo hipnótico de Larry Graham y la fuerza coral del conjunto formaban un cuerpo sonoro enérgico, afilado, radical.

En Harlem, su actuación abrió el festival. El público, mayoritariamente afroamericano, respondió con entusiasmo. En Woodstock, frente a una audiencia masiva y en su mayoría blanca, el grupo hizo vibrar el campo en plena noche. En ambas situaciones, su presencia fue política. No por discurso. Por composición. Por sonido. Por presencia escénica.

Sly & The Family Stone no encajaba en un molde. Se plantaba en el escenario y borraban las fronteras a golpe de ritmo. Su música no era solo bailable. Era una máquina de liberación de sexos y de razas.

Sly & The Family Stone fue la primera superbanda de la música popular formada por hombres y mujeres, negros y blancos, con protagonismo compartido en todos los frentes. En una época marcada por la segregación racial y de género, la banda se presentó como una afirmación viva de igualdad. Una máquina perfectamente engrasada de hacer ritmo con una mezcla explosiva de funk, soul, rock y psicodelia.Cada miembro tenía presencia real, desde la trompeta de Cynthia Robinson hasta el bajo de Larry Graham. En Harlem y en Woodstock, su mensaje fue el mismo: Aquí estamos, y esto suena así.

El cine debate de Summer of Soul

Tras la proyección del documental tendremos un debate en el que hablaremos de los numerosos temas que se nos abren al verlo:

El silencio mediático

¿Por qué crees que el Harlem Cultural Festival fue ignorado durante décadas?
¿Qué mecanismos culturales y mediáticos determinan qué hechos forman parte de la “historia oficial”?

La reparación cultural

¿Qué papel tiene el archivo visual en la construcción de la memoria colectiva?
¿Es Summer of Soul un acto de reparación cultural?

La música como resistencia

¿Cómo se manifiesta la lucha por los derechos civiles a través de la música en el festival?
¿Qué impacto tiene ver a artistas como Nina Simone, Mahalia Jackson o Sly & The Family Stone en ese contexto?

Orgullo, identidad y comunidad

¿Qué representa Harlem en este documental?
¿Qué elementos del festival refuerzan una identidad colectiva afroamericana?

Arte, política y representación

¿Dónde está la línea entre expresión artística y activismo político?
¿Cómo se relacionan las actuaciones musicales con los discursos sociales y espirituales presentes en el festival?

Comparación entre festivales

¿Qué diferencias y similitudes observaste entre Woodstock y el Harlem Cultural Festival?
¿Qué revela esa comparación sobre la cultura de Estados Unidos en 1969?

Punto de encuentro y planning

El punto de encuentro será en Big Tree Books (C/ Dos Hermanas, 17) el próximo sábado 14 de junio de 2025 a las 18:00h.

De 18:00h a 18:20 llegaremos al espacio, para tomar algo y prepararnos para la sesión
A las 18:20h haremos una breve presentación.
A las 18:30h dará comienzo el documental que tiene una duración de 117’
Tras un descanso de 10’ tendremos el debate (20:40h a 21:15h). El debate será participativo.
A las 21:30h comenzará la sesión funk/soul con Dj Chamo (sesión vinilo) (21:30h a 23:00h) y luego la sesión digital con ALT_Dj (23:00h a 00:30h)

¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?

¿Qué es Happening Madrid?

¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Experiencias Happening del 15 al 17 de noviembre de 2024

Planes de Meetup

  1. Feminismos, liberación sexual, lenguajes de la democracia y sus conquistas
    1. El Festival Eñe
    2. Conversación
    3. Punto de encuentro y plannig del meetup
  2. Tardeo Indie de Madrid. Sala ToyRoom ¡Bailar sin parar!
    1. Grupo de Whatsapp para el tardeo
    2. Punto de encuentro y plannig del meetup
  3. Domingos Happening en la Sala Equis muy musicales
  4. Precio de la inscripción a las experiencias
  5. ¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?
  6. ¿Qué es Happening Madrid?
  7. ¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Estas son nuestras tres propuestas de experiencias para este fin de semana del 15 al 17de noviembre. El viernes una mesa redonda muy interesante sobre feminismo con cuatro grandes escritores, el sábado tardeo indie en la Sala Toy Room y el domingo concierto al mediodía en la Sala Equis.

Feminismos, liberación sexual, lenguajes de la democracia y sus conquistas

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304565459/

Dentro del Festival Ñ 2024 mañana, 15 de noviembre de 2024, podremos asistir a la charla “Feminismos, liberación sexual, lenguajes de la democracia y sus conquistas”. A este debate asistirán Sara Torres, Constanza Ternicier y Claudia Apablaza, moderando la mesa Eva Cruz.

La charla será en el Salón de Baile del Círculo de Bellas Artes a las 20:30h con entrada gratuita hasta completar aforo.

El Festival Eñe

El Festival Eñe es un destacado encuentro del mundo de las letras que se celebra anualmente en Madrid desde 2009 y este año alcanza su decimosexta edición. Este festival reúne a importantes figuras de la literatura en español ofreciendo una amplia variedad de actividades y este año el festival reúne a más de 140 creadores de Europa y Latinoamérica. En esta edición, Chile es el país invitado, contando con una destacada representación de autores y artistas chilenos.

El Festival Eñe está organizado por La Fábrica y cuenta con el apoyo de diversas institucionespúblicas y privadascomo el Ayuntamiento de Madrid, el Instituto Cervantes, y otras entidades culturales y editoriales como el Círculo de Bellas Artes que hacen posible este evento.

Podéis tener más información del festival en este enlace:

Conversación

Eva Cruz es una escritora y filóloga española que tiene una gran número de seguidores. Nacida en Santa Cruz de Tenerife en 1973 publicó su primera novela “Veinte años de Sol” en 2022. Ha trabajado como guionista de televisión y radio, formando parte del equipo del programa «Hoy por hoy» de la Cadena SER.

Su novela, «Veinte años de Sol», explora temas como la memoria, la amistad y las relaciones personales. La obra ha sido bien recibida por la crítica y se ha consolidado en el panorama literario español.

Eva Cruz es conocida por su manera atrevida de tratar el feminismo y el sexo. Será la conductora del diálogo con las asturiana Sara Torres y las escritoras chilenas Constanza Ternicier  y Claudia Apablaza.

Este evento se realiza gracias al apoyo Ministerio de las Culturas de Chile, la Embajada de Chile en España y de la Fundación Chile España.

Podéis saber mas sobre este evento y conocer a estas autoras en este enlace

Punto de encuentro y plannig del meetup

El punto de encuentro será en la cafetería del Hotel NH Collection Madrid Suecia (C. del Marqués de Casa Riera, 4) a las 19:45h. Es un lugar excelente y tranquilo para tomarnos algo antes de asistir a la charla en el Salón de Baile del Círculo de Bellas Artes. Sobre las 20:20h iremos a la charla.

Tardeo Indie de Madrid. Sala ToyRoom ¡Bailar sin parar!

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304545179/

Volvemos esta temporada al tardeo indie de Madrid (https://tardeomadrid.es/).

Indie & Hits desde las 18:00 hasta las 00:00  en laSala Toy Room (C/ de Arlabán, 7 <M> Sevilla)

Tres Djs para esta próxima sesión: Mr Kitos, Álvaro Muñoz y San Gabriel

Entrada gratuita antes de las 19:00h y con invitaciones para Happening Madrid

Entradas e invitaciones en:

Grupo de Whatsapp para el tardeo

https://chat.whatsapp.com/FcsZ0eNMiMKFkLIcq9Uc2e

Punto de encuentro y plannig del meetup

El punto de encuentro será en el bar Los Pinchitos (C. de los Madrazo, 7) donde quedaremos para reunirnos y tomarnos la primera caña a las 18:00h. Sobre las 18:00h entraremos en la Sala Toy Room (C/ Arlabán, 7) para disfrutar el tardeo.

Dependiendo de los asistentes y de aquello que queráis después del tardeo iremos a tomar algo y seguiremos por la noche.

Domingos Happening en la Sala Equis muy musicales

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304545212/

Volvemos a los conciertos matinales de domingo a la Sala Equis (C. del Duque de Alba, 4). Suelen comenzar a las 14:00h y tener un segundo pase a las 15:15h. Como se llena pronto y queremos coger mesas para estar cómodos quedamos allí a las 13:30h.
En la Sala Equis también tapearemos: Pincho de Tortilla, Nachos, Perritos, Hamburguesas y también veganas, Hummus, croquetas, patatas bravas, finger de pollo… Su carta completa aquí
https://salaequis.es/comer-y-beber/
Cerca de la 4 saldremos para seguir por los lugares de la Plaza de Cascorro y de la C/ Embajadores.

Precio de la inscripción a las experiencias

El precio de inscripción a cada una de las experiencias es de 5€. Gratis para socios de Happening Madrid.

¿Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?

¿Qué es Happening Madrid?

¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

Experiencias Happening del 25 al 27 de octubre de 2024

  1. A destacar
    1. La Transición Sangrienta. Jornadas en la fundación Rosa Luxemburgo
      1. El documental «Las armas no borrarán tu sonrisa»
    2. Sandra Carrasco en FeminaJazz
    3. Flamenco en el BackStage desde Progreso Musical
    4. Tapapies 2024
  2. Viernes 25, 22:00h Festival FeminaJazz: Sandra Carrasco en el Café Berlín
    1. Punto de encuentro
    2. Resumen de la experiencia
  3. Sábado 26, 10:00h Mesa redonda «La Transición Sangrienta» con los familiares de las víctimas
    1. Lugar
    2. Sinopsis
  4. Sábado 26, 13:00h Tapapiés 2024 en la Plaza de Lavapiés con Tardeo Morocco
    1. Lugar:
    2. Sinopsis:
  5. Sábado 26, 18:00h Tadeo Superpop en la Sala Morocco
    1. Lugar
    2. Sinopsis
  6. Sábado 26, 20:00h Flamenco en el BackStage: R. Lorente, J.C. Avecilla y P.R. Maldonado
    1. Lugar
    2. Sinopsis
  7. Domingo 27, 10:45h Proyección del documental «Las armas no borrarán tu sonrisa»
    1. Lugar
    2. Sinopsis
  8. Domingo 27, 13:30h Tapapiés 2024 en el Mercado de San Fernando con Cheers Karaoke
    1. Lugar
    2. Sinopsis
  9. Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?
  10. ¿Qué es Happening Madrid?
  11. ¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces

A destacar

De los planes para este fin de semana os queremos destacar:

La Transición Sangrienta. Jornadas en la fundación Rosa Luxemburgo

La fundación Rosa Luxemburgo presenta este próximo fin de semana, 26 y 27 de octubre de 2024, un par de jornadas que con el título La Transición Sangrienta nos trae debates, presentaciones de libros, música, cine, pero sobre todo lo que nos trae es el testimonio de los familiares y amigos de las víctimas de aquellos ajetreados años que han sido silenciados desde todos los puntos de vista, y desde todas las posiciones del espectro político convencional, en aras de sostener la idea de que la transición fue modélica. Nada más lejos de la realidad. Es necesario cuestionar la narrativa oficial sobre la Transición Española, que muchas veces ha sido presentada como un proceso modélico, pacífico y consensuado. Sin embargo, la realidad fue muy diferente con la violencia y represión que marcó aquellos años, especialmente desde la perspectiva de las víctimas que han sido silenciadas o ignoradas por la historia oficial.

Este evento busca dar voz a quienes fueron excluidos de la narrativa dominante y plantear una visión crítica de ese periodo histórico, destacando las experiencias de sufrimiento que han quedado al margen del relato consensuado.

Desde Happening Madrid plantearemos dos encuentros para ir a estas sesiones:

El primero a las 10 de la mañana del sábado 26 de octubre para asistir a una mesa redonda para asistir a un debate con los familiares de las víctimas de la represión policial y de las bandas fascistas que entonces campaban a sus anchas.

La segunda sesión a la que asistiremos será la del domingo 27 de octubre de 2024 a las 11:00h para ver el documental teatralizado “Las armas no borraran su sonrisa” sobre los asesinatos de la semana negra de Madrid de 1977 y de los asesinatos de Ángel Almazán en diciembre de 1976 por la policía y de Arturo Ruiz el 23 de enero de 1977 a manos de un comando ultraderechista.

Meetup para la mesa redonda

Meetup para el documental

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304128778/

El documental «Las armas no borrarán tu sonrisa»

El documental Las Armas no Borrarán tu sonrisa que nos habla sobre los atroces crímenes que se produjeron a finales del 76 y principios del 77 con la conocida Semana Negra de Madrid durante la transición sigue exhibiéndose en distintos cines de la capital. Tuvo una gran acogida en su premier el pasado 23 de enero en el Palacio de la Prensa y ya ha pasado por algunas salas. El próximo pase en donde lo podemos ver es en el Espacio Rosa Luxemburgo (Calle Hermanos del Moral 33. Metro Urgel) el próximo domingo 27 de octubre de 2024 a las 11:00h. Habrá una charla-coloquio con Adolfo Dufour, Javier Almazán y Olga Gutiérrez

Aquí tenéis mas información:

Sandra Carrasco en FeminaJazz

El viernes tenemos el placer de ver a Sandra Carrasco con Jose María Cortina en el Festival FeminaJazz en el Café Berlin. Las entradas las podéis coger aquí:

Y os podéis apuntar al meetup en este enlace:

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304130188/

Flamenco en el BackStage desde Progreso Musical

Flamenco en el BackStage es un espectáculo de flamenco inmersivo en un lugar mágico y singular dirigido por uno de los maestros del piano de flamenco fusión que tenemos en España: Pablo Rubén Maldonado.
Este próximo sábado a las 20:00h en el Conservatorio Progreso Musical (C/ del Tutor, 52) en el barrio de Argüelles, muy cerca del Metro de Argüelles.
Los artistas que acompañarán a Pablo Rubén Maldonado en esta ocasión son Roberto Lorente (cante) y Juan Carlos Avecilla (baile).
La sesión será en un lugar mágico y único como es el Conservatorio Progreso Musical (C/ del Tutor, 52)
Pablo Rubén Maldonado es un músico granadino de raíces flamencas y de familia gitana que está entro los mejores pianistas del flamenco actual. Un músico de fusión que desde el lenguaje del flamenco conjuga con casi todo los estilos: clásica, jazz, afro, india, pop, latin, soul o electrónica. Enlaces: Spotify , Web

El precio de la entrada es de 35€. Hay un descuento especial para socios y grupo de Happening Madrid. La reserva se ha de hacer por whatsapp al número 640.743.115 (https://wa.me/+34640743115)

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304130758/

Tapapies 2024

Tapapiés se ha convertido en la ruta musical y de tapas más importante de Madrid. Tapapiés 2024 se está celebrando desde el pasado jueves 17 de octubre al próximo domingo 27 de octubre en el barrio multicultural de Lavapiés. Combinando gastronomía y música, durante estos días las calles de Lavapiés se convierten en un animado festival, con la participación de más de 100 locales que nos traerán sabores de todas las partes del mundo. Tapa y botellín por 3,50 €. Además, habrá opciones vegetarianas, veganas y sin gluten. A lo largo de los 10 días, se podrá disfrutar de más de 30 conciertos gratuitos y espectáculos callejeros, incluyendo pasacalles y actuaciones para toda la familia.
La ruta que haremos el sábado será la siguiente
13:00h -13:45h PortoMarín (C/ Valencia,4)
13:30h Actuación Zree2 (solo veremos un rato)
13:45h – 14:30h Tiki Tako Lavapiés
14:30h – 15:00h Galipan Lavapiés
15:00h – 15:45h Carmencita Brunch
15:45h – 16:30h La Chulapa en Mayrit
16:30h – 17:30h Café en la Casa Encendida

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304132110/

Y el domingo estaremos en el Mercado de San Fernando

Bendito vinos y vinilos-Caprichos de cecina. MSF P4. España / Italia
Zerotrenta-Maccheroni del Bosco. MSF P35 Italia
Lonja Agroecológica-Nube. P27. España
Lingueer Saveurs D’Afrik-Fufu de Fatou. P6. África Central
La Tranca-Gamboom. MSF P24. España / Asia
La Sal-Tostada de Atún Enchipotlado. P31. Asia/ México
La Alpargata Vegana-El Patacón de La Alpargata. MSF P10. Venezuela
El Colmado-Bocadín Asturleonés.MSF P12. España
El Perenquén-Waffleburger de Pulled Chicken. MSF P29. Canarias
Divino-Bomba Rosa. MSF P2. Italia/ España
Para más información en cada tipo de tapa tenéis este enlace:

https://www.meetup.com/happening-gp/events/304127981/

Viernes 25, 22:00h
Festival FeminaJazz: Sandra Carrasco en el Café Berlín

Enlace

Punto de encuentro

Café Berlín, Calle Costanilla de los Ángeles, 20, 28013 Madrid.

Resumen de la experiencia

TRAVESÍA FLAMENCO JAZZ es la propuesta de Sandra Carrasco para el Festival Feminajazz 2024. Una auténtica delicia en la que podemos ver al pianista José María Cortina con la inmensa junto a la inmensa voz de Sandra Carrasco

Sábado 26, 10:00h Mesa redonda «La Transición Sangrienta» con los familiares de las víctimas

Enlace

Lugar

C. Hermanos del Moral, 33, Carabanchel, 28019 Madrid · Madrid

Sinopsis

Reflexión sobre los momentos violentos de la transición española, con la participación de familiares de las víctimas de esa época.

Sábado 26, 13:00h
Tapapiés 2024 en la Plaza de Lavapiés con Tardeo Morocco

Enlace

Lugar:

PortoMarín. C/ Valencia, 4

Sinopsis:

Disfruta de una tarde con tapas y música al aire libre, en el marco del festival Tapapiés, con un ambiente festivo en pleno corazón de Lavapiés.
La ruta que haremos será la siguiente
13:00h -13:45h PortoMarín (C/ Valencia,4)
13:30h Actuación Zree2 (solo veremos un rato)
13:45h – 14:30h Tiki Tako Lavapiés
14:30h – 15:00h Galipan Lavapiés
15:00h – 15:45h Carmencita Brunch
15:45h – 16:30h La Chulapa en Mayrit
16:30h – 17:30h Café en la Casa Encendida

Sábado 26, 18:00h
Tadeo Superpop en la Sala Morocco

Enlace

Lugar

Quedaremos a las 18:15h en Jota Batela (Calle Silva 23). Sobre las 18:50h iremos a la Sala Morocco, (Calle del Marqués de Leganés, 7)

Sinopsis

Fiesta de música pop perfecta para revivir éxitos del pasado en un ambiente alegre y festivo.

Sábado 26, 20:00h
Flamenco en el BackStage: R. Lorente, J.C. Avecilla y P.R. Maldonado

Enlace

Lugar

Escuela Progreso Musical. Calle Tutor, 52 · Madrid

Sinopsis

Espectáculo flamenco íntimo con tres destacados artistas, ofreciendo una experiencia auténtica en un ambiente acogedor.

Domingo 27, 10:45h
Proyección del documental «Las armas no borrarán tu sonrisa»

Enlace

Lugar

C. Hermanos del Moral, 33, Carabanchel, 28019 Madrid · Madrid

Sinopsis

Proyección de un documental que aborda las víctimas olvidadas de la transición española y la lucha por el reconocimiento de sus derechos

Domingo 27, 13:30h
Tapapiés 2024 en el Mercado de San Fernando con Cheers Karaoke

Enlace

Lugar

Mercado de San Fernando, Calle de Embajadores, 41, 28012 Madrid.

Sinopsis

Cierre del festival Tapapiés con una jornada de tapas y diversión, seguido de una sesión de karaoke para cerrar el fin de semana con música y alegría.

Cómo hacer las reservas y pagos a Happening Madrid de cada una de las experiencias?

¿Qué es Happening Madrid?

¿Cómo apuntarte a nuestras experiencias? Los enlaces